jueves, 18 de agosto de 2016

Uruguay frenó golpe en el Mercosur y denunció intento de compra de su voto. Venezuela lo agradeció. Sigue la tensión por la ofensiva de Brasil y Paraguay. José Serra quedó muy mal parado

 

Error garrafal

Por Juan Manuel Karg 
(Página/12)
Si la derecha latinoamericana pretendía dinamitar el Mercosur, el canciller uruguayo Nin Novoa desbarató un primer intento con una audaz jugada política, que igualmente trajo repercusiones. ¿Cómo lo hizo? Cortando los cables de la bomba: anunció que el canciller interino de Brasil, José Serra, intentó “comprar” el voto de Uruguay contra Maduro, a cambio de integrarlo a nuevos acuerdos comerciales que negocia Brasilia en Africa subsahariana e Irán.
El objetivo, consistente en aislar a Venezuela e impedir que asuma la presidencia pro témpore del Mercosur correspondiente por orden alfabético al país caribeño, intentaba ser llevado adelante con una metodología común en la derecha brasileña, que el PSDB había desarrollado desde hace décadas, para asegurarse la reelección de Fernando Henrique Cardoso: la compra y venta de votos. Sólo que en esta ocasión, en vez de hacerlo con los bloques difusos de aquel parlamento, intentaron negociarlo con un país cuyo gobierno progresista vio en este ofrecimiento una verdadera ofensa a su soberanía y reputación.
La noticia, que rebotó velozmente en la prensa regional e internacional, es a esta hora un notorio escándalo diplomático, que sacude al espacio conservador del Mercosur en un momento de fuerte amesetamiento del bloque en su conjunto. Tal es así que Itamaraty citó repentinamente al embajador uruguayo en Brasil, Carlos Amorin, a fin de intentar presionarlo y domesticarlo, mostrando desespero ante una divulgación que pone de relieve el mecanismo extorsivo de la cancillería interina.
No es poco: el tema golpea nuevamente al interino Serra apenas días después de que se conociera la delación premiada del condenado megaempresiario de la construcción Marcelo Odebrecht sobre una “propina” de 23 millones a la campaña presidencial del veterano tucano en 2010. Es decir, es un segundo revés consecutivo, en tan solo diez días, del dos veces derrotado en las urnas por Luiz Inácio Lula Da Silva, José Serra, quien ambiciona (¿ambicionaba?) ser candidato por el PSDB en 2018 con la visibilidad mediática que le otorgara la cancillería. Pero las encuestas lo muestran con una magra intención de voto, y en disputa interna con Aécio Neves y Gerardo Alckmin; y su papel al frente de Itamaraty es cada vez más cuestionado.
Ahora Brasil no sólo hará bullyng con Venezuela y su presidencia, tal como denunciara Nin Novoa. También acosará al pequeño país sudamericano, que ha mostrado notoria hildaguía ante el embate conservador de Temer-Cartes. A Uruguay intentarán cobrarle la valentía de ser el único de los miembros fundadores del bloque que se está moviendo por lo que marca la normativa y no por mera especulación ante la situación interna de Venezuela.
¿Seguirán apoyando Argentina y Paraguay a un gobierno que ya no sólo presenta pocas credenciales democráticas al interior de su país, como el del interino Temer, sino que además pretende desarrollar una política de compra y venta de votos a nivel regional, en un evento donde el Mercosur queda expuesto ante la opinión pública internacional de la peor forma posible? ¿Acelerará este escándalo la pronta resolución en torno a la presidencia pro témpore que le corresponde a Venezuela de acuerdo a los estatutos de la entidad y no a los caprichos ideológicos de algunos de sus miembros, cuyos gobiernos además tienen un rechazo creciente de parte de sus sociedades, tal como muestran los recientes sondeos de Ipsos-Paraguay y Vox Populi-Brasil?
Ambas preguntas están en el aire. La única certeza, a esta hora, es que la derecha latinoamericana ha cometido un error garrafal que le quita entidad a sus propias posiciones políticas, pero que paradójicamente puede darle, en caso de existir un nuevo realineamiento frente a la actitud de Serra, una sobrevida al Mercosur.

------------------------------------------------------

 EL PRESIDENTE DE VENEZUELA DIJO QUE LUCHARA PARA SALVAR AL BLOQUE REGIONAL Y EL CANCILLER PARAGUAYO SE OFENDIO

Maduro agradeció apoyo uruguayo en el Mercosur

Página/12

Maduro dijo que puede demostrar a los miembros fundacionales del Mercosur que Venezuela cumplió con más acuerdos y aplicó más convenios constitutivos del mecanismo que los otros países que lo integran.


El presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró en batalla para salvar al Mercosur de la “triple alianza” que conforman Argentina, Brasil y Paraguay. Además, agradeció a Uruguay por la fuerza moral que demostró al defender que Caracas asuma y ejerza la presidencia pro témpore del bloque. Por su parte, el ministro paraguayo de Relaciones Exteriores, Eladio Loizaga, dijo ayer que su país no responderá al lenguaje de provocación de Venezuela.
“Venezuela se declara en batalla para salvar al Mercosur de la triple alianza golpista de ultraderecha que pretende destruirlo desde adentro y le doy las gracias al presidente Tabaré Vázquez, al pueblo del Uruguay, por toda la fuerza moral que han demostrado”, afirmó Maduro. En su ciclo de radio y televisión En contacto con Maduro, el mandatario dijo el martes que puede demostrar a los miembros fundacionales del Mercosur que Venezuela cumplió con más acuerdos y aplicó más convenios constitutivos del mecanismo que los otros países que lo integran.
“Es un escándalo que el gobierno golpista de Brasil haya intentado infructuosamente de manera ilegal presionar a Uruguay para que se sumara a la triple alianza para excluir a Venezuela de la jefatura temporal del Mercosur”, aseguró el presidente bolivariano. “Aquí está Venezuela, presidente en ejercicio y miembro pleno del Mercosur y de ahí no nos saca nada ni nadie”, agregó. La Cancillería venezolana difundió un comunicado en el que afirmó que los gobiernos de Argentina, Paraguay y el interino de Brasil no respetan las normas del bloque y persisten en vulnerar los tratados constitutivos del acuerdo, del que el país caribeño forma parte desde hace cuatro años.
Según Maduro, el canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, dijo ante una comisión parlamentaria que Brasil quiso comprar el voto de su país para que se posicionara contra el traspaso de la presidencia del Mercosur a Venezuela. Luego, el mandatario dijo que Brasilia llamó al embajador de Montevideo para expresarle su sorpresa y descontento con esos conceptos. Maduro advirtió que ese intento de Brasil fue luego de que diputados opositores venezolanos fueron a San Pablo y Río de Janeiro, a pedir que el gobierno “ilegal, ilegítimo se viniera contra Venezuela”. “Fueron a aupar a la triple alianza de la derecha y el plan Cóndor para desaparecer a la Venezuela bolivariana, revolucionaria”, aseveró el presidente.
Mientras tanto, el canciller brasileño Serra recibió críticas de la oposición por esta crisis diplomática con Uruguay. “Yo creo que Serra tiene que ser llamado como el canciller biónico” afirmó la senadora Fátima Bezerra, del Partido de los Trabajadores (PT). El término biónico era utilizado durante la dictadura militar para definir a gobernadores designados por los militares. “Serra está queriendo internacionalizar el golpe de (Michel) Temer al resto de los países del Mercosur”, agregó la senadora petista Bezerra.
Por otro lado, el ministro paraguayo de Relaciones Exteriores, Eladio Loizaga, dijo ayer que no responderá al lenguaje de provocación de Maduro. “La próxima semana me reuniré con los coordinadores nacionales en Montevideo para ir avanzando sobre una salida a este impase que en 25 años es la primera vez que se presenta en el Mercosur’’, indicó el canciller a la prensa. “Lo único que hemos podido notar en el caso de Venezuela es el uso de un lenguaje poco acostumbrado en el ámbito diplomático y, por sobre todo, un lenguaje de mucha provocación que el gobierno paraguayo no va a responder’’, dijo Loizaga y agregó: “Ese tipo de actitudes colaboran poco para avanzar en proyectos y darle una solución a esta situación’’, aseguró Loizaga en nombre del gobierno paraguayo del presidente Horacio Cartes. Maduro calificó al gobierno de Cartes de oligarquía paraguaya corrupta y narcotraficante.
El ministerio de Relaciones Exteriores llamó al embajador venezolano en Asunción la semana pasada para expresarle las molestias del gobierno por las expresiones del mandatario caribeño. También llamó a consultas a su embajador en Caracas. Las hostilidades verbales se intensificaron a partir del no reconocimiento de Maduro como presidente pro témpore del Mercosur por Paraguay, Argentina y Brasil. El canciller paraguayo recordó que el Mercosur está bajo el mando de los cuatro Estados fundadores en este momento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada