Departamento de Historia y Centros de Estudios Históricos
de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata
Importante. Envío de resúmenes
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hasta el 1 de febrero del 2017 a las 23:00HS.
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Recordamos que solo se aceptarán resúmenes enviados por los autores
al correo electrónico de la organización. Ese mecanismo garantiza la
coordinación de ponentes, coordinadores de mesas y la organización del
interescuelas.
La comunicación a los interesados de la aceptación o rechazo
de las propuestas de ponencia por parte de los Coordinadores se
realizará el día 15 de febrero del 2017.
Construir
un espacio de discusión y diálogo que permita analizar las tendencias, los
múltiples enfoques e interpretaciones, las limitaciones y progresos de los
estudios de Historia de las Relaciones Internacionales y la Integración
Regional.
Específicos
Analizar
las repercusiones políticas, económicas, sociales y culturales de las
transformaciones que acontecen en el sistema internacional, regional y nacional
en sus múltiples niveles de interrelación.
Reflexionar
sobre los conflictos internacionales en el contexto de los estados y actores
sociales dentro de ellos.
Dar a conocer nuevos avances en el campo disciplinar.
Fundamentación:
La
historia de las relaciones internacionales es el estudio científico y global de
las relaciones históricas que se han desarrollado entre los hombres, los
Estados y entidades supranacionales en el seno de la sociedad internacional. Estos
estudios se han ido alejando de la historia diplomática tradicional, de
carácter más acontecimental, y se acercan a las innovaciones de las Escuelas
Históricas del siglo XX y las diversas disciplinas sociales, con un enfoque más
estructural.
Inicialmente
podemos establecer tres campos de análisis: política
mundial, que incluye a los trabajos de historia política en general y
narraciones históricas de relaciones entre Estados, que incluyen descripciones
de relaciones bilaterales o multilaterales y de procesos de integración
regionales; relaciones internacionales,
a los estudios teóricos y metodológicos que constituyen un eje de reflexión
sobre el campo disciplinar; y relaciones
exteriores, alos trabajos
destinados a la acción de un estado en el mundo.
La
mesa se propone abordar diversos aspectos de la esta historia de las relaciones
internacionales latinoamericanas, de los proyectos de integración regional y de
la política exterior en América Latina y el Caribe durante los siglos XIX, XX y
XXI, incluyendo, particularmente, los recientes procesos de integración
regional de los últimos años.
Por Héctor Bernardo / Resumen Latinoamericano /Diario Contexto / 12 septiembre 2016.-
La canciller argentina anunció la intención del gobierno de
Macri de asociarse con Gran Bretaña para explotar el petróleo en
Malvinas. El anuncio sería parte de la negociación para conseguir el
apoyo en su carrera por ser secretaria general de la ONU. Opinan: la ex
embajadora argentina en el Reino Unido, Alicia Castro, y el ex secretario de Asuntos Relativos a Malvinas, Daniel Filmus.
La canciller argentina, Susana Malcorra, afirmó recientemente que
el gobierno de Mauricio Macri “está trabajando” para iniciar un diálogo
sobre la cuestión de la exploración petrolera en la zona de Malvinas.
“Argentina desea considerar retomar los vuelos desde y hacia las
Islas y un joint venture argentino-británico de exploración de petróleo
alrededor de las islas Malvinas”, afirmó la jefa de la diplomacia
argentina, en declaraciones al diario británico The Guardian.
En su desesperada carrera por ser secretaria general de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU), Malcorra parece poner en
juego todo, incluso la soberanía argentina.
En diálogo con Contexto, el ex secretario
de Asuntos Relativos a Malvinas, Daniel Filmus, afirmó: “Esta propuesta
implica volver a las políticas de los 90, cuando se firmaron acuerdos
para explorar y explotar de forma conjunta en la zona de Malvinas, y el
Reino Unido desconoció todo lo firmado, lo que hizo que Argentina
tuviera que denunciar ese acuerdo. Después de aquella experiencia,
reiterar esta propuesta no solo lesiona los intereses de Argentina, sino
que lesiona la soberanía”.
“Nuestro país tiene leyes muy fuertes que hoy en día permitieron
trabar un embargo a las cinco empresas autorizadas por los británicos
para explorar petróleo en Malvinas. Esas leyes fueron votadas casi por
unanimidad y señalan que cualquiera que explore o explote hidrocarburos
en la plataforma continental de nuestro país, sin autorización de
Argentina, va a ser perseguido desde el punto de vista económico y desde
el punto de vista penal”, aseguró.
Filmus aseguró “esta iniciativa de Malcorra no tiene ningún sentido
y no solo es lesivo para la soberanía argentina. Se trata de una
concesión que quiere hacer Argentina a cambio de recibir el apoyo a la
candidatura de Malcorra para secretaria de Naciones Unidas. Poner en
juego nuestra soberanía a cambio de una candidatura para ONU no tiene
sentido”.
“La función de Malcorra como canciller argentina debería ser
defender nuestros intereses y, si quiere ser candidata a secretaria
general de la ONU, debería mostrarle al mundo que se preocupa por hacer
cumplir las resoluciones de Naciones Unidas. Hay resoluciones de la
Asamblea General y otras que todos los años dicta el Comité de
Descolonización y que dicen que el Reino Unido debería sentarse a
dialogar sobre este tema con Argentina. Eso no se cumple”, aseguró.
Por último, el ex secretario de Asuntos Relativos a Malvinas,
señaló que “es grave que no reclame por la resolución 31/49 de Naciones
Unidas que dice que ninguna de las dos partes pueden hacer cualquier
actividad en esa región sin autorización de la otra. Por ejemplo, la
base militar británica en Malvinas no podría estar sin autorización
argentina y, sin embargo, ahí está”.
Ningún reclamo por la soberanía
En el mismo sentido, y también en diálogo con Contexto,
la ex embajadora argentina en el Reino Unido, Alicia Castro, afirmó:
“La canciller está negociando su candidatura como secretaria general de
Naciones Unidas y desatendiendo la importancia que tiene el reclamo
argentino sobre las islas Malvinas. Esto no empezó ayer, ya en el
encuentro de Macri con Cameron, el presidente argentino no hizo ningún
reclamo por Malvinas, y cuando salió de la reunión solo dijo que había
tenido ‘un encuentro muy lindo’”.
“Inmediatamente -agregó- la Cancillería británica emitió una
declaración diciendo que el encuentro había sido muy positivo y que el
Reino Unido mantenía su posición de soberanía sobre las islas Malvinas, a
lo que la Cancillería argentina no dio ninguna respuesta. Es decir,
desde que asumió Macri no hay ningún reclamo por la soberanía de las
islas”.
“El gobierno del presidente Macri parece dispuesto a olvidarse del
reclamo de soberanía para negociar la candidatura a Naciones Unidas de
Malcorra, que es un cuadro del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Por ello ese interés de ponerla al frente de las ONU. Es una candidata
del imperio. Esto es un gesto más de genuflexión del gobierno de Macri
hacia Washington”, aseguró Castro.
La ex embajadora remarcó que “con esta propuesta Malcorra quiere
dejar en claro que, si fuera electa como secretaria general de la ONU,
no reforzaría el reclamo argentino por Malvinas. No lo hace como
canciller argentina y tampoco lo haría secretaria general de Naciones
Unidas”.
Castro recordó que, durante su gestión como embajadora, “se logró
avanzar mucho dentro del Reino Unido, creando consenso para que hubiera
diálogo y negociación sobre la soberanía. El número dos de la política
británica, Jeremy Corbyn, fue incorporado como miembro del Grupo Pro
Dialogo de la Cuestión Malvinas. Tuvimos declaraciones de la CND contra
la militarización en el Atlántico Sur, tuvimos adhesiones de miembros
del Parlamento que se opusieron al incremento del gasto militar en
Malvinas. También conseguimos el acompañamiento de bastos sectores
dentro del Reino Unido: el vice Primer Ministro de Irlanda del Norte,
Martin McGuinness, y el Ministro Principal de Gales, Carwyn Howell
Jones, entre otras figuras de la política. Se había intensificado el
intercambio entre parlamentarios. Logramos un cambio visible en la
opinión pública dentro del Reino Unido, a favor del diálogo con
Argentina sobre la cuestión Malvinas. Esta decisión de Macri y Malcorra
es un lamentable retroceso de todo lo que se había logrado”.
Por último, Castro aseguró: “Esto es un giro de 180 grados en la
política exterior argentina. Y en un mundo interconectado, globalizado,
la política exterior es la política. Cada vez más el centro de la visión
política de los gobiernos está marcado por la relaciones exteriores”.
El Presidente
inauguró en el Centro Cultural Kirchner el Foro de Inversiones y
Negocios que reúne a gerentes de compañías de varios países y que fue
organizado por el empresario marroquí Richard Attias, quien figura en
los Panamá Papers por tener una firma con la que triangula impuestos y
que está radicada en las Islas Vírgenes Británicas.
“Este gobierno está para ayudarlos”, dijo Mauricio Macri a los
CEOs de las multinacionales más relevantes que se congregaron desde este
fin de semana en la Ciudad de Buenos Aires. En su discurso, el
mandatario les pidió que “inviertan” en la Argentina porque hay un
“Gobierno que tiene como norte el desarrollo”.
Según el jefe de Estado, en el país comenzó “una nueva etapa
de reglas claras”, durante la cual el Gobierno “empezó a someter” a
la inflación y a recesión económica “va quedando atrás”.
“Los invito y espero que todos ustedes sean parte de esta
etapa maravillosa”, remató y les garantizó que Argentina saldrá adelante
“con el aporte de cada persona que apueste por el país”. “Hay un lugar
para todos, emprendedores, empresas grandes y chicas, nacionales
y extranjeras para servicios, la industria y el campo”, agregó.
Buscó también diferenciarse del gobierno anterior al señalar
que “hace nueve meses, la Argentina estaba al borde de otra crisis que
se nos venía encima como una tormenta en el medio del océano” y ponderó
que su gestión tomó “decisiones difíciles y dolorosas”.
El mandatario sostuvo que el país “tomó conciencia que, para
crecer, nos tenemos que poner de acuerdo en políticas de largo plazo, en
el qué y en el cómo” ya que “vivimos demasiadas épocas de
encantamientos, con recetas mágicas, y eso nos trajo frustraciones y nos
llevó a crisis terminales, como las del ’89 y 2002 (sic)”.
El Foro de Inversiones, al que concurrirán unos 1600
empresarios, tendrá lugar hasta el jueves para auspiciar inversiones por
más de 175.000 millones de dólares, distribuidos en sectores como
energía y minería, infraestructura, agroindustria, bienes industriales y
servicios y tecnologías”, según anunció el Gobierno.
Así lo vio “El País” de España:
Las grandes multinacionales aplauden el giro de Mauricio Macri y Latinoamérica hacia la ortodoxia
Mauricio Macri abre el Foro de Inversion y Negocios de Argentina. Presidencia
Mauricio Macri ganó las elecciones en 2015 por un estrecho margen
–menos de tres puntos- poco después de asumir logró un importante grado
de apoyo –según las encuestas- y ahora empieza a sufrir un desgaste
notable debido a los malos datos de la economía argentina y al ajuste
que está impulsando. Sin embargo, Macri cuenta con un aliado clave que
le ha dado un respaldo casi sin matices: el mundo de las grandes
empresas, en especial las multinacionales, y los gobiernos de los países
más relevantes, sobre todo EE UU. Ese apoyo adquiere una nueva
dimensión con el Foro de Inversión y Negocios de Argentina, que reunió
en Buenos Aires a algunos de los CEOs (consejeros delegados) más
importantes del planeta con un mensaje de apoyo total a Macri y su giro
liberal después de 12 años de un kirchnerismo aliado con los
otros gobiernos de la década dorada de la izquierda latinoamericana.
El mundo económico está feliz con Macri, que con su victoria
inició el giro político en Latinoamérica y el principio del fin del
llamado eje bolivariano. Y 1.900 empresarios y altos ejecutivos viajaron
a Buenos Aires para que se note. Además el acto, para mayor simbolismo,
se hizo en el Centro Cultural Kirchner (CCK), una obra emblemática del
anterior Gobierno que Macri ha reconvertido en su lugar para los grandes
encuentros internacionales. Allí recibió a Francois Hollande y allí
bailó tango Barack Obama, cuyo apoyo ha sido clave para que las grandes
multinacionales de EEUU se involucren en el respaldo a Macri.
El presidente espera que además de buenas palabras haya
inversiones, la única manera de recuperar la maltrecha economía, pero de
momento las expresiones son muy alentadoras. “Este país lo tiene todo
para ganar si logra cambiar el juego con las reformas. Tiene un capital
humano muy formado. Si lo logra tendrá crecimiento por décadas. Ustedes
son el segundo país del mundo con más gas no convencional. Hay
que desarrollarlo. Para eso se necesitan reformas del mercado
laboral argentino y otras, pero este gobierno está decidido. Al
principio las reformas son impopulares pero después generan crecimiento.
Estamos en proceso de rehabilitación de la marca Argentina”, lanzó
Andrew Liveris, el CEO de Dow Chemical, una de las grandes químicas
del mundo, que era una de las estrellas del evento con Muhtar Kent, CEO
de Coca Cola. Los grandes CEO españoles -Telefónica, Santander, BBVA- no
se dejaron caer por Buenos Aires, pese a sus enormes inversiones, lo
que decantó el foro hacia las compañías de EEUU y británicas.
Martin Sorrell, CEO de WPP, la mayor compañía de publicidad del mundo,
que tiene 7.000 trabajadores en el país austral, también fue rotundo:
“La llegada de Macri ha revitalizado Argentina. Es un país de gran
talento humano y recursos naturales”. Pero insistió, como otro, en que
el problema es la mala imagen que ha dejado el pasado turbulento. “Este
país tiene un problema de marca. En un reciente estudio de 60 países
quedó en el número 40, y una cuestión clave como la preparación para
hacer negocios quedó en el 51”.El acto se pensó a lo grande, inspirado
en el Foro de Davos, y moderado por Patricia Janot, la estrella de
la CNN en español.
En la sala principal del Centro Kirchner, un espectacular
edificio neoclásico de la época de esplendor de Buenos Aires cuya
rehabilitación costó 275 millones de dólares, 1.900 hombres encorbatados
–apenas había mujeres- de 67 países aplaudieron con enorme entusiasmo
incluso la entrada en la sala de Macri. “El país está nuevamente en
marcha, con reglas de juego claras. Hace nueve meses había resignación,
la corrupción era evidente. Ahora Argentina ve que puede hacer más.
No vamos a cambiar todo en un día, ni en una presidencia. Estamos
tomando medidas dolorosas pero pensamos en los que más sufren. Ahora
el mundo acompaña este camino”, clamó Macri.Todo eran palabras de
aliento al giro de Macri, y una gran duda flotando en el ambiente:
¿resistirá o caerá antes de tiempo como los otros presidentes no
peronistas? ¿Volverá la inestabilidad política a Argentina? Ese es el
punto clave para la decisión de invertir, según explicaron varios de los
consejeros delegados. Y eso explica, además de la altísima inflación
-42% aunque parece que se ha frenado en agosto gracias a la sentencia
que impide subir el gas- que las inversiones esperadas aún no estén
llegando.
Una empresaria entre el público hizo esa pregunta clave y los ejecutivos
se miraron incómodos. No querían poner en duda todo el mensaje anterior
de optimismo. Al final lo resolvió con ironía Liveris: “La verdad es
que no tenemos ni idea de cómo responder a esa pregunta. Lo que vemos es
que Macri está muy decidido y por eso queremos aumentar nuestra
inversión”.“Nosotros ya invertimos en Argentina en tiempos difíciles
porque creemos en el largo plazo”, remató Steve Angelo, director para
América Latina de Toyota.
“Argentina está en un punto de inflexión muy importante para
generar una gran industria exportadora”, insistió Bruno Di Leo,
vicepresidente de IBM. Todos insistían en la necesidad de reducir los
costes laborales e incluso de centrarse en sectores no intensivos en
mano de obra, y fue Paolo Rocca, líder de Techint, una de las pocas
multinacionales argentinas, quien recordó que el gran problema es lograr
hacer una economía que genere muchos puestos de trabajo, ya que el
desempleo está empezando a ser un asunto que inquieta a los argentinos,
algo que no pasaba desde la última crisis de 2001. Rocca apostó por un
gran plan de infraestructuras, que Macri ha prometido, como forma de
modernizar el país y crecer de forma inclusiva, creando muchos
puestos de trabajo. Macri tiene pues el apoyo rotundo de los hombres de
negocios, y ahora espera que empiecen a llegar las inversiones
prometidas y que sin duda acelerará este foro, que de momento ha
impresionado a los asistentes.
Fue en el marco del primer Foro de Inversión y Negocios que se
lleva a cabo en el país ante más de 1.600 empresarios locales y
extranjeros. El mandatario se mostró optimista, pero advirtió que las
cosas “no van a cambiar en un día, en un año ni en una presidencia”.
En la apertura del primer Foro de Inversión y Negocios de Argentina (FINA), el presidente Mauricio Macri destacó hoy que “el país va a en la dirección correcta” y que ahora “el mundo ve y acompaña a la Argentina”.
El encuentro, que se está llevando a cabo en el Centro Cultural Kirchner, desde hoy hasta el jueves inclusive, cuenta con la participación de más de 1.600 empresarios locales y extranjeros.
Macri señaló también que Argentina entró en una etapa donde "el
Estado se moderniza y va a al encuentro de la gente". "Una etapa donde
vamos al encuentro del mundo”, agregó.
En esa línea, el mandatario convocó hoy a los
empresarios extranjeros y nacionales a que “inviertan” en la Argentina,
ya que hay un “Gobierno que tiene como norte el desarrollo”.
“Los invito y espero que todos ustedes sean parte de esta etapa maravillosa”, recalcó.
El jefe de Estado destacó: “Hay un Gobierno comprometido con el desarrollo, que tiene como norte el desarrollo...Invertir y generar empleo, hay un lugar para todos, emprendedores, empresas grandes y chicas, nacionales y extranjeras para servicios, la industria y el campo”.
Según los organizadores del evento, nuestro país
presenta oportunidades de inversión por más de u$s 175.000 millones,
distribuidos en sectores como energía y minería, infraestructura,
agroindustria, bienes industriales y servicios y tecnologías.
Anoche, en la previa del foro, se realizó una recepción de gala en el Teatro Colón.
Tras la apertura del foro, está previsto que el Presidente mantenga encuentros con integrantes de su gabinete.
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El
secretario del Tesoro dijo que el mundo ha adoptado este nuevo enfoque
de política económica, alejado de las recetas del pasado; pidió que el
país siga comprometido con las reformas
NUEVA
YORK.- Jack Lew, secretario del Tesoro de Estados Unidos, cree que el
debate entre austeridad y crecimiento, que ha dominado las discusiones
sobre política económica del mundo desarrollado desde la crisis
financiera global, ha terminado. Ahora, el foco está en el crecimiento.
En
ese contexto, volvió a elogiar el programa de reformas del gobierno de
Mauricio Macri, al que puso como ejemplo del nuevo enfoque gradualista
que, en su visión, ha adoptado la política económica global, alejada
ahora de los ajustes que antaño pregonaban Washington, las potencias
europeas y los organismos internacionales. Además, Lew urgió al gobierno
nacional a mantener el rumbo para sumar confianza.
Jack Lew, secretario de Tesoro de Estados Unidos. Foto: Archivo "El
programa de reformas en la Argentina, en un período de tiempo muy
corto, ha tenido un efecto muy dramático, tanto en la economía doméstica
como en el lugar de la Argentina en la economía mundial", dijo Lew,
ayer, al responder una pregunta de LA NACION durante una charla en el
Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, según sus siglas en inglés).
"Hace
apenas unos meses, seis o nueve meses, la Argentina estaba en la
periferia de la economía mundial y ahora está participando en la
conversación sobre la economía global, con las reformas que está
poniendo en su lugar siendo un ejemplo del progreso que estamos
logrando", agregó.
La
charla tuvo como objetivos discutir las impresiones que trajo de la
cumbre del Grupo de los 20 (G-20) en China. La conclusión central que
ofreció Lew fue que, ahora, ocho años después de la crisis financiera
global, y en un mundo que crece poco y muestra una ansiedad creciente,
existe un claro "enfoque en el crecimiento" en las conversaciones sobre
política fiscal y monetaria. Incluso Alemania, dijo, ha puesto en
práctica una política fiscal más laxa.
Lew, uno de los
funcionarios de mayor recorrido en el gobierno de Barack Obama (ha sido
secretario del Tesoro, jefe de Gabinete y director de Presupuesto),
mantiene una relación bastante fluida con el ministro de Hacienda y
Finanzas, Alfonso Prat-Gay. Es, quizás, uno de los canales de
comunicación más activos dentro de la renovada relación bilateral entre
la Argentina y Estados Unidos, que hibernó durante el kirchnerismo.
Desde
que Macri asumió la presidencia, el gobierno de Obama ha hecho guiños a
las decisiones que ha tomado la Casa Rosada. La Argentina será sede de
la cumbre del G-20 en 2018. Ese encuentro está previsto que se realice
en Buenos Aires.
Al hablar de la economía argentina, cuando LA
NACION le preguntó cómo veía el ajuste gradual diseñado por el Gobierno y
las tensiones que provocó en una economía que aún no brinda señales
sólidas de crecimiento, Lew elogió, primero, las reformas y el regreso
de la Argentina a la arena global, y luego dijo que en sus
conversaciones con Prat-Gay y sus colaboradores percibe que el Gobierno
quiere "avanzar tan rápido como sea posible".
"Pero ciertamente
entienden que no pueden hacer todo de una vez, y nosotros ciertamente
los urgimos a que permanezcan comprometidos con el programa de
reformas", agregó.
Lew marcó diferencias entre la Argentina y
Brasil, al afirmar que el gigante sudamericano tiene una "combinación de
desafíos políticos y económicos". También elogió al gobierno de Michel
Temer, que ascendió a lo más alto del poder de Brasil tras el
controvertido impeachment contra la ex presidenta Dilma Rousseff, al afirmar que su agenda de reformas era "seria".
Desafíos
El
jefe del Tesoro también sugirió que la mejora de la economía argentina
demorará. "No creo que se desarme un largo período de desafíos de
política económica en seis meses o en un año. Lo que se hace es mostrar
una dirección que comienza a construir confianza y abre mercados, como
han hecho con el crédito tradicional, y luego se elimina, en el caso de
la Argentina, la reputación de estar aislada debido a la crisis de la
deuda", indicó.
"Con todo lo dicho, hay muchos desafíos que la
Argentina tendrá que hacer frente a lo largo del tiempo. La velocidad
con la que hacer eso, obviamente, tendrá que ser informada por la
capacidad de absorber reformas de la economía argentina, pero se
requiere determinación para permanecer en el camino de las reformas con
el fin de mantener la confianza", agregó.
Jack Lew
Secretario del tesoro de EE.UU.
"Hace
apenas unos meses, la Argentina estaba en la periferia de la economía
mundial y ahora participa en la conversación sobre la economía global"
Negociadores
argentinos de diferentes gobiernos consideraron que la misión que
llegará la semana próxima elogiará el sinceramiento de la macroeconomía,
pero podría cuestionar la situación fiscal y la alta inflación
El lunes 19 llegará a Buenos Aires una misión del FMI.. Foto: Archivo
El Gobierno pasará con relativa tranquilidad el examen del artículo IV del Fondo Monetario Internacional ( FMI ) que comenzará el lunes próximo en Buenos Aires después de haber estado interrumpido durante 10 años. Así lo adelantaron a LA NACION seis negociadores argentinos que tuvieron a su cargo la relación con el polémico organismo de crédito multilateral.
Todos ellos prevén que, luego de los 10 días de misión, el staff del Fondo que estará en Buenos Aires
eleve al directorio un informe que elogie el sinceramiento de las
principales variables económicas y el cierre de los conflictos externos,
criticando a la vez la política fiscal por el gasto público y la alta
inflación que persiste.
El informe, que no tiene un carácter
vinculante para la política económica por la ausencia de un programa de
asistencia del FMI, le permitirá al Gobierno conseguir más fondos en los
bancos multilaterales de crédito.
El
ex viceministro de Economía Daniel Marx dijo que "terminarán diciendo
que hubo progresos, que la Argentina fue en una dirección para encarar y
sincerar sus problemas, pero que hay situaciones que le preocupan,
empezando por pedir más velocidad en el terreno fiscal y que la
inflación sigue siendo alta. Creo que el informe tendrá un tono amable".
El
negociador argentino consideró que "completar el artículo IV servirá
desde el punto de vista de las relaciones públicas, por completar la
normalización del país y para desembolsar más rápido créditos del BID y
el Banco Mundial".
Por
su parte, el ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen opinó que la
revisión "será buena si hay un sentido de perspectiva de dónde venimos,
aunque el género literario del artículo IV tiene algunas quejas que son
parte de su redacción".
En tanto, el ex secretario de Hacienda
Mario Brodherson consideró que el intercambio informativo -que el
kirchnerismo dejó de realizar cuando comenzó a manipular las cifras del
Indec en 2007- "será positivo porque hace muchos años que no se lleva a
cabo y resolverlo llevará a ser un país normal, con un organismo que es
más flexible y mucho menos relevante respecto de lo que fue
históricamente".
Otro ex secretario de Finanzas, Lisandro Barry,
sostuvo: "No espero ninguna sorpresa. El FMI, que está devaluado después
de la crisis argentina, sabe el desastre que fue la Argentina en
materia de estadísticas públicas y trabajó en conjunto para revertirla.
Por lo tanto, creo que será una misión tranquila, sobre todo porque el
país no le pide ningún préstamo. Así que no espero rispideces".
En
particular, estimó que "expresarán su preocupación por el tema del
déficit, porque nadie sabe muy bien cuál es el verdadero efecto de las
medidas impositivas que se tomaron, pero creo que será el único punto
tirante, en un contexto que será muy tranquilo, frente a otros períodos
en los que el país pedía plata y estaba en llamas".
Asimismo, en off the record,
dos ex secretarios de Finanzas de la era kirchnerista coincidieron con
el diagnóstico previo. "El FMI no se tirará en contra del nuevo
Gobierno. Seguramente dirán algo por la alta inflación y el alto gasto
público, elogiarán los avances financieros en general y la política
monetaria en particular", apostó uno de ellos.
Su par indicó que
"posiblemente el FMI cuestiones al Gobierno por derecha en lo fiscal y
en materia de subsidios, con elogios a la macro".
La
agenda del Gobierno no se agota en el Foro de Inversiones que arrancó
anoche. La semana que viene sigue en Nueva York. El Financial Times, uno
de los diarios de negocios más influyentes del mundo, está convocando
desde hace días a empresarios, funcionarios e inversores a un foro el
próximo lunes, en el New York Stock Echchange, bautizado como "FT
Investing in the New Argentina" (Invirtiendo en la Nueva Argentina).
Para
el cierre del evento, que se desarrollará a lo largo de toda la tarde
del lunes en el corazón de Wall Street, está prevista la presencia del
presidente, Mauricio Macri, quien precisamente estará en la isla de
Manhattan para asistir a la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Pero,
además, se traladarán allí los mismos empresarios argentinos que a lo
largo de esta semana estarán intentando promover al país entre
inversores internacionales enel Centro Cultural Kirchner (CCK). Así, por
caso, están confirmadas las participaciones de Marcelo Mindlin (CEO de
Pampa Energía), Alejandro Bulgheroni (PAE), Miguel Ángel Gutiérrez (CEO
de YPF), Martín Marrón (CEO para América latina y Canadá de JP Morgan) y
Teófilo Lacroze (presidente de Shell Argentina). El sector de energía y
de banca -financiamiento- son los grandes atractivos.
Foto: www.binaryoptionsreporter.comDel
gobierno argentino, entretanto, participarán como oradores el jefe de
Gabinete de ministros, Marcos Peña, y el ministro de Hacienda, Alfonso
Prat-Gay.
El evento, que lleva como consigna "Abriéndose al capital global, transformando la economía" (Opening up to Global Capital, Transforming the Economy)
tendrá, a su vez, como oradores a Gerardo Mato, presidente de Banca
Global para las Americas de HSBC; a Jay Collins, vicepresidente de Banca
de Inversión y Corporativa de Citi, y a John Rice, vicepresidente de
GE.
El Martes 13/9 a las 17 hs lxs esperamos! #ArgentinaNoSeVende Acá dos artículos recientes sobre de qué se trata el "Mini-Davos"!Indignemosnos! Vamos Todxs a Plaza de Mayo!!!
El movimiento nació en plena Guerra Fría, en 1961, y
agrupa a 120 países. La canciller venezolana Delcy Rodríguez recordó por
Twitter que el movimiento “es el antiimperialismo, el anticolonialismo y
la búsqueda de Paz en el mundo”.
Por Gustavo Veiga
Página/12
La XVII
cumbre del Movimiento de Países No Alineados que empezará mañana en
Venezuela amplifica hacia el exterior el conflicto político entre el
gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición. “Será un momento
histórico de la nueva geopolítica mundial” lo definió el jefe de Estado.
En su cuenta de Twitter, el dirigente Henrique Capriles dijo que el
MNOAL se reunirá en la isla Margarita para evitar que los mandatarios
invitados presencien el rechazo de los venezolanos “al derroche” del
Poder Ejecutivo. En el centro de convenciones Hugo Chávez, la nación
anfitriona recibirá de Irán la presidencia pro témpore del movimiento
que se reunió por primera vez en 1961 en Belgrado y agrupa a 120 países
–poco menos de dos tercios de los 193 que integran la ONU– más 16 en
condición de observadores.
Unos 14 mil efectivos de seguridad fueron asignados al evento en un
clima de violencia y movilizaciones creciente de los dos sectores en que
está dividida Venezuela. El paso de las comitivas extranjeras será
monitoreado las 24 horas del día por 414 cámaras, detalló el ministro
del Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol. Asimismo se prohibió la
portación de armas en el estado de Nueva Esparta, donde se ubica la
isla.
Maduro buscará un respiro político en la cumbre mientras la oposición
cuestiona su realización e intenta boicotearla. El presidente de la
Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, denunció que el gobierno impidió
el viaje a la isla Margarita de los diputados opositores que tenían
proyectado sesionar en paralelo. El argumento que utilizó fue que “se
prohibió la venta de boletos aéreos y marítimos a los asambleístas”. La
denuncia es una verdad a medias. Nadie puede viajar porque se realiza la
cumbre. El gobierno, mediante un decreto, señaló que “amerita la toma
de medidas de seguridad que garanticen la prestación ordenada, segura y
eficiente de la navegación acuática y aérea”. El argumento de Ramos
Allup y la cifra que difundieron los opositores sobre la presunta suma
que invirtió el Estado en la cumbre –unos 100 millones de euros–
repiquetearon en los medios durante la semana previa al encuentro. Esa
suma fue mencionada por el diputado Jony Rahal, de la fuerza Primero
Justicia del estado de Nueva Esparta. En la vereda de enfrente, el
legislador oficialista y ex canciller Elías Jaua anticipó que el evento
“será un éxito porque Venezuela asume la presidencia de un grupo
integrado por más de 130 países con miras al desarrollo del mundo
pluripolar”. Algo que la oposición intenta evitar por la
representatividad internacional que otorga ese cargo.
El Movimiento de Países No Alineados se reunirá entre este martes y
el domingo 18 para tratar temas político-económicos como el precio del
petróleo, la crisis de Medio Oriente y el fortalecimiento de los
postulados que le dieron origen. Su composición heterogénea, con
presencia mayoritaria de naciones de Africa (53) y Asia (36) y una
porción considerable de países de América latina (26), siempre tuvo como
objetivo el no alineamiento con ninguna de las superpotencias.
Nació con el auge de la descolonización a comienzos de la década del
60 y sus referentes iniciales fueron el egipcio Gamal Abdel Nasser, el
indio Jawaharlal Nehru y el indonesio Sukarno. El único país
latinoamericano que permanece desde su fundación, en 1961, es Cuba.
Argentina se alejó como miembro pleno en 1991, durante la presidencia de
Carlos Menem, y regresó como observador en 2009, durante el gobierno de
Cristina Kirchner. Ese mismo status lo tienen hoy China, Brasil y
México. Una curiosidad es que apenas una nación europea lo integra:
Bielorrusia. Y conviven en él países aliados a Estados Unidos como
Arabia Saudita y Colombia con otros que están en las antípodas: Corea
del Norte e Irán, por citar sólo dos casos.
El MNOAL es tributario de la conferencia de Bandung, Indonesia, que
reunió a países asiáticos y africanos en 1955 y lo hizo en torno de
principios que aún hoy sigue levantando. El respeto por la soberanía y
la integridad territorial de todas las naciones o la defensa del
principio de no intervención en los asuntos internos son apenas un par
de enunciados. En sus primeras dos décadas de existencia tuvo fuerte
predicamento en el plano internacional, mientras transcurría la Guerra
Fría entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética. Pero se desdibujó a
comienzos de los años 80, entre otros conflictos, por la guerra entre
Irán e Irak. En este país se realizó la última cumbre, en agosto del
2012. Asistió el líder de la revolución bolivariana Hugo Chávez, quien
murió el 3 de marzo del año siguiente.
Desde aquel momento se sabía que la próxima reunión del movimiento se
realizaría en Venezuela en 2015. Postergada en más de una oportunidad,
ahora se desarrollará con un país dividido. La oposición la ve
innecesaria –Capriles la definió como un “show”– y Maduro percibe que es
una gran oportunidad para conseguir respaldo político. El presidente de
la Asamblea, Ramos Allup, le espetó al gobierno: “Por mucho que
parapeten Margarita para la cumbre, no van a poder disimular que han
convertido a Venezuela en un pudridero, una tragedia para todos”. La
canciller local Delcy Rodríguez recordó en su cuenta de Twitter que el
movimiento “es el antiimperialismo, el anticolonialismo y la búsqueda de
la Paz en el mundo”. Venezuela lo presidirá, como estaba previsto,
hasta 2019. Un logro de Chavez que simbólicamente estará en la cumbre
cuando se descubra un monumento suyo ubicado frente al lugar donde
sesionarán los No Alineados.
Tras una visita a Buenos Aires para evitar que el
Gobierno saque a Telesur de la Televisión Digital Abierta, Patricia
Villegas se mete en esta entrevista con historias y encrucijadas.
Por Martín Granovsky
Página/12
Justo antes
de tomar el avión de regreso a Caracas, la periodista colombiana
Patricia Villegas, presidenta de Telesur, mantuvo un diálogo en la sede
porteña de la tevé plurinacional.
–Me voy con la satisfacción de haber venido a levantar mi voz, de
haberla levantado en todos los escenarios, en todos los espacios –dijo
Villegas en una entrevista que puede verse completa en www.clacso.tv–.
También hablé en el escenario del gobierno de Mauricio Macri, al cual le
hemos dicho con muchísima claridad y amabilidad que está censurando la
voz de Telesur en este país y que le recomendamos cordialmente que
revise y revierta esa decisión.
–¿Cuál fue el principal argumento en las conversaciones?
–No se puede hablar de pluralidad restando. Hoy Telesur se ha hecho
un lugar en todo el mundo, cuenta historias que otros no cuentan y desde
perspectivas que otros no utilizan. Es un trabajo profesional,
técnicamente impecable y en un canal latinoamericano y caribeño como
ninguno otro en la oferta televisiva de esta parte del mundo. Entonces,
para los argentinos y argentinas tiene que ser una opción tenerlo y que
ellos decidan si lo ven o si no lo ven.
–¿La respuesta es que se trata de un canal chavista?
–No, no lo dicen de esa manera. Me gustaría que lo dijeran así. Me
hablan de más pluralidad. Pero quitan. De más austeridad. Les pedí que
no hablaran de dinero porque en esas cuentas tampoco les va bien. Se
quejan de que el Estado argentino no pude influir en los contenidos. Es
peligroso. O sea: un Estado reconoce que para permanecer en una señal u
otra depende de cuánto pueda influir en los contenidos.
–Y el resto de los países, ¿sí influyen en los contenidos? ¿El Estado venezolano influye en los contenidos?
–Telesur tiene una instancia anual en la cual los países miembros de
Telesur se reúnen y discuten, no de los contenidos sino de las líneas
estratégicas del canal. Les decimos: “Éstas son las grandes coberturas
que tenemos y las previsiones para el siguiente año”. Entre todos
hacemos un análisis político, cultural y económico de las regiones y de
sus propios países y generamos unas líneas estratégicas de acción en los
contenidos e incluso de formato. Por ejemplo: “Vamos a rescatar el
género de la crónica”. O: “Vamos a trabajar sobre la construcción de la
memoria en América Latina y el Caribe, pero en general en el mundo”. La
gente no sabe lo que pasó ayer sino lo que pasó hace diez años, hace
veinte años. Lo otro es la mitología, ¿no? A mí me preguntaron muchas
veces, hace muchos años, que cuántas veces me llamaba Hugo Chávez al día
para meter o sacar determinado contenido. Eso no existe, no es verdad.
No tienen los presidentes de los países –ni de los países miembros de
Telesur ni otros– el tiempo de llamar a Telesur para decir: “quiten o
pongan”. Eso hace parte de lo que han querido decir todo el tiempo para
desprestigiar el trabajo de Telesur y yo lo que digo es que esa
pantalla, esa multiplataforma –con sus aciertos, con sus errores y con
todo lo que le falta– es fruto del trabajo intenso de mucha gente muy
comprometida que entiende que Telesur es más que un trabajo. De más de
mil personas en todo el mundo. Es eso.
–Telesur tomó la paz en Colombia como gran tema cuando la paz estaba muy verde. ¿Por qué?
–Porque esas son el tipo de historias que Telesur ha decido contar de
manera amplia, porque además es una realidad invisibilizada y ocultada
por los grandes medios. Si tú haces una revisión de la prensa, la radio o
la televisión colombiana e internacional hace 11 años, fundamentalmente
lo que teníamos eran reportes de guerra: los militares muertos, los
guerrilleros muertos, el grupo narco-terrorista del las FARC. Pero
detrás de esos titulares había hombres y mujeres del pueblo colombiano
siendo víctimas de la guerra y nosotros tomamos la posición editorial de
estar del lado de las víctimas, de contar sus historias, de
visibilizarlas. Eso nos ha costado muchísimo. Hemos sido perseguidos y
amedrentados solo por mostrar que entre esos guerrilleros y la comunidad
había una relación. Los periodistas de Telesur todos, pero
particularmente los de Colombia, tienen muchísima emoción de tantos de
años de cubrir un conflicto y de poder cubrir ahora un momento de
hermandad de paz, porque es duro ver a la gente morir enfrentada por
algo que podría dirimirse con la palabra y con el debate en otros
espacios. Eso es lo que espero para Colombia. Para nosotros es un reto
hacer la cobertura del postacuerdo.
–¿Hay un reto venezolano también?
–La gran cobertura que quisiera contar es la derrota de la guerra
económica. Espero que la resistencia demostrada por el pueblo de
Venezuela nos permita contar un buen final.
–¿Cuánto hay allí de cosas que el gobierno de Venezuela no
pudo, no supo o no quiso construir en industrialización o mayor eficacia
económica?
–Bastante. No te podría decir en qué porcentaje porque no tengo esa
perspectiva del problema. Un problema que tiene ahora, mientras te
respondo, rostros de gente y no cifras. La sede de Telesur está en
Caracas. Debe pagar buena parte de su operación fuera de Venezuela y se
encuentra con que se van bloqueando las vías, bancos de transferencia o
bancos de destino, para poder pagar. Entonces, en Venezuela hay un
bloqueo económico. No es como el de Cuba, reconocido y además una
política de Estado de los Estados Unidos. En Venezuela, ese bloqueo
financiero es invisible. Esos hilos invisibles son los que a mí me han
hecho decir con total certeza que vivimos una guerra económica, que en
parte tiene un componente de lo que no se hizo, de lo que no se termino
de hacer y de los que se hizo mal. Nosotros tenemos que seguir siendo
una televisora pública, siendo una multiestatal, sumando ya no solo
Estados sino movimientos sociales, pero que pueda generar recursos
propios. Tiene que ser una misión para que Telesur pueda seguir con su
nivel de desarrollo, crecimiento y su capacidad de producción sin
depender de la renta petrolera venezolana. Si no hemos aprendido nada de
esta crisis significará que no hemos lograr generar recursos propios,
porque nadie se queda en crisis por siempre y estos son ciclos. Y no es
cualquier canal. ¿Qué tal que tu estés viendo en Telesur unos
documentales sobre el derecho a la tierra o sobre el derecho a no tener
alimentos transgénicos y aparezcan publicidades de Monsanto?
–Paz en Colombia, Guerra económica en Venezuela. ¿Qué otros temas para Telesur?
–No sé si a otros periodistas del mundo les ha tocado cubrir tantos
golpes de estado como a los periodistas latinoamericanos y caribeños en
estos últimos diez años. Nosotros nacimos un 24 de julio de 2005. Allí
reaccionaron, principalmente, a nuestro nacimiento los norteamericanos
que definieron una partida específica para contrarrestar lo que era este
incipiente canal. Pero el nacimiento verdadero de Telesur es su
cobertura del golpe de Estado de Honduras en 2009. Esa cobertura tuvo
varias periodistas, por supuesto, pero se destacaron Marayira Chirinos,
Adriana Sívori y Madelein García. Y hay niños y niñas en Honduras que se
llaman Adriana, Marayira o Madelein, producto de la cercanía que se
generó. Hay un relacionamiento muy fuerte de nuestros equipos con los
movimientos sociales de todo el continente que ven en Telesur la
posibilidad real de no ser tergiversar, de no ser utilizados. Nos pasa
lo mismo en el Departamento del Cauca, con comunidades indígenas del sur
del país, con familiares de los desaparecidos en Ayotzinapa que solo
quieren declararle a Telesur. Nos pasó en Brasil.
–Alvaro García Linera dice que la historia no se mueve por
ciclos que siempre empiezan, se desarrollan y terminan de la misma
manera sino por oleadas. ¿Cómo pasan esas oleadas por Telesur?
–La Argentina está a un año de elecciones legislativas. Podremos ver
cómo se comporta el electorado con la situación social y económica del
país, que influye de manera determinante. Colombia va a elecciones
presidenciales pero por primera vez en 50 años sin un conflicto armado
interno. Brasil tiene elecciones municipales. Nicaragua tiene elecciones
este año. El comandante Daniel Ortega tiene un 80 por ciento de
intención de voto favorable. Venezuela tiene elecciones pendientes.
Todavía no dieron las fechas de las municipales que también serán claves
para saber que va a pasar con el mapa.
–Este año ya no habrá referéndum revocatorio, ¿no?
–No. Las autoridades del Consejo Electoral, que son las que
determinan las reglas del juego en Venezuela y que son además un poder
público como el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, han dicho que
no porque los tiempos no alcanzan pero que podría haber revocatoria el
próximo año. Entonces, no sirve pensar en una historia estática. También
tenemos elecciones en los Estados Unidos. Se va Barack Obama a quien
buena parte incluso de la izquierda latinoamericana y caribeña le había
dado un voto de confianza por su condición de ser un hombre negro. A mí
me parece que es un desafío todo lo que está pasando y todo lo que
viene. Quienes dicen que se acabó el ciclo progresista en la región no
están haciendo bien los cálculos.
La
canciller Susana Malcorra volvió a tropezar en su carrera por
transformarse en la nueva secretaria general de las Naciones Unidas
(ONU). Ayer, en la cuarta votación del Consejo de Seguridad, cayó del
quinto al séptimo lugar. Así, la candidatura de la ministra del gobierno
de Mauricio Macri para suceder a Ban Ki-moon no parece sencilla.
Con
siete votos en contra sobre 15 -cosechó además siete apoyos y una
abstención-, Malcorra quedó muy lejos del favorito, el portugués António
Guterres, quien obtuvo 12 apoyos, dos rechazos y una abstención, y
volvió a alzarse con los votos confidenciales de los países miembros del
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
La próxima ronda de votación preliminar está agendada para el 26 de septiembre y la definición será en octubre.
En
segundo lugar quedó el eslovaco Miroslav Lajcak, quien ratificó el
formidable salto que consiguió en la anterior votación, donde pasó del
décimo al segundo puesto. El canciller eslovaco sumó diez votos
positivos, cuatro en contra y una abstención.
Pese al traspié, en
el Gobierno aseguraron que aún tiene una oportunidad. "Mientras no haya
acuerdo con un europeo, mantiene las mismas chances que en el inicio",
analizaron fuentes oficiales, que destacaron que mantuvo los mismos
votos que en la última oportunidad.
Puertas
adentro de la Cancillería aseguraron que el proceso "es largo, difícil y
se define sobre la hora". Y agregaron que el objetivo en esta instancia
es "evitar los vetos".
El tercer lugar, donde a comienzos de
agosto se había posicionado Malcorra, lo ocupó ahora la búlgara Irina
Bokova, con nueve respaldos, cuatro rechazos y dos abstenciones. Este
resultado ratificó a Bokova, ex directora de la Unesco, su lugar en el
podio y aún se mantiene en carrera para la pelea final.
Malcorra
cayó por segunda vez consecutiva. Es que tras alcanzar el tercer puesto
en la segunda ronda, la jefa de la diplomacia argentina descendió dos
posiciones en la tercera votación, aunque mantuvo los guarismos que
había recibido en esa instancia.
A diferencia de la última
votación, la canciller argentina, que ayer regresó de Londres donde
anunció que en el "corto plazo" podrían ser restablecidos "los vuelos
directos a las islas" (ver página 29), mantuvo silencio sobre sus
perspectivas en la votación. En esa ocasión, a pesar de haber caído dos
posiciones Malcorra estaba de "buen ánimo" y dispuesta a dar pelea hasta
el tramo final de la pelea por la cúspide de las Naciones Unidas.
Si
bien son escasas las posibilidades de Malcorra, la carrera hacia la ONU
depende de "votos tácticos". Y detrás de cada sufragio se pone en juego
la estrategia diplomática de todo un país, y los cinco miembros
permanentes del Consejo de Seguridad -Reino Unido, China, Rusia, Francia
y Estados Unidos- siempre tienen una relevancia mayor en las
definiciones.
Malcorra, que esta semana tendrá una activa
participación en el Foro de Inversiones y Negocios, que se llevará
adelante en el Centro Cultural Kirchner, se reunirá con el vicecanciller
británico, Alan Duncan, para avanzar en la negociación sobre las
conexiones aéreas a las Islas Malvinas.
El ránking para la sucesión de Ban Ki-moon
António
Guterres El ex primer ministro de Portugal obtuvo 12 apoyos, dos
rechazos y una abstención. Quedó ubicado como el candidato más firme
para alzarse con la secretaría general de la ONU Miroslav Lajcák El
diplomático eslovaco quedó segundo, con diez votos a favor, cuatro en
contra y una abstención Susana Malcorra La canciller argentina se ubicó
séptima, con siete apoyos, siete rechazos y una abstención La carrera
Quedan seis elecciones por delante. El sucesor de Ban-Ki moon deberá
asumir el 1 de enero de 2017
La enorme convicción de que es
posible pensar nuestra región y el mundo desde latinoamérica nos lleva a
publicar este tercer número de la revista, que publicación a
publicación va insertando nuevos elementos para el lector.
Reafirmamos ademas nuestro compromiso con ser una revista plural y
abierta a todas aquellas personas, tanto estudiantes, como egresados,
que deseen generar conocimiento en materia de política internacional.
Queremos agradecer a todos nuestros lectores, a los estudiantes y
egresados que enviaron su artículo a la revista, y muy especialmente al
Doctor Leandro Morgenfeld por concedernos una entrevista para la
revista.
Los artículos y la entrevista publicada en este número
fueron escritos con anterioridad a septiembre de 2015, previo el
"impeachment"/"golpe" a Dilma en Brasil.
TODOS pueden enviar sus
artículos, ya que la convocatoria es abierta y permanente, tanto para
alumnos como para egresados, de grado y posgrado, de Argentina y el
mundo.
Si estás interesado en participar del próximo número
escribínos o envíanos tu artículo a:
revistacoyunturainternacional@gmail.com
La primera gira oficial de Mauricio Macri por el continente europeo este año fue para recalar en Suiza, en el foro económico de Davos,
una reunión que junta cada año a más de dos mil inversores, empresas
multinacionales y negocios con funcionarios, presidentes y referentes de
los gobiernos de todo el mundo. La visita de Mauricio Macri a Davos
funcionó como gesto simbólico del “fin de ciclo” kirchnerista y la
promocionada reapertura de Argentina al mundo.
En ese foro, Macri gestó la idea de hacer un foro económico de
similares características pero en la Argentina. Así, a su regreso,
reconvirtió la Fundación ExportAr, creada durante el gobierno de Carlos
Menem y dependiente de la Cancillería, en la Agencia Argentina de
Inversiones y Comercio Internacional. Mantuvo el carácter principal de
la fundación, un órgano público-privado, pero lo pasó a la órbita
compartida del Ministerio de Producción y del Ministerio de Relaciones
Exteriores y Culto. Como primera tarea le encomendó la organización del I
Foro de Inversión y Negocios de Argentina, o el “mini-Davos”, como se
lo conoce públicamente.
El “mini-Davos” se realizará del 12 al 15 de septiembre y busca, como
el foro original, también reunir a inversores, empresas multinacionales
y negocios con empresarios y funcionarios argentinos, incluido el
presidente. El encuentro tendrá lugar en el Centro Cultural Kirchner y
contará con una agenda laxa y abierta, diseñada para dar mucho espacio
al “networking” entre empresarios, con el objetivo de atraer inversiones
extranjeras directas.
Entre las empresas que asistirán al encuentro se encuentran: JP
Morgan; Dow Chemical Company; Coca-Cola; Siemens; British Petroleum;
Cisco Systems; IBM; Novartis; Lithium Americas Corp; Adecco LATAM;
Goldman Sachs; Louis Dreyfus Company.
Aunque todas estas compañías se desempeñan en actividades y ramas muy
diferentes, las une un sentimiento común: obtener ganancias
extraordinarias con violaciones sistemáticas a los derechos humanos y
demandar a los Estados en tribunales internacionales cuando estos
implementan políticas públicas que las empresas sienten como contrarias a
sus intereses de ganancias.
Tal es el caso de IBM Corporation, Louis Dreyfus Company, Siemens y
Dow Chemical Company. Todas ellas han llevado a diferentes Estados a los
tribunales internacionales en virtud de los Tratados Bilaterales de
Inversión (TBI) firmados por algunos de los países donde tienen
operaciones.
Quizás el caso más sorprendente sea el de Siemens: luego de que en el
año 2000 el gobierno de la Alianza rescindiera el escandaloso contrato
por 1260 millones de dólares que en 1998 le otorgó Carlos Menem para
fabricar los DNI y pasaportes argentinos, la empresa demandó al Estado
argentino en el Centro de Inversión y Arreglo de Diferencias,
dependiente del Banco Mundial (CIADI) en virtud del TBI
Argentina-Alemania. Exigió 462 millones de dólares, pero el tribunal le
reconoció solamente la módica suma de 237 millones. El Estado apeló el
laudo, pero el caso no lo resolvió el tribunal: Siemens retiró la
demanda recién en el año 2008, luego de reconocer ante el Departamento
de Justicia de los Estados Unidos que había pagado coimas para obtener
contratos en el exterior. Esas coimas también habían sido pagadas a la
Argentina.
Dow Chemical, por su parte, demandó al Estado canadiense en virtud
del Tratado de Libre Comercio de América del Sur (TLCAN) por la
prohibición impuesta por Quebec de vender y utilizar pesticidas que
contengan el ingrediente activo 2,4-D, un componente que causa ceguera y
linfoma; la compañía de agronegocios Louis Dreyfus Company, por otro
lado, llevó a los tribunales internacionales a la India por negarle los
permisos para implementar un proyecto de modernización portuaria en la
ciudad de Calcuta y exigirle a la empresa que retirara los equipos del
lugar; IBM Corporation demandó al Estado ecuatoriano en el CIADI por
supuesta falta de pagos a su subsidiaria local. Estas son simplemente
algunas de las demandas iniciadas por estas empresas en tribunales
internacionales que ya han sido duramente cuestionados por diversos
organismos de derechos humanos por su falta de transparencia y su
marcada posición pro-empresa.
Este es el tipo de inversiones que van a congregarse en el
“mini-Davos”. Su contracara es el aspecto menos promocionado del
encuentro: el tipo de seguridad jurídica que buscan estas empresas para
invertir. En Argentina, las inversiones extranjeras directas son un
riesgo permanente que amenazan la institucionalidad del Estado: con 56
tratados bilaterales de inversión firmados en la década de los ’90,
Argentina es el país más demandado en el CIADI, con más de 50 casos
abiertos en su contra por diferentes empresas de todo el mundo.
La protección jurídica vigente -la de los Tratados Bilaterales de
Inversión- se combina con una agenda legislativa a nivel nacional que
busca flexibilizar una serie de leyes que le den aún más garantías a los
inversores privados, como el proyecto de ley de participación
público-privada (PPP). Esta le ofrece al Estado la posibilidad de
aliarse con privados para ejecutar obras de infraestructura pública y a
los inversores la posibilidad de demandar al Estado en tribunales
internacionales con acatamiento obediente si las empresas obtienen un
laudo favorable. Y, por último, se le suma la inocultable voluntad del
gobierno de pagar todas las demandas que el Estado argentino tiene en el
CIADI.
Este es el contexto en el cual tendrá lugar el mini-Davos. Sin
cambios en el marco jurídico vigente, con un contexto que favorece la
fuga de capitales y el fraude fiscal, y con empresas del tipo de las
invitadas por el mini-Davos, será necesario abrir el paraguas frente a
la lluvia de inversiones que promete el gobierno de Mauricio Macri.
Evelin Heidel – @scannopolis Integrante de la Asamblea Argentina mejor sin TLC – @mejorsintlc