miércoles, 17 de febrero de 2016

En comunicación interna de Cancillería, Susana Malcorra ratifica que procura concretar un TLC Mercosur-Unión Europea

Algunas reflexiones personales a 60 días de gestión
Por Susana Malcorra 
15 de febrero de 2016 
[Comunicación interna de Cancillería]

Estimados colegas, 
A sesenta días de haber asumido la conducción de la Cancillería quisiera compartir con ustedes algunas reflexiones e ideas acerca de nuestra visión de la actual situación internacional  y a partir de ella- lo que entiendo deben ser los ejes centrales del accionar de nuestro Ministerio.
La Cancillería, como instrumento de política exterior, debe trabajar para aumentar el protagonismo de la Argentina a nivel global y regional, sin olvidar que nuestra función debe estar centrada en la promoción y protección de los intereses argentinos. Nuestra política exterior debe sobresalir por su claridad en los mensajes a sus interlocutores y por su consistencia para la consecución de sus intereses, ello a fin de transmitir al mundo previsibilidad y coherencia.
Como bien saben, el Presidente Mauricio Macri ha fijado como prioridades de su acción de gobierno los siguientes objetivos: i) la pobreza cero; ii) la lucha contra el narcotráfico; y iii) la unión de los argentinos dentro de la institucionalidad democrática. 
El logro de estos tres objetivos fundamentales debe constituirse en la meta de nuestra labor diaria, ya que no es posible hacer política hacia fuera sin tener en mente el bienestar, el progreso y las demandas de todos nuestros compatriotas. En ese entendido, una diplomacia ambiciosa y efectiva, que tenga como foco principal maximizar el bienestar de todos los argentinos, será indispensable para alcanzar estas metas. Deberá para ello deberá contar con un marco sólido, coherente y preciso que guíe su accionar.
La contribución de la Cancillería en la obtención de resultados concretos en el marco de las prioridades fijadas por el Ejecutivo Nacional deberá concebir a la Argentina como un miembro activo y constructivo de la comunidad internacional, con un rol protagónico -por su historia y potencial- en los diferentes temas de la agenda global del Siglo XXI.  Solo a manera de ejemplos, esto cubre el Cambio Climático, la Agenda 2030, el terrorismo violento, refugiados, la seguridad nuclear y las múltiples formas de tráfico ilegal.
La Cancillería es y seguirá siendo la  cara visible  del país en el exterior, proyectando una imagen atractiva y genuina de la Argentina que dé cuenta de nuestra identidad, nuestro capital humano, de la diversidad cultural y geográfica que ofrecemos al exterior. Es a la política exterior a quien le cabe abrir el camino también a las amplias oportunidades de complementación con el mundo en materia de industria, comercio e inversiones.
En particular, pondremos especial énfasis en los aspectos vinculados a las inversiones y al comercio exterior.  No hay mejor generador de trabajo sustentable para los argentinos que estas dos palancas.  Para ello tendremos que aumentar el protagonismo de nuestras Embajadas y Consulados, mejorando nuestra capacidad de análisis de mercados, buscando los nichos en los que Argentina tiene diferencial competitivo y poniendo foco en esos sectores.  Nuestra presencia en exposiciones y congresos dista de ser suficiente para generar oportunidades reales.  Seremos evaluados a través de resultados tangibles como el aumento del intercambio comercial y el flujo de inversiones directas para. Esto requiere de una mayor formación y capacitación continuas de nuestros profesionales.
Debemos desarrollar vinculaciones significativas con los países de la región y globalmente, ya sea mediante el fortalecimiento de relaciones ya maduras y sostenidas en el tiempo como el desarrollo de otras que por razones varias se hayan deteriorado o mantenido a baja intensidad. Asimismo, debemos expandir los vínculos externos de nuestro país en aquellas áreas en las que los mismos no hayan sido planteados, hasta el momento, del modo más conveniente para nuestro país. 
En un mundo interdependiente y dinámico, el multilateralismo es la vía más eficaz para abordar los enormes desafíos que se nos presentan. Como un país de desarrollo medio con presencia en diferentes temas de la agenda global y regional, una mayor y mejor inserción internacional de la Argentina implicará un arduo trabajo junto a quienes comparten nuestros principios y valores y uno aún más complejo con quienes nuestra afinidad es menor. Sin pérdida de tiempo, debemos abocarnos a la construcción de  lazos  y coaliciones específicas para cada tema de la agenda global que posibilite un alineamiento con las prioridades del Gobierno Nacional facilitando la obtención de resultados exitosos y, en definitiva, beneficiosos para nuestros compatriotas.
En un escenario internacional en constante modificación, deberemos trabajar en pos de la rápida y eficiente adaptación de las instituciones regionales a estos cambios de época. En este contexto, debemos abogar por un MERCOSUR más ágil, dinámico y acorde a los actuales flujos de comercio mundial. La concreción del acuerdo entre nuestro Mercado Común y la Unión Europea, como así también una mayor proyección a la región de Asia-Pacifico, serán avances significativos en ese sentido.
Mantendremos nuestro reclamo histórico sobre Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, conforme al derecho internacional y de acuerdo con el mandato de la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional es para nosotros una prioridad.
Con una política exterior basada en principios, nuestro país enfatizará la defensa de los sistemas democráticos de gobierno y el respeto a los Derechos Humanos, como políticas de Estado.
La lucha contra el narcotráfico es para el gobierno argentino un tema prioritario de cooperación en la agenda de trabajo con Latinoamérica y con todos los países del mundo y agencias internacionales que llevan a cabo un decidido enfrentamiento contra este flagelo. Argentina será un activo promotor de la cooperación en los ámbitos regional, hemisférica e internacional para intercambiar información y coordinar acciones contra el narcotráfico, tanto desde la perspectiva de seguridad como en el lavado de dinero que favorece su crecimiento. Con igual énfasis se cooperará internacionalmente en los aspectos que refieren a la demanda, desde una perspectiva de atención en salud e inserción social de los adictos. 
Otro aporte a nuestra presencia en el mundo será una promoción activa de nuestra cultura, turismo, nuestro arte y el deporte de forma comprehensiva, difundiéndolos en el exterior, dando espacio al federalismo, en sus manifestaciones provenientes de cada rincón de nuestro país.
La priorización y la promoción del diálogo interreligioso y de la libertad religiosa y el mantenimiento de vínculos de colaboración y dialogo permanente con el conjunto de los cultos es parte de las libertades irrenunciables de los ciudadanos por lo que seguirá siendo un pilar en las políticas de este gobierno.  En un mundo en profunda crisis alrededor de estas cuestiones, la Argentina puede mostrarse como un modelo maduro de convivencia en la diversidad.
La Representación del Estado argentino en el exterior implica también la importantísima misión de asistencia y protección de nuestros connacionales residentes en el extranjero, en especial la de aquellos que por diferentes circunstancias se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad y peligro. En este sentido, es vital contar con un servicio consular de excelencia que brinde una protección adecuada a nuestros ciudadanos cuando más lo necesiten. Asimismo, se debe promover un mayor diálogo con ellos, atendiendo sus demandas y propiciando el mantenimiento de sus vínculos con el país, especialmente a partir de  redes  que los agrupen y contengan de acuerdo a sus ocupaciones o intereses. La existencia de las redes de científicos argentinos en algunas jurisdicciones del exterior que potencian la cooperación con la Argentina es una buena práctica en ese sentido.
Una mejor y mayor vinculación con el mundo empieza por casa. Así, debemos promover y beneficiarnos de una mayor articulación con los distintos Ministerios en la elaboración de las recomendaciones de políticas a ejecutar en el exterior, como también de estrechar aún más los lazos con la sociedad civil, con un enfoque que privilegie aquellos actores relevantes en los distintos temas de interés para el país.
La actual coyuntura nos sitúa frente a una gran oportunidad para demostrar que la Argentina puede ser un actor relevante en el mundo. Deseo que estas reflexiones que me permito compartir con ustedes, y que sé que no cubren la totalidad de la rica agenda internacional de nuestro país, sean leídas como el punto de partida de un dialogo constructivo -que continuará- para la elaboración de los lineamientos de la política exterior de los próximos años.
Confío que el Ministerio ofrecerá  en el corto, mediano y largo plazo- resultados concretos y valiosos, producto de la profesionalidad, el compromiso y el talento de su capital humano; la inteligente asignación de recursos; y un trabajo colaborativo con los demás Ministerios y actores claves de la sociedad civil.
Teniendo esto en mente, quisiera reiterarles  como lo hiciera en mi primera comunicación- que representa para mí un orgullo trabajar junto ustedes en esta etapa del país, donde tanto las oportunidades como los desafíos  internos y externos- nos obligan a redoblar esfuerzos y trabajar en pos de una Argentina mejor.
Los saluda,
Susana

No hay comentarios:

Publicar un comentario