sábado, 22 de septiembre de 2018

El FMI y Trump, los dos más odiados en la Argentina

 
El FMI y Donald Trump, con la imagen en caída
 
Los dos más odiados
 
Página/12
 
Mientras el Gobierno corre a Washington para intentar acelerar el cierre de las negociaciones con el Fondo, una encuesta reveló que se trata del organismo internacional peor considerado por los argentinos. El estudio realizado por Poliarquía Consultores y el Woodrow Wilson Center registró también un alto nivel de rechazo al presidente estadounidense.
 
En el marco de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, la imagen del organismo en Argentina sigue en caída libre. De acuerdo a una encuesta realizada por Poliarquía Consultores y el Woodrow Wilson Center, se trata del organismo internacional peor considerado por los argentinos. El mismo estudio da cuenta de la muy mala imagen que tiene en el país el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La encuesta nacional, realizada entre el 3 y el 15 de agosto pasado, reveló que el 56% de los argentinos tienen una imagen negativa del Fondo Monetario Internacional. "Las medidas de austeridad fiscal adoptadas por el gobierno de (Mauricio) Macri a instancias del FMI van a seguir debilitando la imagen del organismo en la opinión pública", afirmó Benjamin Gedan, coordinador del Argentina Project del Woodrow Wilson Center. Es un alto nivel de desprestigio que, según consigna Gedan, el organismo que ahora preside Christine Lagarde se supo ganar entre otros motivos “por su papel en la crisis de 2001".
Las conclusiones de que la sincronización de las agendas entre el FMI y la Casa Rosa es vista con malos ojos por los argentinos llegan en un contexto en el que el gobierno se encuentra a la espera de un nuevo acuerdo para acceder a más financiamiento que le permita seguir surfeando la crisis y la fuga cambiaria
A lo largo de los últimos días trascendió que esta nueva etapa de conversaciones, que ya llevan tres semanas, contemplan una ampliación del monto total del préstamo y la flexibilización en la exigencia de libre flotación del tipo de cambio. Por su parte, el gobierno se comprometió nuevamente con el organismo a profundizar el ajuste fiscal. Mientras tanto, el titular del Palacio de Hacienda, Nicolás Dujovne, viajará este fin de semana a Washington para intentar acelerar las negociaciones.
Las opiniones sobre el Fondo se dividen cuando se consideran las pertenencias partidarias: los oficialistas tienen un 67% de imagen positiva del FMI, pero entre los segundos esa opinión desciende a 18%.
La encuesta registró también un alto nivel de rechazo de parte de la población argentina al presidente estadounidense, Donald Trump. La imagen negativa de Trump se ubicó en un 64%, en tanto que la imagen positiva de los Estados Unidos se situó en el 67%.

jueves, 20 de septiembre de 2018

ENTREVISTA: Trump impulsa guerra comercial de consecuencias imprevisibles, advierte Leandro Morgenfeld

 
  

ENTREVISTA: Trump impulsa guerra comercial de consecuencias imprevisibles, advierte experto argentino


BUENOS AIRES, 19 sep (Xinhua) -- El experto argentino Leandro Morgenfeld advirtió esta semana que el Gobierno de Estados Unidos está impulsando una guerra comercial aplicando una política de proteccionismo selectivo de consecuencias imprevisibles para la economía mundial.
El analista, Doctor en Historia e investigador adjunto del Consejo de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet), se refirió en una entrevista con Xinhua a la decisión de Washington de imponer aranceles adicionales a productos chinos valorados en 200.000 millones de dólares.
"Los anuncios de esta semana del presidente Donald Trump de nuevos aranceles contra China, que implican una inédita escalada en la guerra comercial, tienen que ver con darle una señal a su base de apoyo, para llegar en mejores condiciones a las elecciones de medio término de noviembre próximo", consideró el analista.
Morgenfeld, autor del libro "Bienvenido Mr. President. De Roosevelt a Trump: las visitas de presidentes estadounidenses a la Argentina" y co-editor de la obra "Estados Unidos contra el mundo. Trump y la nueva geopolítica", señaló que "Estados Unidos despliega desde el siglo XIX un proteccionismo selectivo".
"Por ejemplo, utiliza mecanismos para-arancelarios para proteger a sus productores agrícolas, al mismo tiempo que exige la apertura de otros mercados para sus exportaciones. Como hace décadas que profundiza el déficit de su balanza comercial, Trump prometió reequilibrarla", expresó el investigador.
Morgenfeld remarcó que "sin embargo, hay que tener en cuenta que muchas empresas estadounidenses producen en China y desde allí exportan hacia su país de origen. Trump expresa las demandas de un sector de la burguesía estadounidense, que depende más del mercado interno, y choca con las fracciones más transnacionalizadas, o sea las de empresas que deslocalizaron parte de su proceso productivo".
"Trump desde hace seis meses que está impulsando una guerra comercial con China, de consecuencias impredecibles. Si avanza con la implementación de altos impuestos a la mayoría de las importaciones provenientes del país asiático, con las respuestas previsibles por parte de Beijing, ese escenario puede provocar una crisis económica internacional", sostuvo.
Consultado sobre a quién puede beneficiar la escalada lanzada por Estados Unidos, Morgenfeld respondió que "lo de Trump más bien responde a la estrategia de golpear fuerte sobre la mesa, para luego acordar en mejores condiciones. Además, el 6 de noviembre hay elecciones cruciales en Estados Unidos, donde se renovará entre otras cosas la Cámara de Representantes".
"Si Trump pierde allí la mayoría, hasta podría iniciar un proceso de impeachment, es decir un juicio político que complica la segunda mitad de su presidencia y sus planes reeleccionistas".
El gobierno de Estados Unidos, pasando por alto la mayoritaria oposición internacional y nacional, anunció que impondrá aranceles adicionales del 10 por ciento sobre productos chinos valorados en 200.000 millones de dólares a partir del 24 de septiembre, y que, además, tomará otras medidas similares.
El experto, co-coordinador del grupo de trabajo "Estudios sobre Estados Unidos" del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), se refirió también a la agenda que propondrá Trump durante su visita ya confirmada a Argentina a finales de noviembre, donde asistirá a la cumbre de líderes del Grupo de los Veinte (G20).
"Va a ser una cumbre compleja e incierta por dos motivos. En primer lugar, porque Trump viene atacando a los órganos multilaterales. El año pasado, la Cumbre del G20 en Hamburgo fue en realidad la del G19 versus Estados Unidos. La última cumbre del G7 en Canadá, en junio, también mostró las discrepancias entre Trump y Angela Merkel (Alemania), Emmanuel Macron (Francia) y Justin Trudeau (Canadá)", subrayó Morgenfeld.

"Las elecciones que pueden derrotar a Trump". Por Leandro Morgenfeld

 
Opinión
 
Las elecciones que pueden derrotar a Trump
 
De no mediar algún imprevisto, Donald Trump llegará a Buenos Aires el 30 de noviembre, para asistir a la Cumbre del G20. Va a ser su primer viaje a América Latina, luego de haber cancelado su participación en la Cumbre de las Américas realizada en Lima en abril. Y el séptimo presidente estadounidense que visite la Argentina, desde Franklin D. Roosevelt (1936).
Pero, antes, deberá afrontar uno de sus mayores desafíos políticos desde que llegó a la Casa Blanca: sortear las cruciales elecciones del 6 de noviembre. Ese día se renuevan los 435 integrantes de la Cámara de Representantes y 34 de los 100 de la de Senadores, además de elegirse 39 gobernadores y otras autoridades estatales y locales. Estas elecciones de medio término son cruciales para Trump, ya que, si pierde el control de la cámara baja, ésta podría iniciar, con mayoría simple, un impeachment (juicio político). En estos días, Paul Manafort, ex jefe de campaña del magnate, se declaró culpable de los delitos de conspiración contra Estados Unidos y obstrucción a la Justicia, y aceptó colaborar con el fiscal Robert Mueller en la investigación de la “trama rusa”. Se reavivan las expectativas de un juicio político contra Trump, que complicaría sus planes reeleccionistas en 2020.
El final de las primarias arroja dos conclusiones. La primera, los demócratas se revitalizaron por el avance de candidatos jóvenes, diversos y de izquierda, siguiendo la tendencia que inauguró Bernie Sanders hace dos años cuando enfrentó al establishment de ese partido, que se encolumnó tras Hillary Clinton. La socialista hispana Alexandria Ocasio-Cortez sorprendió venciendo a Joe Crawley, veterano cuadro de ese partido. En Massachusetts, la afroamericana Ayanna Pressley derrotó a Michael Capuano, que llevaba diez mandatos representando a su distrito. Algo similar ocurrió en Nebraska y en Georgia. Este inédito giro a la izquierda de un partido que entró en crisis en 2016 genera expectativas en quienes auguran una “ola azul” en noviembre. La segunda, la suerte de los republicanos, por ahora, depende de Trump. Los críticos del magnate no lograron en las internas derrotar a los candidatos que juraron lealtad al presidente, quien se involucró intensamente en las primarias.
Durante las próximas semanas, la principal potencia se agitará al ritmo de una campaña apasionante y con repercusiones internacionales. El reciente anuncio de Trump de aumentar los aranceles a los bienes que Estados Unidos importa desde China escala la guerra comercial a niveles inéditos y debe leerse en función de una de las principales promesas electorales que lo llevó a la Casa Blanca: confrontar con el gigante asiático para disminuir el brutal déficit comercial. Los enfrentamientos con la prensa, los choques con la justicia y la dificultad para ratificar al ultraconservador Brett Kavanaugh en la Corte Suprema, tras una denuncia de acoso sexual, serán solo algunos de los escándalos que se multiplicarán en los próximos días.
Como recordaron Barack Obama, al sumarse la semana pasada a la campaña, o varias actrices en la entrega de los Premios Emmy el lunes pasado, la clave para derrotar a Trump estará en que los descontentos se registren y acudan a votar. En Estados Unidos el voto es voluntario y es alto al abstencionismo, y mucho más en elecciones de medio término. El resultado dependerá de tres claves: el compromiso de los independientes y los moderados, y en particular de los jóvenes; lo que ocurra en el rust belt que agrupa a los estados industriales de los grandes lagos y el noroeste (si en 2016 esta región le permitió a Trump volcar a su favor el colegio electoral, esta vez podría haber avance demócrata en Michigan, Ohio, Wisconsin y Iowa); y el compromiso inédito de las mujeres empoderadas: a la cifra récord de 239 mujeres candidatas a la Cámara de Representantes (187 demócratas y 52 republicanas) se suman las 12 aspirantes a gobernadoras, además de las cuatro que pelean por la reelección.
Estados Unidos se polariza. Igual que la Argentina. Macri, cada vez más subordinado a la Casa Blanca, va a tenderle una alfombra roja a Trump en noviembre. Pero decenas de miles se van a manifestar en rechazo al misógino, xenófobo y militarista magnate, como sucedió en junio en Londres. La movilización internacional contra el G20 y el FMI, como ocurrió con Bush en Mar del Plata en 2005, va a mostrar que el rechazo a Trump crece dentro y fuera de Estados Unidos.

* Profesor UBA. Investigador adjunto del Conicet. Autor de Bienvenido Mr. President. De Roosevelt a Trump: las visitas de presidentes estadounidenses a la Argentina (Ed. Octubre, 2018).

martes, 18 de septiembre de 2018

EEUU vs. China: qué consecuencias tendrán los aranceles por valor de US$200.000 millones anunciados por la Casa Blanca. Hoy respondió China y Trump la acusó de tratar de influir en las elecciones de noviembre

 

China responde a Trump con nuevos aranceles de 60.000 millones de dólares contra EE.UU.


El presidente estadounidense acusa a China de tratar de influir en las elecciones legislativas de noviembre con esta medida


China responde a Trump con nuevos aranceles de 60.000 millones de dólares contra EE.UU.
Foto tomada en noviembre de 2017 de Xi Jin Ping durante la visita de Donald Trump 
El Ministerio de Comercio de China anunció hoy que impondrá aranceles a las exportaciones estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares, en represalia por las tarifas de 200.000 millones de dólares que EE.UU. dictó un día antes contra las exportaciones chinas.
China impondrá así aranceles de entre un 5 % y un 10 % (los expertos barajaban que podrían ser de hasta el 25 %, pero finalmente Pekín ha moderado las contramedidas) a unos 4.000 tipos de productos.
”A pesar de la decidida oposición de China y a la presentación de quejas formales, EEUU ha insistido en adoptar una postura errónea, violando las normas de la Organización Mundial del Comercio”, señalaron en un comunicado las autoridades chinas, que ya habían amenazado con tomar esta medida si Washington dictaba nuevas tarifas.
De acuerdo con el comunicado del Ministerio de Comercio, las medidas arancelarias de Washington “amenazan los intereses económicos y la seguridad de China”, por lo que Pekín se ha visto obligado a actuar “para defender los derechos legítimos y los intereses de la economía china”.
Las nuevas tarifas entrarán en vigor el 24 de septiembre, en la misma fecha en la que lo harán las que el lunes anunció la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, contra las exportaciones chinas.
La imposición mutua de aranceles recrudece la guerra comercial entre las dos principales economías mundiales, iniciada a raíz de que Trump acusara a China de mantener un excesivo superávit comercial con EEUU y le presionara para reducirlo de forma acelerada.

La respuesta de Trump

El presidente estadounidense, Donald Trump, acusó hoy a China de tratar de influir en las elecciones legislativas de noviembre en respuesta a las sanciones comerciales impuestas al gigante asiático.
”China ha afirmado de manera abierta que están tratando activamente de impactar y cambiar nuestra elección atacando nuestros granjeros, rancheros y trabajadores industriales por su lealtad a mí”, afirmó Trump en un tuit.
El mandatario insistió en que China se ha aprovechado de EE.UU. en materia comercial “durante muchos años”. ”Saben también que soy el que conoce cómo pararlo. Habrá represalias grandes y rápidas contra China si nuestros granjeros, rancheros y/o nuestros trabajadores industriales son afectados”, agregó.

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Donald Trump vs. China: qué consecuencias tendrán los aranceles por valor de US$200.000 millones anunciados por la Casa Blanca


La guerra comercial entre Estados Unidos y China sigue escalando.
China impuso este martes una nueva ronda de gravámenes sobre las importaciones estadounidenses por un valor de US$60.000 millones. La medida se dio un día después de que la oficina de Comercio Exterior del país norteamericano anunciara nuevos aranceles sobre bienes de fabricación china por un valor estimado en US$200.000 millones.
Los impuestos de importación decretados por Washington son los más altos que ha anunciado hasta la fecha y se aplicarán a casi 6.000 artículos chinos.
La medida estadounidense, que entrará en vigor el próximo 24 de septiembre, incluye productos como el arroz, los textiles, los bolsos y el papel higiénico, aunque no otros que se habían esperado como los relojes inteligentes y las sillas de seguridad para bebés.
A partir de esa fecha las tarifas serán de un 10%, pero el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que para enero del próximo año subirían a un 25%, a menos que los dos países lleguen a un acuerdo.
Los chinos han respondido anteriormente con aranceles sobre productos estadounidenses por valor de US$50.000 millones.

"China no ha querido cambiar"

Trump dijo a través de un comunicado que esta dura última ronda de aranceles es una respuesta a las "prácticas comerciales desleales de China", que incluyen subsidios y normas que requieren que compañías extranjeras en algunos sectores traigan socios locales.
"Hemos sido muy claros sobre el tipo de cambios que deben hacerse y le hemos dado al país todas las oportunidades para que nos traten de una manera más justa", dijo Trump.
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Image caption Maletas, bolsos, papel higiénico y lana son algunos de los productos incluidos en los más recientes aranceles.
"Pero, hasta ahora, China no ha querido cambiar sus prácticas".
También advirtió que si el gigante asiático tomaba represalias, Estados Unidos pondría inmediatamente en vigor una "tercera fase" de medidas, lo que significaría la imposición de aranceles adicionales sobre más productos chinos, elevando las sanciones a US$267.000 millones.
Si esto se llega a concretar, significaría que prácticamente todas las exportaciones de China estarían sujetas a nuevas obligaciones.
¿No había Estados Unidos impuesto ya aranceles a China?
Sí. De hecho, esta última ronda marca la tercera ronda de aranceles puestos en marcha en lo que va de 2017.
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Image caption Muchas empresas globales cuyos productos se fabrican en China están preocupadas por el impacto que la guerra comercial pueda tener en los precios de sus productos.
En julio, la Casa Blanca aumentó los aranceles a productos chinos en US$34.000 millones.
Luego, en agosto, la guerra comercial escaló cuando Estados Unidos introdujo un impuesto del 25% sobre una segunda serie de bienes por valor de otros US$16.000 millones.
La más reciente ronda de sanciones anunciadas este lunessignifica que alrededor de la mitad de todas las importaciones chinas a Estados Unidos están ahora sujetas a nuevas obligaciones.
Esta vez las medidas se concentran en bienes de consumo como equipaje y muebles, lo que significa que las personas en sus hogares podrían comenzar a sentir el impacto del aumento en los precios de productos como estos.
Las empresas estadounidenses ya han dicho que están preocupadas por el efecto que estos aranceles puedan tener sobre ellas y también han advertido sobre el riesgo de pérdidas de empleos.
Si bien los economistas estiman que las tarifas tendrán poco impacto en la economía estadounidense de manera general, sí advierten que sus efectos son difíciles de predecir.

¿Qué productos están incluidos y cuáles no?

Funcionarios estadounidenses han dicho que quieren proteger los bienes de consumo de los aranceles, tanto como sea posible.
Pero muchos artículos de uso diario como maletas, bolsos, papel higiénico y lana, están incluidos en esta última ronda de aranceles.
La lista también incluye varios productos alimenticios: carnes congeladas, casi todos los tipos de pescado, vieiras, soja, varios tipos de frutas, cereales y arroz.
Productos que ayudan a operar las redes informáticas, como losrouters, también figuran en la lista.
La lista de aranceles originalmente incluía más de 6.000 artículos, pero después el gobierno estadounidense retiró más de 300: entre ellos, relojes inteligentes, cascos de bicicleta, corrales de juegos, sillas altas y asientos de seguridad para bebés.
Empresas como Apple, Dell y Hewlett Packard Enterprise -gigantes tecnológicos globales que se han opuesto ferozmente a la guerra de aranceles- temen que la situación conlleve un aumento en los precios de sus productos, muchos de los cuales son de fabricación china.

"Impuestos sobre las familias estadounidenses"

En teoría, las tarifas harán que los productos fabricados en Estados Unidos sean más baratos que los importados, y así alentarán a los consumidores a comprar productos estadounidenses.
La idea de Trump es que las medidas impulsen las empresas locales y apoyen la economía nacional.
La Casa Blanca espera que el riesgo de daño a la economía china convenza al gobierno de Pekín para que cambie sus políticas.
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Image caption China también ha impuesto aranceles a Estados Unidos.
Sin embargo, muchas de las propias empresas estadounidenses critican las tarifas.
Agricultores, fabricantes, empresarios de redes minoristas y otros grupos de distintas industrias han formado una coalición para oponerse a los aranceles, refiriéndose a ellos como" impuestos sobre las familias estadounidenses".
"Los impuestos ya han resultado en despidos, y esta escalada continuará exprimiendo a las empresas estadounidenses con mayores costos de insumos y a los agricultores con un descenso en el valor de productos básicos", dijo Jonathan Gold, vocero de la coalición, en la página oficial de la misma.
¿Están conversando los dos países?
En realidad no. Las conversaciones entre altos funcionarios de ambos países terminaron en mayo sin una solución clara y los esfuerzos para reiniciar las discusiones no han progresado.
Funcionarios de Estados Unidos y China habían acordado una nueva ronda de conversaciones la semana pasada, pero el anuncio de nuevos aranceles dañará aún más las relaciones entre los dos países.
Según reportes, China dijo que rechazaría nuevas conversaciones comerciales si el presidente Trump imponía los aranceles de US$200.000 millones a sus productos.
El asesor económico de Trump, Larry Kudlow, dijo hoy que incluso en medio de estas tensiones, la parte estadounidense estaría feliz de sentarse a conversar: "Estamos listos para negociar y hablar con China en cuanto ellos estén listos para negociaciones serias y sustantivas", dijo.

La otra cara del W20-Mujeres20: Análisis y críticas desde una perspectiva feminista


lunes, 17 de septiembre de 2018

Anuncios de Trump llevan la guerra comercial EEUU-China a nueva escalada

Trump promete un anuncio hoy sobre nuevos aranceles a China

Trump promete un anuncio hoy sobre nuevos aranceles a China

Trump promete un anuncio hoy sobre nuevos aranceles a China
El presidente estadounidense, Donald Trump, prometió que hoy habrá un anuncio sobre la posible imposición de 200.000 millones de dólares en aranceles a productos de China, una medida que supondría una notable escalada en la guerra comercial entre las dos potencias.
"Anunciaremos algo, y llegará mucho dinero a las arcas de Estados Unidos. Mucho dinero. Ya verán lo que hacemos justo después del cierre de los negocios (en la Bolsa) hoy. Cuando cierre el mercado", dijo Trump en declaraciones a periodistas en la Casa Blanca.
El presidente estadounidense afirmó que el anuncio sería una "noticia muy positiva" y pronosticó que las cosas "irán muy bien con China".
"Creo que quieren llegar a un acuerdo, pero desde nuestro punto de vista, tiene que ser justo, tiene que tener en cuenta a nuestros trabajadores", subrayó Trump.
"Tengo un gran respeto por China, pero el año pasado perdimos 375.000 millones de dólares en déficits, y tuvimos, en mi opinión, mucho más de 500.000 millones de dólares en efectivo, y eso no incluye todo. No podemos hacer eso, no podemos hacerlo más", indicó.
Trump se pronunció así poco después de que su principal asesor económico, Larry Kudlow, insinuara en Nueva York que el presidente tiene previsto aplicar esos nuevos aranceles del 10 % y por valor de 200.000 millones de dólares a una serie de productos importados de China.
El presidente "no ha quedado satisfecho con las conversaciones sobre China", admitió Kudlow.
China ha amenazado con tomar "las contramedidas necesarias" si Estados Unidos impone finalmente esa nueva tanda de aranceles a productos chinos, que se sumarían a otros por valor de 50.000 millones que Washington ya ha impuesto desde julio pasado.
A comienzos de este mes, Trump amenazó con imponer otros 267.000 millones de dólares más aparte de los 200.000 millones que podrían anunciarse hoy, una medida que, de llevarse a cabo, cubriría con creces el valor total de los bienes chinos importados por Estados Unidos, según datos oficiales de Washington.

domingo, 16 de septiembre de 2018

G20 en Argentina entre Trump y China




Continentes: Bettina Muller y Raúl Dellatorre: G20 en Argentina entre Trump y China

HispanTV

El G20 es el foro que reúne a los países más industrializados y emergentes, según el parámetro occidental. Se realizan diversas actividades y reuniones durante al año, para finalizar con la reunión de presidentes de los países participantes. En 2018 la presidencia del grupo la tuvo Mauricio Macri, presidente de Argentina, país que por primera vez ejerce la presidencia del grupo. En noviembre se realizará la cumbre de mandatarios en Buenos Aires, capital de Argentina. La agenda de este año está marcada por la fuerte guerra económica que se desató por los temas arancelarios y proteccionistas, que impulsó el presidente estadounidense, Donald Trump. La escalada verbal, sin tapujos, de Trump hacia otras potencias económicas, particularmente contra China y la Unión Europea (UE). Definitivamente la guerra comercial será el tema central de este encuentro. Esta cumbre también se enmarca en el último desplante que sufrió Trump durante la reunión del Grupo de los Siete (G7) de este año. El multilateralismo viene siendo tema destacado en las sucesivas reuniones internacionales que se dieron este año. Excepto Estados Unidos, todos parecen abogar por un sistema internacional de comercio que no sea unilateral. Así pasó en la reuniones de la cumbre de los ministros de Exteriores de los 10 países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés), BRICS (Brasil, Rusia, La India, China y Sudáfrica), etc. La reunión de ministros de Finanzas y de presidentes de los bancos centrales de los países del grupo, reunidos en julio pasado en Buenos Aires, expresaron en un documento sus mayores preocupaciones en el escenario actual: “Estos incluyen el aumento de las vulnerabilidades financieras, el aumento de las tensiones comerciales y geopolíticas, los desequilibrios mundiales, la desigualdad y el crecimiento estructuralmente débil, especialmente en algunas economías avanzadas”, reza el documento, citado por Reuters. Por otro lado, en paralelo a la reunión oficial del G20, organizaciones sociales y políticas realizan una contra cumbre, para debatir las problemáticas de los pueblos y las consecuencias de las políticas económicas que emanan de los acuerdos del G20. Esta contra cumbre finaliza con una gran marcha.

sábado, 15 de septiembre de 2018

Acuerdo comercial en el G20?

El G-20 acuerda mejorar la OMC para que pueda responder ante guerras comerciales

Argentina, anfitriona del encuentro, lamenta el anuncio de Trump de imponer nuevos aranceles a China y hace un llamamiento al diálogo.

Mar del Plata El País
Sesión inaugural de la reunión ministerial de Comercio e Inversiones del G-20 en Mar del Plata.
Sesión inaugural de la reunión ministerial de Comercio e Inversiones del G-20 en Mar del Plata. EFE
La Organización Mundial del Comercio (OMC) debe mejorarse para que sea capaz de "responder a los desafíos presentes y futuros". En medio de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, los países más industrializados del mundo coincidieron en la necesidad urgente de modernizar la institución que regula el comercio mundial desde 1995. La declaración conjunta del encuentro ministerial de Comercio e Inversiones del G-20 celebrada este viernes en la ciudad argentina de Mar del Plata plasmó ese consenso y defendió la importancia de "mantener los mercados abiertos" frente al auge del proteccionismo que pone en jaque al sistema de comercio multilateral.
El acuerdo para modernizar la OMC comenzará a tomar forma en noviembre en Ginebra, cuando se prevé la primera reunión de técnicos de los países participantes, según informó el canciller argentino, Jorge Faurie, en rueda de prensa al término del encuentro. El titular de Exteriores argentino destacó que el organismo debe adecuarse a un mundo en el que "la revolución tecnológica que estamos viviendo nos presenta desafíos en la forma en que trabajamos, producimos y comerciamos".
"Es un paso importante porque en otros encuentros del G-20 no se había llegado al consenso", valoró la ministra española de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto. De los últimos cinco encuentros de Comercio e Inversiones, sólo en dos se ha logrado una declaración conjunta. "Está cambiando de forma muy rápida la política comercial y nos tenemos que adaptar a las nuevas realidades", agregó Maroto.
A menos de tres meses del encuentro de jefes de Estado del G-20, la tensión entre Estados Unidos y China se mantiene como uno de los grandes temas de la agenda. Mientras el representante adjunto de Comercio estadounidense, Dennis Shea, negociaba en Argentina, trascendió que Donald Trump planea aplicar gravámenes a bienes procedentes del gigante asiático por valor de 200.000 millones de dólares. "La aplicación de nuevos aranceles que dificulten o sobretaxen el comercio no es un hecho positivo pero creo que el diálogo en el marco del G-20 hace necesario la búsqueda de soluciones y las tenemos que encontrar entre todos", señaló Faurie. "Si hay más aranceles no sólo tendrá efectos sobre China y Estados Unidos sino sobre todos", agregaba una fuente europea en los pasillos de la cumbre.

AGRICULTURA, EL MAYOR OBSTÁCULO PARA EL ACUERDO UE - MERCOSUR

Representantes de la Unión Europea y Mercosur estuvieron reunidos esta semana para avanzar en el acuerdo de libre comercio que los bloques negocian desde hace más de dos décadas. Tanto Argentina como España expresaron su deseo de que cerrar un pacto político lo antes posible, pero evitaron dar una fecha. El mayor obstáculo es el apartado agrícola, donde persisten diferencias entre países de los dos lados del Atlántico, según el español José Luis Kaiser Moreras, director general de política comercial y competitividad.
"En ninguna guerra comercial hay ganadores, sólo heridos", declaró el secretario de Estado de comercio internacional, Liam Fox, en diálogo con EL PAÍS. "Aunque quizás comprendemos el análisis que ha hecho Estados Unidos, que tiene que ver con la sobreproducción de China, la falta de transparencia y las transferencias tecnológicas, creemos que el mejor modo de hacerle frente es a través de la OMC", agregó Fox. Según el secretario de Estado británico, durante el encuentro "hubo acuerdo en la necesidad de reformar la OMC, pero también en que no hay que eliminarla sino mejorarla". 
Los llamados al diálogo de Argentina han sido incesantes desde que asumió la presidencia del G-20. "El mundo nunca ha sido tan interdependiente como lo es hoy, y la cooperación internacional nunca fue tan necesaria para alcanzar una economía inclusiva. En este contexto, lo más importante es incrementar la producción, el comercio, las inversiones y la generación de empleo", declaró el canciller en su discurso inaugural.

BLINDAJE CONTRA LAS PROTESTAS

El G-20 acuerda mejorar la OMC para que pueda responder ante guerras comerciales
La cumbre sorprendió a los escasos turistas de Mar del Plata al cortar al tránsito el paseo marítimo frente al hotel Provincial, sede del encuentro. La zona estuvo custodiada por decenas de policías y aislada por vallas de seguridad. La única protesta estuvo protagonizada por un puñado de organizaciones sociales, que gritaron consignas contra Trump y Macri y quemaron una bandera estadounidense en las cercanías del hotel.
En la última cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) celebrada en Buenos Aires el pasado diciembre, los países europeos tildaron de "ocasión perdida" un encuentro en el que no se logró llegar a ningún consenso por el proteccionismo defendido por Trump. Siete meses después, cuando se celebró la reunión de ministros de Finanzas en la capital argentina, Trump ya había cumplido algunas de sus amenazas, como la imposición de aranceles al acero y al aluminio chinos, a los que el gigante asiático respondió con medidas recíprocas. Los nuevos aranceles previstos, a los que Xi Jinping responderá si se concretan, son un paso más en la guerra comercial.
China no es el único país con el que la administración estadounidense mantiene una relación tensa. Trump ha dinamitado también el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre Estados Unidos, México y Canadá y pese a las múltiples aún no está asegurada la renovación trilateral.
Los países que integran el G20 concentran el 85% del PIB mundial, dos tercios de la población, el 75% del comercio mundial y el 80% de las inversiones. En 2017 el comercio mundial creció un 4,7% frente al 1,6% un año antes y las proyecciones para este año son del 4,8%, pero el auge del proteccionismo amenaza con erosionar la confianza y debilitar la recuperación económica global a diez años del estallido de la crisis. Con esa tormenta en el horizonte, el Gobierno argentino trabajará para lograr otro consenso en la cumbre de jefes de Estado del 30 de noviembre y 1 de diciembre. 

viernes, 14 de septiembre de 2018

Mesa Historia Relaciones Internacionales en Jornadas de Historia Económica (La Pampa, 19 y 20 de septiembre de 2018)

XXVI Jornadas de Historia Económica

SEGUNDA CIRCULAR
XXVI JORNADAS DE HISTORIA ECONOMICA
ASOCIACION ARGENTINA DE HISTORIA ECONOMICA
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS – UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PAMPA
Santa Rosa, La Pampa
19, 20 y 21 Setiembre de 2018
 afiche final

Las complejas relaciones económicas entre Argentina y Estados Unidos en la última década

Leandro Morgenfeld[1]
UBA-CONICET

Mesa: Relaciones Económicas Internacionales

Resumen

La crisis que se inició en 2008 en Estados Unidos tuvo un impacto global. Entre otras consecuencias, provocó la caída de la demanda externa, lo cual afectó, años después, a América Latina y en particular a la Argentina.
Un aspecto central de la inserción internacional y la política exterior argentina es su relación con Estados Unidos, todavía la primera potencia económica, política y militar a nivel mundial. Desde 2008, el vínculo bilateral afrontó distintos cortocircuitos, idas y vueltas que generalmente no se comprenden adecuadamente. En lo económico, las pujas bilaterales no hicieron sino recrudecer tras el estallido de la crisis. Estados Unidos reclamó por las empresas que demandaron y ganaron juicios en el CIADI contra Argentina, por los fondos buitre que presionaban por deuda que no entró en el canje, para que el FMI audite la economía argentina y para que se quiten las barreras a las importaciones. En 2012, el gobierno de Estados Unidos sancionó comercialmente al país, quitándolo del Sistema Generalizado de Preferencias (una serie de “ventajas” aduaneras otorgadas a países “en desarrollo”). Además, y pese a que Estados Unidos incrementó en 2012 su superávit comercial con Argentina, Washington demandó al país ante la OMC por supuestas prácticas proteccionistas que violarían la libertad de comercio.
Desde que asumió en 2015, el presidente argentino Mauricio Macri impulsó una nueva política exterior, más próxima a Estados Unidos y Europa. Argumentó que así atraerían inversiones, facilitarían el crédito externo a tasas más bajas y ampliarían las exportaciones. Sin embargo, la lluvia de inversiones no llegó, se disparó el endeudamiento externo a altas tasas y la balanza comercial muestra el mayor déficit en muchos años.
La llegada de Donald Trump la Casa Blanca profundizó el contexto externo negativo y muestra los límites de la estrategia aperturista ensayada por el gobierno argentino, situación que reconocen hasta los impulsores de la inserción internacional neoliberal. Las medidas proteccionistas de Estados Unidos, que limitan las importaciones de biodiesel, acero y aluminio amenazas con desequilibrar todavía más la balanza comercial bilateral.
En esta ponencia, analizaremos los aspectos centrales del vínculo económico bilateral (comercios, inversiones, finanzas) desde el estallido de la crisis de 2008 hasta la actualidad.


[1] Dr. en Historia. Profesor UBA e Investigador Adjunto del CONICET, radicado en el IDEHESI. Integra el Grupo de Trabajo CLACSO Estudios sobre EEUU.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Sigue la penetración militar de Estados Unidos en la Argentina: ahora llega el jefe del Ejército

El jefe del Ejército de los Estados Unidos, Mark Milley

El jefe del Ejército de Estados Unidos llega a la Argentina para coordinar estrategias militares para la región

El general Mark Milley se reunirá con el general Pasqualini. Forma parte de las visitas que hizo el jefe del Pentágono y el jefe del Comando Sur a la Argentina

Acercar posiciones de la agenda bilateral, avanzar en "relaciones diplomáticas maduras" y compartir estrategias militares comunes para la región. Bajo estas directrices que delineó el Gobierno llegará este lunes el jefe del Ejército de los Estados Unidos, Mark Milley, quien mantendrá una breve agenda en Buenos Aires con la cúpula del Ejército argentino y con autoridades del Ministerio de Defensa.
La visita de Milley se encuadra en la serie de reuniones que hubo en los últimos dos meses de parte de autoridades militares norteamericanas en la Argentina y apunta a reforzar los lazos entre ambos países sobre una visión común de lucha contra el terrorismo y el narcotráfico en la región.
El jefe del Ejército de Estados Unidos arribará a Buenos Aires el lunes próximo por la noche y el martes temprano mantendrá una agenda de trabajo con su par argentino, el general de brigada Claudio Pasqualini, y con autoridades de Defensa, según señalaron a Infobae fuentes oficiales. Luego de esos encuentros Milley partirá a Santiago de Chile y a Brasil como parte de una ronda de acercamientos que se propuso hacer en la región.
"Hay idea de continuar y profundizar las relaciones bilaterales en el campo militar con Estados Unidos por una visión común que hay sobre la región y en función de la cumbre de presidentes del G20", dijo un encumbrado funcionario del Gobierno al referirse a la visita de Milley.
La llegada del jefe del Ejército de Estados Unidos se sumará a la visita que hizo hace menos de 15 días el jefe del Comando Sur, el almirante Kurt W. Tidd, quien se reunió con el ministro de Defensa, Oscar Aguad, y participó de un encuentro con jefes militares de América, con la excepción de Venezuela. En aquel encuentro con la cúpula de cada Estado Mayor Conjunto de la región se abordaron dos temáticas concretas: la asistencia coordinada ante catástrofes naturales y el mantenimiento de operaciones mundiales para las misiones de paz conjuntas.
El jefe del Comando Sur, el almirante Kurt W. Tidd, se reunió con el ministro de Defensa, Oscar Aguad
El jefe del Comando Sur, el almirante Kurt W. Tidd, se reunió con el ministro de Defensa, Oscar Aguad
Antes de esta visita estuvo en Buenos Aires el secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, quien calificó a la  Argentina como “un socio y amigo” de Estados Unidos, y pidió un trabajo conjunto con el gobierno de Mauricio Macri para una “colaboración militar estrecha para la seguridad de nuestros pueblos”.
En esa oportunidad, el jefe del Pentágono le ofreció a la Argentina todo el apoyo logístico, la presencia de buques, aviones y radares de Estados Unidos en Buenos Aires para garantizar a fines de noviembre la cumbre de presidentes del G20 en la que ya adelantó que participará el presidente Donald Trump.
Oscar Aguad - James Mattis Ministro de Defensa EEUU
El secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, durante su encuentro con Aguad
Durante su estadía en la Argentina, Mattis destacó la necesidad de “estrechar las relaciones conjuntas en ayuda humanitaria y en actividades estaduales”, como las que realizan las fuerzas de seguridad militar de la Asociación de Georgia con soldados argentinos.
“Esto es construir relaciones de confianza y transparencia para la seguridad de nuestros pueblos”, señaló Mattis en el salón San Martín del edificio Libertador, acompañado por Aguad, quien lo recibió con toda la cúpula del Estado Mayor Conjunto.
Según pudo saber Infobae, en todos los encuentros de la jefatura militar norteamericana se dejó un claro mensaje hacia la Argentina: Estados Unidos está dispuesto a colaborar con el gobierno de Macri y estrechar lazos para desterrar el terrorismo o el narcotráfico en la región. Pero también se alertó sobre el avance de China en la región y particularmente en la Argentina.
Concretamente, en el encuentro con Aguad en el piso 13 del Ministerio de Defensa el jefe del Pentágono alertó sobre la base espacial de China que está en Neuquén y que por 50 años estará comandada por representantes del Ejercito Popular de China. Tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea desconfían del “uso pacífico” de esa estación espacial y creen que la antena instalada en Neuquén servirá para uso dual y eventualmente para interceptar satélites.

EEUU presiona para dolarizar la Argentina? Explosivas declaraciones del principal asesor de la Casa Blanca

El principal asesor económico de la Casa Blanca: "La única salida para el dilema argentino es un sistema de convertibilidad"

El director del Consejo Económico Nacional del gobierno de los EEUU, Larry Kudlow, afirmó que el Tesoro estadounidense trabaja en la posibilidad de emplear una dolarización de la moneda argentina. "Eso funcionó en los 90, permitió bajar la inflación y mantener la prosperidad", afirmó
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La escalada del dólar a lo largo del último mes y el pedido de apoyo del gobierno nacional al Fondo Monetario Internacional (FMI) provocó que la "tormenta" económica que atraviesa la Argentina trascendiera las fronteras. Tal es así que Larry Kudlow, reconocido como el principal asesor económico de la Casa Blanca, aseguró que el Tesoro de Estados Unidos analiza la posibilidad de emplear un nuevo plan de convertibilidad de la moneda argentina.
El actual director del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos afirmó que la posibilidad de "dolarizar" la moneda argentina podría ser la clave para que la economía nacional pueda resurgir.
El economista de 70 años brindó el último sábado una entrevista a la cadena de noticias Fox News en la que se explayó sobre la situación que atraviesa el gobierno de Mauricio Macri y las alternativas de ayuda que baraja el Departamento del Tesoro de su país.
"El Tesoro está profundamente involucrado en este tema, lo cual es muy importante. Como todos hemos aprendido, la única salida para el dilema argentino es un sistema de convertibilidad. El peso se vincula al dólar, pero puedes crear un nuevo y único peso", afirmó Kudlow.
"No hay creación de la moneda, a menos que tengas una reserva de dólares detrás", detalló el economista, quien también hizo referencia al proceso de convertibilidad desarrollado en la Argentina durante el final del siglo XX: "Eso funcionó en los noventa, permitió bajar la inflación y mantener la prosperidad. Y eso es lo que necesitan hacer ahora".

Larry Kudlow deslizó la posibilidad de la creación de un “nuevo y único peso argentino” (AFP)
Larry Kudlow deslizó la posibilidad de la creación de un “nuevo y único peso argentino” 
A lo largo de su carrera profesional, Kudlow cumplió funciones en el Federal Reserve Bank de Nueva York y, durante el primer gobierno de Ronald Reagan, fue subdirector de Economía y Planificación en la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa de Gobierno estadounidense. Ya en los últimos años, se convirtió en una reconocida figura de la TV estadounidense, donde se desenvolvió como columnista y conductor de un programa de Economía.
El apoyo del gobierno de Estados Unidos a la gestión presidencial de Mauricio Macri se mantuvo firme durante sus casi tres años de presidencia, aun en las situaciones  de mayor tensión para la Argentina. De hecho, la semana pasada, Trump llamó a su par argentino para brindarle su respaldo, mientras la Argentina negociaba con el FMI un fortalecimiento del programa acordado.
Como si fuera poco, un día después de las palabras del asesor principal de Trump, la periodista estadounidense especializada en economía hispanoamericana Mary O'Grady publicó su editorial del Wall Street Journal bajo el título: "Argentina necesita dolarizarse".
"Una nueva crisis de la moneda se desató en la Argentina y a un año de las próximas elecciones, el presidente Mauricio Macri está atravesando dificultades para enderezar el barco", comenzó el texto de opinión.

El artículo de opinión de la periodista económica especializada en Hispanoamérica, Mary O’Grady
El artículo de opinión de la periodista económica especializada en Hispanoamérica, Mary O’Grady
"Ahora los mercados predicen que la economía se contraerá más del 2% este año y que la inflación llegará al 40%. La pregunta que parece estar en boca de todos es: ¿Por qué vuelve a suceder esto bajo el mando de un presidente que debería representar el cambio? La respuesta: porque Argentina todavía tiene un Banco Central. Para resolver el problema de una vez por todas, debe dolarizarlo", analizó.
Y continuó: "Se trata de un problema a largo plazo que se ha manifestado de muchas maneras en repetidas crisis económicas desde la mitad del siglo XX. El gobierno de turno vive por encima de sus posibilidades, mientras los impuestos y las regulaciones, especialmente sobre el trabajo, hacen que muchos negocios no sean competitivos. El efecto neto es siempre el mismo: una deuda en crecimiento y una economía letárgica seguida de devaluación o default, o ambas".
O'Mary concluyó así su columna de opinión con la reflexión: "La manera más rápida de recuperar la confianza es ponerle punto final al misterio causado por el peso y adoptar el dólar. Argentina podrá así involucrarse en una economía de ahorro y poder invertir en su hermoso país. El Sr. Macri lo intentó con el gradualismo. Ahora es el momento de ser audaz".