viernes, 17 de mayo de 2019

Convocatoria Dossier: Cultura, Memoria y Sociedad en los Estados Unidos



Convocatoria

Dossier: Cultura, Memoria y Sociedad en los Estados Unidos

Para ser publicado en la Revista Huellas de Estados Unidos en su próximo número (N° 17, Octubre 2019) http://www.huellasdeeua.com/index.html

Coordinadores: Mariana Piccinelli (UBA) y Leandro Della Mora (UBA)

La revista Huellas de Estados Unidos llama a convocatoria de artículos para su Dossier Cultura, Memoria y Sociedad en los Estados Unidos.
Se recibirán artículos hasta el día 15 de abril de 2019 (15/04/2019).
Los mismos deberán cumplir estrictamente con las normas de publicación definidas en http://www.huellasdeeua.com/normas/index.html
Mails de recepción:
Dossier: Cultura, Memoria y Sociedad en los Estados Unidos
El crecimiento exponencial de los medios audiovisuales y la amplia difusión que poseen nos invitan a reflexionar sobre la cantidad de imágenes que se producen en nuestra sociedad. El audiovisual viene a sumar y multiplicar una gran cantidad de producciones culturales que nos interpelan y estimulan a analizarlas en función no sólo de la producción en sí, sino en base a las sociedades que representan. La fotografía, el arte visual y audiovisual, y la literatura nos ofrecen imágenes, lecturas que una sociedad hace de sí misma.
Teniendo esto en cuenta damos la bienvenida a ensayos originales para un dossier que se centrará en las distintas representaciones e imágenes que durante el siglo XX y el XXI se han producido sobre la sociedad estadounidense. ¿Como se representa la sociedad estadounidense? ¿Cómo interactúan entre sí los elementos culturales y la memoria en función de la representación del pasado? ¿Cuál es la importancia de los mismos en la construcción de la memoria y la historia? Estas son algunas preguntas que guían la convocatoria del presente Dossier.
Sobre la revista
“Huellas de los Estados Unidos. Estudios, Perspectivas y Debates desde América Latina" es una revista electrónica semestral que busca ocupar un espacio académico poco transitado en la Argentina: el estudio de los Estados Unidos y su relación con América Latina desde una perspectiva crítica. Somos un grupo de especialistas que nos dedicamos a ello, nucleadas alrededor de la Cátedra de Historia de Estados Unidos, y la Cátedra de Literatura Norteamericana, en las Carreras de Historia y de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
Además, como siempre, se recibirán artículos sobre temáticas económicas, políticas, sociales y culturales, por fuera del dossier, para ser considerados por nuestra redacción. A tal efecto, el material de publicación se recibirá en redaccion@huellasdeeua.com

miércoles, 15 de mayo de 2019

Estados Unidos: pasado y presente de su política exterior. Invitación Panel en Encuentro Relaciones Internacionales de la AERIA (ver programa)

 


Panel 3: Estados Unidos: pasado y presente de su política exterior
Jueves 23 de mayo, 11hs
UMET - Sarmiento 2037, CABA
Moderador: Leandro Morgenfeld (UBA/CONICET)
  • María Paula Cannova (IPEAL/UNLP) “La diplomacia musical. Un articulador del capital privado y la política exterior norteamericana”
  • Mariano Del Pópolo (CONICET/IEALC) “Doctrina Trump: ¿qué hay de nuevo en la estrategia y la política exterior estadounidense?”
  • Valeria Carbone (FFyL/UBA) “Venezuela y el corolario Trump a la Doctrina Monroe”
  • Jose Luis Arata (USAL/UADE) “La Diplomacia de Wilson como mecanismo de legitimación de los Estados Unidos como actor global”
  • Leandro Morgenfeld (UBA/CONICET) “La política de Trump hacia América Latina”
  • Fiore Viani, Jorge Gonzalo (CEA) “Rol de la Santa Sede en el restablecimiento de relaciones diplomaticas entre Cuba y Estados Unidos (periodo 2013-2015)”

Programa

I Encuentro de reflexión sobre Relaciones Internacionales
“Construyendo Comunidad: Un balance de las Relaciones Internacionales desde Argentina”
Asociación de Estudios de Relaciones Argentina Internacionales

 
 
 
 

Abierta la inscripción Seminario CLACSO "Geopolítica del siglo XXI: América Latina en disputa"

 

 

 

Seminarios virtuales

Geopolítica del siglo XXI: América Latina en disputa

Seminario 1946

Cátedra: CLACSO
Coordinación: Leandro Morgenfeld y Marco A. Gandásegui, hijo (Grupo de Trabajo CLACSO Estudios sobre Estados Unidos, y Universidad de Buenos Aires, Argentina y Universidad de Panamá)

Inicio: 19/08/2019 | Inscripción: 04/02/2019 al 16/08/2019

Carga horaria: (12 semanas) 48 horas de trabajo con profesor y 120 horas de dedicación total

Informes e incripción acá

Presentación del curso:

El proceso de transición hegemónica, declinación estadounidense y ascenso de China plantea una serie de interrogantes geopolíticos, geoestratégicos y geoeconómicos. Este seminario se estructurará en torno a la siguiente pregunta: ¿Cómo afectan a América latina y el Caribe los cambios que se están generando en el sistema-mundo capitalista en el cual está inserta la región desde hace medio milenio? La disputa entre distintos polos de poder por América Latina y el Caribe condiciona a los Estados, los gobiernos, las democracias y los recientes procesos de coordinación y cooperación política e integración regional. La Administración Trump reivindica la Doctrina Monroe y se dispone a recuperar el terreno perdido en lo que despectivamente denominan su “patio trasero”, intentando morigerar la creciente presencia china y rusa y debilitar a organismos regionales como la UNASUR, la CELAC o el ALBA. ¿Cuáles son, para los Estados, los gobiernos y las democracias, los actuales desafíos para desplegar una inserción internacional y una política exterior latinoamericana más autónomas y menos alineadas con Washington?


Las nuevas guerras en Nuestra América: Panel y Presentación del libro



Panel y Presentación del libro

🌎 Las nuevas guerras en Nuestra América: de los informes del Pentágono a los cuadernos de Centeno 📒


▶ Participan

- Juan Grabois
(Movimiento de Trabajadores Excluidos)

- Graciana Peñafort
(abogada y periodista)

- Leandro Morgenfeld
(profesor e investigador)

- Yanina Settembrino
(socióloga e integrante de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora de Venezuela)

+Presentación del libro
Guerras híbridas 📕
Revoluciones de colores y guerras no convencionales

de Andrew Korybko
Editorial Batalla de Ideas
📱 http://bit.ly/GuerrasHibridas

🗓 Martes 21 de mayo
⏰ 18 hs
📍 Unión de Trabajadores de la Educación - Bartolomé Mitre 1984


miércoles, 8 de mayo de 2019

El TIAR: un tratado "herido de muerte" que no podría aplicarse en Venezuela

Militares de EEUU

El TIAR: un tratado "herido de muerte" que no podría aplicarse en Venezuela


Sputnik
No existen argumentos jurídicos ni diplomáticos para una aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) en Venezuela tal como pretende el líder opositor Juan Guaidó, dijo a Sputnik el experto en Historia Económica Leandro Morgenfeld.
En diálogo con Sputnik, Morgenfeld recordó que el TIAR se aprobó en 1947 en una convención en Río de Janeiro. Se trató del primer tratado internacional en materia de defensa, dado que el Tratado del Atlántico Norte que dio surgimiento a la OTAN se concretó recién en 1949.

 
El acuerdo apuntaba en su origen a "la conformación de un sistema interamericano hegemonizado por EEUU en la segunda posguerra", señaló el analista argentino, docente de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). En su artículo 3°, el TIAR establece que "un ataque armado por parte de cualquier Estado contra un Estado Americano será considerado como un ataque contra todos los Estados Americanos".
Si eso sucede, prevé el pacto, cada país firmante "se compromete a ayudar a hacer frente al ataque, en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas".

En contexto: EEUU planea romper los vínculos del "verdadero villano" con Venezuela

El TIAR nació con un respaldo importante y en su fundación fue firmado por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela y EEUU.

En los años sucesivos se sumarían Nicaragua, Ecuador, Trinidad y Tobago, Bahamas y finalmente Canadá, el último en adherir en 1990. Sin embargo, la amplia participación no garantizó su éxito. En ese sentido, Morgenfeld resaltó que el TIAR "prácticamente nunca se aplicó", excepto en los años 60, a propósito del bloqueo a Cuba y la guerra entre El Salvador y Honduras, "cuando respondía a intereses de EEUU".
El experto apuntó, además, que el tratado quedó "herido de muerte" en 1982, cuando Argentina invocó su aplicación durante la Guerra de las Malvinas pero EEUU se negó a aplicarlo contra el Reino Unido, su aliado en la OTAN.

Relacionado: "Guerra de Malvinas fue el error político, diplomático y militar más grande de Argentina"

"EEUU elige sostener la alianza estratégica con Gran Bretaña, [Ronald] Reagan con [Margaret] Thatcher y prioriza la OTAN sobre el TIAR, que queda herido de muerte y pierde la poca legitimidad que ya tenía".
El proceso de debilitamiento del tratado continuó en las décadas siguientes: México lo abandonó en 2002 y Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela lo hicieron en 2012. Cuba también renunció formalmente en 2012 pero la exclusión de los ámbitos interamericanos promovida por EEUU ya lo mantenía marginado.
La recientemente anunciada intención de Guaidó de aplicarlo en Venezuela volvió a poner en debate la legitimidad actual del tratado y su conveniencia para la región.
"No hay ninguna posibilidad de aplicar el TIAR en Venezuela y sería simplemente una forma de tratar de enmascarar el pedido que Guaidó ya hizo varias veces de una intervención militar de EEUU", remarcó Morgenfeld.
El experto sostuvo que el opositor venezolano necesita apelar al TIAR porque una intervención militar estadounidense "concita mucho rechazo en Venezuela y en toda América Latina". Bajo el paraguas del TIAR, una acción de EEUU podría disfrazarse como "una acción interamericana".
Según Morgenfeld, algo similar ocurrió en República Dominicana en 1965. Cuando las tropas de EEUU invadieron la isla de forma unilateral, el país norteamericano buscó justificar su accionar creando la Fuerza Interamericana de Paz conformada por la Organización de Estados Americanos (OEA).
​El experto argentino recordó, además, que Venezuela fue uno de los países que abandonaron el tratado en 2012, por lo que necesariamente debería solicitar un nuevo ingreso. En ese sentido, apuntó que Guaidó "tendría que, como presidente autoproclamado, convocar a la Asamblea Nacional para que vuelvan a ingresar al TIAR en tiempo récord para después aplicarlo en forma absolutamente arbitraria”.
En efecto, para Morgenfeld la intención de Guaidó "implicaría plantear que hay una agresión de las Fuerzas Armadas Venezolanas contra la autoridad legítima que sería él mismo, según su criterio".

También: Arreaza: acciones de EEUU contra Venezuela confirman intenciones de golpe de Estado

Un escenario que no dejaría de ser un "conflicto interno", cuando para convocar el TIAR debería configurarse una "agresión externa".
Por tanto, para el experto "no habría, desde el punto de vista diplomático o de jurisprudencia internacional, ninguna posibilidad legítima de invocar el TIAR en el actual conflicto político en Venezuela".

domingo, 5 de mayo de 2019

El abrazo del oso? El apoyo de Trump y el FMI a Macri no registra antecedentes. Opinan Zaiat y Tokatlian

SIN RESERVAS

El BCRA registra 71 mil millones de dólares de reservas, pero la cifra realmente disponible apenas sobrepasa los 17 mil millones. Aunque el Gobierno cruje, Trump juega fuerte para que Macri llegue a octubre. Fueron los Estados Unidos los que obligaron al FMI a permitir que el Banco Central vendiera dólares en cantidad.

Por Alfredo Zaiat (Página/12)





El FMI censura a los países que ocultan información económica o difunden estadísticas no confiables, como lo hizo con Argentina durante varios años durante el ciclo político kirchnerista. Ahora avala que el Banco Central esconda los motivos de la variación diaria de las reservas internacionales, para de esa forma disimular la liquidación de dólares para financiar la fuga de capitales. Este doble estándar estaría reflejando que sus observaciones con pretensión técnica y pulcritud institucional son eminentemente políticas. El FMI ha dejado expuesto en forma explícita en su estatuto que los dólares que presta a los países no pueden ser utilizados para atender la demanda especulativa de divisas. En una decisión desconcertante, autorizó al Banco Central de Guido Sandleris a rifar en el mercado los dólares que fueron entregados inicialmente para garantizar el pago de intereses y capital de la deuda. Desampara a los dueños de títulos públicos, que no es otra cosa que agigantar el fantasma del default, persiguiendo un objetivo difícil de alcanzar: frenar la corrida dolarizadora en los meses previos a la elección de presidente 2020-2023. Con ambas medidas desesperadas, el Fondo Monetario Internacional, o sea los Estados Unidos, no sólo es el principal financista de la campaña electoral del oficialismo. Se ha convertido también en el más fuerte soporte político del macrismo en momentos en que la alianza Cambiemos se está descomponiendo sin pausa, con radicales en fuga, con Elisa Carrió espantando al electorado y con líneas internas del PRO que desean que Mauricio Macri se decida a dar un paso al costado para preservar algún margen de competitividad en las elecciones.

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El FMI salió otra vez al rescate de un Macri acorralado por el dólar y al borde del abismo. Es una decisión política que no tuvo en su momento con el gobierno de Raúl Alfonsín (1989) ni con el de Fernando de la Rúa (2001), a los cuales les soltó la mano precipitando crisis de proporciones. Con la flexibilización de la regla para vender dólares del Banco Central, se consolida el partido político FMI Macri para competir en la próxima elección presidencial.
Liquidación

La directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, despidió al anterior presidente del Banco Central, Luis Caputo, luego de que liquidara unos 13.500 millones de dólares de las reservas sin autorización –del FMI–. Esa crisis provocó la caída del primer acuerdo con Argentina, que luego fue reflotado en otro que definió una zona de no intervención cambiaria y la veda a utilizar los dólares del préstamo de más de 57 mil millones para atender la inestabilidad del mercado cambiario. Esa política ahora fue tirada al cesto, sumándose a la serie de fracasos que viene acumulando el Banco Central desde la dupla Federico Sturzenegger-Lucas Llach, pasando por Luis Caputo-Gustavo Cañonero y ahora Guido Sandleris-Verónica Rappoport. Puede ser que a algunos de ellos sólo les quede la red social Twitter para alimentar la ironía y autoestima, porque la sucesión de fiascos en la administración de la política monetaria y cambiaria en estos años de macrismo ha sido impactante.

Con el exclusivo objetivo de llegar a las elecciones PASO con el tipo de cambio relativamente bajo control, para después alcanzar la primera vuelta en octubre sin desborde cambiario e inflacionario, el Banco Central informó que volverá a dilapidar dólares para satisfacer la demanda de billetes verdes. Como informó David Cufré en este diario, Sturzenegger entregó al mercado unos 12 mil millones de dólares y Caputo, los mencionados 13.500 millones; o sea, 25.500 millones de dólares en pocos meses sin poder domar la paridad cambiaria. Sandleris pretende ocultar cuántos liquidará, al discontinuar una información que proporcionaba el BC desde hace más de 25 años, pero será un dato que finalmente se conocerá. En el registro contable del BCRA figura unos 71.000 millones de dólares de reservas, pero las realmente disponibles son poco más de 17.000 millones. Sandleris podrá sumarse entonces al podio histórico de los titulares del Central que vaciaron con fanatismo ortodoxo la caja de las reservas a favor de las fieras dolarizadoras.

Cuando anunciaron el primero y segundo acuerdo, el Gobierno y el FMI apostaron a que con el solo hecho de presentarlo iba a modificar las expectativas del mercado de capitales internacional y permitiría a la economía macrista retomar con la droga del endeudamiento emitiendo títulos públicos. No funcionó esa jugada. Por el contrario, ya sea por ineptitud en la gestión diaria del macrismo o por la pérdida de confianza en un gobierno que se publicitó como el que venía a cambiar la historia y lo único que terminó entregando fue desesperación por la crisis autoinfligida, el riesgo país empezó a subir y no detuvo su marcha hasta alcanzar el máximo de los 1000 puntos.

Para distraídos o mal informados de la historia financiera de las últimas décadas, estar abrazados al FMI no es un sello de calidad ni de confianza para los inversores. Una economía que está atada a una línea de crédito del FMI revela que está quebrada y ese rescate financiero está en función de evitar una inminente cesación de pagos, aunque sin alejar el peligro.

Con la decisión de desatar las manos del Banco Central para que pueda intervenir sin límites en el mercado cambiario, el gobierno y el FMI-Estados Unidos han repetido esa misma estrategia. Hacer una jugada inesperada, resistida por la tecnoburocracia del Fondo, de habilitar la liquidación de dólares con la expectativa de modificar la tendencia del mercado. Esperan que el anuncio desaliente la corriente dolarizadora y la especulación acerca de que habrá una fuerte devaluación. La promesa es que habrá ventas de dólares en cantidad con la misión de mantener bajo control la paridad cambiaria, ofreciendo a los bancos a la vez la tentación de una tasa de interés en pesos de las Leliq de 74 por ciento anual con renovación cada siete días, lo que implica una tasa efectiva del 105 por ciento anual con capitalización en cada vencimiento. La invitación oficial es a subirse a una bicicleta financiera infernal.
Geopolítica

Los técnicos del FMI quedaron nuevamente desairados porque no estaban de acuerdo con permitir que el Banco Central de Macri volviera a dilapidar reservas. Por concepción ideológica, son partidarios del tipo de cambio libre, y por normas institucionales del propio estatuto del Fondo, no podrían avalar la venta de los dólares de un crédito stand by para atender la fuga de capitales. Un reciente informe de la consultora de Emmanuel Alvarez Agis recuperó el texto de esa regla de funcionamiento en el estatuto del FMI. El Artículo VI Transferencias de Capital. l. Sección 1: Uso de los Recursos Generales del Fondo para Transferencias de Capital. Inciso (a), dice: “Ningún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital, y el Fondo podrá pedir al país miembro que adopte medidas de control para evitar que los recursos generales del Fondo se destinen a tal fin. Si después de haber sido requerido a ese efecto el país miembro no aplicara las medidas de control pertinentes, el Fondo podrá declararlo inhabilitado para utilizar los recursos generales del Fondo”.

La luz verde brindada por el FMI para el despilfarro de sus dólares es una interesante lección para la secta de economistas que vive abrazada al dogma de la ortodoxia. Las medidas económicas que el Fondo promueve y las decisiones que toma son fundamentalmente políticas, donde las cuestiones técnicas quedan desplazadas. Con el caso argentino, desde que salió al rescate a mediados del año pasado, esto ha quedado expuesto en toda su dimensión. Lo que también ha quedado en evidencia es la voz dominante de Estados Unidos en esta institución. Hasta hace un par de años, esa hegemonía se trataba de disimular; hoy se ha vuelto desfachatada.

Como se sabe, Estados Unidos ejerce el poder de veto en el organismo debido a que reúne el 16,74 por ciento por ciento del derecho a voto, y las decisiones más relevantes se deben tomar con la aprobación del 85 por ciento de los votos. No existe entonces decisión trascendente que no tenga el aval de Estados Unidos. Cuando se cae la máscara de la neutralidad técnica, aparece el rostro del FMI como una pieza relevante en el ordenamiento de la cuestión geopolítica de Estados Unidos. En estos mismos días del brusco giro dado por el Fondo a partir del pedido agobiado del Banco Central para poder rifar dólares para enfrentar la corrida cambiaria, Estados Unidos alentó el golpe de Estado en Venezuela. Y fue el gobierno de Macri el primero que salió a apoyar esa intervención. Este intercambio es muy transparente: dólares a cambio de la más absoluta subordinación a los intereses geopolíticos de Estados Unidos.

La relación de América latina con el FMI fue cambiando a lo largo de su historia. Hoy, como nunca antes, forma parte en forma abierta de la estrategia política, económica y militar de Estados Unidos. El respaldo financiero a Macri resulta desproporcionado teniendo en cuenta que es un gobierno que ha demostrado una y otra vez la incapacidad para administrar la coyuntura económica, en especial la cuestión cambiaria. La insistencia de Trump de rescatar a la economía macrista, con el anhelo de impedir el regreso del populismo al poder, puede igualmente frustrarse, del mismo modo que, por ahora, le sucede con su acoso intervencionista en Venezuela. La mediocridad de los aliados (Macri/Guaidó) no ayuda a Estados Unidos a conseguir resultados en esas misiones.
Corrida

La tecnoburocracia del Fondo Monetario ya tiene la excusa para justificar otro fiasco en el vínculo con Argentina. En la previsible autocrítica, más adelante señalará que hubo presiones políticas de Estados Unidos para modificar en varias ocasiones, en menos de un año, los principales lineamientos monetarios y cambiarios del acuerdo. Esos cambios fueron para rescatar una y otra vez a Macri del borde del abismo. El FMI se lavará las manos de otra experiencia frustrada, pero no lo exculpará de ser corresponsable de la debacle.

Como la cantidad de dólares es restringida, en un contexto de corrida cambiaria permanente y clausura del acceso al mercado voluntario de crédito, los billetes verdes del Fondo que se utilizarán para sostener el tipo de cambio se restarán de los asignados a cancelar intereses y capital de la deuda. Pueden ser insuficientes igual para atender la tendencia dolarizadora en los meses previos a las elecciones. Con CFK candidata o sin serlo, la corrida al dólar se concretará porque este comportamiento es el habitual en ese tipo de instancias políticas. La campaña de confusión deliberada que comanda el jefe de gabinete, Marcos Peña, con su red de periodistas y medios que repiten su libreto, atemoriza con un descontrol cambiario si crecen las posibilidades del regreso del populismo a la Casa Rosada. ¿Qué pasó en el mercado cambiario desde abril del año pasado sin estar CFK jugando en el terreno electoral? Igual hubo una demanda creciente de dólares. No es otra cosa que la debacle de la economía macrista el disparador de la corrida cambiaria.

El Banco Central dejó trascender que, si se produce un fuerte aumento de la demanda de dólares, las ventas oficiales serán tan contundentes que secarán de pesos la plaza impidiendo de esa manera la aceleración de la corrida. Este cándido análisis omite considerar como antecedentes las características de las corridas en meses electorales, y en especial subestima el peligro latente del traspaso a dólares de plazos fijos en pesos y el incremento de la velocidad de circulación del dinero (caída de la demanda de dinero) en momentos de pánico financiero.
Default

El programa financiero de este año era bastante ajustado, dependiendo su cierre en cuál sería el monto de renovación de las Letras del Tesoro en dólares. Hasta el mes pasado, ese plan se pudo desarrollar en forma holgada, pero empezaron a aparecer interrogantes acerca de la sustentabilidad de la deuda en el 2020. Esas dudas dispararon el riesgo país arriba de los 1000 puntos, con un leve respiro en la turbulenta plaza cambiaria en la última semana que permitió un retroceso de 50 a 70 puntos. Se está consolidando de ese modo el temor a un default o a un escenario aún más complejo de lo que se esperaba para el programa financiero del año próximo. Al desviar dólares para pagar deuda hacia el mercado cambiario, con el objetivo electoral de que no se dispare la paridad, se debilita el sensible frente de la deuda.

Pese a la insistente campaña encarada por la red de propaganda pública y privada del oficialismo de atemorizar con un probable default en un eventual tercer mandato de CFK, la cesación de pagos o reestructuración de los pagos de intereses y capital están siendo convocadas por el gobierno de Macri aliado con el FMI. Son ellos, en un acto desesperado por la pérdida de adhesión social al líder del PRO y a la marca electoral Cambiemos, que decidieron utilizar dólares destinados a cancelar deuda para financiar la fuga de capitales.

La frazada verde es corta. Si se intenta cubrir la demanda del mercado cambiario se destapa la capacidad de pago de la deuda, y viceversa. El Gobierno y el FMI han decidido abrigar en estos meses a las fieras dolarizadoras y descuidar a los acreedores de títulos públicos. El escenario de un futuro default entonces lo está dejando preparado la economía macrista; no la posibilidad del regreso a la Casa Rosada de un gobierno que el establishment denomina despectivamente populista.

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El contexto global y regional de la elección en argentina

Breve compendio de los condicionamientos geopolíticos en los que se celebran los comicios que definirán el futuro de la Argentina. Y un dato clave: desde el advenimiento de la democracia en 1983, ningún presidente contó con tanto apoyo político en Estados Unidos para ser reelecto como Mauricio Macri.
POR: JUAN GABRIEL TOKATLIAN (Revista Crisis)

03 DE MAYO DE 2019











La elección presidencial de octubre de este año en Argentina –en el mismo mes tendrán lugar las elecciones en Bolivia y Uruguay– se inscribe en un contexto complejo y cambiante en los planos global y regional. Dicho contexto opera, a mi entender, como un telón de fondo que puede tener impacto circunstancial –no una incidencia decisiva– en la campaña que se inicia a partir de junio. Vayamos por partes, de modo sucinto y destacando ciertos aspectos (se entiende que podrían incluirse otros elementos de análisis y aquí se ensaya una versión abreviada de un argumento que exige más detalle y mejor precisión).
américa latina ha perdido gravitación en el mundo y parece hoy abocada a divergir cada vez más. lo primero conduce a la debilidad y lo segundo a la desintegración: ambas tendencias combinadas agudizan la dependencia.

elementos geopolíticos

No es una novedad que en lo global asistimos a un proceso significativo de redistribución de poder, influencia y prestigio de Occidente a Oriente; lo que sí constituye algo distintivo es la fase singular en que se encuentra hoy la relación entre Washington y Beijing. Durante la administración del presidente Barack Obama el vínculo entre los dos países combinaba colaboración y competencia en dosis relativamente equilibradas, bajo el principio de contener el ascenso chino. Con la llegada al gobierno de Donald Trump el vínculo bilateral ingresó en una fase de mayor fricción. Ahora la Casa Blanca no parece conformarse con limitar la expansión china sino que aspira a revertir su gravitación, tanto en el área vecina como en su proyección internacional. Al mismo tiempo, la relación entre Estados Unidos y Rusia se deteriora en materia nuclear y se exacerba en diferentes escenarios como Irak, Libia, Siria, Ucrania y Venezuela.

La expresión continental del viraje en el eje Washington-Beijing se epitomiza con dos discursos elocuentes. En 2013 y en el marco de la OEA, el entonces secretario de Estado, John Kerry proclamó el fin de la Doctrina Monroe. En 2018, en una alocución en la Universidad de Texas justo antes de un periplo por América Latina, el entonces secretario de Estado Rex Tillerson destacó la importancia de la Doctrina Monroe con el acento puesto en frenar el avance de China en la región que implicaba, en sus palabras, una forma de “dependencia de largo plazo” para Latinoamérica. En realidad, y antes del renacimiento de la Doctrina Monroe como guía de las relaciones interamericanas, la Theater Strategy 2017-2027 del Comando Sur anunciaba que una de las prioridades militares de Estados Unidos en América Latina y el Caribe era responder a los “actores estatales externos malignos” como China y Rusia. Esa visión de las amenazas de origen estatal que se deben enfrentar la ratificó el actual comandante del Comando Sur, el Almirante Craig Faller, en una audiencia ante el Congreso en febrero de 2019.

La creciente contienda chino-estadounidense y la renovada tensión ruso-estadounidense se irá manifestando con más fuerza en la región y se ahondará en los años por venir. Washington, Beijing y Moscú se comportarán de manera cada vez más asertiva frente a aliados, socios y oponentes y ello se sentirá en América Latina. Cabe recordar que el 90% de la inversión china en Latinoamérica se concentra en Brasil, Venezuela, Argentina y Ecuador, y que la Argentina es el único país en que China ha establecido una estación satelital como parte de la red de espacio profundo que Beijing ha desarrollado en su propio territorio.


globalizar la desesperanza

Ahora bien, el tablero mundial toma en cuenta no solo los convencionales actores estatales, sino también a los actores no gubernamentales, desde grandes corporaciones multinacionales y calificadoras de riesgo estadounidenses hasta ONG y grupos criminales. En ese marco, una globalización cada vez más asimétrica ha dominado la política internacional en las últimas décadas. La diferencia esencial es que si hasta los noventa la globalización se percibía como sinónimo de prosperidad por varios de sus logros y muchas de sus promesas, en el siglo XXI –y con más fuerza en el último lustro– la globalización se relaciona con la inseguridad por el desempleo, la desindustrialización y la fragmentación.

En el corazón de ese descontento está el auge de la desigualdad confirmada por numerosos informes y estudios. No debe sorprender entonces el incremento de las protestas sociales urbi et orbi, así como el aumento de la polarización interna en países del centro y de la periferia. No se trata de un malestar subjetivo, sino que hay razones objetivas para la crispación y el antagonismo. La Gran Recesión iniciada en 2008 ha dejado secuelas evidentes y las pugnas comerciales y tecnológicas se agudizan mucho más desde el inicio del gobierno de Trump. En el plano regional hay diversos fenómenos, algunos estructurales y otros coyunturales, que alimentan la inestabilidad y la conflictividad. América Latina ha perdido gravitación en el mundo y parece hoy abocada a divergir cada vez más. Lo primero conduce a la debilidad y lo segundo a la desintegración: ambas tendencias combinadas agudizan la dependencia.

Varios indicadores económicos, sociales, militares, diplomáticos y científicos dan cuenta de esa caída. Por ejemplo, cuando en 1945 se creó la Organización de Naciones Unidas, el peso del voto regional era significativo: de los 51 miembros iniciales 20 eran de América Latina; en la actualidad hay 193 países en la ONU y la dispersión del voto de la región le resta aún más influencia a Latinoamérica como bloque. Datos de la CEPAL revelan que la participación latinoamericana en el total de exportaciones mundiales fue del 12% en 1955 mientras en 2016 cayó al 6%. De acuerdo con la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, en 2006 la solicitud de nuevas patentes proveniente de América Latina era del 3% (las de Asia eran el 49,7%), pero en 2016 bajamos a 2% (al tiempo que Asia aumentó a 64.6%). Global Firepower ha confeccionado un índice de poder militar: en 2006 Brasil, México y Argentina ocupaban, respectivamente, las posiciones 8, 19 y 33; en 2018 Brasil está en el puesto 14, México en el 32 y Argentina en el 37. En el ranking sobre “poder blando” elaborado entre la University of Southern California y la consultora Portland, Brasil se ubicó en el lugar 23 en 2015, en el 24 en 2016 y en el 29 en 2017.

A su turno, las iniciativas de integración de diversa índole están en franco retroceso. Una mezcla de estancamiento, desaliento y fragilidad atraviesa a todas las iniciativas regionales, ya sean políticas como económicas. Durante la “marea rosada” de los gobiernos de centro-izquierda el espíritu a favor de más asociación chocó con las limitaciones de cada proyecto interno. La crisis financiera que estalló en 2008 mostró cómo las opciones nacionales y aisladas prevalecieron sobre las alternativas subregionales y mancomunadas. Dinámicas exógenas como el auge de China reforzaron la primarización de las economías y los incentivos para buscar atajos particulares, aun si los discursos de unidad fueron la nota predominante desde comienzos del siglo XXI. Ahora, con el “reflujo neoliberal” de los gobiernos de derecha, ante una administración en Washington que está dispuesta a recuperar su primacía de manera pendenciera, y en medio del apogeo de la financiarización, se verifica el desinterés por acciones colectivas (salvo aquellas de corte ideológico) y la preferencia por salidas unilaterales (en desmedro del lánguido multilateralismo existente). El debilitamiento y desintegración conducen a una doble dependencia externa, sea de un poder declinante como Estados Unidos como del poder ascendente chino, justo cuando ambos se disponen a elevar su competencia en Latinoamérica.
asistimos a un caso infrecuente en la historia contemporánea de las relaciones bilaterales: ya no es el “braden o perón” agitado desde buenos aires sino una suerte de “macri o el abismo” articulado tácita y pre-electoralmente desde washington dc.

alta política

Paralelamente, y por tercera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la región es parte de lo que se denomina la “alta política”. Esto quiere decir que está envuelta en una dinámica que la ubica en un lugar de mucha visibilidad para las grandes potencias. En efecto, la crisis de los misiles en Cuba de 1962 y la guerra de las Malvinas fueron hitos de la “alta política”; algo que hoy se refleja en el caso de Venezuela. Son situaciones en las que se manifiestan factores que empujan a los poderosos a involucrarse y fenómenos que atraen su intervención. Cualquiera sea la evolución y el desenlace de lo que acontece en Venezuela –donde se cruzan, entre otros, los intereses de Estados Unidos, China y Rusia– ese país se ha vuelto un tema electoral doméstico en buena parte de América Latina. Sudamérica no parece estable.

En el área sobresalen momentos de hegemonía transitorios y débiles. Los proyectos socio-políticos y económicos de corte moderadamente reformistas que operaron bajo las reglas del sistema no pudieron afianzarse en los años cincuenta y principios de los sesenta. Los intentos autoritarios de finales de los años setenta hasta principios de los ochenta tampoco pudieron prosperar. El modelo neoliberal de los noventa no parecía extenderse más allá de esa década. Con el comienzo del siglo XXI el proyecto progresista no pudo superar los tres lustros. Hoy observamos el resurgimiento del proyecto neoliberal que se asienta en sociedades fragmentadas y polarizadas, con fuerte dominio financiero y estructuras productivas muy primarizadas. No estamos ante una hegemonía robusta. Probablemente veamos retroceder sus componentes consensuales y avanzar en dispositivos coercitivos; lo cual tenderá a generar más inestabilidad y conflictividad en un contexto global crecientemente incierto y pugnaz. En síntesis, asistimos a proyectos hegemónicos limitados que no parecen consolidarse porque no pueden ser plenamente aceptados por las mayorías sociales. Por lo tanto, los procesos electorales reflejan esa tensión y la contienda presidencial argentina no escapará a dicha regla.

braden vuelve

Ahora bien, en la campaña electoral argentina es relevante destacar un dato clave: la relación entre Washington y Buenos Aires. A mi entender, desde el advenimiento de la democracia en 1983 y la reforma constitucional de 1994, ningún presidente había contado con tanto apoyo político en Estados Unidos para ser reelecto como Mauricio Macri. Si uno mira específicamente a Washington DC –sin desconocer el peso de Wall Street–, en las relaciones entre Estados Unidos y la Argentina es posible identificar un cuadrilátero de respaldos indudables: las declaraciones sobre el país del poder ejecutivo (desde la Casa Blanca y los Departamentos de Estado, Defensa y Tesoro); las resoluciones (cinco entre 2017 y 2018) provenientes del Congreso y la creación del llamado Congressional Argentina Caucus; las acciones y los pronunciamientos de los bancos multilaterales (especialmente el Fondo Monetario Internacional); y los eventos, invitados y comentarios de varios think-tanks (entre ellos el Argentina Project del Wilson Center, el Argentina-US Strategic Forum del Center for Strategic & International Studies, el Atlantic Council, el American Enterprise Institute, el Council on Foreign Relations, la Heritage Foundation y la Foundation for the Defense of Democracias).

Lo anterior está facilitado por la presencia de un enfoque ideológico compartido entre actores domésticos influyentes en torno al gobierno argentino y aquellos localizados en Washington DC, poseedores de múltiples atributos de poder, al tiempo que un conjunto acotado de personas en Estados Unidos viabilizan y visibilizan un puente entre el mundo de la consultoría, el lobby, las finanzas, los negocios y las políticas gubernamentales a favor de intereses convergentes en los dos países. Ello revela algo notable en el caso argentino y el de otros países de América Latina: el avance de los sectores de derecha en el continente y la ausencia de voces progresistas creíbles y con capacidad de incidencia en Washington.

La preferencia es obvia a favor del statu quo a pesar de los graves resultados sociales y económicos del cuatrienio macrista: muchos agentes estatales y no estatales han invertido –y no solo recursos materiales– allá y acá para preservarlo. Asistimos a un caso infrecuente en la historia contemporánea de las relaciones bilaterales: ya no es el “Braden o Perón” agitado desde Buenos Aires sino una suerte de “Macri o el abismo” articulado tácita y pre-electoralmente desde Washington DC. Habrá que ver si eso funciona a los fines de Cambiemos o se convierte en un boomerang político. En todo caso, es inusitada la intensidad del soporte de fuerzas influyentes en la capital estadounidense.

Argentina votará en octubre principalmente en función de la agenda interna, aunque temas como Venezuela y el Fondo Monetario Internacional serán mencionados en la contienda. Después de diciembre, sin embargo, los argentinos notarán (nuevamente) que el mundo y la región ha mutado mucho: en 2020 ya no será posible, sea quien sea la persona que ocupe la Casa Rosada, repetir el diagnóstico ingenuo sobre los asuntos internacionales que se tuvo en 2015.

jueves, 2 de mayo de 2019

Salió Huellas de Estados Unidos / #16 / Mayo 2019


 -> Huellas de Estados Unidos / #16 / Mayo 2019

  • PAG. 2-5: Editorial: "El ajuste cultural" /Fabio G. Nigra
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  • PAG. 7-22: "La Constitución norteamericana: ¿conflicto o consenso?" /Gerald N. Grob & George Athan Billias
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  • PAG. 23-39: "Os historiadores progressistas e a formação da New History norteamericana nas primeiras décadas do século XX" /Fabio Luciano Iachtenchen
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  • PAG. 40-57: "O Grande Gatsby: nativismo dos anos 1920 ou crítica ao American Dream?" /Guilherme Freire Marques
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  • PAG. 58-73: "La tierra de oportunidad." /James W. Loewen
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  • PAG. 76-93: "Hostos, el Panamericanismo y la Sociedad Política Argentina, 1873-1874." /Pablo Pozzi
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  • PAG. 94-102: "¿América Latina sigue siendo el “patio trasero” de Estados Unidos?." /Alexander Main
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  • PAG. 103-128: "Socialismo millennial: el auge del socialismo democrático en los Estados Unidos y el caso de los Democratic Socialists of America (2016-2018)." /Alejandro Kurlat
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  • SECCION LOS INDESEABLES - Estudios sobre minorías silenciadas
  • PAG. 130-133: "Angela Davis en Montevideo: Reflexiones para un feminismo en clave interseccional." /Juliana Díaz Lozano y Melina Deledicque
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  • PAG. 134-139: "Amy Goodman entrevista a Valeria Luiselli “En Estados Unidos es muy lucrativo encarcelar a personas indocumentadas que de por sí no tienen voz y cuentan con poca representación”." /Amy Goodman
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  • PAG. 140-161: "La literatura de la prisión estadounidense." /H. Bruce Franklin
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  • Reseñas y Ensayos Bibliográficos 
  • PAG. 162-169: "La era fundacional de la república estadounidense." /Andrés Sebastián Diz
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  • PAG. 170-180: "Bienvenido a la Argentina Mr. President." /Roberto García Ferreira
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    miércoles, 1 de mayo de 2019

    Grave: EEUU vuelve a amenazar con intervenir militarmente en Venezuela

    “Trump está listo para hacerlo”

    Venezuela: EEUU vuelve a amenazar con intervenir militarmente




    Página/12

    Tras haber ratificado su apoyo al alzamiento impulsado por el opositor Juan Guaidó, el gobierno estadounidense dejó en claro que el país está preparado para intervenir militarmente en Venezuela. "El presidente (Donald Trump) ha sido claro como el cristal e increíblemente consistente. Una acción militar es posible. De ser necesario, eso es lo que Estados Unidos hará", adelantó el secretario de Estado Mike Pompeo a un día de la fallida sublevación.


    Mientras refuerza las amenazas contra el presidente Nicolás Maduro e instan a los funcionarios en Caracas a desertar y unirse a Guaidó, EE. UU. volvió a poner sobre la mesa la intervención militar. "Preferiríamos una transición pacífica del poder, con la salida de Maduro y la celebración de nuevas elecciones", alegó el jefe de la diplomacia estadounidense, quien luego aclaró que si llega el momento -un momento que, según dijo, tendrán que definir cuál es- y hay que tomar la decisión de intervenir militarmente, Trump "está listo para hacerlo”.

    Pompeo había dicho ayer que Maduro iba a dejar el país hacia Cuba el martes, pero que los rusos le dijeron que debía quedarse. En esa línea, el consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, había adelantado que se comunicaría con el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, para discutir el tema. Bolton y Pompeo han acusado a Rusia y a Cuba por interponerse en el camino de un cambio de gobierno en Caracas.

    "A los rusos no hay nada que les guste más que poner un dedo en el ojo", dijo Bolton, aludiendo a una supuesta intención de provocar. Según el consejero de Seguridad estadounidense, los rusos están "utilizando a los cubanos" como instrumento. "Les encantaría tener el control efectivo de un país en este hemisferio", señaló.

    "No es ideológico; es solo una política de poder anticuada. Es por eso que tenemos la doctrina de Monroe, que estamos desempolvando en esta administración, por la que el presidente indicó anoche que los cubanos deberían pensar mucho sobre cuál es su papel", agregó Bolton.

    La doctrina Monroe es una política estadounidense del siglo XIX que se opone a la interferencia de las potencias europeas en el hemisferio occidental, invocada más tarde para justificar la intervención estadounidense en América Latina.

    domingo, 28 de abril de 2019

    Dictadura y represión ilegal: “Es escalofriante el nivel de información casi en vivo que tenía la CIA”


    Ex secretario de Estado Henry Kissinger y ex dictador Jorge Rafael Videla, en la residencia de Olivos, en 1978.


    EE.UU. desclasificó documentos

    Dictadura y represión ilegal: “Es escalofriante el nivel de información casi en vivo que tenía la CIA”

    Por Paula Lugones.

    Clarín habló con Carlos Osorio, funcionario del National Secuirity Archive que monitoreó la desclasificación de  43.000 páginas de los organismos de inteligencia de EE.UU. 

    Los documentos incluyen información del Departamento de Estado, Departamento de Justicia, Departamento de Defensa, el FBI y la CIA, entre otras agencias. Osorio --que continúa analizando todo el material-- cuenta a Clarín qué contribución pueden hacer estos reportes y señala que “es escalofriante el nivel de información casi en vivo que tenían la CIA e incluso el FBI” sobre las atrocidades que se cometían en Argentina.

    --¿Por qué es tan importante la desclasificación de esta nueva tanda de documentos?

    Es muy rica. La desclasificación del 2002 con 4.700 documentos fue muy buena. Estos documentos que vienen ahora traen mucha más riqueza, va a haber más de dos docenas que van a aportar pruebas concretas.

    --¿En qué casos concretamente?

    Hasta el momento vamos viendo como 10 casos: los asesinatos de Ana María Pérez; (los dirigentes montoneros) Marcos Osatinsky y Roberto Quieto; el de 30 uruguayos; el de Héctor Hidalgo Solá, la matanza de prisioneros al final del 76, el de Norberto Habbeger, Raúl Yaeger, René Ricardo Haidar y Selma Ocampo.

    --¿Qué aportan los nuevos documentos?

    Por ejemplo, está el documento de la captura del dirigente montonero Raúl Yaeger en 1983, casi seis meses antes de la transición de la democracia, cuando siguen matando gente. Es un documento de la CIA que habla de una captura e interrogación usando muchos eufemismos. La interrogación es evidentemente bajo tortura y, sobre todo, dice que termina en un asesinato.

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    --Demuestra que la CIA sabía perfectamente que estaban torturando y lo reportaba.

    --Eso es una de las cosas más conmovedoras. Es escalofriante el nivel de información casi en vivo que tenían la CIA e incluso el FBI. Hay una lógica y es que los agentes de inteligencia son los que recaban información y que son los policy makers, o los diplomáticos, los que hacen política, los que definen qué hacen con esa información. Allí es donde el dedo apunta a los embajadores, a la gente del National Security Council de la época, apunta también al secretario de Estado Henry Kissinger. Los documentos que han salido ahora te dan una idea de la cantidad de información a la que tenían acceso los policy makers como Kissinger. La información no faltaba, la decisión de lo que se hizo o no se hizo es lo que hoy en día podemos cuestionar.

    --Kissinger evitó frenar todo sabiendo concretamente lo que estaba pasando.

    --Las acciones de Kissinger son interpretadas de esa manera. Primero, su propio embajador en Buenos Aires, Robert Hill, hace una “démarche” (gestión política) de derechos humanos en mayo del 76, cuando empieza a ver que viene un aluvión de violaciones a los derechos humanos. Están torturando a artistas, a gente de izquierda. Están torturando a uruguayos, bolivianos, chilenos, a ciudadanos norteamericanos. Estas gestiones diplomáticas se conocen, pero esta información nueva que tenemos las resaltan aún más. En mayo del 76, Kissinger se reúne con el ministro de Relaciones Exteriores argentino, César Guzzetti, y le dice: lo que tenga que hacer hágalo rápido. Eso es un guiño. Estos documentos resaltan más esas decisiones políticas de la época.

    --¿Mencionan estos documentos al Plan Cóndor y cómo Estados Unidos estaba al tanto?

    --Hay mucha información nueva. Por ejemplo, se sabe cuándo exactamente sucedió la reunión, que ocurrió entre el 30 de mayo y el 2 de junio del 76, en la que se formó un escuadrón de la muerte que se llamaba Teseo que es el Dios griego que mataba villanos y mata al Minotauro. Este Teseo tiene un apoyo muy fuerte y hegemónico por parte de Argentina porque va a estar basado en el batallón 601. En esa reunión van a estar los representantes de los cinco países del Plan Cóndor de la época y van a organizar asesinatos en Europa, en Francia en particular, donde había muchos exiliados de esos países. Hay toda una estructura y los planes son increíbles. Eso explica por qué la gente del departamento de Estado se asusta y llaman para detener estas operaciones en Europa. Son los que mandan una alarma al departamento de Estado en agosto del 76.

    --Nada de eso se concretó finalmente.

      No, no se concretó, pero figuran las intenciones. Una de las cosas preocupantes que aparecen es que en el año 77-78 los agentes de inteligencia de Inglaterra, Alemania y probablemente Francia se acercan a los miembros del Cóndor para intercambiar información sobre cómo se han coordinado para contrarrestar la insurgencia y el terrorismo. Son señales históricas geopolíticas que estamos empezando a conocer ahora. Son vetas de información. Sobre Cóndor también hay un documento de la CIA que habla de 30 uruguayos que fueron capturados en julio del 76 y que iban a matar, entre ellos estaban Sara Méndez, Margarita Michellini. Estos uruguayos se salvaron y la historia todavía está por contarse sobre cómo se salvaron. Porque matan a otros 30 uruguayos en septiembre del 76.

    --¿Qué revelaciones hay del caso de Hidalgo Solá?

    Hidalgo Solá era radical, embajador de Videla en Venezuela, donde estaban llegando cantidades de argentinos intelectuales que huían de la dictadura. El los recibía. En julio de 1977 lo matan en Buenos Aires. Y no se sabía nada sobre qué había pasado. La única explicación que había habido por esos años era que había sido por una pelea interna, que lo habían matado enemigos del gobierno o la gente de la ESMA. En los documentos que salieron ahora, testigos cuentan que él estaba estacionado en Buenos Aires y que estaba conversando con alguien que tenía un Ford Falcon detrás. Parecía como que tenían un pequeño altercado que tenía que ver con el estacionamiento. Los testigos dicen que los que estaban en el Falcon estaban armados hasta los dientes y que ahí lo agarran y se lo llevan. Este es un documento del departamento de Estado que habla de las circunstancias. El documento de la CIA sobre el caso dice que los implicados en el secuestro y la muerte --mencionan la muerte-- es la patota de Aníbal Gordon de la SIDE. Es la patota que estaba metida en Automotores Orletti y que lo que querían realmente era sacarle plata. Por eso es que le estaban haciendo peticiones de plata a la familia. Es un documento de 9 páginas que también dice que cuando el gobierno de Videla inicia una investigación de lo que está pasando, la patota se pone nerviosa y lo matan para encubrir el evento. Eso lo dice una fuente. Más abajo hay otra fuente, del batallón 601 del SIE, del Servicio de Inteligencia del Ejército, y dice que la motivación para matarlo es que le estaba dando pasaportes a gente de la izquierda. Son dos versiones. Pero por primera vez dicen que lo mataron.

    --¿Qué luz aportan estos documentos a causas importantes en curso?

    --Generalmente los documentos de Estados Unidos se convierten en la única evidencia documental oficial. Porque en la Argentina en la dictadura destruyeron toda la documentación. Los documentos son muy sólidos porque son de agencias de inteligencia y no tienen ningún interés en encubrir a nadie. Lo que hacen es darle solidez a los testimonios orales, que generalmente es la única información que se tiene.

    --Usted ha mencionado que los relatos de los documentos son escalofriantes…

    --La mayoría son escalofriantes por la manera en que te los cuentan. Hay un relato sobre la desaparición de Roberto Quieto en diciembre del 75-enero del 76 que es muy controversial porque fue condenado por Montoneros porque había empezado a hablar. Había sido detenido por la Policía Federal y lo estaban torturando. Lo iban a matar. EL SIE.tenía interés en interrogarlo y lo sacaron para llevárselo. Los interrogadores de la Federal estaban enardecidos porque se lo querían llevar y entonces lo envenenan para matarlo. Sobrevivió al envenenamiento y lo llevaron a la SIE. Lo que tienen de nuevo estos documentos es que son espeluznantes. La inteligencia aquí es muy transparente para entregar el máximo de información. Estas son contribuciones para los juicios y no solo para los juicios sino para el juicio de la opinión pública, que es lo que los organismos llaman la memoria.

    --¿Este relato tan minucioso de los agentes de inteligencia agrega mayor responsabilidad a las autoridades estadounidenses, ya que sabían lo que estaba pasando con lujo de detalles y no hicieron nada para evitarlo?

    No hay duda de que los documentos establecen claramente que sabían lo espeluznante que era la situación. De que no hayan hecho nada, no lo tengo claro. Yo pienso que hubo esfuerzos de embajadores, como Robert Hill. Creo que en la medida de lo posible se nota que hubo esfuerzos, aunque sea aislados, de llegar a los militares y decirles: así no es como nosotros funcionamos en el hemisferio occidental.


    domingo, 14 de abril de 2019

    El Plan Cóndor, la CIA, la muerte y el exterminio

    Los documentos de la dictadura argentina desclasificados por EEUU 

    Nodal

    El material fue aportado por el Departamento de Estado y por 14 agencias de seguridad e inteligencia norteamericanas como el FBI, la CIA y el Pentágono.
    Estados Unidos entregó ayer a la Argentina la última tanda de documentos secretos desclasificados sobre la dictadura cívico-militar iniciada en 1976. Se trata de la mayor desclasificación hecha en la historia de ese país y está compuesta por 45 mil páginas que incluyen material aportado por el Departamento de Estado y por 14 agencias de seguridad e inteligencia como el FBI, la CIA y la que depende del Pentágono. Los cables aportan información concreta que será útil para el avance de los procesos judiciales y también dan cuenta de la visión y la información que los funcionarios de Estados Unidos tenían acerca de lo que pasada durante la última dictadura argentina, así como de las internas entre las dictintas facciones de las Juntas militares. Varios de los papeles entregados ayer revelan parte de la trama del terrorismo de Estado que a nivel regional se denominó Plan Cóndor.  “Ahora, es necesario que el Estado argentino procese la información para aportar a la reconstrucción de la verdad y a las investigaciones judiciales en curso”, sostuvieron el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la alianza Memoria Abierta, dos de las organizaciones impulsoras del pedido.
    El contenido
    Una primera lectura de los documentos realizada por el National Security Archive, de la Universidad George Washington, permite advertir que hay datos concretos que servirán como prueba en los juicios que se están llevando a cabo. Por ejemplo:
    * 26 de octubre de 1975. El agregado legal en Buenos Aires, Robert Scherrer, reporta la detención y ejecución del líder de Montoneros, Marcos Osatinsky. El cable informa que Osatinsky fue arrestado y torturado por las fuerzas de seguridad del entonces gobernador Raúl Lacabanne y que las autoridades “escenificaron” su muerte, para que parezca que fue asesinado cuando intentaban rescatar a un agente supuestamente secuestrado por Montoneros. Para esconder la evidencia de los abusos, el personal de seguridad de Lacabanne secuestró el coche fúnebre que transportaba el cuerpo de Osatinsky desde Córdoba hacia Tucumán. “El objetivo era evitar que se realizara una autopsia”, dice el informe.

    * 3 de diciembre de 1976. La CIA reporta que “comandantes militares poderosos”, como el jefe del I Cuerpo del Ejército Guillermo Suárez Mason y el comandante de Campo de Mayo, General Santiago Omar Riveros, junto con la cabeza de la Policía Provincial de Buenos Aires (PPBA), coincidieron en que “es tiempo de dejar de ser tan suaves con los terroristas en el país y comenzar una guerra total contra ellos”. Desde la PPBA fueron más lejos: “Hasta nuevo aviso, no queremos prisioneros para el interrogatorio, sólo cadáveres”, sostuvieron, según el documento desclasificado recientemente.
    * 16 de agosto de 1977. La CIA obtiene el acuerdo entre los países integrantes del Plan Cóndor, con detalles sobre el financiamiento, la dotación de personal (donde recomiendan la inclusión de al menos una mujer, la logística), el entrenamiento y la selección de objetivos del escuadrón de la muerte “Teseo” para asesinar “subversivos” en el exterior. El cable detalla que la base de operaciones de “Teseo” será instalada en la Argentina y que cada país miembro deberá donar “$10,000 para costos operativos”. Los gastos para los agentes de las “misiones de asesinato” se estiman en $3500 por persona, por 10 días, más “un adicional de $1000 por única vez para el abastecimiento de ropa”.
    * 21 de julio de 1978. El resumen del Departamento de Estado sobre violaciones de derechos humanos en Argentina cita la tortura de un psicólogo, confinado a una silla de ruedas debido a la polio, que fue “interrogado con picana eléctrica con el único propósito de obtener información sobre uno de sus pacientes”. El mismo informe revela que los militares argentinos utilizaron inyecciones de un potente anestésico, Ketalar, en las víctimas capturadas que luego fueron “eliminadas en los ríos o en el océano”.
    * 12 de abril de 1979. El informe de la CIA revela que el líder Montonero Norberto Habbeger, desaparecido en Brasil en 1978, “fue ejecutado a fines de noviembre o principios de diciembre de 1978 por orden del Jefe de la sección de contrainteligencia del Servicio de Inteligencia del Ejército Argentino (SIE)”.
    * 21 de mayo de 1983. Este documento informa que, solo unos meses antes de la transición a la presidencia democrática de Raúl Alfonsín a fines de 1983, el aparato de seguridad continuó con su programa de asesinatos. Utilizando eufemismos para la tortura, el informe indica: “A principios de abril, seis o siete fueron detenidos y ampliamente interrogados. Luego fueron asesinados”. Además, el cable señala que la información obtenida en esa operación “llevó a la captura de Raúl Yaeger, quien después de ser interrogado, fue asesinado en un tiroteo organizado en Córdoba el 30 de abril”.
    “Por el volumen de la documentación, advertimos que se requieren importantes recursos para procesarla y personas capacitadas e informadas sobre la historia argentina a fin de poder extraer información que contribuya al avance de las investigaciones judiciales por crímenes de lesa humanidad en curso”, manifestaron desde el CELS y Memoria Abierta en un comunicado conjunto. En ese sentido, exhortaron al Estado argentino a que “contribuya en estos aspectos para que la desclasificación permita fortalecer el proceso de memoria, verdad y justicia”.
    El escrito de las organizaciones puede leerse como un recordatorio de que esta entrega histórica de material desclasificado, que recibieron ayer en Estados Unidos el ministro de Justicia, Germán Garavano y el embajador argentino Fernando Oris de Roa,  se inició por el reclamo sostenido de los organismos de derechos humanos.
    La primera desclasificación, llevada adelante en 2002, implicó la apertura de 4677 cables y otros documentos que mostraban que funcionarios estadounidenses estimularon la represión. El ex presidente Barack Obama inició una segunda, de más de mil páginas, que fueron publicadas en 2016. La desclasificación de ayer es la etapa final de una iniciativa emprendida por el gobierno de Estados Unidos de publicar los archivos relativos a las violaciones de los derechos humanos ocurridas en Argentina entre 1975 y 1984 y, además de aportar información útil para el avance de los casos, revela información clave para comprender el funcionamiento del terrorismo de Estado a nivel regional.
    Informe: Sibila Gálvez Sánchez.

    Declassified U.S. Documents Reveal Details About Argentina’s Dictatorship

    By Ernesto Londoño
    The assassination squad created by Argentina’s military dictatorship to target dissidents during the 1970s had, like other state programs, its own bureaucratic rules: Employees punched in at 9:30 a.m. and were entitled to a two-hour lunch. They received a $1,000 clothing allowance during their first overseas mission. And they were required to submit expense reports.
    Representatives of the ultrasecret directorate, which included intelligence officers from Chile and Uruguay, settled on their next victim through a “majority vote.”
    These details of the assassination program, which pursued enemies in the region and in Europe as part of the Cold War intelligence alliance known as Operation Condor, have been found in a 1977 Central Intelligence Agency report, part of a trove of newly declassified United States government documents that shed new light on the repressive tactics of military regimes in South America and on American awareness of their actions.
    The exchange of over 7,500 records — which the United States formally delivered to the Argentine government on Friday as part of a deal struck during the final months of the Obama administration — is one of the largest transfers of declassified documents from one government to another.
    The records contain many new insights, such as confirmation that dozens of people who disappeared at the time were assassinated at the hands of the state. Prosecutors and human rights activists in Argentina are hopeful that the newly available records will aid continuing prosecutions. More than 1,500 former officials in the country have been put on trial for crimes including torture, thousands of forced disappearances and executions and the abduction of hundreds of babies.
    Images of people who disappeared during Argentina’s military dictatorship on a window inside a compound used in that era as a secret detention center in Buenos Aires.CreditMauricio Lima for The New York Times
    Images of people who disappeared during Argentina’s military dictatorship on a window inside a compound used in that era as a secret detention center in Buenos Aires.CreditMauricio Lima for The New York Times
    The information will vastly enhance the public record of a grim era, said Carlos Osorio, the director of the Southern Cone Documentation Project at George Washington University’s National Security Archive.
    “The amount of information the intelligence agencies had sends shivers through one’s spine,” he said. “Imagine what it meant to know about atrocities in real time.”
    The United States provided varying degrees of support to military juntas that came to power in Latin America during the Cold War. Latin American military officials received training on harsh counterinsurgency techniques at the United States Army School of the Americas as Washington leaned on allied governments to stem the appeal of communism in the region.
    Officials also shared information with military dictatorships that resulted in the detention, torture and in some instances killing of American citizens, according to these records and separate court findings.
    The newly released documents also suggest that some senior American intelligence officials grew unnerved by the brutality of the regimes the United States backed during that era, particularly when they learned about plans to carry out assassinations in European countries.

    Operation Condor

    These details of an assassination program, which pursued enemies as part of the Cold War intelligence alliance of autocratic South American governments known as Operation Condor, were revealed in a 1977 CIA report.
    In a July 24, 1976, memorandum, Raymond A. Warren, the C.I.A.’s Latin America division chief, warned a supervisor that the assassination task force’s plans to “liquidate” suspected leftist militants abroad “poses new problems for the agency” and should prompt a debate about what actions the United States could take to “forestall illegal activity of this sort.”
    Mr. Warren wrote that “every precaution must be taken to ensure that the agency is not wrongfully accused of being a party to this type of activity.”
    The time-consuming declassification review process was ordered in March 2016 as part of the Obama administration’s quest to set a new tone in Washington’s relationship with Latin America.
    “There was a desire to look at past actions on our part in Latin America with openness and a willingness to confront darker chapters of our policy,” said Benjamin Gedan, a former Obama White House official who worked on Latin America policy.
    Mr. Gedan said he was surprised the Trump administration did not scrap the process, since it has taken a radically different approach toward Latin America, endorsing the Monroe Doctrine, which takes an interventionist view of the hemisphere.
    Former Lt. Col. Emilio Guillermo Nani, right, and his lawyer, Guillermo Fanego, at Mr. Nani’s apartment in Buenos Aires, where he is serving home confinement with an ankle bracelet.CreditMauricio Lima for The New York Times
    The newly released cache includes an F.B.I. report about the execution of Marcos Osatinsky, a prominent leader of the Montoneros, an armed leftist movement that fought Argentina’s dictatorship. American officials learned that Argentine officials brutally tortured and killed Mr. Osatinsky, lied about the circumstances under which he died and disposed of the body before an autopsy could be conducted.
    “The purpose of stealing his body was to prevent the body from being subjected to an autopsy, which would have clearly shown he had been tortured,” F.B.I. agent Robert S. Scherrer wrote. “It is doubtful that Osatinsky’s body will ever turn up.”
    The documents also disclosed new facts about the abduction and assassination of Jesús Cejas Arias and Crescencio Nicomedes Galañena Hernández, two employees of the Cuban Embassy in Buenos Aires, who vanished on Aug. 9, 1976. The Associated Press received an envelope that included the credentials of one of the men along with a note saying they had deserted “to enjoy the freedoms of the Western world.”
    However, American officials soon learned that the Cubans were bundled into an ambulance as they were leaving work and sent to a notorious detention center operating out of a car mechanic shop, where they were tortured for 48 hours. Their bodies were later dumped in the Paraná River, according to a C.I.A. report.
    Visitors listening to a talk about Argentina’s military dictatorship inside a compound once used as an illegal secret detention center.CreditMauricio Lima for The New York Times
    Visitors listening to a talk about Argentina’s military dictatorship inside a compound once used as an illegal secret detention center.CreditMauricio Lima for The New York Times
    The records offer new facts about American citizens who were detained and tortured in Argentina, including Gwen Bottoli, who was taken into custody in April 1976 after leaving banned political pamphlets on a bus stop bench in Rosario.
    F.B.I. records show Ms. Bottoli had been under investigation by American law enforcement officials for her activism in the Socialist Youth Alliance. A United States document about her activities, written in Spanish, suggests American officials may have shared their concerns about the group with the Argentines before her arrest, according to Mr. Osorio.
    In a phone interview from her home in Minnesota, Ms. Bottoli recalled being smacked across the face during her initial interrogation. She was then led to a room where she was blindfolded, undressed and shocked with an electric prod as her captors asked about associates.
    “I was really afraid I would be dismembered and go through further pain,” Ms. Bottoli, 77, said.
    Ms. Bottoli said she saw the declassification process as a positive step. “I appreciate that I may have a chance to tell my story so that we don’t allow history to repeat itself,” she said.
    Argentina has done more than any of its neighbors to investigate abuses committed by the state during the dictatorship, which lasted from 1976 to 1983.
    Members of the Grandmothers of the Plaza de Mayo, an organization that tries to find children illegally adopted during the military dictatorship.CreditMauricio Lima for The New York Times
    Members of the Grandmothers of the Plaza de Mayo, an organization that tries to find children illegally adopted during the military dictatorship.CreditMauricio Lima for The New York Times
    María Ángeles Ramos, a federal prosecutor who oversees the department handling crimes against humanity, said earlier records declassified by the United States have been valuable in corroborating evidence and identifying new culprits. With about 40 percent of cases still awaiting judgment, she said her team has high hopes the latest batch of records will advance their work.
    “These documents will undoubtedly help answer a lot of questions that are still pending,” Ms. Ramos said. “This will continue to bring truth to the victims.”
    President Mauricio Macri of Argentina, who is regarded with disdain by many human rights activists focusing on the dictatorship era, expressed hope recently that the new documents will bring more victims a measure of justice.
    “They will be essential for there to be justice in past cases, still pending, from one of the darkest periods of Argentina’s history,” he said last month.
    The release comes amid a raging debate in neighboring Brazil about its own period of military rule. President Jair Bolsonaro, a far-right politician who served in the Army early in his life, last month called on the armed forces to commemorate the 1964 coup that installed a repressive military dictatorship for 21 years.
    Peter Kornbluh, a senior analyst at the National Security Archive, argued that declassifying documents earlier than the government ordinarily would makes a meaningful contribution.
    “These documents remind us of the ugly reality of the military coups and the regimes that followed,” he said. Access to them is “the strongest bulwark against the reactionary revisionism that is attempting to paint a pretty picture of the military regimes in the southern cone.”