jueves, 12 de diciembre de 2019

Reseña de Historia de la deuda externa argentina. De Martínez de Hoz a Macri, de Noemí Brenta


Res Gesta

RES GESTA es una revista de Historia disponible en versión papel y en formato electrónico, que privilegia la divulgación de investigaciones originales y de documentación inédita, y aspira a convertirse en un foro de reflexión y debate sobre temas principalmente referidos a la Argentina y América en un ambiente de libertad intelectual.

No 55 (2019)


Portada
Vista del muelle provisorio de cabotaje del puerto de Rosario, a la altura del inicio de calle San Martín y el río Paraná. C.1898. Colección Pusso. Escuela Superior de Museología de la Municipalidad de Rosario. Diseño: Ana González

Historia de la deuda externa argentina. De Martínez de Hoz a Macri. Noemí Brenta. Buenos Aires, Capital Intelectual, 2019, 240 páginas


Por Leandro Morgenfeld 

- leé la reseña acá



domingo, 1 de diciembre de 2019

Salir del Fondo


Los libros del mes 
Le Monde Diplomatique, Edición Cono Sur, diciembre 2019


RESEÑA BIBLIOGRÁFICA

Mercatante, Esteban: Salir del Fondo. La economía argentina en estado de emergencia y las alternativas ante la crisis, Ediciones IPS, 2019. 222 páginas

Por Leandro Morgenfeld

Cuando el FMI vuelve a ser el tema omnipresente en el debate público, este libro se transforma en una lectura imprescindible. Como bien destaca Martín Schorr en el prólogo, se trata de un meticuloso estudio de los nudos estructurales que definen el carácter dependiente y periférico del capitalismo argentino. Un documentado diagnóstico, con perspectiva histórica, pero centrado en la actualidad, que está concebido como un insumo para la discusión política.
El primer capítulo presenta una síntesis del devenir económico nacional, desde el menemismo hasta el kirchnerismo, para exponer los problemas de fondo que se mantienen como una constante. Los siguientes tres, el núcleo del libro, analizan las distintas etapas que atravesó el macrismo: desde la “revolución de la alegría” al colapso del “reformismo permanente” y de ahí a la vuelta al Fondo, el verdadero poder detrás del trono. El capítulo 5 muestra la (im)posibilidad del desarrollo nacional en el marco del sistema capitalista, analizando los casos de Chile y Portugal, esgrimidos como ejemplos exitosos y modelos a imitar, a un lado y otro de la grieta.
Tras la doble crítica a los “modelos” aperturista (Martínez de Hoz, Cavallo, Macri) y nacional popular (peronismo-kirchnerismo), el último capítulo está dedicado a proponer una alternativa. La salida de la encerrona, para Mercatante, requiere romper con el FMI y avanzar hacia un programa de transición que declare nulos los compromisos de deuda externa contraídos por Macri, rechace el régimen de inversiones extranjeras, los Tratados Bilaterales de Inversión, la reforma financiera heredada de la dictadura y la participación en la Organización Mundial del Comercio e imponga la nacionalización del sistema financiero y del comercio exterior.



sábado, 30 de noviembre de 2019

GT Estudios sobre EEUU en ALAS 2019




El Grupo de Trabajo de CLACSO "Estudios sobre Estados Unidos" va a participar presentando cuatro paneles en el Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS), que se realizará en Lima del 1 al 6 de diciembre de 2019.


Martes 3 de diciembre, de 9 a 18hs, Auditorio N. 2 Facultad de Ciencias Sociales

Panel 1
09:00 a 12:00 horas
Auditorio n°2 Facultad de CC.SS

TRUMP Y LA CRISIS SOCIAL Y POLÍTICA INTERNA DE ESTADOS UNIDOS: DILEMAS Y ESCENARIOS 

Marco Gandásegui Jr.
Dídimo Castillo
Luis René Fernandéz Tabío
Jorge Hernández Martínez

Panel 2
12:00 a 14:00 horas
Auditorio n°2 Facultad de CC.SS

Crisis de hegemonía y capitalismo global en la era trump
Carlos Eduardo Martins
Gladys Hernández
Adrián Sotelo
Gabriel Merino


Panel 3
14:00 a 16:00 horas
Auditorio n°2 Facultad de CC.SS

ESTADOS UNIDOS: VIEJAS Y NUEVAS FORMAS DE INTERVENCIÓN EN AMÉRICA LATINA

Ary Minella
Sonia Winer
Mariana Aparicio Ramírez
Raúl Rodriguez Rodriguez

Panel 4 

16:00 a 18:00 horas
Auditorio n°2 Facultad de CC.SS

TRUMP Y AMÉRICA LATINA, MÁS ALLÁ DE LA COYUNTURA

Jaime Zuluga Nieto
Leandro Morgenfeld
Darío Salinas Figueredo
Luis Suárez Salazar



El rol de la OEA en la ofensiva contra los gobiernos progresistas



Uruguay: Manini Ríos, un aliado de Lacalle Pou que genera alertas

30.11.2019

Por Telma Luzzani





El líder del partido ultraderechista Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, es uno de los socios más controvertidos del presidente electo Luis Lacalle Pou. Los medios uruguayos lo señalan como posible ministro de Salud. "La postura de Manini es contraria a los avances del Frente Amplio, como la regulación del aborto", dijo el analista Jorge Lanzaro.


Un día después de que el escrutinio definitivo diera como ganador del balotaje al candidato del Partido Nacional (PN), Luis Lacalle Pou, los medios uruguayos comenzaron a especular con los nombres del próximo gabinete de coalición. Guido Manini Ríos, el exjefe del Ejército y líder del ultraderechista Cabildo Abierto, suena como potencial ministro de Salud.
"Manini Ríos es una de las preocupaciones del nuevo gobierno. Queda abierta la pregunta de cuánto incidirán sus posturas y las de sus seguidores en la gestión de gobierno".

"Uruguay ha avanzado mucho en la regulación del aborto. La legislación ha bajado considerablemente las condiciones de riesgo de las mujeres. En temas de derechos y de la agenda democrática la cartera de Salud es muy importante. Y la postura de Manini Ríos es contraria a los avances del Frente Amplio", remarcó Jorge Lanzaro, doctor en Ciencia Política por la Universidad de París.



© REUTERS / ANDRES CUENCA OLAONDO


En tanto, el senador Jorge Larrañaga, quien promovió un polémico plebiscito en materia de seguridad, es señalado como el próximo ministro de Interior. "No hay que olvidar que el PN tiene una bancada parlamentaria del orden del 30 por ciento. La votación del PN no es la del balotaje. Dentro de esa bancada Lacalle tiene un liderazgo, pero está la presencia de Larrañaga, que representa al otro sector importante dentro del PN. Efectivamente ahí hay un juego de relaciones de poder, pero es difícil que Larrañaga pueda avanzar en el terreno que planteó. Su propuesta no fue acompañada por la ciudadanía, ni por la calle ni por otros sectores de la coalición de gobierno", dijo Lanzaro al respecto.


Por otra parte, el presidente electo ya adelantó cambios en materia de política exterior. De hecho, este viernes calificó de "vergüenza" la posición del gobierno saliente de Tabaré Vázquez en torno a Venezuela.
"Vamos a ver correcciones en las relaciones con los países. Pero si bien esta alternancia no es trivial, no creo que sea una alternancia radical o drástica en los distintos terrenos. Eso es porque las propuestas de los candidatos de oposición, de Lacalle y de Ernesto Talvi, probablemente el próximo ministro de Relaciones Exteriores, serán moderadas".

"Esta ha sido una elección en la que ha quedado muy bien plantada la civilización política uruguaya: por ser competitiva y porque el ganador no gana por mucho y el perdedor no pierde por mucho. La bancada del FA en el Congreso es importante", recordó el académico del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de la República.

El rol de la OEA en la ofensiva contra los gobiernos progresistas

El historiador Leandro Morgenfeld, autor de los libros Bienvenido Mr. President. De Roosevelt a Trump: las visitas de presidentes estadounidenses a la Argentina y Relaciones peligrosas: Argentina y Estados Unidos, analizó el papel que juegan la OEA y su actual secretario general, Luis Almagro, en la agitada actualidad latinoamericana.
"La gestión de Almagro hay que entenderla como parte de la ofensiva de EEUU contra los gobiernos progresistas. Fidel Castro, ya en los '60, habló de la OEA como un ministerio de Colonias de EEUU. Siempre ha actuado más de acuerdo a los intereses del Departamento de Estado que como un foro".

"Pero el papel de Almagro es lamentable. Fue el ariete contra el gobierno de Venezuela en los últimos meses, con varios intentos de desestabilización, uno muy fuerte a finales de abril. Esto termina de confirmarse con la crisis en Bolivia y el golpe de Estado contra Evo Morales", sostuvo.



© AP PHOTO / JUAN KARITA


Morgenfeld cuestionó que la OEA admitiera no tener listo el informe final sobre las elecciones en Bolivia, el mismo que desencadenó las protestas contra Morales y terminó con el golpe de Estado en su contra. "No es un organismo técnico. Almagro acusó al propio Evo Morales. Dijo que había un autogolpe por un fraude que la OEA no pudo demostrar. En Bolivia no hay un golpe blando o parlamentario, sino uno hecho y derecho, con los militares que obligan a renunciar al presidente y avalan a grupos de choque, y sin mayoría convocan a una reunión de diputados que autonombra a una presidenta sin legitimidad institucional, Jeanine Áñez. La OEA la reconoce. No solo avaló el golpe, sino que reconoció al gobierno de la autoproclamada presidenta", aseveró.

Por esta razón, el historiador afirmó que "hay que volver a poner en el eje de discusión el retomar la cooperación política regional".
"Fue muy burda toda esta operación en Bolivia, pero entendemos por qué apostaron por destruir la Unasur. Quebraron un organismo muy importante cuando en 2008 la Media Luna rica de Bolivia quiso dividir al país en dos. La Unasur pudo solucionar pacíficamente ese conflicto".

"Lo mismo con la rebelión policial de 2010 en Ecuador. Luego medió en el conflicto entre Venezuela y Colombia. EEUU y sus gobiernos aliados buscaron debilitar a los organismos como Unasur para reposicionar a la OEA, el organismo que defiende los intereses de EEUU con un leve barniza multilateral", dijo Morgenfeld.



© REUTERS / DAVID MERCADO

En el programa se informó a su vez acerca de la derogación del polémico decreto que eximía a los militares de responsabilidades penales durante la represión en Bolivia; la amenaza del ministro de Interior boliviano, Arturo Murillo, a una delegación argentina que viajó al país sudamericano en solidaridad con los manifestantes; el uso desproporcionado de la fuerza durante las protestas ocurridas en Ecuador en octubre, según un informe de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos; la muerte de al menos 50 personas en los últimas dos días en Irak en el marco de las movilizaciones antigubernamentales, lo que obligó al primer ministro Adel Abdul Mahdi a anunciar su renuncia; y la acusación del líder laborista británico Jeremy Corbyn contra el primer ministro Boris Johnson por la privatización del sistema de salud.

Novedad editorial: Las sendas abiertas en América Latina


Las sendas abiertas en América Latina

Aprendizajes y desafíos para una nueva agenda de transformaciones
Las sendas abiertas en América Latina
Compiladores: Daniel Filmus. Lucila Rosso
Autores de capítulos: Laís Abramo. Dora Barrancos. Rafael Correa. Daniel Filmus. Álvaro García Linera. Tarso Genro. Rebecca Grynspan. Sacha Llorenti. Mercedes Marcó del Pont. Juan Carlos Monedero. Leandro Morgenfeld. Cecilia Nahón. Carlos Ominami. Dilma Rousseff. Ernesto Samper. Jorge Taiana.

En tiempos de golpes de Estado y de mercado, de guerras jurídicas y persecuciones a lideres políticos y sociales resulta indispensable construir alternativas de gobierno capaces de defender las conquistas sociales, la soberanía regional y la vida en democracia.
Este libro ofrece un balance de los logros alcanzados por los gobiernos progresistas, nacionales y populares durante la primera década del siglo XXI, e identifica los aprendizajes que dejaron aquellas experiencias haciendo foco en tres grandes áreas temáticas: la económica-productiva-financiera, la agenda social y de ampliación de derechos –teniendo especialmente en cuenta la agenda de género– y la construcción del entramado de cooperación política e integración regional.
Las sendas abiertas en América Latina reúne las clases dictadas por grandes referentes del campo político y académico que participaron de la Especialización en Procesos Políticos Latinoamericanos del Siglo XXI organizado conjuntamente por CLACSO, el Instituto Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, bajo la coordinación de Daniel Filmus y Lucila Rosso.
DESCARGALO GRATIS ACÁ 


ISBN 978-987-722-540-2
CLACSO.
Buenos Aires.
Noviembre de 2019

jueves, 28 de noviembre de 2019

AMÉRICA LATINA EM CONVULSÃO, por Leandro Morgenfeld

América Latina em convulsão

Região enfrenta os efeitos da era Trump em orquestradas crises de ordem política, econômica e social

TEXTO LEANDRO MORGENFELD, DE BUENOS AIRES
TRADUÇÃO EDUARDO CESAR MAIA
28 de Novembro de 2019
Protesto na Embaixada dos EUA, na Cidade do México, no dia 15 de novembro, contra a deposição de Evo Morales da Bolívia

Protesto na Embaixada dos EUA, na Cidade do México, no dia 15 de novembro, contra a deposição de Evo Morales da Bolívia
Foto Cristian Leyva/NurPhoto/AFP
[conteúdo exclusivo Continente Online]
Nas últimas semanas, nossa América vem atravessando uma onda de rebeliões populares e de instabilidade política, econômica e social. Às crises no Peru, Haiti e Equador, somaram-se o levante no Chile e os protestos da direita boliviana que não aceitou o triunfo eleitoral de Evo Morales, fato que levou, no dia 10 de novembro, a um golpe de Estado cívico-policial-militar que chocou toda a região. Poucos dias antes das eleições na Argentina, Bolsonaro ameaçou excluir seu principal sócio no Mercosul se Alberto Fernández vencesse o pleito, como terminou de fato acontecendo no dia 27 de outubro. No Brasil, o partido político que levou o ex-militar ao poder sofre uma profunda crise interna, enquanto cresce a incerteza política após a libertação de Lula. O continente sul-americano está convulsionado.

O fracasso das políticas neoliberais promovidas pelo Fundo Monetário Internacional (FMI), a fragilidade dos governos de direita e o protagonismo do povo, que recupera a memória histórica das rebeliões populares que mudaram o mapa político há 20 anos, mostram que a hegemonia neoconservadora não era robusta. É preciso olhar mais para as ruas e os movimentos populares, e não tanto para a “alta política” (ou não somente para ela), a fim de entender a correlação de forças.

Nesse contexto, a derrota de Macri – que mergulhou a Argentina em uma profunda crise econômica e social –, e a chegada de Fernández à Casa Rosada podem implicar em um reequilíbrio político no âmbito regional. Já como presidente eleito, ele escolheu o México para sua primeira excursão internacional e, na segunda-feira 4 de novembro, foi recebido por Andrés Manuel López Obrador, junto a quem promove um eixo progressista em torno do Grupo de Puebla
. Que impacto terá na América Latina a surpreendente virada política que acaba de ocorrer na Argentina? Como a região vai processar a crescente ingerência dos militares e a volta dos golpes de estado, como o que acaba de acontecer na Bolívia?

O GOLPISMO DO SÉCULO XXIA imagem de Jeanine Áñez, uma presidente autoproclamada por um congresso sem quórum, recebendo os atributos presidenciais por parte dos militares que derrocaram o mandatário constitucional, é clara: o que ocorreu na Bolívia foi um golpe. Um golpe classista, racista, patriarcal e colonial que não só destituiu Evo Morales, mas desestabiliza e põe em perigo toda a América Latina.

Mais do que nos determos em questões institucionais, legais, e numa conjuntura que muda o tempo todo, num processo ainda não encerrado – cresce a resistência popular –, devemos tentar entender o que há por trás. Estamos num momento crucial do processo de transição hegemônica, com um declínio norte-americano, mas sem que se vislumbre ainda, com claridade, como será a nova ordem global. A América Latina e o Caribe, no atual cenário de disputa geopolítica, geoeconômica e geoestratégica entre Estados Unidos, China, União Europeia e Rússia, compõem uma região fundamental para a pretensão norte-americana de seguir conservando sua primazia.

Por que Donald Trump, como admitiu no comunicado da Casa Branca da segunda-feira 11 de novembro, estava tão interessado na derrocada do governo boliviano? Nunca vão perdoar Evo pela nacionalização dos hidrocarbonetos, por sua contribuição na construção de uma integração regional alternativa, por sua mobilização, junto a Hugo Chávez, contra a Área de Livre Comércio das Américas (Alca) em Mar del Plata, em novembro de 2005, por ser o primeiro presidente de origem camponesa e sindical, e por ter expulso da Bolívia o DEA , a CIA, a USAID e até o embaixador de Estados Unidos, quando interferiu em assuntos internos.

Evo estava certo quando denunciou que os EUA estavam por trás de sua derrubada. O agora ex-conselheiro de Segurança Nacional, John Bolton, reivindicou há seis meses a Doutrina Monroe , quando endossou a tentativa de golpe de Juan Guaidó na Venezuela. Em dezembro do ano passado, sugeriu a existência de uma troika da tirania integrada pelos governos bolivarianos. Para Washington, é estratégico derrotar Evo, sufocar a revolução cubana através do bloqueio, promover uma guerra civil na Venezuela e recorrer a Daniel Ortega na Nicarágua. Conseguiram que seus aliados tirassem o PT do poder no Brasil. Agora tentarão avançar para desmantelar o novo eixo progressista Argentina-México e destronar qualquer um que questione a proeminência política, econômica, militar, cultural, diplomática e ideológica em seu quintal.

O CONTEXTO ARGENTINONa terça 12 de novembro, Alberto Fernández respondeu com palavras duras ao governo dos Estados Unidos, que horas antes havia aplaudido a ação dos militares que “sugeriram” a renúncia de Evo Morales: “Não estou de acordo com o que o Departamento de Estado dos Estados Unidos disse. Aqui não há exército vitorioso e não é verdade que a democracia tenha sido garantida. Pelo contrário, ela foi atacada. Em minha opinião, os Estados Unidos retrocederam décadas e voltaram ao pior dos anos de 1970, quando apoiaram intervenções militares contra governos eleitos democraticamente”. O presidente eleito da Argentina planeja uma política exterior diametralmente oposta à de Mauricio Macri, o qual está prestes a abandonar a Casa Rosada.

Macri é o primeiro presidente argentino a tentar e não conseguir sua reeleição. No dia 27 de outubro, perdeu no primeiro turno, em meio a uma profunda recessão econômica – em 2018, o Produto Interno Bruto argentino caiu 3,5% (e este ano cairá pelo menos mais três pontos), a pobreza terminará em 40% e a inflação em 60%, além de aumentar o desemprego, a miséria, a queda do consumo e da atividade industrial). Contudo, o triunfo de Alberto Fernández não somente expõe a catástrofe econômica e social causada pelo acordo com o FMI – por 57 milhões de dólares, o mais alto da história –, mas também os péssimos resultados obtidos pela forma com que se estabeleceu a inserção internacional da Argentina.


O presidente eleito na última eleição argentina, Alberto Fernández, posa ao lado das ativistas pró-aborto. Foto: Esteban Collazo/Alberto Fernandez Press Office/AFP

A política exterior da Alianza Cambiemos (coalização política de direita criada em 2015 e renomeada este ano de Juntos por el Cambio) – contra tudo o que o marketing da Casa Rosada buscava mostrar com o slogan reeditado “Voltamos ao mundo” – evidencia uma série de fracassos, mesmo em seus objetivos explícitos. Macri não conseguiu aumentar as exportações (não nos transformamos no “supermercado do mundo”) nem atrair capitais que não fossem meramente especulativos (a “chuva de investimentos” foi, na verdade, um longo período de seca). Após pagar o que demandavam os “fundos abutres” em 2016, houve uma escalada de endividamento, até que a corrida de 2018 obrigou a recorrer ao FMI, que outorgou o maior empréstimo de toda a história. Foi o primeiro presidente a provocar o default de sua própria dívida. Levando em conta os vencimentos dos próximos quatro anos e as sérias dificuldades para renegociar, após os mais de 180 bilhões de dólares tomados em empréstimo nos últimos três anos, o futuro argentino parece bastante obscuro. Hoje, a dívida pública ascende a quase 95% do PIB.

Macri, além disso, serviu à estratégia política da Casa Branca de fragmentar o máximo possível a região, seja ignorando a Comunidade de Estados Latino-Americanos e Caribenhos (Celac) – nunca participou em suas cúpulas de líderes, seja destruindo a Unasur (União de Nações Sul-Americanas) – a Argentina se retirou quando a Bolívia assumiu a presidência temporariamente, ou ainda transformando o Mercosul numa mera plataforma para a abertura comercial – cuja “conquista” máxima, o recém-anunciado acordo com a União Europeia, tampouco prosperará, após o veto recente no parlamento austríaco.

Macri endossou a política de Trump de perseguição à Venezuela – votou a favor de ativar o Tratado Interamericano de Assistência Recíproca (Tiar) contra Caracas; reforçou iniciativas alinhadas com Washington – como o Grupo de Lima ou o Prosur ; e foi útil ao reposicionamento da Organização dos Estados Americanos (OEA) como foro privilegiado, em detrimento das instâncias latino-americanas. Agora, negou-se a qualificar o que ocorreu na Bolívia como golpe de Estado, apesar das fortes críticas de quase todos os matizes políticos da Argentina, inclusive da União Cívica Radical (UCR), o centenário partido que é, aliás, seu sócio principal na Cambiemos.

Nas Nações Unidas, a Argentina aprofundou o alinhamento com os Estados Unidos. Em 2016, o governo de Macri coincidiu em 52% das votações com o de Obama, de forma similar ao Chile e ao Brasil (56%). Já em 2017, quando o chanceler Jorge Faurie substituiu Susana Malcorra, em 59% das vezes se alinhou a Trump, diferentemente de Santiago e Brasília, que caíram a 44%. Mais alinhados com Washington do que nossos vizinhos.

Sem brilho também foi sua última participação na Assembleia Geral das Nações Unidas, em setembro passado. Mesmo antes de viajar, já recebeu críticas, após a rejeição da ONU à reforma migratória que Macri promoveu por decreto em janeiro de 2017, afirmando que “não cumpre com os requisitos básicos da Convenção de Genebra”.

Em seu último discurso em Nova York, Macri não sugeriu a necessidade de uma saída pacífica para a crise venezuelana, que respeitasse os princípios de não-intervenção e de autodeterminação dos povos. Pelo contrário, alinhou-se aos Estados Unidos na reunião de chanceleres de países do Tiar, ao compartilhar a estratégia de asfixiar Caracas boicotando as negociações entre o chavismo e parte da oposição. Tampouco denunciou o desastre ambiental na Amazônia, para proteger seu sócio Bolsonaro, nem a crise humanitária que sofrem os imigrantes latino-americanos nos Estados Unidos, acossados por Trump. Insistiu em endurecer os ataques contra o Irã, em linha com os falcões de Washington.

ESTRATÉGIAS NORTE-AMERICANASO avanço das direitas na região, que se aprofundou após o triunfo eleitoral de Mauricio Macri em 2015, serviu ao objetivo dos Estados Unidos de derrotar qualquer projeto alternativo de coordenação e cooperação política fora do comando de Washington.

A Unasur serviu, em 2008, para frear a secessão promovida pela camada rica da população que se levantou contra Evo Morales na Bolívia, e, em 2010, para evitar que uma rebelião policial terminasse com o governo de Correa no Equador. Serviu ainda para encontrar uma solução pacífica ao conflito entre Colômbia e Venezuela. Em outras palavras: a Unasur atuou para dirimir os conflitos regionais sem a onipresença dos Estados Unidos através da OEA, cuja sede, não por coincidência, se encontra em Washington, a poucos metros da Casa Branca.

A gravidade da destruição desse organismo, decidida em 2018, quando a Bolívia assumiu a presidência pro tempore, é compreensível finalmente a partir dos acontecimentos que chocaram a região nestas semanas. Nossa América atravessa uma onda de rebeliões populares e de instabilidade política, econômica e social. Washington foi hábil: operou junto a seus aliados locais para paralisar a Celac e dinamitar a Unasur; promoveu, através de seus aliados-vassalos, a Aliança do Pacífico, durante o governo Obama; fez o mesmo com o Grupo de Lima para fustigar a Venezuela (do qual Alberto Fernández prometeu sair, apesar das pressões contínuas dos enviados do Departamento de Estado); e, finalmente, fomentou o Prosur, lançado por Piñera este ano e cujo futuro, após estas semanas, é claramente sombrio.

Por trás dessas iniciativas, o objetivo dos Estados Unidos é reposicionar a OEA, qualificada nos anos de 1960, por Fidel e por Che Guevara, como um “ministério de colônias” dos Estados Unidos. Seu atual secretário-geral, Luis Almagro, ocupa-se de atacar a Venezuela há anos. Recentemente, a pedido do governo dos Estados Unidos e de seus aliados, convocou uma reunião, não para repudiar o golpe cívico-policial-militar na Bolívia, mas para acusar Evo de ser responsável por um “autogolpe”. Nunca o cinismo ficou tão exposto.

A América Latina enfrenta grandes perigos na atualidade, no momento em que o declínio relativo dos EUA se traduz, paradoxalmente, como disse Evo Morales, “numa maior agressividade imperial”, com alguns elementos novos. No lugar das invasões militares diretas, como as que sofreram o Afeganistão e o Iraque em 2002 e 2003, os casos da Síria e Ucrânia mostram o funcionamento de novas estratégias e táticas, como as denominadas “guerras híbridas”.

Através de grupos paramilitares, guerra psicológica, corporações midiáticas, processos judiciais, pressões diplomáticas, penetrando nas forças de segurança e de defesa, manipulando organizações e movimentos sociais mediante uma rede de ONGs bem-financiadas, com golpes de mercado ou manipulando os processos eleitorais, os Estados Unidos seguem perseguindo os objetivos do século XX: controlar os territórios e suas populações para se apropriar de seus recursos e de seus mercados.

GRUPO DE PUEBLAO triunfo de Fernández, na Argentina, deu impulso ao Grupo de Puebla, que reuniu, em julho, mais de 30 líderes regionais com a ideia de promover uma série de agendas progressistas que tenham a ver com os problemas de distribuição de renda, o respeito à soberania de cada país e a resolução pacífica dos conflitos. Nos dias 8, 9 e 10 de novembro, realizou-se o segundo encontro desse grupo em Buenos Aires, que passou rapidamente de festejar a libertação de Lula a condenar o golpe na Bolívia. Na quarta, 13, Evo e Álvaro García Linera, asilados no México, anunciaram sua incorporação a este foro, no qual também participam outros ex-mandatários derrocados ou perseguidos, como Dilma, Lula, Correa ou Lugo.

Em um momento de ofensiva dos Estados Unidos, é importante que se estabeleça uma voz autônoma na região, que se recuperem princípios básicos no sistema interamericano, como o de não intervenção nos assuntos internos dos países, de solução pacífica das diferenças e de autodeterminação dos povos. A América Latina deve seguir sendo uma “zona de paz”.



Neste cenário, o Grupo de Puebla deve exercer um papel fundamental. Fernández falou nas horas posteriores ao golpe com os presidentes do México, do Peru e do Paraguai para negociar o asilo político de Evo Morales e evitar um magnicídio. Do México, Evo declarou: “O golpe de Estado foi uma conspiração política e econômica dos EUA. Condenamos à decisão de Trump de reconhecer o governo de fato, e autoproclamado pela direita com a cumplicidade da polícia e forças armadas”. Também afirmou que a OEA “não está a serviço dos povos latino-americanos, está a serviço do império norte-americano. Dever-se-ia mudar o nome e colocar Organização de Estados do Norte, e não da América.”

Vendo o papel de Luis Almagro na OEA – argumentou que Evo havia realizado um “autogolpe” – entende-se por que os aliados de Trump trabalharam para destruir a Unasur, que outrora permitiu que se resolvesse pacificamente, sem a onipresença norte-americana, conflitos na Bolívia, no Equador, na Venezuela e na Colômbia, que atualmente também enfrenta sua crise. Macri, Temer, Duque (Colômbia), Piñera e Lenin Moreno (Equador) foram cúmplices desse dano irreparável, ao se retirar da Unasur em 2018 e, agora, ao se negar a condenar o golpe cívico-policial-militar na Bolívia.

O continente está convulsionado e em disputa. Os Estados Unidos pretendem sustentar seu domínio, inclusive por meio de golpes. Os povos resistem. A integração latino-americana autônoma é mais necessária do que nunca. Uma grande incógnita é como se processará a relação entre Argentina e Brasil, levando em conta a péssima relação entre Bolsonaro e Fernández. O primeiro se envolveu na campanha eleitoral da Argentina, apoiando Macri e pedindo que não votassem no kirchnerismo. O agora eleito presidente argentino visitou Lula na prisão e participou da campanha internacional pela sua libertação. O presidente brasileiro não irá à posse de Fernández no dia 10 de dezembro, quando se espera a presença de Lula. Além de serem sócios comerciais estratégicos, é importante acompanhar de perto a evolução do vínculo Brasília-Buenos Aires. Enquanto isso, o futuro presidente da Argentina tenta recuperar uma perspectiva de coordenação e integração política latino-americana, abandonada por Brasília desde a concreção do golpe parlamentar contra Dilma Rousseff, há três anos.

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Extra:
Vá além lendo entrevista com o autor deste artigo AQUI.
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LEANDRO MORGENFELD é doutor em História na Argentina. Professor da Universidade de Buenos Aires (UBA). Investigador do Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) e cocoordenador do GT Clacso Estudos sobre os Estados Unidos. Autor de Bienvenido Mr. President – De Trump a Roosevelt: las visitas de presidentes estadounidenses a la Argentina (Buenos Aires: Ed. Octubre). Dirige el sitio www.vecinosenconflicto.com.

EDUARDO CESAR MAIA, crítico literário, mestre em Filosofia, doutor em Teoria da Literatura e professor da UFPE.

martes, 26 de noviembre de 2019

La Guerra de las galaxias de Reagan






El 10 de diciembre de 1983, Raúl Alfonsín se erigía como el primer presidente democrático de la Argentina, tras casi ocho años de dictadura, y quince días más tarde creaba la CONADEP. En tanto, Estados Unidos y la Unión Soviética estuvieron a punto de provocar una guerra nuclear sin precedentes. El temerario y ambicioso programa de defensa militar de Ronald Reagan, rebautizado “la Guerra de las Galaxias” por la amenaza de utilizar armas tecnológicas que había popularizado la película de George Lucas, puso al mundo en jaque. Justamente, ese año se estrenaba “La Guerra de las Galaxias, episodio seis, el regreso del Jedi”, generando un suceso de taquilla. Asimismo, un término con importantes relevancias para la paleontología, la ecología y la biología fue acuñado por primera vez: “taxón”. Y se publicaban obras literarias de enorme trascendencia, como “Los pichiciegos”, de Rodolfo Fogwill; “Los autonautas de la cosmopista”, de Julio Cortázar y Carol Dunlop y “Los robots del amanecer”, de Isaac Asimov.

Para conversar sobre estos temas, recibimos a Marcos Novaro, profesor de Teoría Política contemporánea; y a Leandro Morgenfeld, Dr. en Historia. Además, entrevistamos a Magdalena Ruiz Guiñazú, periodista e integrante de la CONADEP en 1983.

Emitido por la Televisión Pública Argentina el 21 de noviembre de 2019.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Mesa Debate: América Latina convulsionada. Viernes 29/11, 19hs, FCE-UBA


El mundo condena el golpe de Estado en Bolivia


El grupo de trabajo de Estudios sobre Estados Unidos (CLACSO) condena el golpe de Estado contra el presidente de Bolivia, Evo Morales, perpetrado el domingo 10 de noviembre. Representa un paso atrás significativo para la democracia y el desarrollo de los pueblos latinoamericanos y del mundo. Los actores políticos responsables de esta tragedia han actuado siguiendo un guión preparado con un fuerte cariz de odio racista y fundamentalismo religioso. Los golpistas movilizaron la derecha política cuyo centro está en Santa Cruz, con sus pandillas que aterrorizaron a la población. Lograron generar motines significativos en varios cuarteles de policía. La nota triunfal fue el pronunciamiento de las Fuerzas Armadas bolivianas, que no protegieron el orden constitucional.
El actor principal de esta tragedia fue Estados Unidos. Ni los grupos dominantes en los Estados Unidos, ni los ejecutores neofascistas del golpe de Estado en Bolivia podían tolerar el “mal ejemplo” boliviano. Por poderosas razones geopolíticas, político-ideológicas y civilizatorias-culturales siempre estuvieron conspirando contra el gobierno presidido por Evo Morales y su bien denominada Revolución Democrática y Cultural. Para ellos siempre fue intolerable que, por primera vez en toda la historia boliviana, un genuino representante de los movimientos sociales y de uno de los 36 pueblos originarios existentes ocupara la presidencia de Bolivia, e institucionalizara uno de los pocos estados plurinacionales del mundo. El racismo y el fundamentalismo religioso de las clases dominantes bolivianas, de los Estados Unidos y sus aliados son un elemento clave para entender el golpe.
Además del petróleo y el gas, Estados Unidos tiene especial interés en los yacimientos de litio boliviano, en la frontera que comparte el altiplano con Argentina y Chile. En septiembre de 2019, Ivanka Trump, hija del presidente de Estados Unidos, visitó la provincia de Jujuy, en Argentina, con una delegación formada por altos funcionarios del Pentágono, la Secretaría de Estado y la USAID. El grupo visitó los campos de litio en el norte argentino, fronterizo con Bolivia. Además, durante su visita, desde Jujuy envió un avión a Santa Cruz, que supuestamente llevaba “asistencia” para combatir los incendios en los bosques tropicales bolivianos. Casualmente, fue en la capital cruceña donde se desató un mes después la reacción fascista contra el presidente Evo Morales.
Los trabajadores, los mineros, cocaleros e indígenas bolivianos llegaron al poder en 2006 con la asunción de Evo Morales a la Presidencia. Era el poder popular. El golpe de Estado del domingo pasado descubrió que en realidad el poder era compartido. En Bolivia se estaba ejerciendo un poder dual. Visto desde afuera, días después de los acontecimientos, todo indica que el gobierno de Evo Morales se vio con las manos atadas sin poder reaccionar ante la presión de los empresarios, fanáticos de derecha y, sobre todo, del Ejército. El pueblo no logró montar una contraofensiva. Los mineros - bastión tradicional de resistencia boliviana - se pronunciaron en forma tardía, pero ya están movilizados y resistiendo el golpe, pese a la brutal represión que ya se cobró cuantiosas víctimas.
En el plano internacional, los países vecinos de extrema derecha aplaudieron el cambio de gobierno. Luis Almagro, al frente de la OEA, tuvo un papel lamentable, mostrando cómo ese organismo opera según los intereses de la Casa Blanca. Los grandes beneficiarios serán las corporaciones norteamericanas que entrarán a Bolivia para apropiarse de las minas de litio y saquear sus riquezas. Para ellos será muy fácil, ya que Evo Morales organizó la explotación de los recursos naturales para beneficio de los bolivianos. Las corporaciones extranjeras sólo
tendrán que reorientar las ganancias hacia el exterior. Estados Unidos cuenta con la mano larga del FMI. Otro gran ganador es la burguesía paulista de Brasil, que ya tiene muchos intereses en Bolivia.
Otros vecinos como Argentina, Chile y Perú, así como Paraguay, podrán aprovechar la coyuntura para “pescar en río revuelto” y sacar ventajas políticas y económicas.
Durante los casi 14 años de gobierno de Morales hubo crecimiento económico y desarrollo social. Si el golpe cumple con sus metas, todo el desarrollo social será eliminado. La pobreza, el analfabetismo y la desnutrición fueron erradicados en tres períodos presidenciales. La riqueza material se multiplicó casi 6 veces, pasando el producto interno bruto de 5 mil millones en 2004 a 30 mil millones de dólares en 2019.
Evo dijo que su renuncia la entregaba para evitar un baño de sangre. ¿A qué se refería? A la masacre contra el pueblo, como la ocurrida el viernes 15 de noviembre en el Chapare. Ya son más de 20 los muertos en menos de una semana. La derecha fundamentalista boliviana pretende barrer con los militantes del MAS y de los simpatizantes del presidente Morales. Los fascistas, con Camacho a la cabeza, sueñan con la ‘cristianización’ de Bolivia y acabar con los pueblos indígenas.
En estos momentos cabe solidarizarse con el pueblo boliviano, sus trabajadores y juventud cuya soberanía ha sido violada. Respaldamos su lucha por recuperar las riendas del país. Los mineros, los cocaleros y los indígenas bolivianos regresarán pronto al gobierno para instaurar el poder popular.
¡Viva el pueblo boliviano!

Grupo de Trabajo Estudios sobre Estados Unidos (CLACSO)
17 de noviembre de 2019