lunes, 22 de mayo de 2017

Presentación de "La paradoja uruguaya. Intelectuales, latinoamericanismo y nación a mediados del siglo XX", de Ximena Espeche




El martes 23 de mayo a las 18 hs se presenta el libro La paradoja uruguaya. Intelectuales, latinoamericanismo y nación a mediados del siglo XX, de Ximena Espeche en la Librería Universitaria Argentina, Lavalle 1601, CABA.

EL NO AL ALCA DIEZ AÑOS DESPUÉS. Ya se puede leer online y descargar el libro completo en forma gratuita




La cumbre de Mar del Plata y la integración latinoamericana reciente
Julián Kan (compilador)
Luis Alberto de Vianna Moniz Bandeira, María Florencia Socoloff, Alberto Justo Sosa, Leandro Morgenfeld, Lucila Agustina Rosso, Alfredo M. López Rita y Franco Agustín Lucietto.
Editorial de la la Facultad de Filosofía y Letras (UBA)
Del Prólogo de Jorge Taiana:
“La Cumbre de Mar del Plata marcó un punto de inflexión importantísimo porque el “No al ALCA” trasciende el “no” a un acuerdo de apertura indiscriminada de las economías latinoamericanas y caribeñas que no contemplaba ni el grado de desarrollo ni las asimetrías existentes entre los treinta y cuatro países. El “No al ALCA” fue el “no” a un proyecto de inserción internacional subordinado a la gran potencia económica y militar hegemónica. Y el “No al ALCA” fue el sí a un proyecto de integración regional entre países en desarrollo que buscaba fortalecer la propia autonomía y la defensa de la soberanía nacional”




Novedades sobre el terremoto político en Brasil (Morgenfeld, AM750)


Entrevista a Leandro Morgenfeld en Radio AM750

Qué pasó el fin de semana en Brasil? Cómo sigue la crisis política?
Sobrevive Temer?
Cae y hay elecciones indirectas?
Hay elecciones directas anticipadas, como se demandan en las calles?
Análisis de estos tres posibles escenarios y de las repercusiones para la Argentina.







sábado, 20 de mayo de 2017

Entrevista sobre Brasil: podrá sobrevivir Temer? Cómo impacta la crisis a nivel regional y en la Argentina?


Crisis en Brasil
Oglobo y el PSB, aliados de Temer, ya le pidieron la renuncia.
Lula también, y exige además elecciones directas ya.
Se va Temer ?
Habló recién, diciendo que la grabación fue fraudulenta y pidiendo a la Corte Suprema que cierre la investigación. ...
Podrá sobrevivir mucho más? Cómo impacta la crisis en Brasil en la región y en la Argentina?
Entrevista a Leandro Morgenfeld en "La excepción a la regla", Radio Del Plata AM 1030









"Temer acorralado. Brasil, tan latinoamericano como siempre"



Temer acorralado
Por Leandro Morgenfeld 
Revista Anfibia
19 de mayo de 2017



El escándalo de Temer en Brasil como punto cúlmine de una serie de factores, desvanecen la ilusión, agitada con fuerza hasta hace poco, de que podría despegarse de sus vecinos y sumarse al primer mundo. Hoy constatamos que Brasil sigue siendo tan latinoamericano como siempre. La crisis tiene una dimensión regional, dice el historiador Leandro Morgenfeld y analiza el escenario más probable, en un maltrecho sistema político, con sus aliados económicos, mediáticos y judiciales.

El escándalo que estalló el miércoles a la noche, cuando se conoció que Temer había sido grabado aprobando una coima para garantizar el silencio de Cunha, es un capítulo más de la crisis económica, social y política en la que se sumergió Brasil desde el golpe parlamentario contra Dilma. Al derrumbe económico –el PBI se desplomó en los últimos dos años un 7%- se le suma una crisis social aguda -13% de desocupación. Profundizada por el plan neoliberal de Temer y el ministro de economía Meirelles: recortes en salud, educación y planes sociales, enmienda constitucional para congelar el presupuesto en inversión social por 20 años, proyecto de flexibilización laboral y extensión de la edad jubilatoria. Si América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo, Brasil encabeza ese oprobioso ranking. La profunda degradación de las condiciones de vida de las mayorías, la (re)emergencia de las guerras entre bandas narcos (PCC, Comando Vermelho), que en enero se cobraron la vida de decenas y decenas de presos, y la creciente ola de criminalidad en ciudades como Rio de Janeiro desvanecen la ilusión, agitada con fuerza hace 4 o 5 años, de que Brasil podía despegarse de sus vecinos y sumarse al primer mundo, jugando en las grandes ligas (logrando, por ejemplo, un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU). Hoy constatamos que Brasil sigue siendo tan latinoamericano como siempre.
Hasta hace una semana, Temer apenas era aprobado por el 5% de los brasileros. Desde que le arrebató la presidencia a Dilma con la excusa de las “pedaladas fiscales” (movimientos contables) casi no puede aparecer en público. Después del audio, ni con el pulmotor mediático que le garantiza el sistema político en putrefacción podría sobrevivir por mucho más tiempo. Hace 48 hs se conoció, a través de una operación espectacular que genera envidia hasta en los guionistas de House of Cards (en la cuenta oficial de la serie tuitearon “Tá difícil competir”), lo que todos ya sabíamos y habíamos dicho: el tridente golpista –Temer, Neves y Cunha- se valieron de la corrupción como excusa para voltear a un gobierno electo democráticamente e imponer un plan de ajuste neoliberal, en el plano interno, y una política exterior subordinada a Estados Unidos.

El desenlace de la crisis, todavía incierto, muestra el acierto de la consigna “Fora Temer”: permitió unificar a todas las fuerzas populares y democráticas –lulistas o no lulistas- en la lucha contra la restauración neoliberal, xenófoba, misógina, homofóbica y antipopular vislumbrada desde el instante en que el ilegítimo nombró a su gabinete. Esa consigna sigue vigente –pende de un hilo, pero todavía no cayó-, pero ahora se le suma otra: “Diretas já”. O sea, la disyuntiva es clara: un (nuevo) acuerdo de cúpulas o elecciones directas. La primera opción tiene dos variantes. Una, intentar mantener en el poder al cadáver político en que se convirtió Temer hasta las presidenciales del 2018. El PSDB, luego de la renuncia de su presidente Neves y las declaraciones de ayer de Cardoso –sugirió la conveniencia de la renuncia de Temer-, hoy declaró que mantendría a sus cuatro ministros en el gabinete presidencial. Esa primera variante es hoy en día improbable, por el tembladeral que provocaron los audios y los videos y por las nuevas informaciones que se conocen en estas horas (en delación premiada, Joesley Batista, del grupo frigorífico JBS, declaró que desde 2010 pagó más de 1 millón y medio de dólares en coimas por requerimiento de Temer). La otra opción sería forzar su renuncia, iniciar un impeachment, que el tribunal electoral anule toda la fórmula de 2014 por el financiamiento de la campaña o que avance una denuncia presentada por la Procuraduría General de la República. Ante la eventual salida de Temer por cualquier de estas cuatro vías, lo cual se perfila hoy como el escenario más probable, el maltrecho sistema político, con sus aliados económicos, mediáticos y judiciales, ya elaboran distintas alternativas para lograr la “reducción de daños”, que cambie algo para que todo siga más o menos igual. Para descomprimir la indignación general, que mejor que apurar la danza de nombres para suplantar al ya indefendible Temer. ¿Lo reemplazará el líder de la Cámara de Senadores o la de Diputados, el de la Corte Suprema, o el ministro de hacienda? Con eso intentarán entretenernos en las próximas horas y días.
Más que mirar hacia arriba, hacia los juegos y luchas palaciegas, valdría más la pena prestar atención a lo que pasa por abajo. Hace pocos días hubo una poco frecuente huelga general. Ayer hubo manifestaciones en San Pablo, Rio de Janeiro, Brasilia, Porto Alegre, Recife, Fortaleza, Curitiba y otras muchas ciudades de Brasil. Para el domingo, los frentes Pueblo Sin Miedo y Brasil Popular están convocando a movilizaciones masivas exigiendo no sólo la renuncia de Temer, sino llamando a frenar el armado de un nuevo gobierno ilegítimo. Para eso, el único camino son las elecciones directas y anticipadas. El establishment resiste esa salida porque el PSDB (Cardoso, Neves) y el PMDB (Temer, Cunha) no tienen candidatos atractivos. Todas las encuestas las encabeza hoy Lula, ya lanzado a la campaña, pero que enfrenta un panorama judicial complejo, que lo podría terminar proscribiendo. Ayer, en conferencia de prensa,  Gilmar Mauro, del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST) lo expresó con claridad: “Convocamos a todos y todas, inclusive a los sectores que apoyaron el impeachment contra Dilma Rousseff, influidos por los medios de comunicación, y que hoy se están dando cuenta de este golpe político. Nosotros no queremos ningún tipo de conflicto. Queremos que la población venga a las calles con sus banderas, que derrumbemos a Temer y que construyamos elecciones que garanticen el voto”. Agrupaciones como el Movimiento Brasil Libre (MBL) o Vem Pra Rua desistieron hoy de convocar a marchar el domingo. Los primeros, que habían pedido ayer la renuncia de Temer, hoy plantean esperar a ver cómo avanzan las investigaciones judiciales. Los segundos mantienen la convocatoria a salir a las calles, pero la posponen. En estas horas, una vez más, la resolución de la crisis dependerá de la capacidad de movilización popular y de la disputa por el sentido de las concentraciones callejeras, que se auguran masivas. 
La crisis en Brasil tiene también una dimensión regional ineludible. En primer lugar, muestra las dificultades que enfrenta la restauración conservadora y neoliberal. Ni Peña Nieto, ni Temer, ni Macri tienen demasiados logros para mostrar ni articulan un proyecto regional coherente. América Latina está sumida en una recesión de la que no logra salir, las instituciones de coordinación y cooperación regional, como la UNASUR y la CELAC, están virtualmente paralizadas, frente a la ofensiva de Estados Unidos y aliados para recomponer la legitimidad de la alicaída OEA. Crece la desigualdad, la pobreza, el narcotráfico y la violencia. Ni siquiera avanzan los tratados de libre comercio, presentados como panacea de la globalización neoliberal, pero impugnados en Estados Unidos y Europa. El desplome de Temer, la putrefacción del sistema político encabezado por el PRI y el PAN en México, y su incapacidad para hacer frente a los embates de Trump, y la imposibilidad de Macri de reactivar la economía argentina ponen en crisis el relato anti-populista. Los máximos representantes del neoliberalismo latinoamericano no entusiasman, no logran inversiones, ni bajar los déficits ni mejorar casi ningún indicador económico y social. Tampoco pueden seguir blandiendo la bandera del honestismo, menos aún después del papelón de Temer, de los coletazos regionales de los Panamá Papers o el escándalo Odebrecht.
Si Temer va a pasar a la historia como traidor y corrupto, Macri también tendrá que asumir la parte de responsabilidad que le compete. Tempranamente, cuando se inició el proceso del ilegítimo desplazamiento de Dilma, cuestionado por los gobiernos de otros países de la región, el líder del PRO le dio un crucial respaldo diplomático y político. Luego se fotografiaron sonriendo en muchas oportunidades, Macri fue recibido con honores en Brasilia e invitó a Temer a la Argentina. Imaginaron que así sepultarían cualquier atisbo de proyecto popular en la región, atacaron a Venezuela –suspendiéndola del Mercosur- y pergeñaron una estrategia conjunta que preveía una apertura comercial, firmar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea y remolcar al resto del continente hacia un nuevo ALCA. El desplome de Temer no hace más que corroborar lo mal que la cancillería argentina lee los últimos acontecimientos mundiales y lo errática que es la política exterior de Macri. 
En Brasil se asiste a una descomposición del sistema político que implementó un brutal ajuste neoliberal. Ante esta grave situación, que sin dudas tendrá un impacto económico negativo en la región (mayor riesgo país, menos inversiones, más volatilidad e incertidumbre, presiones devaluatorias, caída del comercio), hay que evitar las salidas neofascistas o ultraconservadoras como las que vienen apareciendo en Europa o se expresaron en Estados Unidos con el triunfo de Trump. Frente a la incertidumbre global, Nuestra América requiere, una vez más, construir una alternativa original al neoliberalismo en crisis, que se asiente en las mejores tradiciones populares, latinoamericanistas y antiimperialistas.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Enfrenta Trump su propio Watergate y puede acabar como Nixon?

Donald Trump


¿Es esta la ‘pistola humeante’ de Trump?

La revelación de que Nixon ordenó presionar al FBI para cerrar la investigación del Watergate fue el golpe definitivo a su presidencia



El País
23 de junio de 1972, 10.04 de la mañana. Han pasado solo seis días desde el intento de robo en la sede de campaña del Partido Demócrata en el hotel Watergate, en Washington. El sistema de grabación secreto instalado en Despacho Oval de la Casa Blanca, activado por voz, comienza a grabar. En la habitación están el presidente, Richard Nixon, y Bob Haldeman, el jefe de personal. Haldeman dice: “Sobre la investigación, ya sabes, el robo a los demócratas…”. Lo que sigue es la llamada pistola humeante, la grabación que acabó con la presidencia de Richard Nixon.
El martes por la noche, Estados Unidos vivió un nuevo sobresalto tras la noticia de que el exdirector del FBI, James Comey, dejó escrito un informe en el que asegura que el presidente, Donald Trump, le presionó para que cerrara la investigación sobre el asesor nacional de seguridad, Michael Flynn. Pero esta vez es diferente. Una palabra recorría los pasillos de Washington: smoking gun, pistola humeante. Esto ya no es una trumpada. Es una posible prueba de obstrucción a la justicia, un delito por el que se puede echar a un presidente. Las comparaciones con el caso Watergate son más pertinentes que nunca.
En aquella conversación, Nixon le dijo a Haldeman, su aliado más fiel, que hiciera gestiones con la CIA para que presionaran al director interino del FBI, L. Patrick Gray, para que enterrara la investigación sobre el caso Watergate. La transcripción es un documento histórico sobrecogedor. Haldeman dice que “el FBI no está bajo control porque Gray no sabe exactamente cómo controlarlos, y la investigación está entrando en un área productiva, porque han podido rastrear el dinero (…) y va en direcciones que no queremos que vaya”.
Haldeman dice que cree que al director del FBI le gustaría parar la investigación, pero que necesita una excusa, un empujón. Él sugiere utilizar a la CIA, que la agencia de espionaje haga saber al FBI de manera informal que la investigación puede afectar a temas de seguridad nacional, a gente implicada en el fiasco de la invasión de Bahía de Cochinos, sin más detalles. Nixon está de acuerdo. “Deben llamar al FBI y decir ‘por el bien del país, no vayáis más lejos en este caso’, ¡y punto!”.
Lo importante de la que se conoció como conversación de la pistola humeante es que era la demostración de que Nixon estaba al tanto de que los hombres del Watergate eran suyos desde el principio, y que desde el principio estuvo implicado de lleno en el intento de taparlo. Nixon llevaba negando su implicación más de dos años cuando la Casa Blanca hizo pública la cinta, obligada por el Tribunal Supremo, a petición del Congreso.
¿Existe una grabación parecida de Trump y Comey? Según las informaciones del martes, la conversación entre ambos se produjo en ese mismo escenario, el Despacho Oval. También estaban solos. Fue el 14 de febrero pasado, un día después de que Trump despidiera a Michael Flynn, asesor nacional de seguridad, supuestamente por mentir al vicepresidente sobre sus relaciones con el Gobierno ruso. Para entonces, Trump sabía desde hacía semanas que el FBI investigaba a Flynn.
La información procede, según “fuentes cercanas a Comey”, de un informe que Comey hizo para sí mismo de aquella reunión, inquieto por lo que acababa de suceder. El presidente le había pedido que cerrara la investigación sobre Flynn. El martes por la noche, el presidente de la Comisión de Control del Gobierno en la Cámara de Representantes, Jason Chaffetz (republicano), envió una carta al director interino del FBI pidiendo que entregue a la Cámara todos los “memorandos, notas, resúmenes y grabaciones” que puedan existir de conversaciones entre Comey y Trump. Debe hacerlo antes del 24 de mayo, el miércoles que viene.
Pero además, fue el propio Trump el que sugirió que conversaciones como esa pueden estar grabadas, como las de Nixon. El pasado viernes, Trump tuiteó: “Ya puede esperar James Comey que no haya cintas de nuestras conversaciones antes de empezar a filtrar a la prensa”. La inaudita amenaza en público llevaba implícita la existencia de esas grabaciones, que ahora sí son pertinentes. Fue este martes, y no antes, cuando el senador republicano John McCain dijo: “Esto está adquiriendo el tamaño y el nivel del Watergate”.
En las comparaciones entre la investigación de la campaña de Trump por sus conexiones con Rusia y el Watergate siempre hay que hacer la salvedad de que Nixon tenía un Congreso controlado por los demócratas. Nixon venía de una de las mayores victorias electorales de la historia, en 1972. El apoyo del Partido Republicano solo empezó a erosionarse a partir de octubre de 1973, después del despido a las bravas del fiscal especial que investigaba el caso, Archibald Cox, para lo cual se tuvo que llevar por delante a su ministro de Justicia y al número dos de este, que se negaron a ejecutar la orden. El despido humillante de Comey fue comparado con este momento.
No fue hasta muy al final del proceso, tras enfrentarse al Congreso y negarse a entregar las grabaciones de la Casa Blanca, cuando Nixon perdió de verdad el apoyo de su partido. El Tribunal Supremo ordenó a Nixon entregar las cintas el 24 de julio de 1974. Según cuenta John O. Farrell en la nueva biografía Richard Nixon: The life, una de las primeras llamadas que hizo el presidente tras el fallo fue a Fred Buzhardt, abogado de la Casa Blanca. “Puede haber problemas con la cinta del 23 de junio, Fred”, dijo.
La transcripción se publicó en la tarde del lunes 5 de agosto. A la mañana siguiente, The Washington Post arrancaba su crónica: “El presidente Nixon ordenó personalmente un encubrimiento general de los hechos del Watergate seis días después de la entrada ilegal en el comité nacional demócrata”. El miércoles, los líderes republicanos en el Capitolio fueron a ver a Nixon a la Casa Blanca y le explicaron que no tenía apoyos para defenderse de un impeachment por obstrucción a la justicia. Ese día, Nixon le dijo a su familia: “Nos volvemos a California”. El jueves, 8 de agosto, Nixon anunció al país su dimisión.

martes, 16 de mayo de 2017

Más concesiones de Macri a Trump?


EE.UU. pedirá a Argentina agilizar la aprobación para patentar semillas



                             

Merino Soto
msoto@diariobae.com
En junio llega el secretario de Comercio norteamericano
La apertura para el ingreso de carne vacuna y la continuidad en el envió de biodiésel argentino a los Estados Unidos estará supeditado a los pedidos que hará en junio próximo el secretario de Comercio del país del Norte, Wilbur Ross, que reclamara cambios en la legislación nacional para la aprobación de patentes en semillas que esperan salir al mercado.

La información, confirmada por fuentes oficiales y extranjeras, se dará en el marco de una reunión que mantendrá Ross con el ministro de Producción, Francisco Cabrera. La misma fue pactada semanas atrás durante la visita del presidente Mauricio Macri a EE.UU.

La agenda entre ambos funcionarios pasará por terminar de definir los aspectos legales y técnicos en la apertura formal de limones. Para continuar luego con carnes y biodiésel. Este último está sujeto a una investigación por dumping y subsidios cuyo resultado se sabrá recién a fin de año.

Sin embargo, el secretario Wilbur Ross aprovechará el encuentro para traer un pedido de la industria semillera y no es más que cambios en la aprobación de los genes por parte del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (I.N.P.I.) que depende de Producción.

Según pudo saber este diario las autoridades del país del Norte solicitarán modificar los criterios para la autorización de los genes y también la agilización de los mismos.

Actualmente la mas conocida que ya está en el mercado es "Intacta RR2 PRO" cuyo dueño es Monsanto, pero también hay otras que pertenecen a: "Basf, Syngenta, Dow AgroSciences, entre otras", recalcaron fuentes oficiales.

Ross le recordará a Cabrera que tras el cambio de gobierno, Argentina se mostró proclive a la llegada de inversiones. Una de ellas es el ingreso de nuevas semillas al circuito comercial agrícola.

Quedará entonces en manos de la Argentina si cede al pedido entendiendo que del otro lado esta la apertura comercial de carne vacuna y que se siga exportando biodiésel, en donde hace poco el Gobierno redujo las retenciones, una tema que no había sido pedido por la industria y que se entiende como una medida de defensa frente a la investigación norteamericana.
La apertura de carne vacuna y el freno al
biodiésel, parte de la agenda de Producción

En el caso de las semillas tiene en su haber la discusión de hace aproximadamente un año con Monsanto que al patentar su gen, exigió por derecho su cobro a través de acuerdos con la exportación para que se analicen la soja que llegaba al puerto y luego pedir un rédito económico a los productores. La discusión llegó hasta el mismo Mauricio Macri.

Hoy el Gobierno, pese a la desmentida de alguna entidad agropecuaria, avanza en la unificación de criterios para impulsar una nueva ley de semillas. De no llegar a un acuerdo, Agroindustria ya cuenta con un plan B.

Entrevista Morgenfeld sobre la Marcha Docente y la crisis política en EEUU por las relaciones entre Trump y Rusia





Radio Sur FM 88.3

Marcha nacional en defensa de la Universidad Pública.
La movilización será desde el Congreso hacia el Ministerio de Educación, para finalizar en Plaza de Mayo.

Leandro Morgenfeld, Historiador-Docente de la Universidad de Buenos Aires, se refiró a la semana de paro que llevaron adelante los y las docentes y la actitud dilatoria que el gobierno mantiene con el sector.
Alicia Entel desde el móvil en vivo en la Facultad de Ciencias Sociales - UBA, se refirió a la lucha.


Voces más allá de la diplomacia


Mario Rapoport presentó Historia oral de la política exterior argentina

Voces más allá de la diplomacia

El renombrado economista e historiador, doctorado en la Sorbona, capitaneó un equipo de entrevistadores que conocieron las historias de vida de los funcionarios de distintas épocas y signos políticos. La presentación fue en el stand del Grupo Octubre.



En la Feria. Mario Rapoport estuvo acompañado por Leandro Morgenfeld y Carlos Escudé

Una señora se levantó de su silla, tomó el micrófono envalentonada e hizo la primera pregunta, la que rompió el hielo entre las partes: “¿Cuál fue la entrevista que más lo impactó?” Estaba dirigida a Mario Rapoport y tenía como fin responder a un aspecto central del libro Historia oral de la política exterior argentina, que el renombrado economista e historiador presentó el sábado pasado en el stand del Grupo Octubre de la Feria del libro, acompañado por Leandro Morgenfeld y el politólogo Carlos Escudé. Rapoport retomó el micrófono y respondió: “Una que me impresionó mucho fue la de Jorge Taiana, porque él nos relató toda su vida: sus inicios, su militancia política, sus padecimientos en la cárcel durante la dictadura, y su actuación política posterior. Otro testimonio valioso fue el de un personaje que prácticamente había desaparecido de la historia: Juan Carlos Puig. Tuvimos la suerte de poder entrevistarlo, porque fue el canciller en Estados Unidos durante el gobierno de Cámpora, y nos explicó en forma extraordinaria cómo la Argentina podía tener una posición autonómica frente a Estados Unidos sin romper el molde de las relaciones esenciales con Occidente”. 
Fue casi al final de una sustanciosa mesa que tuvo como anclaje el segundo tomo del libro, la política exterior argentina entre 1966 y 2016, que continúa cronológicamente el análisis abierto en el primer volumen (1930-1966). “Lo que me interesó en esta búsqueda fue entender la historia de vida de los personajes. No solo sus actuaciones como tomadores de decisiones políticas en lo externo, sino también sus orígenes y su militancia política. Y esto me hizo ver con mucha claridad que hay grandes vinculaciones entre todos ellos, y que todos tienen o tenían opiniones sobre otros momentos históricos, no solo en los que ellos participaron como protagonistas. Y esto es muy importante para no creer que los funcionarios de los distintos gobiernos tienen una sola imagen, que es la reflejan cuando actúan, sino que tienen muchas imágenes. Esto me parece fundamental para entender nuestra política interna”, sostuvo Rapoport, ante una nutrida concurrencia.
“A mí me tocó hacer la última entrevista, la de Cecilia Nahón (embajadora en Estados Unidos entre febrero de 2013 y diciembre de 2015), y creo que fue nodal porque tocó tres temas claves de la relación bilateral en la Argentina y Estados Unidos durante su gestión: el conflicto con los fondos buitre, las disputas comerciales con EE.UU. y el memorándum con Irán”, agregó el historiador, profesor e investigador Leandro Morgenfeld, que formó parte del equipo de entrevistadores capitaneado por Rapoport, quien también resaltó otra entrevista: la que le realizó a Nicanor Costa Méndez, ministro de Relaciones Exteriores durante la guerra de Malvinas. “En su intervención, se ve porqué pidió la ayuda desesperada de la Unión Soviética y China, al ver que Estados Unidos, al revés de lo que pensaba el gobierno de Galtieri, se pliegaba a Inglaterra. Eso llevó a pensar a Méndez que Alexander Haig era un idiota, que no sólo no conocía las islas y la realidad de la guerra, sino que tenía actitudes totalmente despectivas ante nosotros. Esto lo obligó a abrazarse con Fidel Castro y a aceptar la participación argentina en el movimiento de países no alineados. Esas volteretas de la política exterior argentina son, de alguna manera, las volteretas de nuestra política interna”, planteó Rapoport, al referirse a otro de los testimonios que, junto a los de Luis María de Pablo Pardo, Lucio García del Solar, Raúl Alconada Sempé, Rafael Bielsa y Miguel Angel Cárcano, entre muchos otros cancilleres, vicecancilleres y embajadores de todos los signos políticos, fueron construyendo este gran relato oral.
“Entre todos estos personajes –prosiguió el historiador–, empecé entrevistando a Cárcano, que no solo fue canciller de Arturo Frondizi, sino que había participado en el tratado Roca-Runciman, y esa entrevista me abrió la idea de que tenía que seguir en ese rumbo. Esto abrió un mundo nuevo que es la historia oral, aunque ella sea, paradójicamente, el origen de los estudios históricos. La Biblia, el Corán, los principales libros religiosos, son testimonios orales”, indicó Rapoport, cuyo doctorado en historia proviene de la Sorbona de París. “La historia oral es para dar voz a quienes no tienen voz, a aquellos sectores populares que no pueden expresarse de otra manera, y el caso de los diplomáticos es bastante parecido, porque ellos tampoco puede expresarse abiertamente en los medios, salvo que respeten las ideas políticas de su gobierno. Por eso, uno de ellos me dijo ‘qué suerte que me entrevistaste, porque pude decir cosas que en su momento no podía decir’. De modo que las suyas también son voces silenciadas. Este libro va a ayudar a entender mucho mejor, a través de estos testimonios, los cambios radicales que se producen en este país dependiente, que necesita tener muchos más márgenes de autonomía que los que actualmente tiene. Me parece que lo esencial es entender esta realidad”, cerró el economista con una idea matriz que viene siguiendo en sus últimos libros. El Cono Sur. Una historia común; El viraje del siglo XXI;  y la monumental Historia económica, política y social de la Argentina, 1880-2003, entre los más significativos.



viernes, 12 de mayo de 2017

¿A qué mundo estamos yendo? Crónica del Encuentro de Pensamiento Crítico





¿A qué mundo estamos yendo?

Un debate sobre la Agenda Internacional del Gobierno Cambiemos en el Encuentro de Pensamiento Crítico

El martes 9 de Mayo, la Asamblea Argentina Mejor sin TLC y el Bloque de Cultura, Formación y Derechos Humanos de la CTA Autónoma invitaron a un Encuentro de Pensamiento Crítico con el objetivo de debatir la Agenda Internacional del Gobierno de Cambiemos, que se caracteriza por su promoción de libre comercio y una ofensiva contra lxs trabajadorxs con el objetivo de bajar los costos laborales y atraer inversiones extranjeras.
Dando inicio a la actividad, el director del Instituto de Estudios y Formación, Julio C. Gambina, vinculó las distintas vías por las cuales el gobierno de Cambiemos, con el presidente Mauricio Macri como punta de lanza, avanza al nivel internacional para obtener apoyo acerca de sus medidas neoliberales y antipopulares. En esta línea, mencionó al Foro Económico Mundial para América Latina, recientemente realizado en Buenos Aires con la presencia de 1000 empresarios de todo el mundo, en el cual Macri ratificó su rumbo de la apertura del mercado argentino y los necesarios pasos a tomar para hacer el país más interesante para inversores extranjeros. Dichos pasos incluyen la flexibilización del trabajo y la degradación de las condiciones y derechos laborales, entre ellos el derecho a huelga. Próximamente, el gobierno argentino expondrá su posición al respecto en la 106. Conferencia Internacional de Trabajo de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), que se celebrará del 5 al 17 de Junio en Ginebra. Siguiendo consecuentemente su línea y discurso de que Argentina "ha vuelto al mundo", el gobierno ha invitado a la Organización Mundial de Comercio (OMC), promotora de la liberalización del comercio y vocera de las empresas transnacionales, a realizar su XI Conferencia Ministerial del 11 al 14 de Diciembre en Buenos Aires y al G20 que llevara a cabo su cumbre en 2018 en nuestro país.
Teniendo en cuenta los pasos tomados por parte del gobierno, incluyendo entre lo ya nombrado la firma de diversas Tratados de Libre Comercio, el Director del IEF-CTAA insistió en que la estrategia de lxs que defendemos los derechos de lxs trabajadorxs, de la naturaleza y del pueblo en su conjunto, tiene que desplegarse de igual manera en los distintos ámbitos y en unidad de acción.
Hugo Blasco, Secretario de Derechos Humanos de la CTA Autónoma y Secretario General de la Federación Judicial Argentina, saludó el Encuentro y resaltó que el Libre Comercio como lo promueven los Tratados y la OMC, atenta contra la calidad de trabajo. Exigió que se elabore y persigue una estrategia lo más eficiente y unificadora posible para luchar por nuestros intereses comunes y construir alternativas que puedan frenar el avance de las clases dominantes contra nuestros derechos.
Sofia Scassera de la Federación Argentina de Empleados del Comercio y Servicios (FAECyS) y UNI Americas (CGT) explicó a continuación el motivo de la presencia de la OMC en Argentina entre el 11 y 14 de diciembre, y por qué es razón de preocupación del movimiento popular y requiere de un esfuerzo común de organización para la denuncia de sus propósitos. Informó que uno de los temas principales de la Ministerial va a ser el comercio electrónico y la desregulación total del mismo. Esto implica una desprotección del consumidor que ya no tendrá la posibilidad de defender sus derechos ante un tribunal nacional; la desprotección de los datos personales y bancarios, lo que constituye hasta una peligro para la seguridad nacional. Significa además un régimen de cero impuestos a productos pedidos vía comercio electrónico desde el exterior, lo cual empeoraría la ya grave situación de las pequeñas y medianas empresas, de la industria manufacturera y de la economía nacional en su conjunto. A pesar del discurso de que el comercio electrónico le abrirá el mundo a los PyMEs, está claro que los que realmente se verían beneficiados son las grandes empresas que ya accionan al nivel global. Cabe mencionar que el comercio electrónico establece un piso de exigencias tecnológicas mínimas para poder implementarlo. Entonces, en caso de que se llega a firmar un acuerdo en el marco de la OMC, los países donde la población ni siquiera tiene las necesidades básicas satisfechas, tendrían que invertir para facilitar la implementación del comercio electrónico en vez de asegurar el abastecimiento de su población con agua potable, educación o salud. La especialista advirtió en este sentido que, una vez firmado un acuerdo multilateral, es casi imposible salir del mismo.
Otro tema fundamental para la Argentina, la agricultura, fue tocado por Carlos Vicente de la organización GRAIN y conocedor de cómo los TLC y los acuerdos promovidos por la OMC afectan a la agricultura, el medio ambiente y lxs pequeñxs productorxs agrícolas, muchxs de ellxs campesinxs. Vicente subrayó la agudización de la crisis civilizatoria, de la pérdida de biodiversidad, la degradación ambiental y el cambio climático debido al libre comercio, ya que promueve el aumento de la producción de bienes de consumo innecesario y su circulación al nivel mundial, mientras que le inhibe el mismo derecho a las personas. Nombró algunos mecanismos claves que promueven los TLC y la OMC, beneficiando así a las empresas transnacionales, entre ellas la quita de aranceles a las importaciones agrícolas y la desregulación del sector agropecuario, la imposición de normas de seguridad fitosanitaria, prohibiendo así la producción artesanal de alimentos y abriendo las puertas para las empresas que procesan alimentos, la apropiación de semillas, agua y tierras por empresas transnacionales y la imposición de derechos de propiedad intelectual para destruir cualquier intercambio fuera del mercado capitalista.
Abriendo el debate al público, Luciana Ghiotto de ATTAC Argentina resumió la necesidad de unir fuerzas hacia diciembre, entendiendo la campaña y la semana de acción contra la OMC como un evento que nos puede ayudar en el proceso de construcción de alternativas políticas, sociales y económicas, desnudando el poder corporativo y sus aliados en los gobiernos por un lado y mostrando las diversas iniciativas alternativas que ya existen y se debaten, por el otro. Claro está, que ahora en Junio en la OIT, luego en Julio en la cumbre del G20 en Alemania y a fin de año en la OMC en Argentina, se pondrá en cuestión el futuro del trabajo y de nuestro planeta, lo que nos convoca a todxs que luchamos en defensa de los mismos.

En este contexto, se invitó a un Encuentro Nacional para planificar la Semana de Acción contra la OMC el 24 de Junio en la capital, donde la participación de todas las organizaciones y personas comprometidas con la defensa de los derechos laborales, económicos, sociales, ambientales y en búsqueda de alternativas es crucial.

Crónica del Encuentro de Pensamiento Crítico, realizado el martes 9 de mayo de 2017, en la CTA (escrita por Bettina, coordinadora del IEF-CTA Autónoma)

Detrás de la noticia: Trump: ¿Abusos de poder?




Detrás de la noticia, con Eva Golinger (RT)

Trump prometió acabar con el cabildeo en la política estadounidense, pero ha llenado su gabinete de banqueros, millonarios y empresarios lobistas: ¿quedará incumplida esa promesa? Más de las dos terceras partes de los países son abolicionistas de la pena capital, mientras la primera democracia mundial sigue practicando ejecuciones. En EE. UU. reflexionan sobre si el presidente tiene autoridad para retirar la protección de parques y monumentos nacionales.

"Argentina subordinada a Estados Unidos: la estrategia de Macri". Por Leandro Morgenfeld

Argentina subordinada a Estados Unidos: la estrategia de Macri

Por Leandro Morgenfeld

www.diagonales.com

La pomposa visita de Macri a la Casa Blanca es un paso más en su estrategia de subordinar la política exterior a las agendas de Estados Unidos, Europa occidental y los organismos financieros internacionales.

El pasado 27 de abril, Macri finalmente logró la foto con Trump en la Casa Blanca. ¿Por qué el magnate no le recriminó públicamente su explícito apoyo a Hillary Clinton en las recientes elecciones? Simplemente porque encuentra en el presidente argentino el delegado que necesita para reconstituir el poder de Estados Unidos en América latina, una región que en los últimos años supo coordinar políticas no siempre subordinadas a Washington.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Revisando la Historia Bilateral ¿Ha sido una constante el conflicto entre la Argentina y los Estados Unidos? (CARI, 16/5, 18.30hs)





Martes 16 de mayo, 18.30 horas


Presentación del libro editado por el CARI, realizado por el Comité de Estados Unidos del CARI y auspiciado por la Embajada de los Estados Unidos, que contiene trabajos de Rosendo Fraga, Patricio Giusto, Claudio Chaves, Juan Pablo Bustos Thames, Ricardo E. Lagorio, Pedro Luis Barcia, Raúl Ricardes, Luis María Savino, Jorge Castro y Albino Gómez
Comentarios a cargo de Rosendo Fraga
Rosendo Fraga   Analista político, periodista e historiador. Es colaborador de diversos medios periodísticos y consultor de distintas universidades. Presidente y Coordinador General de Nueva Mayoría. Es Miembro de Número de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas. Es Director del Comité de Estados Unidos y Miembro del Comité Ejecutivo del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). Lleva publicado más de treinta libros sobre temas políticos, históricos y militares. Ha recibido varias condecoraciones y obtuvo un Premio Konex de Periodismo
El evento es gratuito con inscripción previa
Se ruega confirmar asistencia a andres.schelp@cari.org.ar
CARI / Uruguay 1037, piso 1°, C1016ACA Buenos Aires, Argentina / Teléfono (0054) 11-4811-0071 al 74 / Fax (0054) 11-4815-4742

martes, 9 de mayo de 2017

De temer: el Ejército de Estados Unidos participará en un ejercicio militar inédito en la Amazonía de Brasil



Página/12
El Ejército de Estados Unidos participará en noviembre próximo de un ejercicio militar inédito en la Amazonía brasileña, tras la invitación de Michel Temer. La actividad, denominada América Unida, consistirá en al menos diez días de simulaciones militares con tropas de Brasil, Perú y Colombia, de acuerdo a información brindada por el propio Ministerio de Defensa brasileño, principal impulsor sudamericano de la iniciativa.
La base de la actividad será la ciudad brasileña de Tabatinga, lindante con el municipio colombiano de Leticia y cercano a la isla peruana Santa Rosa. Con solo mirar el mapa del Estado Amazonas se advierte la gravedad regional del anuncio: al norte Venezuela; al sur, tras un ínfimo paso por el Estado Acre, Bolivia. Países que confrontan geopolíticamente con Washington, tal como lo hacía -aunque en distinta intensidad, claro está- Brasil antes del impeachment a Dilma Rousseff. Del otro lado de la frontera colombo-peruana, el Ecuador que acaba de optar por continuar la experiencia de la Revolución Ciudadana, que durante una década encabezó Rafael Correa Delgado, quien llegó a desmantelar la base que EEUU tenía en Manta, allá por 2009.
Si bien el propio Ministerio de Defensa brasileño ha descartado que los ejercicios sean un posible embrión a una base multinacional, los cuantiosos recursos naturales en la zona y la cercanía ideológica de Washington a los mandatarios de los tres países dejan lugar a incertidumbres crecientes en ese plano. De hecho, en el Gobierno Regional de Amazonas, Perú, ya hay una base “camuflada” en construcción, impulsada por el Comando Sur de EE.UU. bajo la modalidad de Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), tal como también sucede en otras provincias de ese país. Es a este tipo de diseños que el destacado investigador brasileño Moniz Bandeira cataloga como quasi-bases, al ser “bases informales y legalmente ambiguas”.
El Consejo de Defensa Suramericano (CDS), creado por Unasur, tuvo un fuerte impulso del entonces presidente Luiz Inácio Lula Da Silva, bajo tres objetivos principales: consolidar a Sudamérica como zona de paz, construir una identidad sudaméricana en materia de defensa y generar consensos para fortalecer la cooperación regional en esta materia. Es –tristemente– sintomático que ahora el CDS no pueda poner freno alguno a esta iniciativa de un presidente al cual rechaza, según la consultora Datafolha, el 87% de la población.
La ecuación regional se modificó sustancialmente tras el impeachment a Rousseff. Por ello la Bancada del Partido de los Trabajadores en el Senado ha sido muy crítica del anuncio, denunciando mediante un comunicado que “estas iniciativas pueden colocar a la Defensa de Brasil bajo la órbita estratégica de los EE.UU., con perjuicios sensibles a la soberanía nacional”. Para los senadores petistas esta decisión interfiere la gestión soberana que hasta el momento desarrollaban un conjunto de países en el marco de la Organización del Tratado de Cooperación Amazoni (OTCA) y la propia Unasur.
Temer impulsó un conjunto de medidas regresivas en lo endógeno: la PEC 55, que congela la inversión social por 20 años en salud y educación; las reformas laborales y jubilatorias, que votó de forma express en el parlamento aún siendo rechazadas por amplios sectores de la sociedad; y la privatización de sectores estratégicos. Ahora hace lo propio en el plano externo: pone a Brasil a pivotear la nueva estrategia de EE.UU. en la América Latina, relegando el enorme trabajo de cara a los emergentes que Brasil había cristalizado en instancias como los Brics.
A la distancia, se entiende con más claridad porque el golpe fue avalado desde Washington. Era precisamente para que se realizaran estas transformaciones estructurales tanto en el plano interno como externo. Juracy Magalhães, quien fuera Embajador de Brasil en Estados Unidos tras el golpe de 1964, repetía una consigna que quedó marcada en la historia de su país: “lo que es bueno para EE.UU., es bueno para Brasil”.
Aquella máxima –una suerte de “relaciones carnales” a la brasileña– parece tener vigencia en la actual política exterior del país, aún cuando ya se haya verificado tiempo atrás, durante las presidencias del PT que ampliaron los vínculos a un naciente pluricentrismo, que había sido errónea. Poco le importa ese balance al ejército norteamericano, que desembarcará en el Amazonas brasileño en pocos meses más. Para América del Sur, la noticia es un retroceso de 180 grados en materia de soberanía, lo cual debería ser puesto en consideración en las instancias regionales pertinentes. 

Juan Manuel Karg es politólogo UBA e investigador Centro Cultural de la Cooperación.


domingo, 7 de mayo de 2017

Estados Unidos no destraba la compra de biodiésel argentino


Los negocios antes que la amistad

Página/12
Muchas sonrisas y satisfacción tras el encuentro de Macri con Donald Trump, pero pocos resultados. Ayer, un organismo comercial de ese país confirmó que sigue la investigación por las denuncias de dumping contra la venta de biocombustibles argentinos.





El gobierno estadounidense anunció que continuará la investigación por supuesto dumping y subsidios sobre las exportaciones de biocombustible argentino a ese mercado. El presidente Mauricio Macri se había reunido con su par estadounidense Donald Trump en Washington, donde el mandatario argentino solicitó que interceda respecto de las suspensiones a la importación de limones y biodiesel. El magnate norteamericano fue concesivo en la primera, que implica en términos comerciales unos 50 millones de dólares, pero fue reticente con los biocombustibles, un negocio de 1140 millones. La Comisión de Comercio Internacional estadounidense confirmó una investigación sobre envíos del combustible argentino para determinar si entra a ese país con ventajas comerciales que perjudican a los productores locales, y postergó una decisión ante supuesta “nueva evidencia”. Ahora se abre una instancia que duraría hasta septiembre, mientras que los envíos estarían vedados al menos por un año.
La Comisión de Comercio Internacional inició en abril una investigación en respuesta al reclamo de pequeños productores de Estados Unidos, quienes denunciaron que un alza de las importaciones desde Argentina e Indonesia a precios por debajo de los costos (dumping) perjudicaba su capacidad para elaborar el combustible. Las importaciones de biodiesel en base a soja desde Argentina y de biodiesel en base a aceite de palma desde Indonesia subieron un 464 por ciento entre 2014 y 2016, según el Directorio Nacional de Biodiesel. Las importaciones del combustible por parte de Estados Unidos tocaron un record de 3500 millones de litros el año pasado, según datos del gobierno estadounidense.
El biodiesel es la principal exportación argentina a Estados Unidos, al tiempo que el 90 por ciento de la producción local exportable tiene como destino ese país. El año pasado sumó 1240 millones de dólares, lo que no impidió que la balanza comercial fuese deficitaria para la Argentina en unos 2200 millones de dólares. A raíz del inicio de la investigación, las operaciones quedaron virtualmente paralizadas, ya que los posibles compradores congelaron los pedidos ante la posibilidad de que la administración Trump imponga aranceles provisorios. La Organización Mundial de Comercio la había dado la razón a la Argentina en su defensa contra la Unión Europea frente a una denuncia del mismo tipo.
 Tras el encuentro entre Macri y Trump, había quedado en el oficialismo una sensación de optimismo, la cual fue fogoneada por el anuncio del fin de la suspensión a la importación de cítricos del norte argentino. Para lograr destrabar esa situación también había viajado a Washington el ministro de Producción, Francisco Cabrera, quien se reunió con el secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, y la expectativa era que hubiese una definición por estas horas. La postergación de la decisión imposibilitará, por el momento, que se recuperen las exportaciones argentinas de biodiesel a los Estados Unidos. “Estamos trabajando para volver a exportar biodiesel, de todas maneras lo importante es si nosotros tenemos un precio de mercado o no”, aseguró ayer Cabrera durante una exposición organizada por la Sociedad Rural Argentina. 


La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos, un órgano independiente del Departamento de Comercio de ese país, votó ayer por unanimidad continuar la investigación contra el biodiesel proveniente de Argentina e Indonesia, lo que incrementa más las posibilidad de establecimiento de aranceles punitivos. La siguiente etapa de la investigación es que el Departamento de Comercio determine si impone aranceles antidumping preliminares y aranceles para contrarrestar los supuestos subsidios. Los productores locales pidieron gravar al fluido argentino con un arancel de 23 por ciento.

sábado, 6 de mayo de 2017

"Trump gobierna para el 1%". Entrevista a Leandro Morgenfeld



Entrevista a Leandro Morgenfeld
La llamarada - A vencer
Mayo 2017



Donald Trump cumplió ya 100 días al frente de la presidencia de EEUU. El magnate norteamericano que prometía dar vuelta la política yanqui, se enfrenta a numerosas dificultades, incluyendo importantes movilizaciones en su contra. Para profundizar al respecto desde El Frente Único IR-HN entrevistamos a Leandro Morgenfeld, profesor e investigador (UBA- CONICET- CLACSO), especialista en el estudio de EEUU y sus relaciones internacionales.

 1- A casi 4 meses de su asunción a la presidencia, ¿cuál es el significado de Trump para el capitalismo estadounidense? (para la clase dominante y para el pueblo)

 Trump llega a sus primeros 100 días de gobierno siendo el presidente más impopular de la historia, desde que se mide el índice de aprobación y rechazo al inicio de las Administraciones, hace 60 años. No hay luna de miel con los estadounidenses: apenas lo aprueban el 42%, mientras que un 53% lo rechazan. En sus primeros días en la Casa Blanca, Trump hizo lo imposible para mostrarse como un presidente poderoso, dispuesto a ir contra todos (el establishment de Washington) y a cumplir rápidamente (vía “órdenes ejecutivas”, o sea decretos) sus promesas de campaña, incluso las más polémicas: fin del Obamacare, construcción inmediata del muro físico en la frontera con México, salida del Acuerdo Transpacífico (TPP), aceleración de las políticas de deportaciones de inmigrantes indocumentados (y suspensión de fondos federales a las “ciudades santuario” que decidieran protegerlos, como New York, Los Ángeles o Chicago). Al mismo tiempo formó un gabinete con su impronta, plagado de CEOs, militares, hombres propios (como Steve Bannon, líder de la Alt-Right y su más influyente consejero, y su yerno Jared Kushner) y también algunos representantes del Partido Republicano (Rence Priebus, su jefe de Gabinete).
Ese Trump aparentemente arrollador encontró en las últimas semanas límites a su poder. En parte, eso se debe a los múltiples conflictos que él mismo alentó y a su estrategia de exacerbar las contradicciones. En primer lugar, desde el momento mismo de su asunción se multiplicaron las marchas callejeras, que alcanzaron su punto más alto el 21 de enero, cuando millones de personas, especialmente mujeres, se movilizaron contra su misoginia. También fueron importantísimas las realizadas en los aeropuertos y ciudades de todo el país contra el decreto que suspendió el ingreso de refugiados y las visas a ciudadanos de siete países con mayoría musulmana. Justamente esa polémica iniciativa lo llevó a su primer gran enfrentamiento con la Justicia, que trabó esa iniciativa. Trump atacó primero a los jueces, pero finalmente desistió de apelar a la Corte Suprema. Profundizó el enfrentamiento con los principales medios periodísticos y canales de noticias –su primera conferencia de prensa terminó en un escándalo- y no dudó en calificarlos como enemigos del pueblo americano. Además crece la oposición de los demócratas en el Congreso –la línea acuerdista debió ceder a los que, presionados por las bases, quieren una oposición dura contra el magnate- y se ahondó el enfrentamiento con los servicios de inteligencia, por el affaire Rusia. A pesar de tener mayoría en ambas Cámaras fracasó en derogar el Obamacare, y tampoco logró incluir en el presupuesto una asignación de fondos para construir el costoso muro con México. Así, naufragaron dos de sus principales promesas de campaña. El 26 de abril, para intentar repuntar en las encuestas, anunció la mayor rebaja impositiva de la historia: las empresas reducirán sus aportes del 35 al 15%, lo que implicará recaudar 200.000 millones menos de dólares por año. Esto, sumado al aumento del presupuesto militar en 50.000 millones, implica agudizar el déficit fiscal, que en 2016 cerró en más de 3% del PBI (580.000 millones de dólares). Y en un momento con una deuda pública descomunal, que asciende a 20 trillones de dólares (105% del PBI). Aunque impulse un mega ajuste en salud, educación y energías alternativas, este desbalance de las cuentas augura una profundización de los desequilibrios económicos.
Trump llegó al poder aprovechando el descontento que generaba la globalización neoliberal, pero gobierna para ese 1% que cada vez recibe más beneficios a costa del otro 99% de la población. Va a generar frustración y no va a recomponer la legitimidad del establishment económico y político.

2- Hubo quienes sostuvieron que Trump promovería el “aislacionismo” en una supuesta reversión de la tendencia a la globalización neoliberal. ¿Cuál es tu visión sobre esas interpretaciones a la luz de lo realizado hasta el momento?

En el plano de la política exterior, contra lo que muchos auguraban, Trump ya mostró que no va a ser aislacionista: nombró a diversos militares en su gabinete y aumentó 9% el presupuesto militar (54 mil millones de dólares), reivindicó a las Fuerzas Armadas cada vez que pudo, atacó a China vía Twitter, bombardeó Yemen el 29 de enero, impulsa el expansionismo de los asentamientos ilegales en territorio palestino, recibió al ultraderechista Netanyahu, quien pone en duda la solución de los dos Estados, amenazó a Irán y agredió a Venezuela incluyendo al vicepresidente de Maduro en la lista de promotores del narcotráfico y recibiendo en la Casa Blanca a la esposa de Leopoldo López, incluso antes que a cualquier mandatario regional. Más que reducir el intervencionismo a escala global, Trump pretende reimponer el unilateralismo, en detrimento del multilateralismo y de una conducción imperial más colegiada. Como sus antecesores, sigue pregonando el excepcionalismo y la idea de que los estadounidenses son un pueblo elegido, diferentes al resto.
En abril hubo varias novedades: el 6, bombardeó una base militar siria, días después, arrojó una mega bomba en Afganistán (la más potente de las no nucleares) y luego movilizó tropas para provocar a Corea del Norte. Este “giro” tiene que ver con mostrarse fuerte, evitar las críticas a la pretendida distensión con Rusia y a la vez atender las demandas del complejo militar-industrial y del establishment de Washington, que rápidamente aplaudió este aventurerismo militarista. Parece imponerse, así, el llamado “gobierno permanente” de Estados Unidos.

3- ¿Cuáles son los aspectos que Trump pretende renegociar con sus tradicionales socios imperiales? ¿Cuál sería la política hacia China y Rusia en ese marco?

En su campaña y al inicio de su gobierno, promovió la distensión con Rusia, para enfrentar a China. Menospreció a la Unión Europea y calificó a la OTAN como una alianza obsoleta, aunque luego el vice Pence, en gira europea, matizó estas consideraciones. Su lema, America First, significaría que no está más dispuesto a pagar los costes de ser el gendarme planetario. Si Europa y Japón quieren la “protección” militar estadounidense, argumenta Trump, que paguen por ello. Esto podría implicar una renegociación del vínculo con sus aliados. Amagó con un giro geopolítico como el que implementaron Nixon y Kissinger en los años setenta, pero de sentido inverso: acercarse a Moscú para confrontar con Pekín. Sin embargo, las acusaciones por la injerencia rusa en las elecciones, que se cobraron a varios funcionarios de Trump, como el poderoso Michael Flynn, y que mantienen vigente la amenaza de un impeachment contra el magnate, parecería ser que obligaron a frenar ese impulso. El ataque a Siria recalentó las relaciones con Putin, a la vez que lo acercó a sus socios de la OTAN. Trump tuvo una reunión en abril con el premier chino, con el objetivo de renegociar el vínculo económico y comercial y comprometerlo en la crisis con Corea del Norte. Todavía es temprano para vislumbrar el alcance de estos movimientos, y más teniendo en cuenta la imprevisibilidad de Trump, que en el caso de su política exterior es muy evidente. Estamos ante un momento de reconfiguración del tablero mundial y todavía no está claro cómo va a jugar el gobierno de Estados Unidos.

4- ¿Qué continuidades y qué discontinuidades implica Trump como política imperial hacia América Latina? ¿Cuáles son las tareas que nos demanda?

América Latina fue blanco de ataques durante la campaña y lo sigue siendo ahora. Trump utiliza a los hispanos como chivo expiatorio y los humilla para acumular políticamente. México es el gran perjudicado, desde el punto de vista económico y político. La nueva Administración también intenta revertir la distensión con Cuba iniciada hace dos años por Obama. En los últimos días la presión fue contra el gobierno venezolano, a quien aspira acorralar a través de la OEA y de gobiernos aliados, como el de Macri. Para atacar a los países no alineados, Trump busca subordinar a los gobiernos neoliberales que quedaron descolocados por su prédica proteccionista. Si Peña Nieto y Temer no pueden cumplir hoy cabalmente el rol de alfiles de Washington, los candidatos son Santos –ahora complicado por el escándalo de Odebrecht-, Kuczynski y Macri. El peruano ya fue recibido en la Casa Blanca y Macri negoció y logró una escueta llamada telefónica de Trump unos días antes y visitó la Casa Blanca el 27 de abril. Allí el argentino se mostró dispuesto a seguir al pie de la letra la agenda de Washington. No planteó ni solidaridad con México ni ninguna posición conjunta con el resto de los países de la región. La única preocupación del mandatario argentino era lograr que Trump lo recibiera en Washington, cuestión que finalmente ocurrió. Como planteó Malcorra, quieren aprovechar las dificultades de México y Brasil para que Macri se transforme en el interlocutor regional de Trump. Esa suerte de reedición del alineamiento y las “relaciones carnales” que supo cultivar Menem, ahora cuidando un poco más las formas, es funcional a la estrategia de Estados Unidos de fragmentar a los países de la región. Se diluyen organismos como la UNASUR y la CELAC y la OEA recupera posiciones. Esa estrategia sólo genera más debilidad y pérdida de autonomía, o sea más dependencia. Para revertir la hispanofobia de Trump, habría que ir por el camino contrario: retomar la senda de la integración latinoamericana, con una perspectiva anti-imperialista que permita construir un horizonte de pelea por otro sistema económico y social.