sábado, 20 de julio de 2019

Macri y la peligrosa vuelta a las relaciones carnales


La peligrosa segunda versión de las relaciones carnales

Macri, a un paso de la irresponsabilidad

Los intereses del candidato Mauricio Macri no coinciden con los intereses nacionales. Cómo el oficialismo se corre del ámbito de las Naciones Unidas para hacer propias las prioridades de Estados Unidos.

Por Martín Granovsky (Página/12)

Mauricio Macri y su canciller Jorge Faurie intentan un nuevo objetivo: estampar entre los votantes que la lucha argentina contra el terrorismo empezó un viernes 19 de julio de 2019 en Buenos Aires. De aquí a las PASO del 11 de agosto y las elecciones del 27 de octubre debería quedar clara, según el Gobierno, la imagen de una cumbre con representantes de otros países americanos y el liderazgo del jefe de la diplomacia norteamericana y ex jefe de la CIA Mike Pompeo.


Detrás de ese intento quedan dos hechos que el tiempo quizás juzgue como irresponsables.


El primer hecho, haber priorizado el enfoque “hemisférico” ante un hecho como el terrorismo. El adjetivo no es inocuo. Los Estados Unidos llaman al continente americano “hemisferio occidental”. Sería su propio hemisferio. El sitio lógico para el despliegue de su destino manifiesto, en línea con la anexión de territorio mexicano en el siglo XIX y el desembarco en varios países de América central en las primeras décadas del siglo XX.

El segundo hecho, haberse corrido del ámbito de la Organización de las Naciones Unidas en favor de hacer propias las prioridades de Washington.

El tema más importante no es en sí mismo Hezbolah, la organización política o político-militar libanesa que, dicho sea de paso, no encontró cobijo durante el ciclo kirchnerista o petista en los dos países más importantes de Sudamérica, la Argentina y Brasil.

La cuestión crucial, en cambio, es el cálculo de ventajas y desventajas de meter de cabeza a la Argentina en el conflicto de Medio Oriente cuando el país desde el regreso de la democracia ya había construido un consenso. La Argentina nunca dudó en el derecho a la existencia del Estado de Israel, país con el que Juan Perón inauguró relaciones, y la mayoría de los argentinos y sus partidos acordaron que también los palestinos tenían derecho a su Estado soberano. Por sobre ambos puntos de consenso sobrevolaba otro, más importante aún, que es la búsqueda de paz en Medio Oriente.

Tampoco la relación de la Argentina con Irán es la cuestión de fondo. Sí es un tema de fondo el alineamiento automático de la Argentina con la Casa Blanca. Las nuevas relaciones carnales se plasman mientras los Estados Unidos e Israel, cada uno a su modo porque el primero quiere la reducción del poder iraní y el segundo su pulverización, juegan sus fichas en el tablero de los grandes: el tablero estratégico militar.

De ahora en adelante, ¿cada movida estadounidense será buena para la Argentina? Y si, como lo muestra el caso de los vínculos entre los Estados Unidos y Corea del Norte, el resultado final termina siendo un nuevo status de convivencia entre Washington y Teherán, ¿quién resarcirá a la Argentina por haberse comportado como un Estado hemisférico y por haber perdido, cosa que nadie debería descartar, una diversificación de relaciones políticas con el Mercosur, con Europa, con China, con la India y con Rusia?

Está clara la ventaja de Macri. Mientras le sea útil a Washington, Donald Trump seguirá financiando su campaña electoral a través del Fondo Monetario Internacional. Pero en términos del interés nacional no hay ventajas ni siquiera económicas. A Vaca Muerta los capitales extranjeros, en primer lugar los norteamericanos, ingresaron en el odiado período populista. Y de Alpargatas los capitales extranjeros, en este caso brasileños, huyen en el amado capítulo liberal.

Los Estados tienen objetivos a largo plazo y anotan los cambios. Moscú preguntó primero qué quiso decir Miguel Angel Pichetto cuando definió a Rusia y China como “países complejos” junto con Irán y Venezuela. No hubo respuesta. Después le preguntó a la Cancillería si el gobierno argentino desmentiría las declaraciones de la líder cambiemita Elisa Carrió sobre un supuesto complot de CFK con los rusos en Cuba para que hombres de Vladimir Putin hackearan el sistema electoral. Tampoco hubo respuesta y entonces María Zajárova, la vocera de la Cancillería rusa, hizo una respuesta pública. Llamó a no creer en los “trucos políticos” y dijo que “jugar al carta rusa ya se convirtió en una herramienta política”. Agregó Zajárova: “Las relaciones entre nuestros países son a largo plazo y no coyunturales. Se distinguen por una continuidad que demuestra claramente que el desarrollo de vínculos buenos y constructivos beneficia a las principales fuerzas políticas y a los segmentos más amplios de la sociedad argentina”.

Naturalmente nadie en su sano juicio cambiaría el alineamiento automático de Macri con los Estados Unidos por otro con cualquier país del país del mundo, incluyendo a Estados complejos y no complejos. La inversa de lo que hizo Macri no es un antinorteamericanismo tonto sino la sensatez sin búsqueda de un protagonismo que a la Argentina no le cuadra por su talla.

La historia no tiene por qué repetirse pero algo muestra. El atentado a la embajada de Israel sucedió en 1992, durante otras relaciones carnales. El Presidente era Carlos Saúl Menem. El atentado a la AMIA fue en 1994. El Presidente era Carlos Saúl Menem. El Gobierno que no investigó o investigó mal, y por ello varios de sus funcionarios acaban de ser condenados por encubrimiento, fue el de Carlos Saúl Menem. Ese gobierno era el destino de las simpatías de Macri y el que tenía a Faurie como un diplomático de carrera, ya de rango alto, siempre entusiasmado con los supuestos beneficios del alineamiento automático. En política internacional la magia es éso: pura ilusión. O ilusionismo.

jueves, 18 de julio de 2019

Macri profundiza la subordinación a Trump. Sigue la impunidad en la Causa AMIA, utilizada por Estados Unidos según sus intereses geopolíticos



Sobreactuando el alineamiento internacional con Estados Unidos

Macri le regala un decreto al amigo americano

Declarar a Hezbollah como una organización terrorista expone al país y lo integra a una breve lista de subordinados a Estados Unidos, Israel e Inglaterra.

Por Raúl Kollmann (Página/12)

El presidente Mauricio Macri dió otro paso en su alineamiento internacional con Estados Unidos, Israel e Inglaterra con la firma de un decreto que permitirá declarar a la organización libanesa Hezbollah como organización terrorista. La sobreactuación de relaciones carnales con Washington y Jerusalén se produce justito con la llegada del secretario de Estado norteamericano, el "halcón" Mike Pompeo , y cuando se cumplen 25 años del atentado contra la AMIA . En concreto, Macri firmó un decreto por el cual se establece el Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), lo que hará que la Casa Rosada, a corto plazo, inscriba a Hezbollah en ese registro, saliéndose del listado que dicta Naciones Unidas y en el que no figura Hezbollah. Más allá del registro mismo, la movida posiciona a Argentina claramente en un bando en el conflicto de Medio Oriente , en lugar de conservar un lugar neutral y de impulso de la paz en esa región.

Decreto

La creación del RePET tiene como único objetivo aceptar dócilmente las presiones norteamericanas para poner en la mira a Irán. El camino es sencillo: el aparato político--judicial de Comodoro Py acusó a Hezbollah de tener responsabilidad en los dos atentados de Buenos Aires, el de la Embajada de Israel y el de la AMIA; se armó una novela de que el ataque contra la mutual judía fue resuelto en una reunión del gobierno iraní en la ciudad de Mashad en 1993 y se aduce que la mano de obra provino del entorno del agregado cultural de Irán en Buenos Aires, Mohsen Rabbani.

Esa imputación se basó muchísimo en informes de inteligencia de la CIA, del Mossad y de la propia SIDE que, esencialmente, copió los informes de sus pares norteamericanos e israelíes. La realidad es que nunca hubo pruebas demasiado contundentes y el punto neurálgico es que los supuestos protagonistas del atentado se comunicaban con teléfonos en El Líbano usados por Hezbollah. Esta última información es la que aportaban los servicios extranjeros ya que está claro que la SIDE no tenía capacidad ni presencia para establecer a quién correspondían los teléfonos.

Hezbollah siempre negó su participación en los ataques y en sus declaraciones o entrevistas sostuvieron que no realizan acciones fuera de Medio Oriente.

Agujeros

La acusación contra Irán y Hezbollah arrancó en la misma semana del atentado contra la AMIA. Hay documentación que evidencia que hubo un acuerdo entre el gobierno de Israel y el gobierno de Carlos Menem para que se hiciera, de manera coordinada, una única acusación sobre los autores del ataque: se puso la responsabilidad en Irán y Hezbollah. El problema grave de cualquier pista fue que nunca se supo nada sobre los puntos fundamentales del atentado:

*De dónde salieron los explosivos

*Quién se llevó la camioneta que armó con partes robadas el armador de autos truchos, Carlos Telleldín.

*Nunca se supo dónde estuvo la camioneta y dónde se armó el artefacto explosivo

*Si los autores fueron extranjeros, nunca se pudo detectar cómo entraron al país, con qué identidades.

*Si hubo un suicida, sigue sin saberse quién fue y cómo llegó a la Argentina.

Semejante agujero negro en la investigación es un obstáculo insalvable para anudar la relación con los autores intelectuales. Es imposible saber quién estuvo detrás si no está clara cuál fue la mano de obra del atentado.

Juicio I

La investigación original, con la acusación a Hezbollah e Irán, estuvo a cargo del juez Juan José Galeano. Toda su pesquisa se cayó a pedazos durante el juicio fundamental que se hizo en Comodoro Py y que estuvo a cargo del Tribunal Oral Federal 3.

Después de cuatro años, el fallo fue lapidario y la última frase resumió todo: "la investigación fue un armado al servicio de políticos inescrupulosos".

De manera que ese proceso arrasó con toda la investigación previa y no resulta creíble que Galeano fue un fraude respecto de la conexión local y un juez preciso e intachable en la conexión internacional. El derrumbe fue tan grande que Interpol levantó todas las órdenes de captura internacionales. La debacle tuvo repercusión también a raíz de la detención, en Londres, de quien fuera embajador de Irán en la Argentina en la época del atentado, Hadi Soleimanpour. El diplomático fue apresado en 2003 y el juez Galeano envió un informe de 400 páginas al magistrado que intervino en Londres. Finalmente Soleimanpour fue liberado, absuelto y se le pagó una indemnización de 20.000 libras esterlinas. El juez británico consideró que no se presentaron pruebas sólidas.

Tras una visita del presidente Bill Clinton a Buenos Aires, su esposa Hillary se comprometió a enviar una delegación del FBI para que revise la causa. La misión estuvo durante un mes en Buenos Aires y concluyó que había que revisar la llamada "pista siria", en especial la posible participación de un ciudadano argentino de origen sirio--libanés, Alberto Kanoore Edul. El informe, de unas 20 páginas, recomendó re-direccionar la investigación. Es decir que ni el FBI estaba convencido de la llamada "pista iraní".

Juicio II

A raíz de una denuncia de la agrupación Memoria Activa, y después de muchos años de batalla, se llegó a un segundo juicio, esta vez sobre los desvíos y las manipulaciones de la causa AMIA. Uno de los puntos que se trató fueron las maniobras para tapar esa llamada "pista siria", y como se sabe hubo condenas a los protagonistas.

De manera que transcurridos 25 años del atentado, el fracaso de la investigación deja en una especie de limbo, tanto la conexión local como la conexión internacional. No hay condena firme contra nadie. Tampoco hay condena firme en el caso de la Embajada de Israel, cuya investigación fue aún peor.

Sobreactuación

Con semejante panorama en el expediente judicial, parece obvio que la creación del RePET y la declaración de Hezbollah como organización terrorista son sobreactuaciones políticas cuyo objetivo es, principalmente, exhibir el alineamiento con la Casa Blanca. No son pocos los que afirme que es un gesto a cambio de los 55 mil millones de dólares que el FMI envía a la Argentina, gracias a la influencia y la presión de Washington.

Desde el punto de vista internacional, las Naciones Unidas tiene un listado acotado en el que figuran como terroristas organizaciones vinculadas a Al Qaeda y a los talibanes. La Union Europea distingue entre el brazo militar de Hezbollah, que la UE considera organización terrorista, y el partido Hezbollah, que no figura en esa lista.

La inmensa mayoría de los países, esto incluye todo Asia, todo Africa y casi toda America Latina, no tiene a Hezbollah en ningún listado, ni al partido ni al brazo militar. Para los países árabes, las acciones armadas de Hezbollah son parte del derecho de resistencia ante lo que consideran invasión israelí a su territorio y por lo tanto sostienen que tiene derecho a acciones armadas dentro de ese territorio.

La Argentina se suma ahora a Estados Unidos, Israel, el Reino Unido, Canadá, La Liga Arabe, Japón y los Emiratos, declarando que no hay distinción entre partido y brazo armado y que todo Hezbollah debe ser considerada una organización terrorista.

Neutralidad

El punto clave del decreto y la inclusión de Hezbollah es que se rompe la neutralidad argentina en el conflicto de Medio Oriente. La Casa Rosada pone al país de un lado en ese conflicto y abandona la política pacifista tradicional. Además, en los últimos tiempos hubo conatos de bombardeos de Estados Unidos a Irán y una política más que agresiva, que Donald Trump puso en marcha rompiendo el pacto de limitación nuclear que firmó Irán con Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania. O sea la Argentina se puso del lado de la postura guerrerista.

Algunos sostienen que semejante paso expone a la Argentina a represalias de grupos fundamentalistas, en tiempos en que todo el continente vive un clima muy distinto al europeo, por ejemplo, con continuos ataques de pequeños grupos fundamentalistas. Habrá que ver qué sucede en los próximos tiempos. No es un tema menor, además, que se haya tomado una decisión de tal envergadura en el plano de las relaciones exteriores sin la menor consulta al Congreso.

Es muy posible que la Casa Rosada haya evaluado que no tendría acompañamiento en semejante aventura.

martes, 16 de julio de 2019

Anatomía de un imperio. Estados Unidos y América Latina


ISBN : 978-84-9134-457-5
Colección : N/D
Edición : rústica
Tipo : PUV
Páginas : 272
Idioma : castellà
PVP : 16,00€


Reflexión sobre el problema del imperialismo norteamericano y las relaciones que este estableció con América Latina, desde final del siglo XIX hasta principios del XXI. La primera parte reúne artículos que giran en torno la exploración de los orígenes del expansionismo territorial estadounidense, y el análisis de algunas de las respuestas que surgieron en América Latina al avance del coloso yanqui dando lugar a los movimientos críticos del llamado antimperialismo latinoamericano. La segunda parte reúne una serie de estudios centrados en la complejidad que adoptó el imperialismo norteamericano en la segunda mitad del siglo XX. Se analiza la actuación imperialista de los Estados Unidos en Centroamérica y Sudamérica antes y después de la Segunda Guerra Mundial, y se arroja luz sobre la compleja dinámica existente entre el refuerzo de la hegemonía estadounidense y la resistencia antimperialista de distintos actores regionales.

- disponible acá


Índice

PRESENTACIÓN

Pablo Pozzi ................................................................................................. 9

INTRODUCCIÓN

Valeria L. Carbone y Mariana Mastrángelo ............................................ 13

PRIMERA PARTE

LOS ORÍGENES DEL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO.

EXPANSIONISMO TERRITORIAL Y VISIONES CRÍTICAS DESDE AMÉRICA LATINA

EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX

Presentación ................................................................................................... 23

¿Un imperialismo excepcional? Reflexiones sobre el excepcionalismo estadounidense a la luz de la guerra hispano-cubano-estadounidense (1898)

Malena López Palmero ............................................................................. 27

La guerra filipino-estadounidense (1899-1902).

Un “laboratorio de ensayo” hegemónico

Darío Martini ........................................................................................... 55

Las Escenas norteamericanas en la “era del imperio”

ola porosidad del pensamiento martiano

Ariela Schnirmajer ................................................................................... 83

Carlos Pereyra y la interpretación latinoamericana

de ‘El o Los mitos de Monroe’

Mariana Mastrángelo ............................................................................. 107

SEGUNDA PARTE

IMPERIALISMO CULTURAL ESTADOUNIDENSE.

EXPANSIONISMO IDEOLÓGICO, HEGEMONÍA Y RESISTENCIA ANTIMPERIALISTA

EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX

Presentación ................................................................................................ 121

Más allá de las armas. Guerra, cultura y diplomacia

en las relaciones entre Brasil y Estados Unidos

durante la Segunda Guerra Mundial

Francisco César Alves Ferraz ................................................................ 125

El imperialismo norteamericano

y el sindicalismo latinoamericano (1961-1976)

Pablo Pozzi ............................................................................................. 155

Estados Unidos, el radicalismo negro estadounidense

y la lucha antimperialista en el Tercer Mundo:

un análisis de la visita de Stokely Carmichael a Cuba

durante la Organización Latinoamericana de Solidaridad (1967)

Valeria L. Carbone ................................................................................. 191

Imperialismo estadounidense y reacción popular en Argentina.

Tres casos de una historia invisibilizada

Leandro Morgenfeld ............................................................................... 215

Absolutismo cultural, cine y la dominación de Estados Unidos

desde mediados del siglo XX

Fabio Nigra ............................................................................................ 243


Los autores ................................................................................................... 271

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Capítulo
(pp. 215-242)

Imperialismo estadounidense y reacción popular en Argentina.
Tres casos de una historia invisibilizada

Leandro Morgenfeld

Resumen

En los estudios sobre la política exterior argentina, en general se presta poca o nula atención a la reacción popular. Sin embargo, las movilizaciones sociales y populares tienen importancia como factor explicativo para analizar las conductas adoptadas por los gobiernos frente a las decisiones de política exterior. En el caso de la política imperialista de Estados Unidos, y de la consecuente reacción popular, en la historia argentina se registran algunos hitos importantes. Ejemplo de ello pueden ser los casos de las movilizaciones en contra de la participación en las dos guerras mundiales, enviar tropas a Corea (1950) o Santo Domingo (1965), las visitas de Rockefeller (1969) y Bush (2005), tan repudiadas, pero también las de Roosevelt (1936) y Eisenhower (1960), la recepción de Honorio Pueyrredón, luego de su destacada participación en la VI Conferencia Panamericana (1928), o la movilización contra la invasión a Irak (2003), sólo por citar algunos de los más destacados. Cada una de estos procesos y episodios generó una conmoción y reacción popular. En este capítulo, analizaremos tres casos significativos, en función de determinar en qué medida condicionaron las políticas exteriores argentinas y en particular la relación con Estados Unidos.











viernes, 12 de julio de 2019

“El mediterráneo se convirtió en una tumba a cielo abierto”

11/07/2019

“El mediterráneo se convirtió en una tumba a cielo abierto”

Radio Sur 

Leandro Morgenfeld, Historiador, profesor de la UBA, Investigador del CONICET, analizó las políticas migratorias de las potencias y la estigmatización de los y las migrantes como estrategia discursiva de las derechas.

Escuchar la entrevista acá

Hubo dos imágenes que recorrieron el mundo en las últimas semanas. La de un migrante salvadoreño llamado Óscar Alberto Martínez Ramírez, y su hija Valeria, de un año y 11 meses, muertos a la vera del Río Bravo, que es el límite geográfico al sur entre México y EEUU.

Otra de las imágenes es la de Carola Rakete, capitana de uno de los barcos de una ong alemana que fue arrestada por el gobierno italiano por haber cometido el delito de rescatar personas que se iban a morir en el mar. El problema que se le presentó a Carola es que esas personas eran migrantes y que el gobierno italiano y su premier Matteo Salvini son fuertemente derechistas y xenófobos.

Morgenfeld sostuvo que “hay una construcción de los inmigrantes como un flagelo que amenaza a las poblaciones supuestamente autóctonas” y que "los mismos que plantean fronteras no porosas utilizan indocumentados en sus propias empresas" pero no podría existir el capitalismo en países los centrales sin la mano de obra flexibilizada y extranjera.


viernes, 5 de julio de 2019

Macri desentierra el ALCA

Donald Trump y Mauricio Macri.
 
Otra jugada electoral: propuesta de libre comercio con Estados Unidos
 
Macri desentierra el ALCA
 
En medio del enojo norteamericano por el intento de arreglo con la Unión Europea, de la crisis y de los indigentes muertos por el frío el Gobierno saca otro conejo de la galera.

Quedará en la historia: el 4 de julio de 2019 un presidente argentino propuso firmar un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos. La oferta se produjo justo a 243 años de la independencia norteamericana, declarada el 4 de julio de 1776, pero extrañamente recién después de haber anunciado la intención de firmar un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea: una burla a Washington. Los historiadores recordarán que cuando Mauricio Macri hizo el anuncio estaba en plena campaña por su reelección y que un asesor ecuatoriano le recomendaba sacar de la galera un conejo por día para compensar noticias como la caída de la producción automotriz o los cinco muertos de frío en condiciones de indigencia.
El Gobierno propuso la formación de un ALCA, un área de libre comercio de las Américas, sin que esta vez se lo pidieran los Estados Unidos. Es un sí al ALCA voluntario y no arrancado por ningún poder extranjero más allá de los lazos ideológicos y personales entre Macri y su equipo económico con las finanzas internacionales. El 18 Macri podrá calibrar el impacto de su anuncio cuando llegue a Buenos Aires Mike Pompeo, el ex director de la Agencia Central de Inteligencia y actual secretario de Estado (canciller) de los Estados Unidos.
El Presidente buscó asombrar a los argentinos justo ante las pymes reunidas en la Came, la Cámara Argentina de la Mediana Empresa.
Así fue su presentación completa de la noticia: “Se nos acaba de abrir una oportunidad histórica con la Unión Europea que nos abre un mercado de 500 millones de consumidores, y es mentira que ese acuerdo va a dañar el mercado argentino ”. Y agregó: “En un par de meses vamos a ir la EFTA, la Asociación Europea de Libre Comercio, antes de fin de año esperamos acordar con Canadá, en 2020 Corea y el canciller dijo que también estamos hablando con Brasil para un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos”.

A Trump no le gustó

Página/12 pudo establecer de fuentes diplomáticas confiables que la diplomacia norteamericana recibió con disgusto el aviso argentino de que había firmado un supuesto acuerdo con la Unión Europea. La explicación Made in USA no es ideológica sino surgida de los propios intereses y de la actual relación. Para la administración de Donald Trump América Latina debe ser conquistada por las empresas norteamericanas antes que por las europeas. Pero además la propia Europa está en cuestionamiento. La Casa Blanca quiere recuperar algo del Plan Marshall, el programa de recuperación de Europa que comenzó con 12 mil millones de dólares aportados por los Estados Unidos entre 1948 y 1952. Buscaba contener el avance comunista y crear un mercado para los bienes norteamericanos.
El Gobierno argentino priorizó un gesto hacia Europa en medio de la campaña electoral antes que un gesto hacia los Estados Unidos. La prueba es que un día antes del anuncio de Macri, el 3 de julio, el canciller Jorge Faurie dijo al programa “Terapia de noticias” que un arreglo con los Estados Unidos “complementaría enormemente lo que acabamos de hacer con la Unión Europea”.
En verdad, lo que acabamos de hacer todavía es un misterio. No solo falta conocer la letra chica de la carta de intención con Europa sino la letra grande. Un paneo de este diario entre dirigentes empresarios, industriales y gremios de todos los sectores y tamaños permitió concluir que no hubo consulta alguna durante las negociaciones con la Unión Europea, mecanismos que sí tuvieron en cuenta todos los gobiernos de Europa. Tampoco fueron consultados sobre un eventual arreglo con los Estados Unidos.

ALCA no

En 2005 la Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay, los cuatro países que entonces eran miembros del Mercosur, sumaron a Venezuela y los cinco juntos en la Cumbre de las Américas de Mar del Plata lograron ponerle bolilla negra a la formación de un ALCA, un acuerdo de libre comercio de las Américas. El sistema de las cumbres es que solo puede haber acuerdos por consenso y no por voto. Por eso la bolilla negra fue tan potente incluso frente a la presencia física de los Estados Unidos en las negociaciones a través del mismísimo presidente George Bush hijo.
Un mito en boga, corriente entre partidarios de un ALCA y también entre quienes no querían su formación, refiere que no hubo área de libre comercio de todo el continente por la presión del acto en el estadio mundialista que condujo el entonces presidente venezolano Hugo Chávez y en el que hablaron figuras tan variadas como Diego Maradona y Evo Morales, que todavía era candidato a la presidencia de Bolivia .
En rigor Néstor Kirchner, Hugo Chávez, Lula, el paraguayo Nicanor Duarte Frutos y el uruguayo Tabaré Vázquez ya habían tomado antes la decisión de que tratarían de impedir la formación de un ALCA. Kirchner había dado instrucciones que llevó a cabo el vicecanciller económico, Alfredo Chiaradía, un diplomático de carrera de gran experiencia y prestigio, y Lula había contado con la ayuda de otro diplomático, Ademar Bajadian. El negociador brasileño acuñó una frase que hoy sería impugnada desde la perspectiva de género pero que describía la posición de su país: “El ALCA es como una bailarina de cabaret que te deslumbra a media luz. A la mañana, con la luz del sol, te das cuenta de que no era tan linda y que quizás tampoco era una bailarina”.
Kirchner trabajó con quien era su vicecanciller, Jorge Taiana, como coordinador de la Cumbre de las Américas , y parte de las negociaciones con los presidentes corrieron por cuenta de su jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
El acto en el estadio mundialista fue la exteriorización popular del rechazo a un ALCA, pero la discusión de fondo transcurrió el 4 y el 5 de noviembre a puertas cerradas y sobre la base del concepto de Bajadian. Lula, Kirchner, Chávez, Vázquez y Duarte Frutos le dijeron a Bush que no estaban en contra de un acuerdo en términos genéricos sino de un acuerdo que podría significar la invasión del mercado sudamericano no solo por los productos estadounidenses sino por las industrias de servicios, las grandes constructoras y los propietarios de las patentes de invención. La Argentina y Brasil, además, eran y son competencia de los Estados Unidos en los negocios agrícolas. Los tres son los mayores productores de soja del mundo.Geor
George Bush
En un momento de la reunión Bush puso cara asombrada y preguntó: “¿No se dan cuenta de que si no firmamos este acuerdo nos van a ganar China y la India?”
Para los cinco presidentes que lideraron la oposición a un ALCA fue la confirmación de que un eventual acuerdo sería una movida geopolítica y estratégico-militar y no solamente un ensayo comercial. Sin romper con los Estados Unidos, a punto tal que desde Mar del Plata Bush viajó a Brasilia en visita oficial, la apuesta del Mercosur era la diversificación de relaciones y mercados, conservando la relación con Washington pero incorporando con mayor fuerza en el radar a China y la India.
Brasil y la Argentina comenzaron su integración en 1985 bajo los presidentes Raúl Alfonsín y José Sarney e impulsaron la formación del Mercosur en 1991 bajo los ultraliberales Carlos Menem y Fernando Collor de Mello. Aun en etapas distintas el Mercosur avanzaría en el establecimiento de un arancel externo común, se movería hacia la ampliación del grupo para contar con Bolivia, Chile y Venezuela y con Lula y Kirchner funcionaría como un núcleo de política exterior que pudiera tener una voz escuchada en un mundo que ambos presidentes querían multipolar.
Al margen de la búsqueda de la diversificación de las relaciones exteriores las cancillerías de Brasil y la Argentina encargaron estudios de dinámica alternativa. Así llaman los economistas en su jerga a las simulaciones de qué ocurriría si se abren mercados con los distintos sectores productivos. Uno de los efectos perjudiciales sería la virtual disolución del Mercosur, que devendría abstracto en medio de una asociación de libre comercio a nivel continental. Para la Argentina significaría la pérdida de Brasil como el principal comprador mundial de sus productos industriales.
Un estudio de la Cancillería elaborado en 2002 bajo la presidencia de Eduardo Duhalde, cuando todavía la Argentina analizaba y no había establecido una posición negativa, señalaba entre las “amenazas” de un ALCA el alto nivel de daño sobre las exportaciones a Brasil por la futura competencia de productos norteamericanos. La Argentina podría perder el 31 por ciento de sus ventas a Brasil en sectores como el automotriz y el de autopartes, el de maquinaria en general y sus partes y manufacturas de fundición, hierro o acero. Las dos firmas de aquel estudio del Centro de Economía Internacional no pertenecen a dos populistas. Firmaban el vicecanciller económico Martín Redrado y el director del CEI, Hernán Lacunza, el mismo que hoy es el ministro de Economía de María Eugenia Vidal.
El gobierno de Mauricio Macri no puso en circulación ningún estudio con el mismo nivel de detalle como para conocer en profundidad ventajas y desventajas de un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos.

jueves, 4 de julio de 2019

Relaciones carnales: el canciller Faurie admite que negocia un nuevo ALCA con Estados Unidos

El canciller Jorge Faurie en Terapia de noticias

Jorge Faurie: "Estamos analizando una negociación de libre comercio con Estados Unidos"

La Nación

El canciller Jorge Faurie estuvo en Terapia de noticias y allí habló sobre el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y sostuvo que hay en el horizonte una posibilidad de avanzar en un pacto de libre comercio también con Estados Unidos: "Creo que esto complementaría lo que acabamos de hacer con la Unión Europea. Estamos analizando la posibilidad de hacer esta negociación". Sumado a esto, contó que, además de la asociación con China, ya están trabajando con Canadá, Corea y Singapur para sumar estos bastiones. "Son todos platillos a los que pueden llegar los productos argentinos, y esto es trabajo".
Sobre el pacto firmado con la Unión Europea, aclaró que "ningún sector está condenado a desaparecer" porque esta medida "no es el fin de la industria nacional". Así, detalló: "Nosotros armamos un esquema de reducción arancelaria que amortigua, enormemente, para el lado del Mercosur el proceso de adaptación. El grueso de los productos que van a llegar de la Unión Europea empiezan a llegar a partir del año 7 al 15. Por lo que hay un tiempo más que suficiente de adaptación".
Faurie estimó que el pacto entrará en vigencia en 2021 y que las ventajas arancelarias que están programadas para los productos del Mercosur permitirán que estos compitan más rápidamente dentro del mercado europeo. "Nuestros productos entrarán antes que los europeos", resumió. Y explicó que, para crecer en competitividad e insertarse en el mundo, el Gobierno intenta remediar las deficiencias estructurales que acechan al país y reducir el gasto, pero subrayó que esto depende de una tarea conjunta entre el Estado y el sector empresarial.

Según dijo, este pacto permitirá que el país se ordene en sus reformas estructurales, y proyectó: "La energía es uno de nuestros valores más importantes de exportación. Para muchos productores europeos, con la energía barata que vamos a tener con el desarrollo de Vaca Muerta, vamos a ser un lugar atractivo para invertir".
Entonces, en diálogo con LN+ , celebró que en la reunión que tuvo Mauricio Macri con empresarios para hablar acerca del acuerdo "las voces fueron todas positivas" y aclaró que nadie "se desayunó" esta negociación porque es una política de Estado que se viene trabajando hace 20 años. En relación a esto, atribuyó a la "contienda electoral" al hecho de que algunos opositores, como Alberto Fernández , no quieran reconocer cómo esta medida favorecerá al país, y dijo es importante pensar a futuro. "El pueblo argentino no es sonso y sabe los beneficios que esto le puede traer".

El emotivo mensaje que le envió a Macri

Además, contó cómo vivió el momento en que se confirmó que se había cerrado el pacto de libre comercio, y recordó: "Había equipos negociadores de todos los países en un gran hall, y les dije: 'Habemus bebé'. Todos se alegraron, hubo un gran aplauso y mucha emoción porque realmente mucha gente de varios ministerios y equipos técnicos comprometieron mucho, mucho esfuerzo, y porque sabíamos lo positivo que esto era para los argentinos".
El canciller se refirió al mensaje de audio que le envió a Mauricio Macri por WhatsApp. Según narró, cuando se confirmó el acuerdo era muy tarde en Japón y dudaron de si comunicárselo o no al Presidente de inmediato, pero finalmente decidieron despertarlo. "Sabíamos que él tenía un compromiso muy personal con que esto saliera positivamente. Entonces dijimos: 'Va a haber que despertarlo'. Por eso, le grabé el mensaje, con emoción propia mía porque estuve desde el principio en la tarea del Mercosur".

El canciller Jorge Faurie en Terapia de noticias
El canciller Jorge Faurie en Terapia de noticias 

El rol de Macri en el pacto de libre comercio

Tal como destacó Faurie, el acuerdo refleja el modelo de lo que querían lograr cuando empezaron a trabajar con el modelo del Mercosur. Así, sobre el rol de Macri dijo que fue vital por su empatía al lidiar con los líderes internacionales, y enfatizó: "En estos tres años y medio, lo siguió permanentemente. En muchos de los ítems arancelarios que tuvimos trabas, él se metió llamando a los presidentes".
Principalmente, el ministro de Relaciones Exteriores y Culto resaltó cuan clave fue Macri para persuadir a Brasil a que se sume al pacto. Para él, tras la intervención del argentino, se aceleró la negociación por cómo Brasil comenzó a involucrarse. "Macri acercó a [Jair] Bolsonaro con [Emmanuel] Macron ", sintetizó al hablar de cómo contribuyó a que se derriben algunos prejuicios que había en torno al presidente brasileño y a su política ambiental.


martes, 2 de julio de 2019

"La estigmatización de los inmigrantes como estrategia discursiva de Trump y las nuevas derechas"

III Simposio de la Sección de Estudios del Cono Sur (LASA) 2019 / Cuerpos en peligro: Minorías y migrantes


Panel Destacado: Crisis y migración en la política y la literatura 


JUEVES 11 julio de 2019 6 pm – 7:30 pm


Salón de Honor, Centro Cultural Kirchner 
  • El castaño de RoquentinEduardo Grüner, Universidad de Buenos Aires. 
  • La estigmatización de los inmigrantes como estrategia discursiva de Trump y las nuevas derechasLeandro Morgenfeld, Universidad de Buenos Aires – CONICET- Co-coordinador GT CLACSO Estudios sobre Estados Unidos.

Centro Cultural Kirchner

Sarmiento 151
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

viernes, 28 de junio de 2019

El imperialismo contraataca: diez años del golpe en Honduras

El imperialismo contraataca: diez años del golpe en Honduras


El imperialismo contraataca: diez años del golpe en Honduras

Por Santiago Mayor (Notas)


El 28 de junio de 2009 el presidente hondureño Manuel Zelaya fue secuestrado, detenido y expulsado a Costa Rica. Se consumaba el golpe de Estado que abría el ciclo de la contraofensiva conservadora en América Latina.
Eran las 5.30 de la madrugada de aquel domingo cuando unos 200 militares del Ejército de Honduras rodearon la residencia de Zelaya. La guardia presidencial, conformada por no más de 10 policías, intentó resistir. En el tiroteo que duró pocos minutos murió uno de los agentes.
Los soldados secuestraron al mandatario y a toda su familia mientras en simultáneo se llevaban a cabo operativos similares con otros miembros del Gabinete. El presidente fue trasladado a una base de la Fuerza Aérea y de ahí extraditado a Costa Rica.
El caso de la canciller Patricia Rodas fue emblemático ya que embajadores de Cuba, Nicaragua y Venezuela acudieron a su rescate. El diplomático cubano fue golpeado por los soldados y la funcionaria permaneció desaparecida varios días hasta que se supo que había sido trasladada México.

Los golpistas cortaron las comunicaciones, el servicio de Internet, suspendieron las transmisiones de los medios públicos y clausuraron decenas de medios alternativos.
Recién por la tarde se estableció una cadena nacional desde el Congreso, donde se anunciaba que el presidente del Poder Legislativo, Roberto Micheletti, asumiría el gobierno.
Como respuesta, miles de hondureños y hondureñas salieron a manifestarse pacíficamente a las calles y las cuatro centrales sindicales se declararon en huelga. Sin embargo las nuevas autoridades respondieron con represión y declarando el toque de queda.

El laboratorio del imperialismo

El argumento formal esgrimido por los golpistas fue que Zelaya pretendía impulsar una consulta popular para convocar a una Asamblea Constituyente, lo cual fue rechazado por el Congreso mediante la sanción de una ley. Con ese pretexto acusaron al jefe de Estado de estar violando la Constitución hondureña.
Sin embargo, el trasfondo político de los hechos fue el acercamiento de Tegucigalpa a los gobiernos progresistas y de izquierda de América Latina.
Poco tiempo antes de ser destituido, el presidente había anunciado que su país se incorporaría a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) impulsada por Cuba y Venezuela.
Por aquel entonces el mandatario estadounidense era Barack Obama quien “había prometido al inicio de su primer mandato que iba a iniciar un nuevo vínculo entre iguales con los países de la región”, tal como explicó a este medio el analista internacional Leandro Morgenfeld. Sin embargo esto fue “echado por tierra”.
El investigador y especialista en las relaciones entre EE.UU. y América Latina aseguró que “fue clave la cobertura del Departamento de Estado -a cargo de Hillary Clinton- al Gobierno golpista” e incluso “hubo participación directa de algunos militares de EE.UU.”.
A partir de allí la censura, la persecución y el asesinato de dirigentes políticos, sindicales y sociales se convirtió en una constante. Incluso a pesar del ropaje “democrático” con el que se intentó camuflar el autoritarismo durante los años siguientes (se realizaron elecciones con denuncias de fraude y proscripción).
El crimen de Berta Cáceres a comienzos de 2016 fue uno de los puntos más críticos de esta situación. La ofensiva contra los pueblos indígenas y los movimientos de defensa del medio ambiente estuvieron a la orden del día con el objetivo de beneficiar a empesas multinacionales.

Periodistas asesinados Honduras

Honduras se convirtió, también, en uno de los países (que no están en guerra) más peligrosos para ejercer el periodismo. Mientras que entre 2001 y 2007 hubo cinco asesinatos de trabajadores de prensa, desde el golpe hasta 2017 los casos se elevaron a 70 según datos del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos en Honduras (CONADEH).

De Honduras hacia toda América Latina

A comienzos del siglo XXI la región, históricamente sometida a los designios estadounidenses -que siempre la consideró su “patio trasero”-, tuvo un despertar con Gobiernos de izquierda y progresistas que impusieron mayores márgenes de autonomía.
El rechazo en 2005 al proyecto del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) impulsado por Washington fue uno de los hitos más destacados. También la creación de organismos de integración regional soberanos como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y el Alba.
Sin embargo esto nunca fue tolerado por el imperialismo estadounidense. De hecho ya en 2002 el intento de golpe contra Hugo Chávez en Venezuela dejó en claro que la Casa Blanca seguía teniendo injerencia directa en la política regional.
Pero el golpe en Honduras fue un punto de inflexión. A partir de allí, en el marco de una crisis económica mundial que obligó a las principales potencias a recalcular sus posiciones geopolíticas, la contraofensiva conservadora fue una realidad cada vez más tangible.
La destitución de Zelaya “inauguró la etapa de los golpes blandos, institucionales, parlamentarios como el que sufrió después Fernando Lugo en Paraguay o Dilma Rousseff en Brasil”, recapituló Morgenfeld. Y recordó que esto fue acompañado de “la estrategia de ofensiva judicial o Lawfare contra políticos no alineados con EE.UU. como Rafael Correa, Cristina Fernández, etc.”
Mientras Obama continuó al frente de la Casa Blanca el juego fue doble. Por un lado inició el proceso de negociación, primero secreto y luego público, para normalizar las relaciones diplomáticas con Cuba, “pero al mismo tiempo en 2015 firmó un decreto declarando a Venezuela como una amenaza extraordinaria para la seguridad nacional”, subrayó el entrevistado.
“Sin duda lo que mostró el golpe de 2009 es que, más allá de las buenas formas, la política estratégica de EE.UU. excede a los distintos presidentes y consiste en asegurar una hegemonía que no sea desafiada en lo que siguen considerando como su área exclusiva de influencia”, añadió.
Finalmente Morgenfeld hizo hincapié en la necesidad de “estudiar el golpe de 2009” ya que inauguró esta dinámica en la región para “dar un escarmiento, una señal y avanzar desde el ala mediática, judicial y militar contra los Gobiernos y movimientos sociales no alineados”.

Santiago Mayor – @SantiMayor

jueves, 27 de junio de 2019

Geopolítica del siglo XXI: América Latina en disputa




Seminarios virtuales

Geopolítica del siglo XXI: América Latina en disputa


Seminario 1946

Cátedra: CLACSO


Coordinación: Leandro Morgenfeld y Marco A. Gandásegui, hijo (Grupo de Trabajo CLACSO Estudios sobre Estados Unidos, y Universidad de Buenos Aires, Argentina y Universidad de Panamá)


Inicio: 19/08/2019 | Inscripción: 04/02/2019 al 16/08/2019

Carga horaria: (12 semanas) 48 horas de trabajo con profesor y 120 horas de dedicación total.


INFORMES E INSCRIPCIÓN ACÁ

Presentación del curso:

El proceso de transición hegemónica, declinación estadounidense y ascenso de China plantea una serie de interrogantes geopolíticos, geoestratégicos y geoeconómicos. Este seminario se estructurará en torno a la siguiente pregunta: ¿Cómo afectan a América latina y el Caribe los cambios que se están generando en el sistema-mundo capitalista en el cual está inserta la región desde hace medio milenio? La disputa entre distintos polos de poder por América Latina y el Caribe condiciona a los Estados, los gobiernos, las democracias y los recientes procesos de coordinación y cooperación política e integración regional. La Administración Trump reivindica la Doctrina Monroe y se dispone a recuperar el terreno perdido en lo que despectivamente denominan su “patio trasero”, intentando morigerar la creciente presencia china y rusa y debilitar a organismos regionales como la UNASUR, la CELAC o el ALBA. ¿Cuáles son, para los Estados, los gobiernos y las democracias, los actuales desafíos para desplegar una inserción internacional y una política exterior latinoamericana más autónomas y menos alineadas con Washington?


viernes, 21 de junio de 2019

Salió la Ciclos 52! Dossier sobre condicionantes internos de la política exterior argentina

 

Número actual: leer completo acá 


sábado, 1 de junio de 2019

"Crónica de una desposesión"




"Crónica de una desposesión".
Comparto la reseña que escribí para Le Monde (junio) sobre el gran libro "Historia de la deuda externa argentina. De Martínez de Hoz a Macri", de Noemí Brenta.

viernes, 31 de mayo de 2019

"Argentina, la integración latinoamericana y los vínculos con Estados Unidos y la Unión Europea". Instituto Iberoamericano, 6 de junio, 17hs

Coloquio de investigación 

Instituto Iberoamericano de Berlín


El Departamento de Investigación del IAI organiza regularmente un Coloquio de Investigación para fomentar el diálogo y la vinculación con otras instituciones académicas del país y del exterior, y para fortalecer el intercambio científico más allá de las fronteras disciplinarias. El coloquio ofrece un marco para la presentación de los proyectos de investigadores visitantes y miembros del Instituto, para el intercambio de ideas y la discusión de cuestiones teóricas y metodológicas. El coloquio se lleva a cabo generalmente en forma quincenal, los días jueves a las 17.00 hs. en la sala de reuniones del IAI. La mayoría de las presentaciones son en español, algunas se hacen también en inglés o portugués. Todos los interesados que deseen asistir son bienvenidos.

Fechas y temas de las próximas reuniones del coloquio:

Jueves, 6 de junio 2019, 17.00 horas:

  • Joyce Contreras Villalobos (FONDECYT/Universidad de Chile): De ángel del hogar a intelectual feminista: reflexiones desde y sobre la mujer en el ensayo de escritoras chilenas (1870-1940)
  • Leandro Morgenfeld (Universidad de Buenos Aires / CONICET): Argentina, la integración latinoamericana y los vínculos con Estados Unidos y la Unión Europea