sábado, 29 de octubre de 2016

Video completo del Panel: Clinton, Trump y la "grieta" en EEUU. Perspectivas para Argentina y América Latina





Panel: Clinton, Trump y la "grieta" en EEUU. Perspectivas para Argentina y América Latina

CLACSOTV

Participaron del panel Juan Manuel Karg, analista político internacional, investigador del CCC, Leandro Morgenfeld investigador de Conicet y co-coordinador del grupo de trabajo de CLACSO: "Estudios sobre Estados Unidos" y Cecilia Nahón, profesora de American University y Ex Embajadora de Argentina en Estados Unidos (2013-2015)

La actividad estuvo Co-organizada por el Departamento de Economía Política del CCC y el Grupo de Trabajo CLACSO "Estudios sobre Estados Unidos" y se realizó el 26 de octubre en el Centro Cultural de la Cooperación (CCC) Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.




viernes, 28 de octubre de 2016

El FBI encuentra nuevos emails de Clinton y reabre la investigación

 

El FBI encuentra nuevos emails de Clinton y reabre la investigación


Por PABLO PARDO (El Mundo)

A falta de menos de dos semanas para las elecciones de EEUU, el FBI ha reabierto la investigación por el uso por parte de Hillary Clinton de un servidor de internet privado y de sus cuentas particulares de email cuando era secretaria de Estado. El escándalo de los emails de Clinton es una de las principales bazas electorales del candidato republicano Donald Trump, que va por detrás en la práctica totalidad de las encuestas.
La investigación se centra en nuevos emails que han sido descubiertos, y que podrían contener información confidencial. El problema de emplear servidores y cuentas privados es que éstos tienen muchas menos medidas de seguridad que los del Departamento de Estado. La reapertura de las pesquisas ha sido anunciada por el director del FBI, James Comey, en una carta dirigida al Congreso. En el documento, Comey declara que fue informado de la existencia de esos emails este jueves, y que inmediatamente tomó la decisión de reabrir la investigación.
Si efectivamente los correos contuvieran información confidencial, Clinton podría verse expuesta incluso a un proceso penal. En todo caso, la reapertura de la investigación es ya de por sí un tremendo golpe a la demócrata. No hay precedentes de un candidato de un gran partido en unas elecciones mientras está siendo investigado por el FBI por una actividad que podría ser delictiva e incluso amenazar la seguridad nacional de EEUU.
Donald Trump, ha considerado "un gran anuncio" la reapertura de la investigación y se ha mostrado esperanzado en que "finalmente se haga justicia", informa EFE. "Es un gran anuncio. Quizá finalmente se haga justicia", ha afirmado en un evento de campaña en Manchester (Nuevo Hampshire) entre los gritos ya habituales entre sus seguidores de "enciérrala".
La reapertura de la investigación llega a apenas semana y media de las elecciones presidenciales del 8 de noviembre.
En julio, Clinton fue exonerada por el FBI por el escándalo, aunque la policía estadounidense declaró que la ahora candidata y entonces secretaria de Estado había sido "extremadamente descuidada" a la hora de manejar sus comunicaciones. Entre las mayores controversias del escándalo está el borrado que hizo Clinton de más de 30.000 emails de manera tal que no pudieran ser recuperados, así como la eliminación del software de sus dispositivos.

Video-entrevista sobre Elecciones en EEUU y perspectivas para América Latina y la Argentina



Xinhua Español

En Buenos Aires se llevó a cabo una jornada de debate bajo el título “Clinton, Trump y la "grieta" en EEUU. Perspectivas para Argentina y América Latina” organizada por el grupo de trabajo "Estudios sobre Estados Unidos" del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) y el Departamento de Economía Política del Centro Cultural de Cooperación (CCC).

jueves, 27 de octubre de 2016

Más que democracia, en EEUU hay una plutocracia. Las elecciones de 2016 serán las más caras de la historia: 6.600 millones de dólares

 

La de 2016 será la elección más cara de EEUU, pero no por la campaña presidencial

Pasará a la historia porque un magnate se convirtió en el candidato que menos recaudó en una década y media y porque los grandes donantes se vieron más tentados por las elecciones legislativas que por la presidencial.

Por María Laura Carpineta (Télam)


La campaña de 2016 quedará en la historia de Estados Unidos por muchas razones, pero financieramente será recordada porque fue la más cara, porque un magnate se convirtió en el candidato que menos recaudó en una década y media y porque los grandes donantes se vieron más tentados por las elecciones legislativas que por la presidencial.


Aún falta un poco más de una semana para los comicios, una recta final en la que los candidatos y los partidos se juegan los últimos millones que quedan en sus arcas; sin embargo, la reconocida organización Center for Responsive Politics ya pronosticó que las campañas de 2016 costarán 6.600 millones de dólares, unos 86,5 millones más que en 2012, si se ajusta por la inflación de los cuatro años.

Cada elección general en Estados Unidos se vuelve más cara que la anterior, y este año no será la excepción. Pero por segunda vez consecutiva, la gran mayoría de los dólares se concentrarán en la disputa por el Congreso, no la Casa Blanca.

 En 2008, la primera elección presidencial de Barack Obama, marcó un aumento histórico de la recaudación para una campaña de este tipo. Desde entonces, no obstante, tanto en 2012 como, todo indica, en 2016, el impulso se detuvo e, incluso, se redujo un poco.

Hace cuatro años, muchos analistas entendieron que la emoción inicial por la victoria del primer presidente afroestadounidense no se había contagiado a más ciudadanos después de un mandato en la Casa Blanca.

Pero en 2016, con la candidatura de la primera mujer con posibilidades reales de llegar a la Presidencia y de una figura como Donald Trump, un experto indiscutido para despertar amores y odios, no fueron pocos los que pronosticaron que esta sería, por lejos, la elección presidencial más cara de la historia del país.

¿Qué fue lo que falló? Principalmente, nadie previó la profunda crisis que desató la candidatura de Trump dentro del Partido Republicano y el pocas veces visto boicot de los grandes donantes, entre ellos algunos de los más comprometidos con la causa conservadora, como los poderosos e influyentes hermanos Koch.

Según el análisis que hizo el Center for Responsive Politics sobre los datos oficiales hasta finales de septiembre, la campaña de Trump recaudó 169,5 millones de dólares, una cifra sólo equiparable a la elección de 2000, cuando las reglas de financiamiento electoral eran más estrictas.

Esta cifra se vuelve aún más sorprendente cuando se agrega el dato inédito de que el magnate inmobiliario inyectó 56 millones de su propio dinero a la campaña, es decir más de un cuarto de los fondos recaudados por su equipo.

El martes, el equipo de campaña de Trump dio una nueva muestra de la profundidad de la crisis que transitan el Partido Republicano y su candidato.

El jefe de finanzas de Trump, Steven Mnunchin, informó al diario The Washington Post que Trump Victory, el comité de recaudación conjunto entre la campaña y el Partido Republicano, no realizará nuevos eventos para conseguir dinero. El último fue el 19 de octubre, casi tres semanas antes de las elecciones.

La campaña de Hillary Clinton, en cambio, tiene a toda la primera línea del Partido Demócrata encabezando eventos de recaudación, a veces más de uno por día, a lo largo y ancho del país.

En total, desde el inicio de la campaña presidencial hasta el 30 de septiembre, la candidatura de Trump sumó un total de 423,2 millones de dólares, de los cuales la mayoría los recaudó el Partido Republicano y grupos o personas independientes, según publicó recientemente la cadena de noticias Bloomberg.

Muy diferente es el panorama en el campo oficialista.

Clinton sí estuvo a la altura de las predicciones iniciales y hasta septiembre había recaudado, junto a su partido, grupos empresariales e individuos, unos 911,3 millones de dólares.

Hasta finales de septiembre, la campaña de Clinton había gastado exactamente el doble de dinero que la de Trump.

El Center for Responsive Politics proyectó que la campaña presidencial costará más de 2.500 millones de dólares, pero el grueso del dinero de este año electoral se destinará a las carreras legislativas, que podrían consumir más de 4.000 millones, otro récord histórico.

Según esta organización especializada, la mayoría del dinero este año provino de empresas, grupos creados ad hoc e individuos que no donan sus dólares a las campañas, para ser utilizados a discreción del candidato o candidata, sino que los usan para comprar tiempo en los medios y difundir spots propios, o realizar su propio trabajo de base en favor de uno o varios candidatos.

En 2012, estos grupos e individuos externos habían recaudado hasta finales de septiembre unos 67 millones de dólares para las campañas por la Cámara de Representantes. Este año, en el mismo período, la cifra ya supera los 120 millones.

La mayoría de este dinero apoyó a candidatos republicanos.

Uno de los ejemplos más visibles de esto son los hermanos Koch, los dueños de la segunda empresa privada más importante de Estados Unidos, famosos por financiar el movimiento ultraconservador y xenófobo Tea Party en los últimos años y por haber prometido, el año pasado, que inyectarían cerca de 900 millones de dólares en esta elección general.

Pese a apoyar las posturas extremistas del Tea Party, los hermanos Koch se negaron a apoyar a Trump y no dieron ni un dolar a su campaña.

En cambio, financiaron a un ejército de militantes que van de casa en casa en algunos estados para garantizar la reelección de senadores republicanos, cuyas bancas pueden marcar la diferencia entre un Congreso completamente dominado por este partido y uno dividido.

En una campaña, el dinero revela la estrategia y los objetivos. Por eso, este año todo indica que los demócratas van por todo, mientras la oposición republicana aspira, al menos, mantener el control del Congreso.

Para leer el cable de la noticia acceder a https://cablera.telam.com.ar/cable/403442

Hillary en aprietos por un documento filtrado por Wikileaks sobre la oscura Fundación Clinton

 

Un documento de WikilLeaks pone en aprietos a Clinton

Telam
Un asesor de Bill Clinton presionó a donantes de su fundación familiar a pagar más de US$ 50 millones al ex presidente en contratos lucrativos, lo que puede perjudicar a Hillary.
AddThis Sharing Buttons.
 
El documento, divulgado el miércoles a la noche por WikiLeaks y publicado este jueves por varios medios estadounidenses, puede reforzar la impresión entre algunos votantes de que el matrimonio Clinton se enriqueció gracias a la fundación creada por el ex presidente para luchar contra la pobreza y combatir enfermedades en todo el mundo.


El documento no hace referencias directas a Hillary Clinton, pero las actividades a las que se refiere tuvieron lugar mientras ella era secretaria de Estado, lo que puede reforzar acusaciones de los republicanos de que concedió un trato preferencial a los donantes de la fundación desde su posición en el gobierno.

La campaña de la candidata demócrata no ha comentado por ahora sobre el documento de 2011, y muchos observadores creen improbable que pueda perjudicar seriamente sus opciones en las urnas, dada su ventaja en las encuestas frente al republicano Donald Trump.

Pero sí puede dar más munición a la oposición republicana en el Congreso, que según el congresista de ese partido Jason Chaffetz, ya se está preparando para investigar durante "años" el pasado de Clinton si se convierte en la próxima presidenta de Estados Unidos.

"Los Clinton usaron su fundación para crear un negocio lucrativo masivo", denunció este jueves el presidente del Comité Nacional Republicano (secretariado del partido), Reince Priebus, en un comunicado, en el que advirtió que, si la candidata demócrata llega al poder, continuará con esa "cultura rampante" de tratos dudosos.

La revelación proviene de Doug Band, que fue asesor personal de Bill Clinton durante su Presidencia (1993-2001) y le ayudó a crear la Fundación Clinton en 1997, y quien describe en un documento de 12 páginas cómo trabajó para beneficio del ex mandatario desde su propia empresa, llamada Teneo.

Al mismo tiempo que Teneo trataba de conseguir donaciones para la Fundación Clinton de grandes empresas, como Coca Cola o Dow Chemical, también presionaba a esas mismas compañías para que proporcionasen ingresos personales o servicios al ex presidente, informó la agencia de noticias EFE.
 
 Band describe esa segunda operación como "Bill Clinton, Inc." y asegura que se dedicaba a "ayudar al (ex) presidente a lograr y beneficiarse de actividades con ánimo de lucro, incluidos discursos (pagados), libros, y servicios de asesoría".

"En ese contexto, hemos funcionado en efecto como agentes, abogados, gestores e implementadores para lograr acuerdos sobre servicios de asesoría, negocios y discursos. También hemos solicitado y obtenido, cuando era apropiado, servicios en especie para el (ex) presidente y su familia, para sus viajes personales y vacaciones", escribió Band en el documento, que data de 2011.

 Según escribe Band en el texto, hasta ese momento de 2011, Teneo había "asegurado más de 50 millones de dólares en actividad con ánimo de lucro" para Bill Clinton y, además, había logrado contratos que, si se mantenían, proporcionarían 66 millones de dólares al ex presidente durante los siguientes nueve años.

El detallado informe fue una reacción a las quejas de la hija del matrimonio Clinton, Chelsea, que trabajaba en la fundación y había expresado su preocupación sobre las actividades de Teneo.

Según muestra un correo electrónico divulgado por WikiLeaks, Chelsea escribió en diciembre de 2011 un mensaje sobre el tema al actual jefe de la campaña presidencial de su madre, John Podesta, que en ese momento era asesor de la Fundación Clinton.


La hija de los Clinton advirtió entonces que su padre estaba al tanto de "múltiples ejemplos" de Teneo "haciendo trapicheos para conseguir negocios" en los encuentros de la Iniciativa Global Clinton, un encuentro de líderes gubernamentales y empresariales que la fundación organizaba anualmente en Nueva York.

Las preocupaciones de Chelsea Clinton provocaron que la fundación trabajara para separar más claramente las actividades privadas y de caridad del ex presidente, aunque también irritaron a Band, que en un correo electrónico la llamó "niña mimada" y se quejó de que las culpas fueran para él y no para Bill Clinton.

Para leer el cable de la noticia acceder a https://cablera.telam.com.ar/cable/408145

Entrevista con Claudio Katz : “En América Latina la confrontación está en curso, el resultado está abierto y veremos qué ocurre”



Entrevista con el economista de izquierda Claudio Katz : “En América Latina la confrontación está en curso, el resultado está abierto y veremos qué ocurre”


Por Mario Hernández / Resumen Latinoamericano / LaHaine / 26 de octubre de 2016 


Mario Hernández: “Neoliberalismo, neodesarrollismo, socialismo” es el último libro de Claudio Katz, con prólogo nada más ni nada menos que de Joao Pedro Stedile, dirigente del MST de Brasil, que inaugura un emprendimiento, la edición de Estudios latinoamericanos de Batalla de Ideas. Hay una presentación que explica este emprendimiento editorial por parte de Martín Ogando. Un libro que trata temas muy variados, como lo indica su título y que tiene la ventaja que se puede leer como “Rayuela” de Cortázar, ya que se puede empezar por cualquier lado. Fue lo que hice yo, porque es un libro que tiene 450 páginas, para abordarlo.

Quiero centrarme en tres temas, uno es China, el segundo es Venezuela y por último nuestra realidad argentina. Empecemos por China, porque el pasado 1º de octubre se cumplió un nuevo aniversario de la entrada del Ejército Rojo a Pekín y la fundación de la República Popular China, bajo la dirección de Mao Tsé Tung en 1949. ¿Qué diferencia hay entre aquella China del 1º de octubre de 1949 y la actual?

Claudio Katz: Antes que nada, como bien decís el libro puede ser leído desde cualquier punto, porque fue reelaborado de textos que fui escribiendo a lo largo de tres años, para evaluar el denominado ciclo progresista y la coyuntura mundial. Como combina esos textos, el libro también puede ser abordado desde distintos lados. Como muy bien señalás también, la semana pasada fue presentado en Brasil, por eso es importante lo que comentaste de Stedile, hubo una traducción en portugués y la presentación del libro fue muy interesante, con compañeros de la editorial del MST.
China es un capítulo del libro, porque es un país que ha transitado distintos períodos de transformación anticapitalista, adaptación mercantil luego, formación de una clase dominante en el período más reciente y en la actualidad la desigualdad, la dinámica de la acumulación, la precarización laboral que nos está indicando un estado bastante avanzado de restauración capitalista.
Igualmente creo que esta regresión no es definitiva porque los desequilibrios que genera este proceso y las resistencias sociales que afronta, me parece que introducen un escenario distinto al ocurrido por ejemplo con la URSS. Es un proceso, estamos en el curso de una transformación que es importante porque China está en el centro de la discusión internacional, hoy ocupa un lugar tan significativo en la política y la economía mundial, como la tuvo la URSS hace unas décadas atrás. No solo porque es una economía en ascenso sino por el salto histórico que se ha producido por el lugar que ocupa en la escala mundial.
En el libro yo analizo dos períodos diferenciados, creo que entre 1978 y 1992 se reintrodujo el mercado dentro de un sistema de propiedad pública y hubo un período de crecimiento balanceado, de incremento en el poder de compra en el sector rural, de diferenciación social de zonas francas, pero el giro importante fue a principios de los ´90 con la privatización en gran escala y la formación de una clase capitalista dominante que especialmente en el sector de la costa adopta una ideología neoliberal muy fuerte.
Hay una tensión porque este sector choca con otra ala, dentro del mismo Partido Comunista, de una tradición más estatista donde hay tensiones muy importantes entre el sector de la costa y el del interior. Por lo tanto, se está formando una clase dominante que es muy visible en el nivel de desigualdad que se verifica en la sociedad, en los niveles de precariedad y en los índices de desigualdad pero, al mismo tiempo, me parece importante tener en cuenta algo que se conoce poco en Occidente que es el nivel de resistencia popular y obrera que hay al proceso de reconversión capitalista y que pone en duda la consistencia del mismo.
Por eso creo que es bastante incierto, que está en pleno desenvolvimiento y habrá que ver cuál de las alas que están dominando la política china será la que finalmente se imponga, si la que es partidaria de firmar un acuerdo con EEUU de libre comercio, el sector que busca una relación más estrecha con el capital, o el sector que resiste, que intenta una política más equilibrada y de cierto distanciamiento con el capital global.
Uno de los temas que abordo en el capítulo sobre China, que se llama “Un socio para no imitar”, es que cualquier relación de América Latina con China hoy en día es indispensable, no olvidemos que la economía china ha pasado a ser un jugador de peso en la economía latinoamericana en todos sus países y que es un actor importante para cualquier proyecto progresista que intente confrontar en América Latina con el imperialismo estadounidense. Al mismo tiempo, es clave lo que señala el título, no puede ser un modelo para un proyecto radical transformador de América Latina, el implementar en nuestra región un tipo de proyecto que incluya esos niveles de desigualdad, de desenvolvimiento capitalista explícito. Además, en América Latina, un punto clave es la negociación de conjunto de la región con China. Una de las razones por las cuales la primarización se ha afianzado en la región es que cada país discute y negocia con China sus propios contratos, esa es una de las razones que debilitan a la región para negociar proyectando ideas de reindustrialización o de incorporar valor agregado en los productos que exporta la región. Estos son algunos de los lineamientos en torno a la cuestión de China.

EEUU quiere recuperar el control de la principal reserva petrolera del continente
Quien tenga interés sobre lo que ha planteado Claudio sobre la situación de la clase obrera en China, yo publiqué en rebelion.org el viernes 7 del corriente un artículo que habla de esto. Siguiendo con tu libro, publicado por Batalla de Ideas en coedición con la editorial Alba Movimientos, un segundo aspecto que me parece importante abordar contigo es el de Venezuela. Hacés referencia en el libro a las batallas de este país. Me gustaría que compartieras tu evaluación de las comparaciones que se hacen respecto de la situación que se vive en Venezuela y la vivida por Chile durante el gobierno de Salvador Allende.

Estas comparaciones son bastante frecuentes en el campo de la izquierda por la situación que vive Venezuela. No cabe la menor duda que a diferencia de otros gobiernos denominados “progresistas” el caso específico de Venezuela fue un proyecto que ha confrontado abiertamente con EEUU, ha chocado con las clases dominantes, ha movilizado a la población y enfrenta situaciones muy duras porque hay una prioridad del imperialismo en derrocar al chavismo.
Es una prioridad obvia, con una guerra económica, desabastecimiento, hiperinflación, contrabando, paramilitares, ONG conspirativas, provocaciones militares. Combinando el desgaste que promueve el ala de Capriles con la destitución violenta que impulsa López. La razón es obvia, EEUU quiere recuperar el control de la principal reserva petrolera del continente y basta observar la guerra que libró el Pentágono en Medio Oriente demoliendo a Irak o Libia para notar la importancia que le asigna al control del petróleo.
Por esta razón los medios hegemónicos martillean día y noche sobre el mismo país. Por eso aparece la comparación con la Unidad Popular chilena, que sufrió un proceso del mismo tipo, se conquistó un gobierno popular en las urnas y en una época de dictaduras, se impuso un plan imperial para tumbar al gobierno de Allende.
El contexto es muy diferente porque el proceso bolivariano se inscribe en un marco de comicios periódicos, de elecciones y menor capacidad de intervención estadounidense directa. No hay un proceso pinochetista en curso análogo al que vimos en la época de Allende, pero yo establezco varias analogías en otro plano, en el de las confrontaciones con la derecha y de las dificultades para traspasar la barrera que separa el manejo del gobierno de la conquista del poder.
Las semejanzas con las conspiraciones derechistas son muy numerosas, en todos los planos. Me parece que lo más significativo en el caso venezolano es el boicot económico permanente para socavar al gobierno. Tengamos en cuenta que estamos en un período de nuevos tipos de golpes blandos, esa es otra diferencia con la época de Salvador Allende. Estamos en la época del tipo de golpes que hemos visto ahora en Brasil y que fue precedido por el de Honduras en 2009 cuando asume un títere civil y luego las elecciones convalidan el golpe. O Fernando Lugo en 2014 cuando lo destituyen con un juicio que duró 48 horas y luego se hacen elecciones que convalidan el golpe.
En Brasil hemos visto la misma parodia con un golpe de parlamentarios corruptos sin ninguna legitimidad que están haciendo el trabajo sucio para preparar una elección que en el futuro convalide el giro derechista actual.
Esos son los nuevos tipos de golpes y es una de las cartas a jugar en Venezuela también. El tema es que hasta ahora no lo han podido hacer, porque la derecha no encuentra el rumbo ni el lugar, no logra armar un plan para tumbar al gobierno. Por eso se lanzan al revocatorio, lo intentan con manifestaciones, pero finalmente no lo imponen.
El dato del momento son los problemas que se ven dentro del propio gobierno, la parálisis, las vacilaciones, la desorientación que ha primado después del fallecimiento de Chávez. Creo que se sigue librando dentro del chavismo una lucha entre una corriente socialdemócrata de altos funcionarios que lucran con el statu quo y que promovieron, por ejemplo, el ingreso de empresarios al gabinete y una corriente radical que promueve un poder popular desde abajo, pero que enfrenta a una burocracia que vacía a los organismos populares e impide la acción desde abajo.
Me parece que hay analogías y diferencias con la experiencia de la Unidad Popular, creo que una diferencia importante es que Chávez conoció la experiencia de la Unidad Popular y en ningún momento designó en el Ejército a su propio enterrador, a Pinochet, como sí ocurrió en el caso de Allende; ha logrado una mayor homogeneidad del Ejército y este no juega la carta golpista que jugó en Chile. Pero diría que las limitaciones económicas que aparecieron en la Unidad Popular para llevar adelante un proyecto progresista radical, de tránsito al socialismo, han vuelto a aparecer en forma multiplicada en el caso de Venezuela, a pesar que tuvimos la redistribución de una renta petrolera que no existía en Chile, una redistribución de la renta que permitió mejoras populares significativas, pero que no ha servido para gestar una economía productiva.
Todas las iniciativas de industrialización han quedado bloqueadas, y en este caso Venezuela tuvo un período más largo, de casi una década y no de 3 o 4 años como el período de la Unidad Popular. Por eso ahora hay una situación muy delicada en Venezuela, especialmente con la caída del precio del petróleo, el país sufre un drástico recorte de los ingresos y las consecuencias del mal uso de las divisas durante los últimos años. Por lo tanto, estamos en un momento de desenlace, clave, la burguesía esta lanzada a recuperar el dominio de la renta petrolera, manejando ilegalmente las divisas, obtiene dólares subsidiados a través del contrabando, importaciones encarecidas, mientras se sufre el desabastecimiento, la inflación y el contragolpe económico no aparece por parte del gobierno.
Hay muchos proyectos muy elaborados para nacionalizar los bancos, para nacionalizar el comercio exterior, pero sigue sin haber una definición y esta falta de definición hace que el proceso se mantenga en el limbo, en una situación de deterioro, pero sin desenlace.
Hay que ser muy cuidadoso mientras no se produzca un desenlace, con anticipar el resultado final que tendrá el proceso bolivariano. Creo que ahí se juega gran parte del futuro de América Latina de los próximos años. Creo que estamos en un período claramente de restauración neoliberal y el futuro dependerá del grado de resistencia popular y Venezuela es una pieza clave en esa resistencia que tiene a la Argentina como uno de sus países de avanzada.
Creo que estamos en un cuadro general de América Latina donde la confrontación está en curso, el resultado está abierto y veremos qué ocurre.

En Argentina se implementó el principal ensayo del neodesarrollismo de la última década
Coincidimos en eso. Creo que el libro hace un aporte importante para analizar esta situación que estas exponiendo. Gran parte del libro se refiere a nuestro país pero me quiero detener en el capítulo 8 que habla de Argentina y Brasil y comienza con la siguiente afirmación: “En Argentina se implementó el principal ensayo del neodesarrollismo de la última década”. Me gustaría que desarrollaras esa aseveración que hacés.

En Argentina se implementó el principal ensayo de neodesarrollismo y ahora estamos viviendo el principal ensayo de restauración conservadora. Argentina es el principal test de la restauración en curso, con un proyecto reaccionario muy definido de Macri de demoler las conquistas obreras, de incorporar al país al libre comercio y que se enfrenta a una fuerte resistencia popular.
La Argentina fue en el período anterior el principal intento de un modelo neodesarrollista que finalmente no dio resultados porque, a diferencia del desarrollismo clásico, intento mantener el crecimiento del mercado interno, el equilibrio de la economía y cierta recuperación de la industria a través de alianzas sólidas y permitir el crecimiento del agronegocio renunciando a cambios estructurales para superar el subdesarrollo y la dependencia de las exportaciones primarias.
Fue un intento que no prosperó porque renunció al manejo estatal del comercio exterior y permitió la fuga de capitales. Estas dos renuncias claves, al manejo de los recursos que genera el país a través del agronegocio y no controlar la salida de capitales fue lo que terminó socavando este modelo.
En Brasil, que es el país donde se está verificando el otro gran test de la restauración conservadora a través de un golpe vergonzoso, es el país donde también hubo un intento de aplicación del modelo neodesarrollista pero de menor alcance. Ahí también hubo expansión del consumo, pero manteniendo más privilegios del capital financiero y prácticamente preservando las fuertes desigualdades sociales que caracterizan a Brasil. Incluso el naufragio del intento más tímido de neodesarrollismo en Brasil terminó generando un retroceso industrial de mayor alcance.
Pero el neodesarrollismo en general naufragó en toda la región, en Argentina, en Brasil, en Ecuador y a escala regional, como intento de gestar proyectos propios de tipo neodesarrollistas. La expresión más acabada de ese fallido ha sido el Banco del Sur que quedó en la nada, así como los fondos de reserva comunes, el sistema cambiario coordinado, todo quedó en la nada porque las clases dominantes de la región apuestan a priorizar la exportación, a mantener su sociedad con las grandes transnacionales y a la hora de los momentos críticos su opción es nítida por los proyectos de restauración conservadora. Lo vemos en Brasil y en Argentina.

Decías al comenzar la entrevista que este libro de alguna manera recopila una serie de trabajos que has escrito en los últimos años. Pero no es lo mismo una lectura parcializada que tener la posibilidad de leer este libro como totalidad. El efecto es otro y realmente me parece que nos permite abordar un largo período, sobre todo de los últimos años, particularmente en América Latina, pero también referenciado con la situación mundial. Por supuesto, recomiendo la lectura de “Neoliberalismo, neodesarrollismo, socialismo”.

El libro fue concebido en un período, para analizar el ciclo progresista en su curso y sobre el final de su escritura apareció un momento de giro que es el que estamos viviendo con esta restauración conservadora.
El neoliberalismo que estaba pensado como el tercer tema en importancia del libro, pasó a convertirse en el primero por este súbito cambio de escenario. Y este cambio induce a leer el libro con dos miradas, una de reflexión sobre el balance del ciclo progresista y también con una mirada de resistencia frente a la restauración conservadora que es el dato dominante en el período actual.
Espero que el libro sirva también para nutrir de elementos críticos a la batalla actual contra el neoliberalismo. Hablando de temas que no se hablan, yo le asigno importancia a lo que ocurre en Perú, México, Colombia, en los países de neoliberalismo continuado, con desempleo, precarización, desigualdad, para mostrar a dónde conducen los proyectos de restauración conservadora. Conducen a mayor corrupción, al autoritarismo, el terror que estamos viendo en países como Honduras y México y conducen a la Alianza del Pacífico y a la recuperación del papel del imperialismo norteamericano que quiere usar a la región como mercado cautivo en su negociación de tratados comerciales con Europa y Asia.
El neoliberalismo pasa a ser un elemento clave del período actual, como práctica reaccionaria, como pensamiento conservador, como ideología que ha recuperado centralidad por el papel de los medios de comunicación como difusores de ese ideario neoliberal. La pregunta que nos plantea una lectura actual de la coyuntura del libro es si esta restauración conservadora triunfará o no. Si los Macri y los Temer terminarán imponiendo su proyecto en la región en los próximos años.
Mi respuesta en el libro es que eso dependerá de la lucha social y de las grandes batallas que se están librando, con un componente importante que es que hay un resultado abierto, porque la generación de jóvenes que está luchando ahora contra el neoliberalismo hizo su experiencia con la etapa anterior y no es una generación que ha sido demolida como la de la década de los ´70, es una generación que ha hecho una experiencia política y que ahora está en la calle luchando contra el neoliberalismo.
Por eso me parece importante registrar el cambio, pero hay que tener cuidado con la idea de que no ha pasado nada, de que la gente lucha y, por lo tanto, nada cambió. Sí cambió, hay una restauración conservadora, pero mucho cuidado con dar por sepultado el período anterior y suponer que estamos en una fase de afianzamiento definitivo de la restauración conservadora.
Este es un momento de reflexión y resistencia, no es momento de puro lamento y hay que mirar muy bien lo que pasa por abajo. El libro busca llamar la atención que nuestro análisis no tiene que circunscribirse a lo que pasa en los gobiernos, hay que mirar lo que sucede por abajo y veremos que no solo hay resistencia, sino que el legado socialista, la identidad anticapitalista de generaciones anteriores está muy presente en la impronta de la lucha actual.

* La web de Katz es http://katz.lahaine.org

miércoles, 26 de octubre de 2016

Grave: a pocos días de un nuevo aniversario del No al ALCA en Mar del Plata, el gobierno de Macri anuncia en Washington la intención de firmar un TLC con EEUU

El ministro de producción, Francisco Cabrera

El Gobierno quiere un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y los Estados Unidos

Así lo anunció el ministro de Producción Francisco Cabrera
 
WASHINGTON. - El ministro de Producción Francisco Cabrera anunció hoy que el Gobierno quiere un acuerdo de libre de comercio entre el Mercosur y los Estados Unidos. Así lo comunicó al comenzar su gira por Washington con unos 40 empresarios argentinos, antes de reunirse mañana con su par norteamericana, Penny Pritzker.
"Es muy importante ir hacia un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos y queremos que este país sea el primer inversor extranjero en la Argentina", expresó el ministro en la Cámara de Comercio de los Estados Unidos.
"Es muy importante ir hacia un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos y queremos que este país sea el primer inversor extranjero en la Argentina".En ese sentido explicó que la Argentina tiene un acuerdo de comercio con el 10% del PBI mundial contra el 90% que tiene Chile. "Tenemos que crecer en ese sentido", reconoció el funcionario y agregó que más allá del parate que habrá en Washington por el cambio de gobierno, se empezará a trabajar con la nueva administración en marzo próximo.
Luego de los fuertes elogios que recibió por parte de la Amcham y de los empresarios norteamericanos que asistieron al evento, Cabrera dijo que lo que hizo el Gobierno en sus primeros nueve meses de gestión es trabajar para normalizar el país.
"Trabajamos en un plan para desburocratizar la economía, modificar el sistema de impuestos y en un plan productivo", sostuvo.

Cecilia Nahón: "Donald Trump es un mentiroso serial"

 "Donald Trump es un mentiroso serial"

La ex Embajadora Argentina en los Estados Unidos visitó los estudios de Radio del Plata y habló con Daniel Tognetti sobre el escenario político norteamericano
 
 
25 de octubre de 2016 a las 11:10
Duración: 13:24

La ex Embajadora de Argentina en Estados Unidos visitó los estudios de Radio del Plata y habló con Daniel Tognetti sobre el escenario político norteamericano. "Siempre Es Hoy" 

- escuchar el audio acá



 

Entrevista Morgenfeld: "El próximo gobierno de EEUU no mejorará la relación con América Latina"







Cri.es
(Entrevista de Xinhua News)
 
El próximo gobierno de Estados Unidos no mejorará la relación con América Latina, independientemente del resultado que arrojen las elecciones en el país norteamericano, advirtió este martes el analista argentino en temas internacionales Leandro Morgenfeld.
En una entrevista con Xinhua, el doctor en Historia y profesor de la Universidad de Buenos Aires se refirió a la elección del 8 de noviembre próximo, en la que los votantes estadounidenses acudirán a las urnas para elegir al sucesor del presidente Barack Obama. Los principales candidatos son la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump.
"Desde la posguerra, existe un cierto consenso bipartidista en materia de política exterior, más allá de las diferencias y matices entre cada presidente. Ni Trump ni Clinton van a modificar la estrategia de atacar a los países que no siguen los mandatos de Washington. Ambos van a intentar fomentar la fragmentación regional y evitar que un mundo más multipolar los desafíe en lo que consideran como su área de influencia exclusiva", enfatizó Morgenfeld al considerar el tipo de relación entre Estados Unidos y América Latina con quien suceda a Obama.
Para el coordinador del grupo de trabajo "Estudios sobre Estados Unidos" del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), "Trump provocaría un sentimiento mayor de rechazo, dada su retórica xenófoba y anti-latina. Clinton implicaría más continuidad con respecto a Obama, pero con mayor agresividad hacia los gobiernos que no se plieguen a la agenda de Washington (es más próxima al complejo militar-industrial). Si bien ahora en campaña dice oponerse al Acuerdo Transpacífico (TPP), fue ella quien impulsó las negociaciones del mismo cuando fue Secretaria de Estado. Creo que intentará que sea ratificado por el congreso de su país, si Obama no lo logra antes de irse, lo cual provocará resistencias en la región, como ocurrió con el ALCA en 2005".
Consultado sobre por qué Estados Unidos mantiene una relación distinta con América Latina respecto de la que tiene con otro país del continente, tal como es Canadá, que se percibe como más cercano y aliado, el experto explicó que "hay parte de la élite estadounidense que tiene una visión paternalista sobre la región. Eso esconde la idea de que son un 'pueblo elegido' y una arraigada xenofobia, que encuentra eco en las propuestas retrógradas de Trump. Canadá es visto como un país más 'europeo', con tradiciones anglosajonas compartidas. Las economías de Estados Unidos y Canadá están mucho más imbricadas, y no existe una asimetría estructural tan grande como la que hay con los demás países de América Latina y el Caribe".
Al considerar qué cabe esperar para países que recientemente han girado a la derecha, como Argentina o Brasil, de su relación próxima con Estados Unidos, el experto del país sudamericano sostuvo que "si gana Hillary, que hasta ahora es lo más probable, se van a reforzar los gestos amistosos hacia países alineados, que siguen la agenda de Washington. La llegada al poder del presidente argentino Mauricio Macri fue muy funcional a la recomposición del dominio estadounidense en América Latina, después de una década de muchos desafíos a su histórica hegemonía".
En igual sentido, dijo que "algo similar puede decirse de Michel Temer. Luego del golpe parlamentario contra Dilma Rousseff, se está operando un fuerte ajuste económico y social y Brasil está dando señales a los mercados y a Wasihngton. Se abandonó la política exterior que buscaba ampliar la autonomía a partir de profundizar la coordinación política y la integración latinoamericana".
El analista argentino también abordó la cuestión de qué pueden esperar países que han mantenido su distancia de Washington en la región, como Venezuela, Bolivia, Ecuador o Nicaragua.
"Tanto Trump como Clinton van a tener, hacia los países bolivarianos, una política más agresiva que la de Obama. Intentarán aprovechar la crisis económica que afecta a la región para voltear al gobierno de Nicolás Maduro (en Venezuela) y aislar a cualquiera que pretenda desplegar una relación no subordinada con Estados Unidos", planteó.
Así, remarcó, "intentarán que la UNASUR y la CELAC pierdan relevancia, para reposicionar a la OEA. Estados Unidos necesita volver a dominar a la región, si pretende seguir siendo la primera potencia mundial. El desafío, para los países de la región, es no aplicar recetas que ya fracasaron en el pasado".
En opinión de Morgenfeld, "la fragmentación regional debilita la posición de cada país y profundiza la dependencia. No tengo esperanzas en que un gobierno de Clinton o de Trump vayan a mejorar las relaciones con América Latina", afirmó.

martes, 25 de octubre de 2016

Horas decisivas en Venezuela: intento de golpe de Estado y mediación del Papa, desconocida por Macri, quien avanza con Temer para expulsar del Mercosur al país caribeño




Por  Marco Teruggi, Blog Hastaelnocau/ Resumen Latinoamericano/ 24 de Octubre 2016 .-

Existe una generación que se ha acostumbrado a ver golpes de Estado en vivo y en directo por la pantalla. Pasó en Honduras, Paraguay, en Brasil hace pocos meses, y este domingo en Venezuela. Esta vez no fue un golpe como tal, sino su anuncio con altoparlante desde la Asamblea Nacional, el órgano legislativo unicameral de Venezuela en manos de la derecha desde el 5 de enero.

Se sabía que pasaría y pasó, la derecha es un gran guión predecible. Lo habían difundido por redes sociales, en voz de los dirigentes de la Mesa de Unidad Democrática (MUD). El motivo de la sesión extraordinaria que se realizó ayer era: “Debate sobre la restitución de la Constitución de la República de Venezuela, el orden constitucional y la democracia”. En otros términos, plantear la existencia de un golpe de Estado encabezado por el mismo gobierno nacional.
La causa invocada por la MUD había sido la suspensión de la recolección del 20% de las firmas necesarias para activar el referéndum revocatorio. Una medida conocida el pasado 20 de octubre, cuando los Tribunales Penales de siete estados del país declararon como invalido el proceso inicial de recolección de firmas -el 1% necesario para pasar al 20%- debido a la existencia de 605.727 firmas fraudulentas. La derecha había puesto a votar a muertos, menores de edad, condenados por la justicia, entre otros falsos electores.
En síntesis: destituir y enjuiciar a tres poderes del Estado, incluido el presidente. Realizar un golpe de Estado para hacer frente a un supuesto golpe de Estado. Ilógica pura con una sentencia final: el cambio será dentro de pocos días.
Ante eso fue que comenzó este nuevo round, que tuvo en la sesión del domingo el segundo movimiento, el del anuncio de la violencia e intento de golpe. El primero había sido el día anterior, sábado 22 de octubre, con una protesta en la autopista que fue encabezada por la dirigencia más insurreccional, de alta alcurnia y violentamente videlista. Allí estaba María Corina Machado, entre otros. El tercer round será el próximo miércoles 26 con una movilización a la que Henrique Capriles Radonski convocó: “Iremos a donde tengamos que ir, no se descarta Miraflores”, el Palacio Presidencial.
En la sesión del domingo fueron aprobados siete puntos. En materia internacional, la Asamblea decidió emitir una declaración anunciando la ruptura del orden democrático y un golpe de Estado por parte de Nicolás Maduro. Junto a eso, un pedido a la comunidad internacional para “activar los mecanismos necesarios para garantizar el derecho a la democracia”, de la mano con una denuncia ante la Corte Penal Internacional de los rectores del Consejo Nacional Electoral y los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia. Esto sería acompañado de la designación de nuevos rectores y magistrados.
En el plano interno, votaron la “apertura de un proceso para determinar la situación constitucional del presidente Nicolás Maduro”, a la vez que la conformación de una comisión especial para restituir el orden constitucional. También acordaron realizar un llamado a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a no obedecer medidas anticonstitucionales, y la convocatoria al pueblo a la defensa activa de la Carta Magna.
En síntesis: destituir y enjuiciar a tres poderes del Estado, incluido el presidente. Realizar un golpe de Estado para hacer frente a un supuesto golpe de Estado. Ilógica pura con una sentencia final: el cambio será dentro de pocos días.


Quien sigue la vida política venezolana puede tener opiniones a favor o en contra del chavismo, el actual gobierno y la revolución bolivariana como proyecto histórico. Lo que difícilmente pueda afirmar es que la dirigencia de la oposición haya sido en algún momento democrática.
El actual presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup fue, por ejemplo, parte activa del golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez en abril del 2002. Hay videos en el que se lo puede ver huyendo de Miraflores ante el regreso del presidente. Así lo hizo también Julio Borges, primero en tomar la palabra en el Hemiciclo el domingo, y Capriles Radonski.
Esta vez en el hemiciclo los diputados de la derecha apelaron a la más alta hipocresía, como suele hacer la derecha cuando busca acabar con procesos democráticos. Hablaron de defensa de la libertad, los derechos humanos, la Constitución -contra la cual se opuso durante su aprobación en 1999- y llamaron a retomar el espíritu de Simón Bolívar, a una “rebelión popular democrática”.
Anunciaron el intento de crimen, con respaldo internacional: Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos, ya había declarado que la decisión del Consejo Nacional Electoral de suspender la recolección de firmas era “un punto de inflexión y de quiebre del sistema democrático”.
En este escenario la respuesta del chavismo no se hizo esperar. Centenares de personas se reunieron en las afueras de la Asamblea Nacional mientras se realizaba la sesión, con consciencia de estar viviendo la película en pleno desarrollo. Lo que le sucedió a Fernando Lugo en Paraguay y a Dilma Roussef en Brasil fue incorporado por miles en Venezuela. Bajo esas lecciones un grupo de chavistas tomó por unos minutos el Hemiciclo en una muestra de que nadie se quedará de brazos caídos a la espera del Golpe.
No hay duda de que los días por venir van a ser una pulseada de calle, instituciones, actores internacionales, legalidades y legitimidades. La derecha quiere su golpe de Estado y un anuncio como el de Capriles de ir hasta el Palacio de Miraflores no debe ser tomado a la liviana.
Su último llamado a descargar el odio terminó con once personas asesinadas en 2014. Su base social ha sido formada por años de odios clasistas, racistas, y pide -sólo hay que seguir las redes- violencia. Tiene fuego entre las manos, un fuego que por lo general se escapa por las ciudades dejando muertos.
No se sabe en este contexto que hará el gobierno norteamericano. Es un actor decisivo -el principal- que está en su propio laberinto presidencial que tendrá elecciones el 8 de noviembre. ¿Podrá la derecha avanzar sin una intervención fuerte del imperio?
La agenda quedó planteada de la siguiente manera: el día martes el chavismo hará una demostración de fuerzas callejeras -la tiene, no hay dudas- y el miércoles la derecha hará su intento insurreccional.
Mientras, la Asamblea Nacional seguirá dando los pasos del golpe de Estado, llevando al choque de poderes con impredecible resolución. La dirección del gobierno nacional, del Partido Socialista Unido de Venezuela, los principales movimientos populares y cantidades de colectivos, saldrán a dar la batalla. Ha costado mucha vida conseguir esta asediada libertad -imperfecta y frágil como toda libertad.
Y si algo sabe hacer el chavismo es pelear.
Hasta el último round.

*Por Marco Teruggi, en su blog Hasta el Nocau

--------------------------------------------------------------------------------------------------

EL PAPA RECIBIO A MADURO EN EL VATICANO Y SE ANUNCIO EN VENEZUELA UNA REUNION ENTRE EL OFICIALISMO Y LA OPOSICION

Francisco abrió un canal de diálogo en Venezuela

Página/12
El acercamiento, negociado por el nuncio Tscherrig y los enviados de Unasur, llega en medio de un plan de lucha anunciado por la MUD, que llamó a organizar protestas y convocó a la “toma de Venezuela”.


Jorge Bergoglio renovó ayer sus credenciales de mediador tras haber jugado un papel destacado en el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, a fines de 2014. Con el apoyo del papa, el gobierno y la oposición venezolana abrieron un canal formal de conversaciones para generar un resquicio en la crisis política e institucional que atraviesa el país caribeño. La primera reunión del llamado “diálogo nacional” ya tiene fecha y lugar: se hará el próximo domingo, en la isla Margarita. Así lo anunció, en conferencia de prensa en Caracas, el enviado de Francisco, arzobispo Emil Paul Tscherrig, minutos después de que desde El Vaticano, Bergoglio recibiera la inesperada visita del presidente Nicolás Maduro.
El acercamiento llega en medio de un plan de lucha anunciado por la oposición, que llamó a organizar manifestaciones callejeras diarias y convocó mañana a la toma de Venezuela. “Este proceso tiene como objetivo la superación de las coyunturas económicas, políticas y sociales”, señaló Tscherrig, nuncio apostólico en Argentina. El religioso habló ante la prensa rodeado de los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, por España, y Martín Torrijos, por Panamá, quienes intervienen en una misión de buenos oficios, promovida por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para aportar a un diálogo entre los venezolanos, iniciativa de la que también participa el ex mandatario dominicano Leonel Fernández.
La apertura de conversaciones se anunció después de que, en Roma, el Papa recibiera a Maduro, en una audiencia que no fue informada con antelación. La reunión entre ambos, de caracter privado, “se dio en el marco de la preocupante situación de crisis política, social y económica que el país está atravesando y que repercute pesadamente sobre la vida cotidiana de toda la población”, confirmó El Vaticano en un comunicado difundido al cierre del encuentro.
“El Papa, que tiene en el corazón el bien de todos los venezolanos, deseó continuar ofreciendo su contribución a favor de la institucionalidad del país y de cada paso que contribuya a resolver las cuestiones abiertas y crear mayor confianza entre las partes”, agregó la Santa Sede.
En esa línea, el jefe de la iglesia católica invitó al mandatario a “emprender con coraje el camino del diálogo sincero y constructivo, para aliviar el sufrimiento de la gente, de los pobres en primer lugar, y promover un clima de renovada cohesión social que permita mirar con esperanza al futuro de la nación”.
El presidente de Venezuela, por su parte, llamó a la oposición a abandonar el “camino del golpismo” y a priorizar las soluciones a la crisis económica, en el marco del diálogo que emprenderán ambas partes el próximo domingo. “Espero que se ponga el tema económico de la recuperación de Venezuela como punto central. Espero que se imponga el respeto a la Constitución y se abandone el camino del golpismo’’, manifestó Maduro, desde Roma, tras la audiencia privada con Francisco.
“Ya se venía trabajando con contactos con todos los grupos y líderes de la oposición y afortunadamente ha coronado felizmente’’, dijo el jefe de Estado venezolano en diálogo con la televisora gubernamental. Acompañado por la canciller, Delcy Rodríguez, el mandatario agradeció las gestiones de Francisco a favor del diálogo en Venezuela. “Le di las gracias en el nombre de Venezuela por todo el apoyo para que por fin, definitivamente, se instale una mesa de diálogo en Venezuela entre los distintos factores de la oposición y el gobierno legítimo y bolivariano que yo presido’’, sostuvo. Y agregó: “El sumo pontífice me dijo, en varias oportunidades: estoy orando por Venezuela, por su paz, por su tranquilidad’’.
Al enterarse del paso de Maduro por El Vaticano, el ex candidato presidencial de la oposición, Henrique Capriles, escribió en su cuenta de Twitter: “Ojalá que el maula de visita en Roma no pretenda burlarse del papa Francisco y lo escuche bien. Que se acabe el golpe que dieron”. Por la misma vía, Maduro salió a responderle: “Celebro la instalación oficial en Caracas del diálogo nacional por la paz y la sobernía”.
Desde Caracas, el enviado papal Tscherrig sostuvo que el objetivo del diálogo es “la búsqueda de la creación de un clima de confianza, superación de la discordia y promoción de un mecanismo que garantice la convivencia pacífica”, según informó Globovisión. El presidente de la Asamblea Nacional, el opositor Henry Ramos Allup, confirmó que directivos antichavistas se reunieron el domingo con Paul para explorar las posibilidades de un eventual diálogo. Y señaló que la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) exigirá que se respete la Constitución, debido a que el gobierno debe comprender que no puede seguir en este camino de violación sistemática de las leyes.

----------------------------------------------

Macri quiere más presión del Mercosur sobre Maduro

En una reunión con Tabaré Vázquez, dijo que espera que el bloque aplique la cláusula democrática contra su gobierno
LA NACION


Mauricio Macri

Culminaba el encuentro con la prensa en la quinta de Olivos cuando el presidente Mauricio Macri , ante la mirada de su par uruguayo, Tabaré Vázquez , definió de manera contundente su postura respecto del gobierno de Nicolás Maduro , envuelto en una grave crisis política y económica.

"Si uno lee las declaraciones del Congreso, existen todas las condiciones dadas para aplicar la cláusula democrática a Venezuela, espero que en la reunión que tengamos en el futuro la podamos encarar", dijo el Presidente ante una pregunta de LA NACION en la conferencia de prensa que siguió a su almuerzo con Tabaré, que llegó con buena parte de su gabinete a la reunión bilateral con su par argentino.
Las denuncias sobre un "quiebre del orden constitucional" del Parlamento venezolano, dominado por la oposición, fueron tema de debate entre Macri y Tabaré durante la hora y media que compartieron ayer en la residencia presidencial.

Ambos presidentes compartieron su "preocupación" sobre el presente y el futuro de Venezuela, aunque dejaron en claro matices: Macri marcó una posición más directa de rechazo al gobierno chavista y Tabaré reiteró su postura favorable al "diálogo entre gobierno y oposición" y a la "mediación del papa Francisco" antes de tomar una decisión drástica. La reunión del Mercosur, aún sin fecha ni lugar definidos, establecerá la postura del bloque.
"En estos términos, Venezuela no puede ser parte del Mercosur y debe recibir la condena del continente y del mundo porque allí claramente no se están respetando los derechos humanos", había dicho Macri un rato antes ante la consulta de un medio uruguayo. Se alineaba así con la posición del presidente de Brasil, Michel Temer , que sostuvo públicamente la necesidad de excluir a Venezuela del bloque regional.

A su turno, el presidente uruguayo fue más moderado. "El Mercosur se tiene que reunir para debatir el tema, y Uruguay va a estar presente (...) Siempre hemos defendido el derecho soberano de los pueblos a decir lo que piensan y ser respetados en su voluntad", afirmó el presidente uruguayo, que pareció referirse a las decisión de paralizar el referéndum revocatorio en contra de Maduro en Venezuela. A diferencia de Macri, Tabaré se refirió a la participacón del Papa (que ayer se reunió con Maduro) en el conflicto interno venezolano, y afirmó que "todo lo que se haga para acercar posiciones bienvenido sea".
Así las cosas, la inminente reunión de los presidentes del Mercosur (podría ser los primeros días del mes próximo) tiene un resultado cantado: a las posturas más duras de la Argentina y Brasil se sumará Paraguay, cuyo presidente, Horacio Cartes , también se manifestó solidario con las denuncias de la oposición política contra el gobierno venezolano.
La última reunión del Mercosur, celebrada en Asunción en diciembre último, estuvo signado por el contrapunto entre Macri y la canciller venezolana Delcy Rodríguez, que rechazó los pedidos de libertad de los presos políticos que hizo en aquel entonces el presidente argentino. Venezuela seguirá siendo, para el bloque regional, el tema central de la agenda, aunque el dique de contención que significaba la presidenta brasileña Dilma Rousseff parece haberse roto de manera definitiva.

domingo, 23 de octubre de 2016

"La guerra sucia en las elecciones norteamericanas"

 

Sputnik

Pobre pueblo norteamericano, gane quien gane en estas elecciones. La náusea que está dejando esta campaña electoral de insultos y acusaciones mutuas no se borrará muy fácilmente de las mentes de la gente durante mucho tiempo, causará un daño colectivo de proporciones imprevisibles pero, al parecer, eso a nadie le preocupa.


"La vida —como es— en realidad es una batalla no entre el bien y el mal, sino entre lo malo y lo peor". (Iósif Brodsky, Premio Nobel de Literatura, 1940-1996)

La contienda electoral entre la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump, en realidad ha sido convertida por la voluntad del 1% de la población, que está gobernando el país con la ayuda al 92% de los medios de comunicación a su servicio, en una lucha política sucia donde las ideas y propuestas cedieron su lugar a los chismes y acusaciones personales. Se quedaron en la historia los intereses colectivos de los norteamericanos y lo personal se apoderó por completo de la agenda política del proceso electoral a menos de 20 días de la votación.

Trump y Clinton, un debate amargo y con visos de escándalo Las elites norteamericanas que apostaron desde el comienzo de la actual campaña presidencial por Hillary Clinton dieron su implícito beneplácito a Donald Trump cuando el millonario hombre de negocios presentó el 16 de junio de 2015 su candidatura por el Partido Republicano para las elecciones presidenciales. Según los cálculos de los más poderosos y ricos dueños de Norteamérica, la participación del 'excéntrico' y 'polémico' candidato Trump, considerado frecuentemente como un 'bufón' e 'idiota', debilitaría al Partido Republicano y de paso reforzaría la candidatura de Hillary Clinton.

Nadie de aquellos cerebros y sus asesores iluminados que proyectaron una vida política corta para Donald se hubieran imaginado en aquel entonces que el candidato 'bufón' se convertiría en un dolor de cabeza para los dueños de EEUU, poniendo en cierto peligro toda la institución norteamericana y, en especial, su clase dominante.

En vez de provocar un debate en Norteamérica que fortalecería la agenda electoral de Hillary Clinton y sus ideas de expansión norteamericana vía globalización, Donald Trump ha sido elevado involuntariamente al liderazgo del debate por los mismos medios de comunicación que lo trataban de denigrar. El fenómeno de Trump no ha desaparecido del panorama político norteamericano y seguirá latente incluso en el caso de no ser elegido, porque el discurso de Donald ha canalizado la frustración y el malestar del pueblo norteamericano por su situación económica cada año más difícil y en especial de la clase trabajadora, sus ciudades como Detroit arruinadas, sus vidas en caída libre y el miedo al futuro para sus hijos.

Para los medios de comunicación globalizados al servicio de Washington, como ABC News Washington, los estadounidenses, en su mayoría los hombres blancos que están apoyando a Donald Trump, tienen un nivel educativo bajo, medio y no universitario. Pero la realidad es mucho más complicada, como lo afirmó el periodista de The Guardian, Thomas Frank en su artículo '¿Por qué millones de trabajadores apoyan a Trump?'. Según este periodista, "en cada uno de sus discursos que vi, Trump pasó una buena parte de su tiempo hablando de una preocupación puramente legítima, un asunto que podríamos considerar de izquierda". En realidad, Trump, en su discurso anti-globalizador, rechazando los acuerdos de libre comercio como el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (NAFTA), resucitó las advertencias del excandidato presidencial Ross Perot, quien alertó a sus compatriotas en 1994 que pronto ellos escucharían el ruido del NAFTA, asemejándolo a una 'aspiradora' que engulliría buenos empleos estadounidenses y los enviaría a México. Unos 20 años después de la firma de este tratado, el sindicato AFL-CIA, que agrupa al sector industrial de EEUU, aseguró que el NAFTA significó la pérdida de 700.000 trabajos entre 1994 y 2014, los cuales se habrían ido a México.

Entonces, desde este punto de vista, Trump realmente está expresando las preocupaciones de un importante sector de la población norteamericana. Habla de la necesidad de crear una oferta competitiva en la industria farmacéutica para abaratar los medicamentos en EEUU, anuncia la necesidad de aumentar los aranceles para los productos de las compañías norteamericanas que se trasladaron al extranjero para obligarlos a retornar. También Trump está denunciando la manipulación del valor de la divisa por la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón, los bancos chinos para acelerar el traslado de puestos de trabajo estadounidenses al extranjero. 

Pero lo que de veras no le perdona a Trump la clase dominante es su discurso internacional, especialmente relacionado con Rusia. El candidato republicano se dio cuenta del cansancio de los norteamericanos por las guerras que han estado promoviendo sus líderes. Se calcula que, desde 1776, Norteamérica había estado en guerra durante 223 años de sus 240 años de su existencia. Entonces, según Trump, su país necesita un respiro para la recuperación económica, militar y política. Actualmente, no habría necesidad de estar en conflicto con Rusia, Siria e Irán porque "estos países, igual como nosotros, quieren poner fin al Estado Islámico—Daesh". Inclusive Trump escribió en su Twitter que, de ser elegido presidente, se encontraría con Putin antes de la inauguración de su mandato.

También en su opinión es hora de disolver la OTAN, que está consumiendo el dinero del fisco norteamericano. Por supuesto, hay que tener bien claro que, a pesar de las divergencias entre el discurso de Donald Trump y Hillary Clinton, ambos candidatos pertenecen al mismo sistema y representan sus intereses, y siempre seguirán las instrucciones u órdenes de ese 1% de los más ricos y poderosos. En cualquier momento, de acuerdo a los intereses de la clase dominante, cada uno de sus candidatos podría cambiar su discurso. En 2013, Hillary Clinton, por ejemplo, tenía muy positiva opinión sobre Vladímir Putin, pero en 2014 cambió bruscamente sus puntos de vista y posteriormente comparó a Putin con Hitler. Todo depende de las directivas del 1%.

Mientras tanto, el sistema necesita a Hillary Clinton para la Presidencia del país. La quiere en este momento como 'reina de la guerra', cuya retórica endulza los oídos del complejo militar-industrial y los de los globalizadores iluminados o, como los llaman en Estados Unidos, los 'halcones de la silla de rueda'. El presidente Obama la presenta como "la candidata más cualificada en la historia del país". Nadie audita o analiza qué pasó con los 200.000 millones de ayuda al extranjero que ella administró entre 2009-2012 cuando era secretaria de Estado, a pesar de que la propia Clinton admitió que la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID) que ella administró "tuvo grandes fallas y necesitaba una reorganización".

Tampoco se habla mucho de la Fundación Clinton, cuyo capital supera los 2.000 millones de dólares y las donaciones que ha recibido Hillary Clinton de Catar y Arabia Saudita (100 millones de dólares) que de paso están financiando también al Estado Islámico con el consentimiento del Gobierno norteamericano. Todo se hace en familia y por algo el gobierno de Catar mandó un cheque por un millón de dólares a Bill Clinton el día de su cumpleaños.

Los megabancos son también muy generosos con Hillary Clinton. Solamente Goldman Sachs le pagó por tres discursos 675.000 dólares (4 de junio, 24 y 29 de octubre 2013), en uno de los cuales (4 de junio 2013) Hillary anunció: "Vamos a rodear China con misiles. Pondríamos más barcos de guerra en la región". Aquel discurso fue aplaudido por los ejecutivos de Goldman Sachs.

Para facilitar el ascenso de Hillary al poder, el sistema decidió que era el momento oportuno para poner fin a la marcha electoral de Donald y dio instrucciones para que los medios de comunicación norteamericanos iniciaran una guerra sucia contra Trump e intensificaran una campaña para elevar la imagen de Clinton. Si tomamos en cuenta que el 92% de los medios están recibiendo instrucciones de 198 ejecutivos globalizados sobre la información que habría que suministrar a 320 millones de sus ciudadanos, nos daremos cuenta de la facilidad con que los periodistas empezaron a calumniar al candidato republicano. La mayoría de los periodistas, según Fox News Opinion, se convirtieron en 'mayordomos' y 'sirvientes' de Hillary. Entre ellos figuran los que hasta ahora se consideraban como independientes y objetivos: George Stephanopoulos (ABC News), Maggie Haberman (The New York Times), Mark Leibovich (The NYT), John Harwood (CNBC). The Huffington Post llamó a Trump ser "autoritario, oscurantista, fascista, mentiroso, misógino, racista y xenófobo que incita a la violencia". La periodista de ABC News Martha Raddatz acusó a Donald de no tener entusiasmo para una confrontación militar con Rusia. The New York Times caracterizó a Donald como "demasiado estúpido, volátil, ignorante y vicioso".

Dadas las condiciones, nadie tiene que sorprenderse de que todas las encuestas dan por hecho un inminente triunfo de Hillary Clinton cuya estima, según los especialistas, se incrementó después de divulgar con todo el despliegue al estilo de Hollywood las acusaciones de 12 mujeres que declararon que Trump intentó tocarlas o las tocó sin su consentimiento. Sin embargo, a los promotores de estas acusaciones sexuales les salió el tiro por la culata, porque inmediatamente la misma Hillary empezó a tratar de acallar este asunto debido a los pecados sexuales de su propio marido de los que se aprovecharon los partidarios de Donald. Ellos se acordaron de lo que escribieron en 2008 las periodistas Dahlia Lithwick y Melinda Henneberger: "seguramente la conducta del esposo de Hillary le trajo humillación. Pero ella también ayudó a su marido a humillar a las mujeres que lo denunciaron". Hillary calificó a Monica Lewinsky como "lunática narcisista con la cabeza hueca" y comparó a Gennifer Flowers, otra amante de Bill, con un "camión de basura". El 9 de octubre pasado una de las mujeres, Juanita Broaddrick, que fue violada por Bill Clinton, según su denuncia, declaró que "posiblemente el señor Trump había usado palabras no apropiadas respecto a algunas mujeres, pero Bill Clinton me violó y Hillary me amenazó". 

Al tratar de acallar el problema de sexo relacionado con Donald Trump, los medios incrementaron al mismo tiempo sus esfuerzos junto con el sistema para proteger a Hillary contra graves acusaciones por el uso indebido de los emails por la ex secretaria de Estado revelados por WikiLeaks. El uso del servidor particular para miles de mensajes vía email que contenían la información clasificada del Departamento de Estado constituye un delito por el cual cualquier persona podría ser encarcelada. Pero no en el caso de Hillary, porque, según la denuncia del congresista republicano, Jason Chaffetz, el Departamento de Estado ha hecho todo lo posible para que el FBI, que está a cargo de la investigación, cambie la clasificación de los emails de Hillary Clinton cuando se desempeñaba como secretaria de Estado, a cambio de aumentar el número de puestos para los agentes del FBI en el extranjero.

En fin, toda esta campaña electoral se ha convertido en una guerra sucia que hace dudar del sistema democrático norteamericano. El mismo Trump se considera una víctima de la conspiración de los medios de comunicación, al afirmar que "la elección está manipulada por los medios deshonestos, que imponen a la chueca Hillary, pero también por muchos centros de votación. Triste", escribió el candidato republicano en su cuenta de Twitter. ​El periódico Kankakee Daily Journal informó recientemente que "muchas personas denunciaron que los desconocidos les ofrecieron dinero por votar a favor de Hillary Clinton". La Fundación Project Veritas Action reveló que la violencia en algunos mítines de Trump había sido provocada deliberadamente por el Partido Demócrata. Allí va la cosa con un olor a un posible fraude.

El hecho de que las encuestas dan una certera ventaja a Hillary Clinton y están anunciando la derrota de Trump todavía no significa nada. La reciente experiencia de Colombia lo demuestra. Durante meses, todas las encuestas daban por hecho el triunfo del voto por el 'sí' a los acuerdos de paz. Sin embargo, ganó el 'no'. De repente algo parecido puede suceder en EEUU. Los medios de comunicación y las agencias encuestadoras no informan sobre el apoyo que tiene el candidato Trump entre los evangélicos, que lo consideran 'Baby Christian'. La Congregación Nacional Evangélica anunció hace poco que "Dios está preparándose para hacer estremecer a las naciones del mundo y Él estaría usando a Trump para esta tarea". Si tomamos en cuenta que los evangélicos norteamericanos cuentan con unos 90 o 100 millones de devotos declarados, lo imprevisible para los globalizadores podría suceder. Mientras tanto, a 19 días de las elecciones presidenciales, el candidato republicano Donald Trump 'está vivito y coleando' como reza un refrán popular. Y la guerra sucia persiste.

Fuente: https://mundo.sputniknews.com/firmas/201610191064224910-eeuu-elecciones/