domingo, 14 de abril de 2019

El Plan Cóndor, la CIA, la muerte y el exterminio

Los documentos de la dictadura argentina desclasificados por EEUU 

Nodal

El material fue aportado por el Departamento de Estado y por 14 agencias de seguridad e inteligencia norteamericanas como el FBI, la CIA y el Pentágono.
Estados Unidos entregó ayer a la Argentina la última tanda de documentos secretos desclasificados sobre la dictadura cívico-militar iniciada en 1976. Se trata de la mayor desclasificación hecha en la historia de ese país y está compuesta por 45 mil páginas que incluyen material aportado por el Departamento de Estado y por 14 agencias de seguridad e inteligencia como el FBI, la CIA y la que depende del Pentágono. Los cables aportan información concreta que será útil para el avance de los procesos judiciales y también dan cuenta de la visión y la información que los funcionarios de Estados Unidos tenían acerca de lo que pasada durante la última dictadura argentina, así como de las internas entre las dictintas facciones de las Juntas militares. Varios de los papeles entregados ayer revelan parte de la trama del terrorismo de Estado que a nivel regional se denominó Plan Cóndor.  “Ahora, es necesario que el Estado argentino procese la información para aportar a la reconstrucción de la verdad y a las investigaciones judiciales en curso”, sostuvieron el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la alianza Memoria Abierta, dos de las organizaciones impulsoras del pedido.
El contenido
Una primera lectura de los documentos realizada por el National Security Archive, de la Universidad George Washington, permite advertir que hay datos concretos que servirán como prueba en los juicios que se están llevando a cabo. Por ejemplo:
* 26 de octubre de 1975. El agregado legal en Buenos Aires, Robert Scherrer, reporta la detención y ejecución del líder de Montoneros, Marcos Osatinsky. El cable informa que Osatinsky fue arrestado y torturado por las fuerzas de seguridad del entonces gobernador Raúl Lacabanne y que las autoridades “escenificaron” su muerte, para que parezca que fue asesinado cuando intentaban rescatar a un agente supuestamente secuestrado por Montoneros. Para esconder la evidencia de los abusos, el personal de seguridad de Lacabanne secuestró el coche fúnebre que transportaba el cuerpo de Osatinsky desde Córdoba hacia Tucumán. “El objetivo era evitar que se realizara una autopsia”, dice el informe.

* 3 de diciembre de 1976. La CIA reporta que “comandantes militares poderosos”, como el jefe del I Cuerpo del Ejército Guillermo Suárez Mason y el comandante de Campo de Mayo, General Santiago Omar Riveros, junto con la cabeza de la Policía Provincial de Buenos Aires (PPBA), coincidieron en que “es tiempo de dejar de ser tan suaves con los terroristas en el país y comenzar una guerra total contra ellos”. Desde la PPBA fueron más lejos: “Hasta nuevo aviso, no queremos prisioneros para el interrogatorio, sólo cadáveres”, sostuvieron, según el documento desclasificado recientemente.
* 16 de agosto de 1977. La CIA obtiene el acuerdo entre los países integrantes del Plan Cóndor, con detalles sobre el financiamiento, la dotación de personal (donde recomiendan la inclusión de al menos una mujer, la logística), el entrenamiento y la selección de objetivos del escuadrón de la muerte “Teseo” para asesinar “subversivos” en el exterior. El cable detalla que la base de operaciones de “Teseo” será instalada en la Argentina y que cada país miembro deberá donar “$10,000 para costos operativos”. Los gastos para los agentes de las “misiones de asesinato” se estiman en $3500 por persona, por 10 días, más “un adicional de $1000 por única vez para el abastecimiento de ropa”.
* 21 de julio de 1978. El resumen del Departamento de Estado sobre violaciones de derechos humanos en Argentina cita la tortura de un psicólogo, confinado a una silla de ruedas debido a la polio, que fue “interrogado con picana eléctrica con el único propósito de obtener información sobre uno de sus pacientes”. El mismo informe revela que los militares argentinos utilizaron inyecciones de un potente anestésico, Ketalar, en las víctimas capturadas que luego fueron “eliminadas en los ríos o en el océano”.
* 12 de abril de 1979. El informe de la CIA revela que el líder Montonero Norberto Habbeger, desaparecido en Brasil en 1978, “fue ejecutado a fines de noviembre o principios de diciembre de 1978 por orden del Jefe de la sección de contrainteligencia del Servicio de Inteligencia del Ejército Argentino (SIE)”.
* 21 de mayo de 1983. Este documento informa que, solo unos meses antes de la transición a la presidencia democrática de Raúl Alfonsín a fines de 1983, el aparato de seguridad continuó con su programa de asesinatos. Utilizando eufemismos para la tortura, el informe indica: “A principios de abril, seis o siete fueron detenidos y ampliamente interrogados. Luego fueron asesinados”. Además, el cable señala que la información obtenida en esa operación “llevó a la captura de Raúl Yaeger, quien después de ser interrogado, fue asesinado en un tiroteo organizado en Córdoba el 30 de abril”.
“Por el volumen de la documentación, advertimos que se requieren importantes recursos para procesarla y personas capacitadas e informadas sobre la historia argentina a fin de poder extraer información que contribuya al avance de las investigaciones judiciales por crímenes de lesa humanidad en curso”, manifestaron desde el CELS y Memoria Abierta en un comunicado conjunto. En ese sentido, exhortaron al Estado argentino a que “contribuya en estos aspectos para que la desclasificación permita fortalecer el proceso de memoria, verdad y justicia”.
El escrito de las organizaciones puede leerse como un recordatorio de que esta entrega histórica de material desclasificado, que recibieron ayer en Estados Unidos el ministro de Justicia, Germán Garavano y el embajador argentino Fernando Oris de Roa,  se inició por el reclamo sostenido de los organismos de derechos humanos.
La primera desclasificación, llevada adelante en 2002, implicó la apertura de 4677 cables y otros documentos que mostraban que funcionarios estadounidenses estimularon la represión. El ex presidente Barack Obama inició una segunda, de más de mil páginas, que fueron publicadas en 2016. La desclasificación de ayer es la etapa final de una iniciativa emprendida por el gobierno de Estados Unidos de publicar los archivos relativos a las violaciones de los derechos humanos ocurridas en Argentina entre 1975 y 1984 y, además de aportar información útil para el avance de los casos, revela información clave para comprender el funcionamiento del terrorismo de Estado a nivel regional.
Informe: Sibila Gálvez Sánchez.

Declassified U.S. Documents Reveal Details About Argentina’s Dictatorship

By Ernesto Londoño
The assassination squad created by Argentina’s military dictatorship to target dissidents during the 1970s had, like other state programs, its own bureaucratic rules: Employees punched in at 9:30 a.m. and were entitled to a two-hour lunch. They received a $1,000 clothing allowance during their first overseas mission. And they were required to submit expense reports.
Representatives of the ultrasecret directorate, which included intelligence officers from Chile and Uruguay, settled on their next victim through a “majority vote.”
These details of the assassination program, which pursued enemies in the region and in Europe as part of the Cold War intelligence alliance known as Operation Condor, have been found in a 1977 Central Intelligence Agency report, part of a trove of newly declassified United States government documents that shed new light on the repressive tactics of military regimes in South America and on American awareness of their actions.
The exchange of over 7,500 records — which the United States formally delivered to the Argentine government on Friday as part of a deal struck during the final months of the Obama administration — is one of the largest transfers of declassified documents from one government to another.
The records contain many new insights, such as confirmation that dozens of people who disappeared at the time were assassinated at the hands of the state. Prosecutors and human rights activists in Argentina are hopeful that the newly available records will aid continuing prosecutions. More than 1,500 former officials in the country have been put on trial for crimes including torture, thousands of forced disappearances and executions and the abduction of hundreds of babies.
Images of people who disappeared during Argentina’s military dictatorship on a window inside a compound used in that era as a secret detention center in Buenos Aires.CreditMauricio Lima for The New York Times
Images of people who disappeared during Argentina’s military dictatorship on a window inside a compound used in that era as a secret detention center in Buenos Aires.CreditMauricio Lima for The New York Times
The information will vastly enhance the public record of a grim era, said Carlos Osorio, the director of the Southern Cone Documentation Project at George Washington University’s National Security Archive.
“The amount of information the intelligence agencies had sends shivers through one’s spine,” he said. “Imagine what it meant to know about atrocities in real time.”
The United States provided varying degrees of support to military juntas that came to power in Latin America during the Cold War. Latin American military officials received training on harsh counterinsurgency techniques at the United States Army School of the Americas as Washington leaned on allied governments to stem the appeal of communism in the region.
Officials also shared information with military dictatorships that resulted in the detention, torture and in some instances killing of American citizens, according to these records and separate court findings.
The newly released documents also suggest that some senior American intelligence officials grew unnerved by the brutality of the regimes the United States backed during that era, particularly when they learned about plans to carry out assassinations in European countries.

Operation Condor

These details of an assassination program, which pursued enemies as part of the Cold War intelligence alliance of autocratic South American governments known as Operation Condor, were revealed in a 1977 CIA report.
In a July 24, 1976, memorandum, Raymond A. Warren, the C.I.A.’s Latin America division chief, warned a supervisor that the assassination task force’s plans to “liquidate” suspected leftist militants abroad “poses new problems for the agency” and should prompt a debate about what actions the United States could take to “forestall illegal activity of this sort.”
Mr. Warren wrote that “every precaution must be taken to ensure that the agency is not wrongfully accused of being a party to this type of activity.”
The time-consuming declassification review process was ordered in March 2016 as part of the Obama administration’s quest to set a new tone in Washington’s relationship with Latin America.
“There was a desire to look at past actions on our part in Latin America with openness and a willingness to confront darker chapters of our policy,” said Benjamin Gedan, a former Obama White House official who worked on Latin America policy.
Mr. Gedan said he was surprised the Trump administration did not scrap the process, since it has taken a radically different approach toward Latin America, endorsing the Monroe Doctrine, which takes an interventionist view of the hemisphere.
Former Lt. Col. Emilio Guillermo Nani, right, and his lawyer, Guillermo Fanego, at Mr. Nani’s apartment in Buenos Aires, where he is serving home confinement with an ankle bracelet.CreditMauricio Lima for The New York Times
The newly released cache includes an F.B.I. report about the execution of Marcos Osatinsky, a prominent leader of the Montoneros, an armed leftist movement that fought Argentina’s dictatorship. American officials learned that Argentine officials brutally tortured and killed Mr. Osatinsky, lied about the circumstances under which he died and disposed of the body before an autopsy could be conducted.
“The purpose of stealing his body was to prevent the body from being subjected to an autopsy, which would have clearly shown he had been tortured,” F.B.I. agent Robert S. Scherrer wrote. “It is doubtful that Osatinsky’s body will ever turn up.”
The documents also disclosed new facts about the abduction and assassination of Jesús Cejas Arias and Crescencio Nicomedes Galañena Hernández, two employees of the Cuban Embassy in Buenos Aires, who vanished on Aug. 9, 1976. The Associated Press received an envelope that included the credentials of one of the men along with a note saying they had deserted “to enjoy the freedoms of the Western world.”
However, American officials soon learned that the Cubans were bundled into an ambulance as they were leaving work and sent to a notorious detention center operating out of a car mechanic shop, where they were tortured for 48 hours. Their bodies were later dumped in the Paraná River, according to a C.I.A. report.
Visitors listening to a talk about Argentina’s military dictatorship inside a compound once used as an illegal secret detention center.CreditMauricio Lima for The New York Times
Visitors listening to a talk about Argentina’s military dictatorship inside a compound once used as an illegal secret detention center.CreditMauricio Lima for The New York Times
The records offer new facts about American citizens who were detained and tortured in Argentina, including Gwen Bottoli, who was taken into custody in April 1976 after leaving banned political pamphlets on a bus stop bench in Rosario.
F.B.I. records show Ms. Bottoli had been under investigation by American law enforcement officials for her activism in the Socialist Youth Alliance. A United States document about her activities, written in Spanish, suggests American officials may have shared their concerns about the group with the Argentines before her arrest, according to Mr. Osorio.
In a phone interview from her home in Minnesota, Ms. Bottoli recalled being smacked across the face during her initial interrogation. She was then led to a room where she was blindfolded, undressed and shocked with an electric prod as her captors asked about associates.
“I was really afraid I would be dismembered and go through further pain,” Ms. Bottoli, 77, said.
Ms. Bottoli said she saw the declassification process as a positive step. “I appreciate that I may have a chance to tell my story so that we don’t allow history to repeat itself,” she said.
Argentina has done more than any of its neighbors to investigate abuses committed by the state during the dictatorship, which lasted from 1976 to 1983.
Members of the Grandmothers of the Plaza de Mayo, an organization that tries to find children illegally adopted during the military dictatorship.CreditMauricio Lima for The New York Times
Members of the Grandmothers of the Plaza de Mayo, an organization that tries to find children illegally adopted during the military dictatorship.CreditMauricio Lima for The New York Times
María Ángeles Ramos, a federal prosecutor who oversees the department handling crimes against humanity, said earlier records declassified by the United States have been valuable in corroborating evidence and identifying new culprits. With about 40 percent of cases still awaiting judgment, she said her team has high hopes the latest batch of records will advance their work.
“These documents will undoubtedly help answer a lot of questions that are still pending,” Ms. Ramos said. “This will continue to bring truth to the victims.”
President Mauricio Macri of Argentina, who is regarded with disdain by many human rights activists focusing on the dictatorship era, expressed hope recently that the new documents will bring more victims a measure of justice.
“They will be essential for there to be justice in past cases, still pending, from one of the darkest periods of Argentina’s history,” he said last month.
The release comes amid a raging debate in neighboring Brazil about its own period of military rule. President Jair Bolsonaro, a far-right politician who served in the Army early in his life, last month called on the armed forces to commemorate the 1964 coup that installed a repressive military dictatorship for 21 years.
Peter Kornbluh, a senior analyst at the National Security Archive, argued that declassifying documents earlier than the government ordinarily would makes a meaningful contribution.
“These documents remind us of the ugly reality of the military coups and the regimes that followed,” he said. Access to them is “the strongest bulwark against the reactionary revisionism that is attempting to paint a pretty picture of the military regimes in the southern cone.”

viernes, 12 de abril de 2019

El arresto de Assange responde a presiones de Trump, la CIA y el Pentágono y es un "punto negro" en la historia de Ecuador



RT en español

La decisión del presidente de Ecuador, Lenin Moreno, de retirarle el asilo a Julian Assange, "es un punto negro en la historia de Ecuador y América Latina, porque está cediendo ante una presión inusitada por parte del gobierno de Trump, de la CIA y del Pentágono", opina el historiador y analista internacional Leandro Morgenfeld.

jueves, 11 de abril de 2019

Trump pidió la extradición del fundador de WikiLeaks


Trump pidió la extradición del fundador de WikiLeaks

El futuro de Julian Assange

Lenín Moreno entregó al australiano para acercarse a Washington y despegarse del legado de su antecesor Rafael Correa. En Estados Unidos ya se presentó una acusación por un supuesto complot para conseguir cables diplomáticos.

La detención en Gran Bretaña no debería durar mucho. Está acusado de un delito excarcelable, violar las condiciones de su libertad condicional, basada en una orden de captura del gobierno sueco por una investigación de presuntos delitos sexuales que ya fue archivada y en la cual Assange nunca fue acusado. Si Estados Unidos no hubiera intervenido, el fundador de WikeLeaks hubiera quedador libre tras presentarse ante el juez, declarar y pagar la multa. Pero Estados Unidos pidió la extradición de Assange para enfrentar cargos de traición y espionaje por la megafiltración de cables diplomáticos conocida como Cablegate. Un Gran Jurado convocado en Alexandria, Virginia, acaso el distrito donde conviven más militares, espías y policías por metro cuadrado en todo el país, ha presentado una acusación en contra de Assange por supuesto complot con su fuente, Chelsea Manning, para extraer los cables y darlos a conocer. Manning fue condenada a 35 años por eso y perdonada por Obama después de siete. Gran parte del juicio a Manning giró alrededor del tema de si WikiLeaks había sido un receptor pasivo de los cables o si se había confabulado de alguna manera para obtenerlos.
Si bien es cierto que es muy delgada la línea entre el periodismo de investigación y el terrorismo a través del robo de información secreta, así como es muy delgada la línea entre el espionaje y la diplomacia, sería una hipocresía mantener que los periodistas somos meros receptores pasivos de secretos que nos quieren contar. Explicarle a una fuente cómo hacernos llegar un material de forma segura y anónima no es lo mismo que urdir un plan criminal para hundir a un gobierno. Así, al menos lo entendió el fiscal general de Obama, Eric Holder, y por eso se negó a avanzar con la acusación en contra de Assange. Y le dijo al Washington Post que no podía juzgar a Assange sin entrar en conflicto con la primera enmienda de la Constitución estadounidense que garantiza la libertad de expresión. Con el gobierno de Trump las cosas arrancaron bien porque las publicaciones de WikiLeaks sobre Hillary Clinton le dieron una gran mano para ganar la elección. El hoy presidente llegó a tuitear “Amo a WikiLeaks”. Pero las cosas cambiaron rápidamente cuando el sitio de Assange publicó “Vault 7”, la mayor filtración de documentos de la CIA en la historia de la agencia. A partir de entonces, el gobierno de Trump definió a WikiLeaks no como un medio de comunicación, sino como un “servicio de inteligencia hostil, no estatal” y la investigación de Alexandria cobró impulso con nuevas medidas y citaciones de testigos, incluyendo a Manning, quien se negó a declarar y por eso volvió a prisión hace un mes.
Trump se animó a pedir la extradición de Assange y a impulsar un juicio histórico y seguido por todo el mundo. Será un capítulo más en la pelea que Trump viene llevando con los medios de su país y las organizaciones de derechos humanos y libertad de expresión. A nadie le escapa que prácticamente todos los medios del mundo publicaron la información por la que Assange ha sido acusado y que varios de esos medios, incluyendo el New York Times, The Guardian El País y Página/12, fueron socios de WikiLeaks en distintos proyectos de publicación.
Más aún dicho juicio servirá para general un gran debate acerca de qué significa ser periodista en la era de internet, redes sociales, concentración mediática y megafiltraciones, cuáles son los límites al derecho a informar en sociedades democráticas, qué significa la noción de privacidad en la era de la hipertransparencia.
Trump está dispuesto a dar ese debate. Todo parece indicar que es el tipo de pelea más le gusta. Y sabemos que Assange se viene preparando para este momento desde hace mucho tiempo.
Más allá del ajedrez geopolítico, en un día así un no puede dejar de pensar que más allá del icono está el ser humano. Un tipo tierno, vivaz, tímido a su manera, obstinado, mandón ingenioso, amante del queso francés y el malbec argentino, que para poder publicar no tuvo miedo a enfrentarse al Pentágono ni a quemar puentes con China, Rusia y la Unión Europea hasta quedar completamente aislado, que pasó seis años y diez meses en un encierro atroz, vigilado, espiado, de a ratos incomunicado. Aprendí mucho de él. Una vez nos quedamos hablando catorce horas seguidas -¡catorce horas!- con él y su padre John Shipman en la sala de conferencias de la embajada. En otra ocasión me tiró una frase que nunca olvido: “Conseguir información es fácil”, me dijo. “Lo que es difícil es publicarla”.

martes, 2 de abril de 2019

Guerra de Malvinas: la polémica mediación de Estados Unidos

Guerra de Malvinas: la polémica mediación de Estados Unidos

El país del norte se involucró de lleno en el conflicto militar. Las charlas entre Ronald Reagan y Leopoldo Galtieri.
Por  (Revista Noticias)
Además de las siete visitas de mandatarios de Estados Unidos analizadas en nuestro reciente libro Bienvenido Mr. President, hubo otras de funcionarios estadounidenses de primer nivel que incidieron en el vínculo entre Argentina y Estados Unidos y provocaron todo tipo de reacciones. En este artículo nos ocuparemos de la del Secretario de Estado Alexander Haig, en abril de 1982.
Desde el año 1980 Argentina se involucró más en los conflictos del continente. Colaboró con el golpe de Estado de Luis García Meza en Bolivia, participó en la lucha anti-sandinista en Nicaragua y profundizó los operativos en el marco del Plan Cóndor (coordinación entre las dictaduras latinoamericanas y la CIA para la persecución y el exterminio de miles de dirigentes políticos y sociales). En los seis meses que Galtieri ocupó la Casa Rosada, la relación con Washington atravesó dos etapas. La primera, desde diciembre de 1981 hasta el 2 de abril de 1982, se caracterizó por una fuerte cooperación bilateral y una acción conjunta en la lucha contra las fuerzas revolucionarias en América Central. La estrategia del canciller Nicanor Costa Méndez fue mostrar la sintonía entre la adscripción occidental y anticomunista de su jefe y la orientación conservadora de Reagan. La mejora en las relaciones con la Casa Blanca, en función de las necesidades estratégicas del Departamento de Estado, llevó erróneamente a creer que estas afinidades podrían ayudar al gobierno militar para buscar una solución diplomática una vez que se recuperaron por la fuerza las Islas Malvinas. Las pretensiones de Galtieri chocaron contra la histórica alianza Washington-Londres. La OTAN, y no el TIAR, fue la esperable elección de Estados Unidos. Galtieri no pudo contar con el apoyo de Reagan, quien intentó disuadirlo el 1 de abril para que no ocupara las Malvinas, y debió sobreactuar una política tercermundista, que no hizo sino profundizar las tensiones con Washington, hasta el final de la guerra y su renuncia, en junio de 1982. El estallido del conflicto bélico con Gran Bretaña cerró la etapa de acercamiento bilateral iniciada a principios de los años ochenta.
Bienvenido Mr. President, Leandro Morgenfeld, Editorial Octubre.
En el marco de la mediación entre Gran Bretaña y Argentina, el gobierno estadounidense se involucró ni bien estalló el conflicto. El mismo 2 de abril, apenas pasadas las 22hs, hubo una conversación telefónica entre Reagan y Galtieri, en la cual el primero intentó convencer al segundo de que diera marcha atrás, con el argumento de que habría una respuesta militar británica. El embajador estadounidense en Buenos Aires, Harry Shlaudeman, cumplió un rol preciso en esos días frenéticos, oficiando como un correo directo para que el dictador argentino dialogara con sus jefes políticos.
El secretario de Estado Haig inició, el 8 de abril, una gestión de mediación, que incluyó sendas visitas a Buenos Aires y Londres. Primero dijo querer persuadir a ambos gobiernos de intentar una administración provisoria y neutral, tras el retiro de las tropas argentinas, hasta que se resolviera la suerte de las islas. La comisión, que reemplazaría al gobernador, estaría integrada por representantes del Reino Unido, Argentina y Estados Unidos, quienes se encargarían de asegurar que se cumpliera el acuerdo de paz. No prosperó. Ni los británicos estaban dispuestos a ceder la soberanía –pretendían que se restaurara la administración previa al 2 de abril- ni los argentinos a retirar las tropas. Las gestiones de Haig, como era previsible, no llegaron a nada, tras lo cual regresó a Washington, el 19 de abril.
En el marco de esa suerte de mediación, el encargado de las relaciones exteriores de Estados Unidos llegó a Buenos Aires el domingo 11, acompañado por Vernon Walters, experto de la CIA en misiones reservadas. Galtieri insistió en el argumento de que el desembarco argentino estaba justificado por la negativa británica a responder a las disposiciones de la ONU, mientras que el canciller estadounidense reiteraba la disposición de Margaret Thatcher a una respuesta militar. La Plaza de Mayo desbordaba de gente, por una movilización que se había pergeñado para conmover al enviado de Reagan, lo cual ocurrió, pero no como esperaba la Junta Militar. Haig recordó la revolución iraní de 1979, con la posterior toma de la embajada estadounidense en Teherán, y resolvió evacuar a casi todo el personal diplomático de su embajada en Buenos Aires, dejando sólo los agregados militares y agentes de inteligencia.
Tras el fracaso de las visitas de Haig en su rol como mediador con Londres, hubo un último intento, ejecutado por el embajador estadounidense, de convencer a Galtieri de que retrocediera para evitar la represalia británica, horas antes de que Reagan blanqueara el apoyo a Thatcher. En la madrugada del 30 de abril, Shlaudeman se reunió durante dos horas con Galtieri, en la jefatura del Ejército, y le solicitó que retirara sus tropas de las islas: “Venimos sin instrucciones de la Casa Blanca, general. Queremos saber si hay alguna forma de evitar la confrontación fatal”. El dictador argentino aceptó planteárselo a los otros jefes de la Junta, según consta en documentos secretos desclasificados hace poco más de una década, pero el jefe de la Armada no habría aceptado. Horas más tarde volvieron a reunirse y Galtieri le transmitió al embajador estadounidense la respuesta negativa que ya le había adelantado la noche anterior: “La Argentina no puede tomar ese paso unilateralmente porque aparecería cediendo a la presión”. Horas más tarde, ese mismo día, Reagan anunciaba su apoyo a Thatcher –aunque Caspar Weinberger, al mando del Pentágono, ya venía brindando en secreto apoyo logístico al Reino Unido-. Al día siguiente se iniciaría el bombardeo a Puerto Argentina. Terminaba la pantomima de la mediación estadounidense y se iniciaba la guerra.

viernes, 22 de marzo de 2019

¿Prosur o Pronorte?: Un nuevo organismo regional nace en Sudamérica


¿Prosur o Pronorte?: Un nuevo organismo regional nace en Sudamérica


Actualidad RT

Santiago de Chile será la sede del encuentro inaugural de la entidad de coordinación regional impulsada por el mandatario anfitrión, Sebastián Piñera y el presidente de Colombia, Iván Duque.


Los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, y Colombia, Iván Duque, en Santiago, 21 de marzo de 2019



El Foro para el Progreso y el Desarrollo de América Latina (Prosur) realiza su primera cumbre este viernes en Santiago, capital de Chile. Este nuevo espacio de integración de los Estados de la región es impulsado principalmente por el mandatario anfitrión, Sebastián Piñera, y su par colombiano, Iván Duque.

Cuando este último anunció el pasado 14 de enero que estaba impulsando la conformación de esta nueva organización, explicó que uno de sus objetivos era reemplazar a la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur). En ese sentido, el presidente de Colombia sostuvo que la nueva entidad "más que una organización burocrática o al servicio de un gobierno particular, será un organismo de coordinación suramericana".

En la misma sintonía, la ministra vocera del Gobierno de Chile, Cecilia Pérez, declaró a Tele13 que Unasur "hace 5 años que no se junta" y terminó siendo "un foro lleno de burocracia, sin ningún tipo de acuerdo". En cambio, ahora, se propone "algo distinto, que potenciará a América del Sur con distintas ideologías" y "se los ha convidado a todos a participar". De hecho, explicó que entre 9 y 10 países confirmaron asistencia ya sea con sus presidentes o cancilleres.


Hace + de 5 años q los Pdtes de Am del Sur no nos reunimos.Unasur fracasó por exceso de ideologismo y burocracia. Prosur es un Foro,sin ideología ni burocracia, para q todos los Paises Democráticos de Am del Sur podamos dialogar, coordinarnos,colaborar y hacer escuchar ntra voz


Sin embargo, a mediados de febrero, Piñera sostuvo que el Gobierno de Venezuela encabezado por Nicolás Madurono estaba invitado a formar parte de Prosur. Según su mirada, esto se debe a que "no cumple" con los requisitos: "La vigencia plena de la democracia y del estado de derecho, y respeto pleno a las libertades y derechos humanos".

En esa sintonía, si bien se había anunciado que el diputado opositor y autoproclamado presidente venezolano, Juan Guaidó, asistiría a la cumbre, finalmente desistió y en su lugar lo hará su esposa, Fabiana Rosales.

Así lo comunicó el canciller chileno, Roberto Ampuero, en diálogo con Radio Cooperativa, aunque sin dar detalles de por qué tomó esa decisión. No obstante, aclaró: "Cuando hablemos de Venezuela, hay que ponerse del lado o del dictador o de los demócratas", dejando asentado que Chile respalda a estos últimos.
Unasur paralizada

En abril del año pasado, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú, seis de los 12 países que conforman la Unasur, enviaron una carta a Bolivia, país que ostentaba la presidencia pro témpore del bloque, para supuestamente pedir la reactivación del organismo, debido a su "parálisis".

Vista de las oficinas de Unasur en San Benito, Bolivia, 12 de septiembre de 2018. / Freddy Zarco

Esos países señalaron que, mientras no se reactivaran las actividades, no participarán de las distintas instanciasdel organismo. Cuatro meses después y una vez que Duque asumió el poder en Colombia, ese Estado anunció directamente su salida del bloque regional.

Aunado a ello, el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, informó en julio de 2018 el traslado de la sede de Unasur construida al occidente de Quito, donde ahora funcionará una universidad indígena. Además, apenas unos días atrás, anunció su retiro definitivo de la organización.
Críticas chilenas a la cumbre


Más allá de la apuesta de los jefes de Estado de Chile y Colombia, los cuestionamientos a Prosur han llegado desde diversos espacios, incluso desde el país anfitrión. El expresidente chileno Ricardo Lagos declaró a Radio Duna que "no puede haber una entidad latinoamericana que sea ideológica, eso no está en el orden de las cosas".

"Otra cosa es que haya una coincidencia en un momento dado porque en eso consiste la democracia", explicó, y dijo que puede suceder que América del Sur "esté más a la izquierda o más a la derecha por sus presidentes". Sin embargo, insistió en que no le parece "lo mejor para Chile el Prosur".

Vista de la Santiago de Chile. / Jose Luis Stephens / EyeEm / Gettyimages.ru

El periodista José Robredo analizó en diálogo con este medio que "el presidente Piñera se ha empeñado en fortalecer su liderazgo en la región aprovechando la oleada neoliberal que afecta a Latinoamérica y con ello busca dejar atrás el ostracismo regional de su primer gobierno".

Al mismo tiempo, apuntó que "la agenda internacional ha sido una herramienta para desviar la atención de una gestión mediocre, que ha tenido malos resultados económicos, que propone una agenda antiderechos y cuyo eslogan de campaña 'tiempos mejores' está muy lejos de cumplirse"."La agenda internacional de Piñera ha sido una herramienta para desviar la atención de una gestión mediocre, que ha tenido malos resultados económicos, que propone una agenda antiderechos y cuyo eslogan de campaña 'tiempos mejores' está muy lejos de cumplirse"José Robredo, periodista chileno

Robredo también destacó que en paralelo a la cumbre se llevarán a cabo "una serie de actividades de manifestación contra este encuentro". Además, parlamentarios de la oposición, "encabezados por el Frente Amplio chileno", declararon persona no grata al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, que llegó al país un día antes.
Al servicio del norte

Cuando Duque anunció que se daría nacimiento a este nuevo organismo no tuvo problemas en aclarar que Prosur coordinará acciones conjuntas para que "termine" el gobierno de Maduro en Venezuela, al cual calificó como una "dictadura".

Tomando en cuenta esto, el analista internacional Leandro Morgenfeld sostuvo que esta nueva organización "claramente tiene que ver con la estrategia estadounidense de dividir para dominar a los países de la región". "Este nuevo engendro que quieren poner en marcha" es una coordinación de "los Gobiernos de ultraderecha para atacar a lo que era el eje bolivariano y cada una de las opciones políticas que los desafían", agregó en comunicación telefónica.

Los presidentes de Brasil, Jair Bolsonaro, y Chile, Sebastián Piñera, en Brasilia, 1 de enero de 2019 / Marcos Correa / Reuters

Al respecto, llamó a "no confundirse" ya que este foro "más bien habría que caracterizarlo como 'Pronorte' porque no tiene nada que ver con fomentar una integración regional para tener mayor autonomía y negociar con las potencias extrarregionales con mayor fuerza".

Por el contrario, según el experto, "tiene que ver con empoderar a esos sectores y Gobiernos de ultraderecha que compiten semana a semana para ver quién se subordina más a las órdenes y los intereses de Washington".
"Prosur tiene que ver con empoderar a esos sectores y Gobiernos de ultraderecha que compiten semana a semana para ver quien se subordina más a las órdenes y los intereses de Washington"Leandro Morgenfeld, investigador y analista internacional

Cabe recordar que algunos países han rechazado sumarse a esta iniciativa. Es el caso de Bolivia, Venezuela y también Uruguay que, si bien asistirá, lo hará en calidad de observador.

En rueda de prensa el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, dijo que hay que evitar "cometer errores que se cometieron anteriormente". En ese sentido, consideró que si el problema de Unasur fue que tuvo "una determinada ideología política", generar otro proceso de integración "también con una finalidad ideológica política es cometer el mismo error anterior".

Continuando esa línea de análisis, Robredo dijo que "a pesar de que en palabras de Piñera no es un bloque 'ideológico' viene a cumplir con la agenda regional de los sectores conservadores, de extrema derecha y vinculados al Gobierno de de Donald Trump".

"Piñera, Duque, Bolsonaro y Mauricio Macri encabezan la oleada neoliberal que afecta al continente y que cuenta con la resistencia del movimiento social, las organizaciones de izquierda y las mayorías sociales", subrayó.

Finalmente, Morgenfeld explicó que Prosur no solamente busca "consolidarse para cristalizar la ofensiva conservadora en la región", sino también "debilitar a Cuba, Venezuela, Bolivia y México", que está teniendo una posición "mucho más soberana en términos de política exterior y no injerencia en los asuntos internos de otros países".

Santiago Mayor

jueves, 21 de marzo de 2019

Prosur: ¿Bye Bye Unasur, Hello Pronorth?




Prosur: ¿Bye Bye Unasur, Hello Pronorth?
 
Por Juan Gabriel Tokatlian
Página/12

La dramática situación en Venezuela --producto de fenómenos fundamentalmente internos y dinámicas complementarias internacionales que la han agudizado al máximo-- tuvo un efecto devastador para la diplomacia sudamericana: contribuyó al derrumbe de UNASUR a una década de su creación. Un conjunto de factores diversos convergieron en una coyuntura muy particular y ello hizo posible el deterioro y posterior desplome de aquel organismo de concertación sub-regional que tuvo, en sus primeros años, éxitos que merecen reconocerse y subrayarse. Desde 2014 se manifestaron cuestiones que facilitaron la irrelevancia y el declive de UNASUR: a) el gradual desinterés de Brasil --durante el segundo mandato de Dilma primero y aún con la breve presidencia de Temer después-- de invertir recursos diplomáticos en América del Sur; b) la desafortunada elección del ex presidente Ernesto Samper al frente de la Secretaría General de la Unión de Naciones Suramericanas; c) la acefalía en la conducción de UNASUR desde principios de 2017 en medio de distintas estrategias simultáneas de diferentes países destinadas más a la obstrucción de candidaturas que al logro de un candidato de consenso; d) el fracaso de las gestiones de buenos oficios auspiciadas por UNASUR con la participación de los ex mandatarios José Luis Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos, ante la profundización de la crisis en Venezuela en el marco de irresponsabilidades compartidas por parte del gobierno y de la oposición; e) el establecimiento del llamado Grupo de Lima en agosto de 2017 con el fin de debilitar, cercar y aislar al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela; f) la mediocre presidencia pro tempore de la Argentina entre abril de 2017-abril 2018 que nunca citó una cumbre de mandatarios, de cancilleres o de ministros de Defensa; g) la suspensión de la participación de la Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Paraguay en el bloque sudamericano justo cuando la presidencia pro tempore pasaba a Bolivia; y h) la salida definitiva de Colombia (agosto 2018) y Ecuador (marzo 2019) del mecanismo de concertación.

En breve, el comportamiento concreto de la mayoría de los participantes de UNASUR llevó a su descrédito y ocaso. Es como si los principales protagonistas hubieran optado, contra sus intereses de largo plazo para sostener un ámbito de acción conjunta con una voz unificada ante cuestiones regionales y globales, por una lógica de corto plazo dictada por cálculos político-electorales domésticos y por imaginar la quimera de una presunta “relación especial” individual respecto a Estados Unidos.

La sepultura de UNASUR --a la que, repito, muchos contribuyeron-- se materializó con la propuesta de los presidentes Duque y Piñeira de crear PROSUR. El cónclave de este viernes 22 de marzo en Santiago de Chile será el lanzamiento formal de esta iniciativa; iniciativa bastante inoportuna, aún ambigua y que parece una nueva fuga hacia adelante del multilateralismo regional que se caracteriza por su alta formalización y baja institucionalización. En los escasos pronunciamientos de sus proponentes se ha invocado que el propósito principal es la “defensa” de la democracia y de la economía de mercado, al tiempo que se ha puesto de manifiesto su vocación expresamente ideológica como producto del avance de las derechas y el retroceso del progresismo en el área.

¿A qué apunta esta propuesta todavía indefinida? Se inscribe, de algún modo, en un cambio de eje geopolítico del Atlántico al Pacífico en momentos en que el gobierno de Donald Trump acentúa los elementos de contienda, en desmedro de los de colaboración, en relación a China. Dos actores medios de la región --Colombia y Chile-- aprovechan el vacío de dirección y credibilidad del Brasil de Bolsonaro y de la desorientación estratégica de la Argentina de Macri. Es sorprendente que el otrora poderoso eje Buenos Aires-Brasilia haya quedado supeditado a las confusas aspiraciones de Santiago y Bogotá. Los postulados de corte neoliberal de los convocantes parecen generar una adhesión inmediata como si ello fuese funcional a un modelo de desarrollo productivo, inclusivo y competitivo de la región en medio de fuertes polarizaciones a nivel de todos los países de América del Sur. Habrá que ver, asimismo, en que traduce la idea de “defensa” de la democracia y de la economía de mercado.

La actitud hasta ahora poco constructiva --en el sentido de la ausencia de un aporte concreto a salidas pacíficas-- de los participantes del nuevo foro respecto a la angustiosa crisis venezolana, la resignada aceptación sin cuestionamiento a las sanciones materiales impuestas por Washington a Caracas y la desconsideración de alternativas exploratorias de diálogo político como las sugeridas por el Mecanismo de Montevideo (México y Uruguay más el CARICOM), el Grupo Internacional de Contacto para Venezuela (involucrando países de Europa y Latinoamérica) y aún por el Vaticano, insinúan que PROSUR está más inclinado a seguir al Norte que mirar al Sur.

En síntesis, asistimos a la inauguración de otra experiencia de comunidad sub-regional que sin un mínimo balance del precario estado de la integración en el área, se auto-postula como una modalidad novedosa de aglutinación a pesar del sesgo ideológico que lo caracteriza. Y lo hace en momentos en que Estados Unidos vuelve a proclamar la vigencia de la vetusta Doctrina Monroe y usar el discurso propio de la “diplomacia de las cañoneras”.



* Profesor Plenario de la Universidad Di Tella.

viernes, 15 de marzo de 2019

Entrevista sobre "Bienvenido Mr. President" en Weekly Asado (Wilson Center)


Friday, March 15, 2019
 

Q&A with Leandro Morgenfeld, author of “Bienvenido, Mr. President: De Roosevelt a Trump: Las visitas de presidentes estadounidenses a la Argentina”

U.S. Presidential Visits to Argentina

Q: President Macri had the unique opportunity to host two very different American presidents, Barack Obama and Donald Trump. Unlike other world leaders, Mr. Macri maintained good relationships with both, though the bilateral agenda has evolved. How did their visits reflect their different relationships with Mr. Macri and Argentina’s evolving relationship with the United States over recent years?
A: When he took office, Mauricio Macri began a foreign policy oriented toward what he called a “return to the world,” with the purpose of increasing exports, attracting investment and accessing international credit. As part of his strategy of alignment with the United States and European powers, he offered to host the Eleventh Ministerial Conference of the World Trade Organization and the G-20 leaders’ summit in Argentina. Additionally, he received U.S. President Barack Obama in March 2016 and President Trump in November 2018, and he was one of the first Latin American leaders to visit the Trump White House, in April 2017, despite having previously expressed support for Hillary Clinton. Indeed, Mr. Macri had portrayed himself as close to Mr. Obama, who had a better international image, but later took advantage of the business relationship he had cultivated with Mr. Trump in the 1980s to realign himself with the White House following the election. Meanwhile, the two recent U.S. presidential visits to Buenos Aires were distinct; Mr. Obama’s was bilateral, whereas Mr. Trump’s was part of a multilateral event.
Q: In your book, which came out before Mr. Trump’s visit to Buenos Aires last November, you characterize Mr. Trump’s trip for the G-20 as “una oportunidad excelente para dilucidar el estado de la relación bilateral.” How would you evaluate Mr. Trump’s visit? Would you consider Mr. Macri’s close relationship with Mr. Trump a political liability or asset? How did the public’s reaction differ from Mr. Obama’s visit, given Mr. Obama’s generally high public approval rating in Latin America?
A: The visit of the unpredictable and iconoclastic U.S. president, Donald Trump, was the most highly anticipated, and feared, by the Argentine Foreign Ministry for the G-20 gathering. In the eyes of the Argentine hosts, the fate of the summit depended on Mr. Trump’s attitude. San Martín Palace did not spare any gestures toward the current inhabitant of the White House. Mr. Macri’s former foreign minister, Susana Malcorra, had been careful with Argentina’s relationship with Washington, avoiding a return to the “carnal relations” of the 1990s. By contrast, her successor, the protocol expert Jorge Faurie, does not conceal his desire for close ties. Before the G-20, for example, Argentina announced Mr. Trump would participate in a State Visit lasting three of four days.
Ultimately, Mr. Trump only agreed to a breakfast with Mr. Macri. Indeed, the American tycoon seized every opportunity to belittle the G-20 summit, and even its host president. He declined an invitation for a gala dinner at the presidential residence, the Quinta de Olivos, scheduled for the Thursday before the summit. The next day, he made Mr. Macri wait a half hour before showing up for their Casa Rosada breakfast and bilateral meeting. As he and Mr. Macri posed for photographs, he could not hide his displeasure with the apparatus that transmitted simultaneous translation, and threw it to the floor. In his brief remarks, he reminisced about how handsome Mr. Macri had been in the early 1980s.
The subsequent bilateral meeting was also brief, and breaking with tradition, there was no joint statement or press conference. Instead, Mr. Trump’s spokeswoman, Sarah Huckabee Sanders, caused bilateral friction by reporting that both leaders had supposedly repudiated China’s predatory lending in Argentina. Mr. Faurie, eager not to disrupt the State Visit of Chinese President Xi Jinping after the G-20, quickly denied Ms. Huckabee Sanders’s account of the meeting.
Q: An important theme in your book is the impact of domestic politics and public opinion on the U.S.-Argentina relationship. In the next two years, both countries will hold highly polarized elections. In Argentina, there is a possibility that former President Cristina Fernández de Kirchner, who had a tense relationship with the U.S. government, might return to the Casa Rosada. Is the newly strengthened bilateral relationship durable, or subject to dramatic changes depending upon the leaders in both countries?
A: Regarding the Argentina-United States relationship, from when President Néstor Kirchner took office in 2003 until the 2005 Summit of the Americas, in Mar del Plata, the relationship had chiaroscuros. However, relations changed following Mr. Bush’s confrontation with Mr. Kirchner at the summit, and as Argentina focused on Latin American integration, and raised concerns that it was moving toward the Bolivarian axis led by Venezuela, Cuba, Bolivia and Ecuador. President Cristina Fernández de Kirchner oscillated during her eight years in the Casa Rosada between confrontation and agreement with Washington. After she won reelection in 2011, for example, she sought a reprochment with the White House, but without abandoning Mercosur, UNASUR and CELAC as tools for regional coordination.
Following Mr. Macri’s election in late 2015, there was a complete turn in the relationship with the United States, reaching a level of convergence similar only to that during the presidency of Carlos Menem, in the era of the Washington Consensus. The future bilateral relationship will depend on the result of Argentina’s October elections; if Mr. Macri is reelected, he will continue his close relationship with the White House, while a Peronist or kirchnerista triumph will result in greater autonomy from the United States, and a greater focus on Latin America.
Q: In your book, you highlight the role of social movements and popular protests during U.S. presidential visits. Do these demonstrations affect the domestic political impact of U.S. presidential visits, or taint the bilateral relationship? Despite Mr. Trump’s low approval rating in Argentina, why were there apparently few protests during his visit?
A: The book places the visits in the context of the bilateral, and regional, relationships, the objectives of each government, and the reactions they provoked in Argentina, both for and against the deepening of the relationship between both countries. Agricultural corporations, industrialists, the military, trade unions, social organizations, political parties, artists, student groups and intellectuals took advantage of the visits to express their demands, opinions, criticisms and desires related to the relationship with the government of the major global power.
Q: Until Mr. Macri’s 2017 visit to the Oval Office, the last time an Argentine president visited the White House was Carlos Menem in the 1990s, correct? What has been the impact of Argentine presidential visits to the United States on the bilateral relationship? What message does an Argentine president traveling to Washington send to the Argentine public and to the international community?
A: President Fernando De la Rúa visited Washington twice, and met with both President Bill Clinton and President George W. Bush, who also welcomed Néstor Kirchner in 2003.
The first Argentine president to visit the White House was Arturo Frondizi, in 1959. Later, President Raúl Alfonsín did the same, in the 1980s, and Mr. Menem visited Washington on several occasions in the 1990s. For some Latin American leaders, to be invited to the Oval Office represents proof of one’s international stature. But my question is, why? The challenge is to establish a non-subordinate relationship, despite the enormous power asymmetries. The significance of bilateral presidential meetings, whether in Washington or Buenos Aires, depends on the agendas and foreign policies. 


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jueves, 14 de marzo de 2019

Un golpe más contra la UNASUR y la integración latinoamericana


La desunión sudamericana

Ecuador deja la Unasur y quiere la sede

Página/12

El presidente ecuatoriano Lenín Moreno anunció que su país deja la Unión de Naciones Suramericanas creada en 2008. Informó que piensa quedarse con la sede edificada en Quito y que retirará de allí la estatua de Néstor Kirchner, primer secretario general del bloque. "Destrozan los sueños de la Patria Grande, pero volveremos", aseguró el ex mandatario Rafael Correa.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, anunció “el retiro definitivo” de ese país a la Unasur y, además de confirmar que pedirá la devolución del edificio donde tiene sede ese organismo regional, avisó que retirará la estatua del expresidente Néstor Kirchner, ubicada en la entrada del lugar. El anuncio no es casual. La semana que viene los presidentes de la región se reunirán en Chile para avanzar hacia la creación del Prosur, el espacio promovido por los gobiernos de derecha en el que Venezuela quedó excluida.
Ecuador es el segundo país en retirarse del organismo regional creado formalmente en 2008 con el impulso de los ex presidentes Hugo Chávez, Néstor Kirchner, Inacio Lula Da Silva y Rafael Correa. El primero en irse fue Colombia, mientras que Argentina, Brasil, Chile, Perú y Paraguay suspendieron el año pasado su participación en ese espacio.
El argumento que utilizó Lenín Moreno durante su anuncio fue que el bloque “se transformó en una plataforma política que destruyó el sueño de la integración”, y dijo que planea entregar la sede del organismo, ubicado en Quito, a la Universidad Indígena ecuatoriana.
Es que la salida de ese país no solo es un gesto a los gobiernos de derecha de la región sino que también implica el desfinanciamiento de la sede. “No consignaremos ni un solo centavo más, ni un aporte más al presupuesto de la organización”, aseguró.
Inmediatamente después de este anuncio, el ex presidente Rafael Correa cuestionó la decisión -a la que calificó como una “traición” no solo a su patria “sino a toda América latina”- y sostuvo que, por ella, “Moreno pasará al basurero de la historia latinoamericana”. “No podrán matar los sueños”, remarcó.
Con el abandono de Ecuador y Colombia, el bloque que unió a 12 países y que en la década pasada concentró la articulación de políticas anticolonialistas y a favor de la integración económica y política, quedó reducido a un grupo de cinco: Bolivia, Guyana, Surinam, Uruguay y Venezuela.
El vaciamiento de la Unasur es una señal de apoyo a la iniciativa del presidente chileno Sebastián Piñera, de crear el Prosur, un foro sudamericano que la semana próxima ajustará puntadas en la capital de ese país y a la que asistirá el argentino Mauricio Macri.

La cita será el próximo viernes 22 y se prevé que participarán los jefes de Estado que integran el Grupo Lima y que respaldan la iniciativa de Estados Unidos de hacer caer el gobierno constitucional de Nicolás Maduro, en Venezuela. Durante la reunión que tendrá lugar en Santiago de Chile, los mandantarios elaborarán una declaración contra el gobierno bolivariano y, según se prevé, de conformación del Prosur.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Invitación Presentación "América latina: una integración regional fragmentada y sin rumbo"

"América latina: una integración regional fragmentada y sin rumbo"

Jueves 21/03/2019 - 18:00hs (Hipólito Yrigoyen 1116, 5º piso, CABA).
PRESENTACIÓN DEL LIBRO

El jueves 21 de marzo de 2019, a las 18, se presentará el libro "América latina: una integración regional fragmentada y sin rumbo", un material publicado conjuntamente entre el IADE y CLACSO.
La actividad contará con la exposición de Claudio Lara (Chile), Consuelo Silva (Chile), Ramiro Bertoni (Argentina), Julián Kan (Argentina), Jorge Marchini (Argentina).
Modera Sergio Carpenter, secretario del Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE).
La presentación tendrá lugar en el Aula Mosconi del Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (Hipólito Yrigoyen 1116, 5º piso, CABA).

Sobre el libro

El presente libro es resultado de una serie de contribuciones hechas por destacados miembros del Grupo de Trabajo “Integración y Unidad Latinoamericana” a lo largo del año 2018. Originariamente inspiradas por el debate y los interrogantes surgidos durante la reunión anual del grupo realizada en Buenos Aires los días 06 y 07 de noviembre de 2017, cuyo propósito fue analizar la crisis del multilateralismo y su impacto sobre el hemisferio - con foco en los procesos de integración regional. En el mes siguiente de ese mismo año, se continuó profundizando en dicha discusión paralelamente a la realización de la Reunión Ministerial de la Organización Mundial de Comercio que sesionó en la ciudad de Buenos Aires.

martes, 12 de marzo de 2019

Invitación: Primer encuentro de reflexión sobre las Relaciones Internacionales "Construyendo comunidad: un balance de las RRII desde Argentina"




Invitamos a enviar trabajos sobre el eje "Agenda internacional contemporánea: Estados Unidos", para participar en el “Primer encuentro de reflexión sobre las Relaciones Internacionales” organizado por la Asociación de Estudios de Relaciones Internacionales Argentina (AERIA - Asociación de Estudios de Relaciones Internacionales Argentina) bajo la premisa de convocar a especialistas locales e internacionales a reflexionar sobre las principales agendas de trabajo sobre lo internacional y que permiten impulsar un diálogo entre académicos de diversas instituciones del país y de la región. 


Para enviar una propuesta de panel o artículo ir al siguiente formulario: https://docs.google.com/…/1FAIpQLSdAON1LQpUlzbGC4U…/viewform


Enviar también las propuestas sobre el eje Estados Unidos a leandromorgenfeld@hotmail.com



Primer encuentro de reflexión sobre las Relaciones Internacionales
"Construyendo comunidad: un balance de las RRII desde Argentina"

Asociación de Estudios de Relaciones Internacionales Argentina (AERIA)

23 y 24 de mayo de 2019
Universidad Metropolitana (UMET)
Buenos Aires, Argentina

El campo de los Estudios Internacionales se encuentra en constante proceso de expansión y crecimiento. Especialmente en los últimos años, numerosos enfoques y perspectivas han nutrido los debates de la disciplina, ampliando de manera considerable su ámbito de incidencia. Nuevos actores, procesos y escenarios intervienen de manera interconectada desafiando las estructuras e instituciones establecidas presentando nuevos interrogantes a la manera de teorizar y analizar el mundo.
En este marco es que se plantea el “Primer encuentro de reflexión sobre las Relaciones Internacionales” de la Asociación de Estudios de Relaciones Internacionales Argentina (AERIA) bajo la premisa de convocar a especialistas locales e internacionales a reflexionar sobre las principales agendas de trabajo sobre lo internacional y que permiten impulsar un diálogo entre académicos de diversas instituciones del país y de la región. Partimos de la idea de que toda la disciplina se verá enriquecida y fortalecida en tanto el intercambio sea más fluido entre todos y todas los/as miembros de la comunidad académica.
Recepción de propuestas: 15 de abril
Recepción de artículos: 15 de mayo


Ejes temáticos
 Agenda internacional contemporánea: Brasil - Esteban Actis
 Agenda internacional contemporánea: China – Florencia Rubiolo / Juliana González Jáuregui
 Agenda internacional contemporánea: Estados Unidos – Leandro Morgenfeld
 Análisis de la política exterior – Cecilia Míguez /Alejandro Simonoff
 Cooperación Sur-Sur - Bernabé Malacalza / Carla Morasso
 Derecho Internacional – Juan Pablo Scarfi / Mauro Vega
 Economía política Internacional – Paola Baroni / Pablo Nemiña
 Feminismo, género y Relaciones Internacionales – Rocío Cerdá
 Historia de las Relaciones Económicas Internacionales - Agustina Rayes
 Medio ambiente y cambio climático – Pilar Bueno / Christopher Kiessling
 Metodología de las Relaciones Internacionales - Leandro Sánchez
 Movimientos sociales trasnacionales – María Inés Fernández Álvarez / Julián Kan (AC)
 Multilateralismo y gobernanza global – José Fernández Alonso / Alejandro Frenkel
 Recursos naturales estratégicos - Gustavo Lahoud / Ignacio Sabbatella / Hayley Stevenson
 Regionalismo – Juliana Peixoto / Daniela Perrotta (AC)
 Relaciones entre Argentina y el Gran Medio Oriente - Ariel González Levaggi
 Seguridad internacional – Julio Burdman (AC) / Mariela Cuadro
 Teoría de las Relaciones Internacionales - Bruno Dalponte
CONVOCATORIA
La convocatoria se realizará a través de dos vías:
 La primera vía será a través de los coordinadores de los ejes, quienes convocarán e identificarán los expositores/especialistas que trabajen la temática del eje que coordinan.
 La segunda vía será a través de una convocatoria abierta impulsada desde la asociación.
De todos los trabajos, artículos y ponencias recibidos, serán los coordinadores los encargados de seleccionar y organizar los trabajos en los diversos paneles.
TIPOS DE PROPUESTAS
Artículos
Los artículos pueden ser enviados tanto de manera individual como en el marco de una propuesta de panel a través del siguiente FORMULARIO. Las propuestas deben contar con título, resumen, tres palabras clave y el nombre del autor para poder ser enviadas. Los títulos no pueden tener más de 50 palabras y los resúmenes no deben exceder las 200 palabras.
Los documentos finales pueden ser ponencias de 4-5 páginas o, en el caso de querer ser incorporados en la compilación que se realizará posterior al encuentro deberán enviar el artículo en formato libre (máximo 20 páginas) una vez concluido el evento. Fecha límite de recepción de artículos para compilación: 1 de junio de 2019
Tenga en cuenta que si ha enviado un artículo en el marco de una propuesta de panel, no debe enviarlo de manera individual una segunda vez.
Paneles
Los paneles deben tener título, resumen y palabras clave, y deben incluir entre 4 y 6 artículos (completos con título, resumen, tres palabras clave y el nombre del autor) y por lo menos un moderador y/o comentarista. Los títulos no pueden tener más de 50 palabras y los resúmenes no deben exceder las 200 palabras.
Tenga en cuenta que los artículos enviados en las propuestas de panel no deberán ser enviados de manera independiente del mismo una segunda vez. Serán priorizados los paneles cuyos miembros provengan de distintas instituciones.

INSCRIPCIÓN
El envío de propuestas se realiza a través del FORMULARIO correspondiente. Una vez ingresado como tal, podrá cargar sus propuestas para que sean consideradas por los coordinadores de programa.
Asimismo, los académicos que participen con sus ponencias recibirán la membresía por un año a la Asociación, lo que les dará acceso a las actividades y servicios de la misma.
Una vez que reciba la confirmación de aceptación de su propuesta, podrá enviar la ponencia hasta el 15 de mayo a encuentrosaeria@gmail.com

COSTOS Inscripción

- Expositores: AR$ 300*
- Asistentes: AR$ 150*
- Estudiantes de grado: GRATIS
* Incluye la membresía a AERIA por un año

viernes, 1 de marzo de 2019

Estados Unidos reprocha a Guaidó el fracaso de su política golpista en Venezuela, pero Macri igual lo recibe hoy con todos los honores en la Quinta de Olivos


Ahora EEUU reprocha a Guaidó fracaso en política golpista en Venezuela

Prensa Latina

La derrota militar del autoproclamado “presidente encargado” de Venezuela, Juan Guaidó, al no lograr hasta hoy la adhesión de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), fue reprochada por el vicepresidente de EEUU, Mike Pence.
La autoridad de Washington recriminó al presidente de la Asamblea Nacional (AN) en desacato por los fracasos sostenidos luego de su reconocimiento el pasado 23 de enero, acciones que no han permitido justificar la intervención militar diseñada por la Casa Blanca.
La revelación la realizó el portal argentino de noticias 'La Política Online', donde describió que el reclamo tuvo lugar en la reunión del autodenominado Grupo de Lima, el pasado lunes en Bogotá, Colombia.
De acuerdo con el medio, "Pence trazó al presidente ‘encargado’ Juan Guaidó, un duro diagnóstico de todo lo que estaba fallando en la ofensiva contra el régimen chavista. El mayor reclamo fue por la continuidad de la adhesión de las FANB" al presidente legítimo, Nicolás Maduro.
Guaidó, de acuerdo con el análisis de la plataforma digital, había prometido al gobierno estadounidense que si la mayoría de los líderes mundiales lo reconocían como supuesto presidente de Venezuela, al menos la mitad de los oficiales de la FANB desertaría, hecho que no ocurrió.
Por otra parte, el miembro del partido opositor Voluntad Popular tampoco logró el respaldo del 50 por ciento de los 194 países que conforman la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Otra de las afirmaciones falsas del parlamentario consistió en asegurar que la base social seguidora del sistema socialista liderado por Maduro estaba ‘desintegrada’, una afirmación que tampoco resultó cierta.
En la capital neogranadina el funcionario norteamericano también cuestionó la actitud poco comprometida de los millonarios venezolanos que viven en el exterior. "Se esperaba un aporte más decidido de dinero para financiar el pase de policías, militares y políticos a la esfera de Guaidó. Hasta ahora no ocurrió", reseña 'La Política Online'.
Ante estos hechos, importantes centros de decisión internacional aliados a la presidencia de Donald Trump comenzaron a alertar que la oposición venezolana "podría perder el momento" que supuestamente ganó con la irrupción de Guaidó.
Por su parte, el Gobierno bolivariano declaró como uno de los principales fracasos del miembro de la AN de conjunto con EEUU la imposibilidad de ingresar al país sudamericano el pasado 23 de febrero la supuesta ayuda humanitaria, -como tanto lo anunciaron-, mecanismo empleado para justificar la intervención.
Luego de esa derrota, Guaidó dijo que los acontecimientos de ese día "me obligan a tomar una decisión: plantear a la comunidad internacional de manera formal que debemos tener abiertas todas las opciones para lograr la liberación de esta Patria".
Sin embargo, la propuesta la rechazó el propio Grupo de Lima, que en un comunicado insistió en la permanencia de los ataques contra el Gobierno constitucional venezolano, solo que "sin uso de la fuerza".

Texto completo en: https://www.lahaine.org/iF6