Josefina Vidal conversa con la prensa que asistió a las conversaciones en Washington.
Poco después de las
conferencias de prensa
que dieron por terminadas las conversaciones entre los gobierno de
Washington y La Habana en la capital estadounidense, Josefina Vidal
conversó informalmente con los periodistas cubanos que asistimos a este
encuentro.
La Directora General de Estados Unidos de la Cancillería cubana trae
la sonrisa fresca, la calma con la que ha hablado unos minutos antes en
el Departamento de Estado. De pie, en el salón de la Oficina de
Intereses de Cuba acondicionada como sala de prensa -la primera vez que
ocurre en muchísimos años-, contesta ahora todas las preguntas que nos
hacíamos en esta jornada, y aquellas que surgieron al calor de la
conversación con la que cierra nuestra presencia en Washington.
Diferencia entre establecer relaciones diplomáticas y abrir las embajadas
Cuando revisas la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas
no hay una receta sobre cómo se restablecen relaciones, cómo se abren
embajadas. Hemos estudiados distintas experiencias y hay de todo.
Hay procesos que han comenzado con la apertura de una oficina de
contacto, que en nuestro caso no sería necesario porque ya tenemos
Oficinas de Intereses. Se da luego el paso de restablecer las relaciones
diplomáticas precedidas de un anuncio, como sucedió en el caso nuestro,
en el que primero los presidentes o algún otro funcionario de alto
nivel hacen el anuncio y dan a conocer el acuerdo de restablecer
relaciones y después es que viene el paso formal del restablecimiento de
las relaciones mediante un intercambio de notas o de cartas.
En algunos lugares ocurre todo al unísono: en ese mismo acto de
formalización se restablecen las relaciones y se decide la apertura de
las embajadas. Sin embargo, hay muchos países en los que ha ocurrido el
restablecimiento y, unos meses después, la apertura de las embajadas.
Por tanto, no hay una receta.
Ciertamente abunda como experiencia, como práctica que se
restablezcan relaciones y se abran embajadas simultáneamente, en el
mismo momento. Pero estos procesos se pueden hacer por separado.
En el caso nuestro vemos que hay dos asuntos que hemos planteado y
que consideramos importante resolver antes de dar esos dos pasos. Está
el tema de la exclusión de la lista terrorista, que nosotros vemos
asociado al acto de restablecimiento como tal; y está el de la situación
bancaria de la Oficina de Intereses de Cuba, más asociada al
funcionamiento de una misión diplomática. Por tanto, a nuestro modo de
ver no es necesario meterlo todo en un paquete porque si, por ejemplo,
dentro de algunas semanas nosotros recibimos alguna noticia
satisfactoria en relación con el tema de la exclusión de Cuba de la
lista Terrorista, creo que ya podremos estar listos para entonces
empezar a conversar sobre cómo formalizar el restablecimiento de las
relaciones.
A lo mejor se recibe esa noticia y no necesariamente EEUU ha
encontrado una solución al tema bancario de la Oficina de Intereses. Y
perfectamente en un escenario de esa naturaleza se pudiera decir: “OK,
se restablecen las relaciones” y las aperturas de las embajadas se
difieren en el tiempo, hasta que se creen las condiciones apropiadas
para el funcionamiento de la nueva misión.
Por eso tratamos de separar, porque no están ambos asociados al
proceso de restablecimiento. Uno tiene que ver más con el funcionamiento
de la misión diplomática.
¿Abrirán las embajadas antes del 10 de abril?
Sin embargo, Jacobson hoy aseguró que antes del 10 de abril
–inicio de la Cumbre de las Américas en Panamá- van a estar abiertas las
embajadas. ¿Usted comparte esa percepción?
Si ella dijo eso, evidentemente a lo mejor ellos tienen razones para
pensar que para esa fecha se habrá resuelto la situación bancaria, que
es lo que estaría más vinculado a la apertura formal de una embajada.
Nosotros sabemos que el Departamento de Estado y el gobierno de EEUU
están trabajando, como yo lo dije, en los dos temas que han sido una
preocupación para Cuba desde el mes pasado cuando nos reunimos. Eso (las
declaraciones de Jacobson) pudieran interpretarse como un síntoma de
que a lo mejor, como resultado de ese trabajo que ellos nos dicen que
están haciendo, piensan que pudieran tener algo concreto que ofrecer
para ese fecha.
Los escollos más importantes en las negociaciones de hoy
-Jacobson se refirió a grandes problemas entre Cuba y EEUU
que se pusieron sobre la mesa, pero ellos mantienen que siguen
comprometidos con la reapertura de las embajadas. ¿Cuáles fueron los
escollos más importantes en el diálogo?
No sé si ella incluyó en esa categoría los dos problemas que
mencioné, la exclusión de Cuba de la lista terrorista y la solución
bancaria para nuestra oficina. Por supuesto, seguimos abordando un tema
que es la interpretación que ambos países hacemos sobre lo que plantea
la Convención de Viena en relación con las funciones de una misión
diplomática y la conducta que deben seguir los funcionarios. Creo que
ahí hay interpretaciones un poco diferentes.
Hoy avanzamos un poquito más para que cada parte conozca cómo
interpretamos esto y a qué aspiramos, con vistas a que, cuando se
restablezcan las relaciones y se abran las embajadas, estemos realmente
teniendo como un nuevo punto de partida, para comenzar sobre bases
radicalmente distintas a lo que han sido hasta el día de hoy las
relaciones a ese nivel entre nuestros dos países.
Reuniones de expertos en Cuba
Traté de explicar hoy que una cosa no tiene que ver con la otra:
podemos estar trabajando en función de solucionar todo lo que debe ser
resuelto para restablecer relaciones y abrir las embajadas y, al mismo
tiempo, en un plano paralelo trabajar en temas de interés común. Esa
siempre ha sido una posición de Cuba, y nosotros pensamos firmemente que
tenemos muchas oportunidades de las cuales beneficiarnos por nuestra
cercanía, por la visión que tenemos sobre algunos temas vinculados a las
Seguridad Nacional. Y no es nuevo. Desde hace dos o tres años ya
nosotros habíamos iniciado un grupo de conversaciones a nivel técnico,
entre expertos, pero entre los expertos de gobiernos, de reuniones
oficiales, sobre muchísimos temas de interés común.
Enumeré hoy algunos como la seguridad de la aviación, la seguridad
aérea, la prevención y las respuestas a derrames de petróleos en alta
mar en operaciones de perforación en aguas profundas; el correo postal,
un tema abierto desde el 2009; la trata de personas; la prevención de
fraude migratorio –el fraude de documentos-. Todos son temas en los que
hemos estado trabajando desde antes, pero hoy precisamos algunos
detalles sobre otros temas.
Hay temas nuevos que se abrirán próximamente. Ahí tenemos una reunión
entre científicos del gobierno de Cuba y de EEUU sobre áreas marinas
protegidas. Acabo de participar en La Habana en una reunión sobre cartas
náuticas e hidrografía. Vamos a estar recibiendo delegaciones de EEUU
para hablar sobre las Tecnologías de la Información y las
Telecomunicaciones. Vamos a iniciar el diálogo que Cuba propuso sobre
Derechos Humanos. Próximamente una delegación de expertos cubanos debe
venir a Washington para hablar de la expansión de los servicios aéreos
entre ambos países.
Hay una lista interminable de posibilidades para seguir ampliando
nuestro diálogo a nivel técnico y a nivel oficial, para establecer una
comunicación más estrecha con al aspiración de llegar a mecanismos de
cooperación en varios de temas.
En el año 2002 propusimos un acuerdo sobre el tema, retomamos esa
propuesta en el 2010 y es un tema en el que yo espero que próximamente
podamos empezar a conversar. Hemos estado intercambiando algunas ideas
sobre este asunto, porque ya tenemos una experiencia positiva en
colaboración de casos con resultados beneficiosos para ambos países. Hay
una oportunidad en los próximos meses para iniciar una conversación más
formal en este tema.
Telecomunicaciones
Específicamente en el tema de las telecomunicaciones, ¿la parte
norteamericana ha manifestado su voluntad de cooperar con las
instituciones gubernamentales cubanas y las empresas que son de
propiedad estatal en este sector en Cuba?
Es un tema que hay que verlo desde dos ángulos. Está la cuestión
empresarial, que sigue su curso sin participación directa de los
gobiernos, aún y cuando los gobiernos tienen algunas decisiones que
tomar, para aprobar algún tipo de negocios en esta área.
Por ejemplo, ya había dicho en enero que la Empresa de
Telecomunicaciones de Cuba, ETECSA, está abierta a sostener intercambios
de naturaleza comercial con contrapartes y empresas norteamericanas. De
hecho ya la semana pasada, una empresa mediana, IDT, anunció que ha
logrado un acuerdo con ETECSA dirigido a restablecer las comunicaciones
telefónicas directas entre Cuba y Estados Unidos.
Esto es un contrato que ya está preliminarmente acordado entre ambas
partes, pero que ahora debe ser aprobado en Estados Unidos por la
Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), que es una entidad
gubernamental. Pienso que en los próximos días vamos a tener un
resultado concreto de cuál es la opinión de esa agencia del gobierno
norteamericano en relación con esto.
En paralelo, cuando digo intercambios oficiales en las nuevas
tecnologías de la información y las comunicaciones, me estoy refiriendo a
que hay un interés del Departamento de Estado en visitar Cuba. El
Departamento de Estado tiene una división que se encarga de esos
asuntos, para promover el uso de las tecnologías. Ellos han manifestado
interés en visitar Cuba, y esa es una de las visitas que se podrían
concretar en las próximas semanas.
Líneas aéreas Cuba-USA
En lo relativo a la transportación aérea, ¿se refiere sólo a los vuelos charters o al establecimiento de líneas aéreas?
Sí, la idea es empezar a conversar sobre cómo podemos pasar de esto
que tenemos hasta hoy, que son operaciones de vuelos charter a vuelos de
naturaleza regulares comerciales. Por supuesto, estamos hablando del
inicio de esta conversación. Estas negociaciones siempre toman tiempo,
ustedes saben que son negociaciones donde se hace valer el principio de
reciprocidad. No sólo serían vuelos de aquí hacia allá, sino también de
Cuba a los Estados Unidos, por tanto sería un proceso que lleve algún
tiempo. Pero yo creo que lo importante es dar el primer paso de un tema
que, hasta ahora, no había estado en las agendas de ninguno de los dos
países.
Encuentros en Washington
Usted anunció ayer que iba a tener un grupo de encuentros acá en Washington, aprovechando su estancia… ¿Cuál ha sido el saldo?
Bien. Positivo. Nos reunimos con miembros del Congreso de Estados
Unidos que han tenido un interés de larguísima data por mejorar las
relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Alguno de ellos han tenido un
papel protagónico en los resultados de los últimos meses, por tanto era
nuestro deber, cuando vinimos a Washington por primera vez después del
17 de diciembre, hacer una visita de cortesía a esos miembros del
Congreso que tan infatigablemente trabajaron durante muchos, muchos,
muchos años para vivir este momento y la posibilidad de un acercamiento
real entre nuestros países.
Y me reuní con representantes del sector empresarial. Algunos de
ellos han visitado Cuba, otros están a punto de hacerlo. Tienen mucha
curiosidad por conocer Cuba, por saber cómo funciona Cuba y traer un
poco de información para Estados Unidos y ver qué posibilidades hay de
concretar algún tipo de operación empresarial o comercial a partir de
las regulaciones que se publicaron en Estados Unidos para modificar la
implementación de algunos aspectos del bloqueo.
Visitarán Cuba funcionarios del Departamento del Tesoro y de Comercio
Usted ha hablado de la posibilidad que tiene Obama de avanzar
hacia la flexibilización del bloqueo. ¿Alguno de estos temas se ha
hecho llegar a la parte norteamericana?
Sí, lo hemos hablado. De hecho olvidé decir, que entre las visitas
que nosotros debemos recibir próximamente en Cuba está una de los
Departamentos de Estado, de Comercio y del Tesoro, para que puedan
reunirse no sólo con el MINREX, sino con otros Ministerios en Cuba, con
los bancos cubanos. Nuestras instituciones necesitan más detalle, mas
información, mas claridad, sobre las regulaciones publicadas, cuál es su
real alcance y qué se puede hacer con vista a llevar a vías de hecho
algún tipo de negocio o de operación concreta.
Me parece que es una visita importante, porque hay dudas, hay
preguntas. Siempre el marco regulatorio para comprenderlo es complicado.
Hemos hecho un intento a través de nuestros abogados de tener este tipo
de clarificación, pero nada mejor que el contacto directo entre esas
personas que estuvieron encargadas de redactar las regulaciones y las
personas que en Cuba tentativamente estarían involucradas en la
concreción de esas operaciones para saber, desde un inicio, cómo podemos
trabajar, qué se puede hacer y cuáles son los límites que todavía
tenemos que vencer.
El tono de las conversaciones en Washington
Hay un cambio en la atmósfera general de las conversaciones, del tono, del lenguaje que se usa.
Y se nota mucho más cuando se compara con épocas pasadas, como la
época en que yo estuve aquí, en pleno comienzo del gobierno de Bush. Esa
etapa fue realmente un proceso acelerado de deterioro de lo poco que se
había logrado hasta ese momento al final del gobierno de Clinton.
Evidentemente, hay un interés por tener una actitud distinta, una actitud respetuosa, no podía ser de otra manera.
El respeto fue la clave del éxito que condujo a los anuncios del 17
de diciembre, y yo creo que de ambas partes hemos hablado con mucha
franqueza -debo decirlo-, con mucha honestidad, que a nosotros nos
caracteriza mucho, bastante.
Con mucha libertad hemos hablado cada cual de lo que pensamos, pero
yo debo reconocer que con absoluto respeto, y de manera educada,
civilizada, han sido conversaciones de un alto nivel profesional.
La señora Jacobson dijo que le complace seguir conversando con usted. ¿Piensa lo mismo?
Si claro, a ella la conocemos ya desde hace tres o cuatro años, y
creo que ha sido importante la experiencia acumulada para llevar
adelante estas conversaciones.
¿Facilita eso también?
Sí, claro, conocer a las personas siempre facilita