miércoles, 16 de mayo de 2018

Festival Latinoamericano en Plaza de Mayo por la libertad de Lula y justicia por Marielle Franco: sábado 19/5, 18hs




Lula Festiva: Latinoamérica en emergencia

Buenos Aires, 19 de mayo de 2018


De la urgencia de la acción política y del poder celebratorio nace “Lula Festiva, Latinoamérica en emergencia”: Juana Molina, Liliana Herrero, Juan Falú, Sudor Marika, son algunas de las voces que se unen a este grito de rabia por la libertad de Lula y al pedido de justicia por Marielle Franco.
En el entramado latinoamericano de redes se teje el Lula Festiva, a realizarse el próximo 19 de mayo a las 18 hs en la plaza que cobija memoria y lucha, y que pretende llenar de la masividad que tantas veces hizo temblar la tierra enfrentando las injusticias y el avance del poder conservador, Plaza de Mayo.
Nos aliamos para denunciar los límites de la democracia formal y el modo en que actúa la derecha golpista y patriarcal en la toda la región.
Sumamos apoyo de sectores sindicales, movimientos sociales, medios de comunicación independientes, organizaciones feministas y de derechos humanos, trabajadoras y trabajadores de la cultura; delineando así un tejido colectivo en estado de lucha y alerta. Posicionamos a la cultura como motor de apropiación de hechos políticos y por eso creamos de manera transversal y autogestiva un festival de música en clave celebratoria, pero con determinación política. El fesval será el puntapié inicial para impulsar una caravana rumbo a Curitiba, lugar en donde Lula da Silva se encuentra privado de su libertad. Allí habitaremos la Casa de la Democracia.
Se trata de un espacio de visibilidad y resistencia preparado para recibir a militantes, activistas, comunicadoras y comunicadores de todo el mundo.

Organizan: Emergentes (ARG), Mídia NINJA (BRA), Ni Una Menos (ARG), Media Red (URU), CTEP (ARG), CGT (ARG), CLACSO (América Latina), Revista Crisis (ARG), Centro Cultural de la Cooperación, ATE (ARG), CTA Autónoma (ARG), CTA de los trabajadores (ARG) junto con los aliados, Telartes (BOL), Proderechos (URU), Códigos Libres (VEN) y Cultura de Red (América Latina).

lunes, 14 de mayo de 2018

Macri habló recién con Trump para que lo apoye en negociaciones con el FMI, como en su momento hicieron Menem, De la Rúa y Duhalde. El dólar, mientras, se disparaba arriba de 25 pesos

El Presidente busca sumar más apoyo, tras el respaldo de varios países de la región y Europa


Macri habló por teléfono con Trump a días del inicio de negociaciones con el FMI

El Presidente busca sumar más apoyo, tras el respaldo de varios países de la región y Europa
La Nación

La llamada tan ansiada llegó puntual apenas pasadas las 10. A esa hora, el presidente norteamericano Donald Trump y su par argentino Mauricio Macri conversaron unos diez minutos con el trasfondo de la estampida del dólar y el acuerdo con el FMI como motivos centrales de preocupación del Gobierno. Estuvieron presentes durante la conversación el jefe de gabinete Marcos Peña y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo.
El contacto entre ambos había sido anticipado por el empresario Cristiano Ratazzi el viernes luego de la reunión que sostuvieron varios de los principales hombres de negocios del país con el Presidente en la quinta de Olivos.
En aquella reunión, y mientras el dólar no detenía su marcha ascendente, Macri les anticipó a los empresarios que hablaría con Trump, en momentos en que el Gobierno negocia con el FMI los términos del préstamo stand-by que recibiría el país, y que le permitiría salir del "sofocón financiero" en el que se encuentra desde hace dos semanas.
"El lunes a la mañana Macri va hablar con Trump, que está totalmente a favor", dijo el CEO de Fiat en declaraciones radiales luego de la cumbre en Olivos. Mientras Macri y Trump hablaban, el dólar superó la barrera de los $25 pesos.
Pero el estadounidense no será el único respaldo que busque Macri por estas horas. Ante el panorama actual, con un dólar que oscila entre los 24 y los 25 y que complica a la economía, el Gobierno espera el apoyo de gobernadores opositores, por lo que convocó a una nueva ronda de conversaciones en Casa Rosada.
El sábado pasado, el Presidente habló telefónicamente con su par del gobierno español, Mariano Rajoy , en una comunicación en la que el país ibérico se sumó al respaldo ya brindado por Japón, Chile, Brasil, China, Holanda, México y Francia a las negociaciones abiertas con el Fondo.
El anuncio de la apertura de conversaciones ocurrió el miércoles, cuando en un mensaje grabado Macri confirmó haber solicitado "una línea de apoyo financiero para la Argentina" al FMI ante las condiciones "más complejas" que existen a nivel nacional.

"Esto nos va a permitir fortalecer este programa de crecimiento y desarrollo, dándonos un mayor respaldo para enfrentar este nuevo escenario global y evitar crisis como las que hemos tenido en nuestra historia", agregó entonces el Presidente.

domingo, 13 de mayo de 2018

"ELLOS O NOSOTROS". Por Claudio Katz



ELLOS O NOSOTROS

Por Claudio Katz[1]

Siempre se supo que Macri gobernaba para los ricos y que su modelo económico desembocaría en una gran crisis. La primera afirmación quedó corroborada por la redistribución regresiva del ingreso perpetrada en los últimos dos años. La segunda comenzó a verificarse con la corrida cambiaria de la última semana.
Está temblando un modelo neoliberal asentado en enormes desequilibrios externos y fiscales solventados en el endeudamiento externo. Todos imaginaban que la financiación iba a durar hasta el 2019, pero el fin de la película se adelantó en forma imprevista.
Wall Street anunció en marzo que no aceptaría más bonos. El gobierno maquilló esa negativa con un engañoso anuncio de mayor financiación local, pero los capitales golondrinas captaron de inmediato el significado de la sequía. Emitieron la orden de retirada y comenzó la incontenible trepada del dólar.
La financiación se ha cortado por la desconfianza de los acreedores. Intuyen la futura insolvencia del deudor argentino. Por eso las calificadoras bajaron el pulgar, el riesgo país aumenta y la prensa especializada describe escenarios dramáticos.

UNA CONSECUENCIA DEL MODELO

La fragilidad del sector externo es el punto más crítico del esquema actual. Los bancos retiraron los créditos, al notar la ausencia futura de los dólares requeridos para sostener el endeudamiento. Observan la magnitud el déficit externo, que el año pasado superó los 30.000 millones de dólares (5% del PBI).
            El bache central se localiza en la esfera comercial. El desbalance de 8000 millones del 2017 marcó un récord histórico. Ha sido generado por las fantasías librecambistas del oficialismo, que abrió el mercado a todo tipo de importaciones.
Mientras que en el mundo impera una dura negociación de aranceles, Argentina se ha transformado en un depósito de cualquier excedente. Para colmo, las exportaciones se frenaron, como resultado de la apreciación cambiaria que genera el ingreso de capitales especulativos.
            El desbalance en el plano financiero es igualmente dramático. La salida de divisas acompaña a Macri, desde el mismo día que imaginó la incumplida la lluvia de dólares. La remisión de utilidades ha sido tan sostenida como la fuga de capital. Ese drenaje es congruente con la eliminación de todas las regulaciones a la actividad financiera. Los controles en el circuito bancario fueron desarmados, con la misma velocidad que se anuló la obligación de liquidar los dólares de la exportación.
            En la misma desprotección se asienta la bicicleta financiera de los fondos que lucran con la altísima rentabilidad de los bonos argentinos. Las delirantes tasas de interés que aseguran ese negocio, destruyen cualquier posibilidad de inversión productiva. El malgasto de las divisas ha incluido también el despilfarro en el turismo. Esa hemorragia fue incluso celebrada por varios ministros como un maravilloso ejemplo del “retorno al mundo”.
El agujero fiscal es también impresionante. Bordea el típico porcentual del PBI (6-7%), que tradicionalmente precipitó los grandes terremotos de la economía. El gobierno resalta la envergadura de ese déficit y lo presenta como un mal ajeno que debe administrar. Con gestos de compasión, afirma que debió mantenerlo para financiar el gradualismo y evitar mayores sacrificios de la población. Pero oculta que todos los desequilibrios derivan del modelo en curso y no del ritmo de su implementación. Si hubiera apretado el acelerador del mismo combo neoliberal, el desastre sería infinitamente superior.
            Cuando los funcionarios despotrican contra la costumbre de “gastar más de lo que ingresa”, ubican todas las desgracias en el primer componente. Olvidan que la recaudación quedó seriamente afectada por la reducción de los impuestos a los exportadores. Tampoco señalan que el blanqueo no revirtió la evasión. Argentina figura en el quinto puesto mundial de ese flagelo y la moda oficial de proteger patrimonios en empresas “off shore”, ilustra quiénes son promotores de la estafa al fisco.
            El oficialismo también olvida registrar cómo el pago de intereses deteriora las cuentas públicas. Sólo en el primer trimestre del año esas erogaciones aumentaron 107% en comparación al 2017.
El modelo neoliberal genera descalabros que el gobierno no puede encarrilar. El desastre en curso no fue desencadenado por la nueva alícuota del impuesto a las ganancias sobre los títulos, sino por la aterrorizada reacción del Banco Central. En pocos días incineró varios manuales de política monetaria. Recurrió a todos los instrumentos conocidos para frenar una corrida y no acertó con ninguno. Incluso apeló infructuosamente al judicializado mercado del dólar futuro.
La crisis internacional no ha sido hasta ahora determinante del temblor argentino. Persiste la liquidez financiera global y no se observa una repetición del “efecto tequila” sobre las economías latinoamericanas. Ciertamente el incremento de las tasas de interés de Estados Unidos altera todas las inversiones en el mundo. Pero ese reacomodamiento tiene por el momento efectos acotados.
Si Argentina padece ese resfrío como una grave neumonía es por el pánico que suscita su alocado endeudamiento. El país encabezó en los últimos dos años el tablero mundial de colocación de títulos y es penalizado por ese descontrol. Pero el grueso de la población no es responsable de ese desmanejo. El culpable es Macri y los CEOs de su gabinete, que engrosaron los caudales de la clase capitalista. Para ocultar ese delito los comunicadores del oficialismo achacan a todos los “argentinos”, un desfalco consumado por esa minoría de privilegiados.

RETORNO AL MISMO FONDO

Las cifras de mayo retratan la gravedad de la crisis: devaluación del 20%, tasas de interés del 40%, pérdidas de 8.000 millones de dólares de las reservas. El temor por un dramático desenlace se acrecienta, con algunos síntomas de traslado de esa tensión a los bancos.
El gobierno se burla de la población emitiendo mensajes de tranquilidad. Pretende crear la ilusión de una simple corrección de la flotación cambiaria, sin consecuencia alguna. Todavía repite que el nivel de endeudamiento es “bajo en comparación al PBI”, como si esos genéricos porcentuales (y no la capacidad efectiva de pago del deudor) determinaran la actitud de los acreedores.
Mientras el discurso oficial minimiza la crisis, los financistas del exterior no cuidan las formas, en sus convocatorias “a escapar de la Argentina” (Forbes). La tranquilidad del gobierno es una burda estrategia, para evitar el despertar colectivo frente a la grave situación.
            La decisión de volver al FMI confirma el dramatismo de la coyuntura. Es una medida desesperada que sorprendió a los propios popes del Fondo. Ilustra el pánico de un gobierno que busca blindajes a cualquier precio para frenar la corrida. La decisión fue tan imprevista, que anunciaron el retorno sin programa, ni cambio de ministro.
            Los funcionarios peregrinan por Washington desconociendo las condiciones de los préstamos que mendigan. En el contexto de bajas tasas internacionales y cierta recuperación de la crisis del 2008, muy pocos países recurren al FMI. Los que eligen esa salida no tienen otro refugio.
            Es totalmente ridículo imaginar la existencia de “otro FMI”. Esa institución es manejada por los mismos expertos en demoler conquistas populares. Los países atados a su tiranía atraviesan por el peor de los mundos. Es el caso de Grecia que no pudo desembarazarse de la auditoría del Fondo.
Los helenos ya padecieron cuarto rescates de sus bancos y tres agudas recesiones que retrotrajeron un 25% la renta nacional. La tasa de desempleo bordea ese mismo porcentaje, la deuda pública ha trepado al 180% de PBI y las pensiones sufrieron 14 recortes.
Argentina afronta las mismas perspectivas. El FMI será durísimo con el país. De las tres variantes crediticias que tiene disponibles sólo ofreció la versión más intragable. Descartó la línea flexible (que recibieron Colombia y México) y la modalidad de precaución (utilizada por Macedonia y Marruecos). A la Argentina sólo le otorgarán el conocido stand by por un monto aún desconocido.
Los 30.000 millones dólares que pide el gobierno superan todo lo asignado a los 13 países con planes de estabilización. La suma final llegará igualmente a cuenta gotas, para evitar su rápida conversión en divisas fugadas al exterior.
Cada porción utilizada de ese crédito será rigurosamente auditada por los enviados del Fondo. Esa revisión simboliza el brutal retorno a los años 90. Los expertos del FMI volverán a desembarcar trimestralmente para constatar su insatisfacción y exigir mayores ajustes.
No hay ningún misterio en los reclamos inmediatos de esa delegación. En diciembre pasado elaboraron un detallado ultimátum de reducción del gasto social, con mayor flexibilidad laboral, reforma previsional y despidos de empleados públicos. La paulatina privatización del ANSES y el drástico recorte de los presupuestos provinciales figuran al tope de esa agenda. En las conversaciones actuales habrían añadido un nuevo blanqueo y sobre todo una mega-devaluación con recesión que permita efectivizar la mejora real del tipo de cambio.
El ritmo y la aplicación de ese paquete dependerán de la intensidad de la crisis, que será testeada el próximo martes. Ese día el Banco Central afronta un enorme vencimiento de títulos (LEBACS). El volumen total de esos bonos equivale al monto de las reservas y al total del circulante. Si una parte de sus tenedores resuelve liquidarlos para refugiarse en el dólar, la corrida puede alcanzar otro pico de tensión.
Si por el contrario esa emergencia queda superada con la aterradora tentación de cobrar un 40% de interés, las mismas disyuntivas reaparecerán en los próximos meses. Como la cotización de todos los bonos argentinos se encuentra en franca picada, ya es evidente la gran desvalorización de activos que sufrirán las instituciones oficiales (empezando por el ANSES), que atesoran esos títulos.
En cualquier escenario el pacto firmado con el diablo del FMI empuja a la economía argentina al precipicio. Ya se avizora el círculo vicioso de ajustes que contraen la actividad productiva, deterioran la recaudación, potencian el déficit fiscal y desembocan en nuevos ajustes. El espejo de Grecia está a la vista, con eventuales elementos de estanflación.
Los anticipos de ese cuadro despuntan en el nuevo piso de inflación anual del 30%. Si la tasa de interés no baja rápidamente la recesión será inevitable. El gobierno cortó 30.000 millones de pesos de la obra pública, pero el FMI exigirá una paralización total. En los próximos meses nadie recordará la ficción estadística de menor pobreza que difundió el gobierno. Basta observar la pavorosa expansión de la mendicidad en las calles, para observar cuál es el panorama social que afronta el país.

REACCIONAR A TIEMPO

El manejo de la bomba que ha plantado el gobierno dependerá de la memoria y capacidad de reacción popular. El rechazo total al acuerdo con el FMI fue anticipado por las encuestas previas a la negociación. Entre el 75% de los consultados que rechaza el convenio figura la gran mayoría de los votantes del Cambiemos.
El retorno al FMI tiene un significado emotivo enorme. Recrea todo lo sucedido en el 2001. Por eso ya se difunden tantas analogías con el blindaje De la Rúa. Es imprescindible trasformar ese bagaje en rechazo activo, movilización y propuestas alternativas.
El punto de partida es ganar la calle para generar una drástica reversión del curso actual. El clima de tácita aceptación de las desregulaciones -que propagan los grandes medios de comunicación- desguarnece a la economía. Para evitar el agravamiento de la crisis hay que reintroducir todas las regulaciones eliminadas por oficialismo. Son medidas básicas frente a la emergencia.
El control de cambios es tan urgente como la prohibición al libre ingreso y salida de los capitales. Los depósitos de los pequeños ahorristas deben ser protegidos, mientras los grandes bancos y tenedores cargan con las pérdidas de los bonos desvalorizados. Hay que erradicar todos los mitos sobre la adversidad de un “cepo cambiario”. Los dólares no son un bien privado de libre disponibilidad. Sin controles a su atesoramiento y circulación no hay forma de lidiar con las corridas.
En lugar de volver al FMI corresponde investigar la deuda contraída en los últimos años y enjuiciar a los responsables de esa aventura. Caputo, Dujovne y Sturzzeneger deberían estar desfilando por los Tribunales. Mientras se revisa el estado real de las cuentas públicas hay que frenar la hemorragia de divisas que impone el pago de los intereses. La crisis actual empezó con el sometimiento a los fondos buitres y no puede resolverse sin ajustar cuentas con los depredadores del tesoro nacional. El manejo estatal del sistema financiero es una condición para emerger de la delicada situación actual.
Sólo por ese rumbo el costo de la crisis recaerá sobre sus causantes y no sobre la mayoría popular. Ese camino requiere una frontal batalla de ideas con todos los economistas de la derecha que han copado la televisión. Ensalzan el acuerdo con el FMI como una nueva justificación del mega-ajuste y lo presentarán como una necesidad para “cumplir con el mundo”. El mismo atropello que el oficialismo preparaba para después del 2019 será expuesto como un acto de responsabilidad hacia los acreedores.
Pero la factibilidad de esa maniobra se ha reducido drásticamente. El escenario político ha cambiado y las elecciones han quedado situadas muy lejos de la urgencia actual. Macri intentará golpear con el garrote y la zanahoria. Prepara el veto a la ley de restricción al tarifazo y buscará copiar el modelo brasileño de gobierno para-institucional.
Pero es consciente de su debilidad y recurrirá a los gobernadores y al PJ para lograr el mismo aval hacia el FMI, que obtuvieron para concertar el acuerdo con los fondos buitres. Sus socios ya le tendieron una mano en el Congreso al negarse a repudiar el retorno al FMI, aprobando una ley de liberalización del mercado de capitales en plena tormenta financiera.
La intensidad de la movilización definirá quién gana la partida. En pleno desconcierto popular frente al temblor financiero, esa reacción es por ahora limitada. Está pendiente la reaparición de gran fuerza lograda en calles durante diciembre. Esa potencia de la lucha podría recuperarse en las batallas contra el tarifazo y el techo a las paritarias. Pero el rechazo al FMI ocupa ahora el primer lugar de cualquier demanda.
Es urgente frenar la mayor agresión contra las conquistas populares de los últimos años. El tan anunciado mega-ajuste finalmente se avecina. Frente a la artillería que prepara el gobierno, el FMI y los capitalistas hay que erigir las defensas populares a toda velocidad. Como ya ocurrió en el pasado nuevamente son ellos o nosotros.

                                                                                                          13-5-2018


[1]Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI. Su página web es: www.lahaine.org/katz


sábado, 12 de mayo de 2018

viernes, 11 de mayo de 2018

Donald Trump: "Macri tiene la visión correcta para la economía argentina"

Donald Trumpo y Mauricio Macri










Donald Trump: "Macri tiene la visión correcta para la economía argentina"

El presidente de los Estados Unidos manifesto en forma oficial su apoyo a las negociaciones que la Argentina mantiene con el Fondo Monetario Internacional.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, apoyó en forma explícita a través de un comunicado de la oficial de la Casa Blanca a Mauricio Macri al señalar que: El presidente Macri tiene la visión correcta para la economía argentina y ha dado pasos importantes hacia la modernización de la política económica del país”.
El apoyo llega en medio las negociaciones que encabeza el ministro Nicolás Dujovne con el Fondo Monetario Internacional para obtener un crédito de 30 mil millones de dólares para hacer frente a la crisis financiera que vive la Argentina.
“Estados Unidos apoya el programa de reformas económicas del Presidente Mauricio Macri de Argentina, que está orientado al mercado, enfocado en el crecimiento y ha mejorado el futuro de la Argentina”, dijo Trump en otra parte del comunicado.
El mensaje de Trumpo va en sintonía con lo expresado por  la filial local del JP Morgan, quienes consideraron que la situación es distinta a las crisis anteriores. “Vivimos siempre con miedo de caer en el pasado. Hubo un movimiento en el mercado porque somos vulnerables al mercado externo pero no existe nada en los fundamentals macroeconómicos como para estar preocupado”, aseguró Facundo Gómez Minujín, senior Country Officer del banco de inversión.
También la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, manifestó su apoyo a las reformas y al proceso de negociación que el miércoles inició el Gobierno aquí en Washington.

jueves, 10 de mayo de 2018

Trump lo apoyó a Macri

Dujovne se reunirá hoy con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde

El gobierno de EE.UU. reiteró su fuerte apoyo a Macri y le dio la bienvenida a la negociación con el FMI

Dujovne se reunirá hoy con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde
Por Rafael Mathus Ruiz (La Nación)

WASHINGTON.- Fue una señal de respaldo clave para el Gobierno en el puntapié de una negociación que definirá el futuro del "gradualismo". El Departamento del Tesoro de Estados Unidos reiteró su "fuerte apoyo" a las reformas implementadas por Mauricio Macri, y le dio la "bienvenida" a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El nuevo gesto del gobierno de Donald Trump a la Casa Rosada llegó tras una reunión del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne , con el subsecretario de Asuntos Internacionales del Tesoro, David Malpass, esta mañana, a pasos de la Casa Blanca.
Malpass reiteró su "firme apoyo al programa de reformas orientado al mercado" del gobierno de Macri para "promover el crecimiento impulsado por el sector privado", indicó un comunicado del Tesoro. Además, el funcionario el plan oficial para fortalecer la política fiscal, y las "acciones decisivas" para intentar anclar la inflación. Malpass, indicó el Tesoro, "le dio la bienvenida" a las conversaciones de la Argentina con el Fondo , y dijo que el Tesoro "seguiría de cerca los acontecimientos".
Dujovne tiene previsto regresar esta noche a la Argentina luego de otro encuentro clave con la directora del Fondo, Christine Lagarde, para cerrar el acuerdo que busca el Gobierno para enviar una señal a los mercados, cortar la corrida contra el peso y cubrir cualquier eventual hueco en el financiamiento hasta el cierre del primer mandato de Mauricio Macri .
Dujovne se había reunido durante poco más de media hora con el subsecretario de Asuntos Internacionales del Departamento del Tesoro, David Malpass, en busca del nuevo respaldo del gobierno de Donald Trump a Macri. Es un apoyo vital para el objetivo del Gobierno: Estados Unidos guarda el voto determinante en el directorio del Fondo, que debe aprobar el acuerdo con la Argentina.
Con todo, ese apoyo no es nuevo. Días atrás, durante el congreso anual del Consejo de las Américas en el Departamento de Estado, Malpass ya había reiterado el respaldo de Estados Unidos a las reformas implementadas por el gobierno de Macri y dijo que seguiría "de cerca" las negociaciones con el Fondo Monetario.
Tras ese encuentro en el Tesoro, Dujovne se trasladó en uno de los autos de la embajada a la sede del Fondo para continuar con las reuniones con los técnicos del Fondo. Otra vez, eludió a los periodistas y a los fotógrafos que lo aguardaba a la salida del edificio: se retiró por una puerta lateral. El Palacio de Hacienda no confirmó si hará declaraciones antes de regresar a Buenos Aires.
El encuentro con Lagarde es el tercero entre ambos este año. Ya se vieron antes en Buenos Aires, durante una de las reuniones del G20, y luego en Washington, durante la reunión anual del Fondo y el Banco Mundial.

Lagarde tuvo un gesto hacia el Gobierno: concurrió al cóctel que se realizó en la embajada, en el que estuvieron Caputo y Dujovne. Fue hace solo un mes, pero eran otros tiempos: las turbulencias externas sumadas a las dudas de los inversores sobre la Argentina no habían forzado al Gobierno a enterrar su plan original de mantenerse alejado del Fondo, y financiarse sólo a través de los inversores internacionales y el mercado local.

Invitación Panel: "Trump y sus efectos para América Latina: Apuntes para el debate"





Invitación al panel:

"Trump y sus efectos para América Latina: Apuntes para el debate"


Sábado 26 de mayo de 2018, 17.45 a 19.15hs 

Hotel SB Diagonal Zero
Sala SUR América (Planta 1)

LASA2018, Barcelona



Session Organizer and chair: Leandro Morgenfeld, leandromorgenfeld@hotmail.com, Universidad de Buenos Aires - CONICET
Panel organizado por el GT Estudios sobre Estados Unidos, de CLACSO, y esponsoreado por Latin American Perspectivs (LAP)

Expositores:

1)      “Las políticas de la administración Trump contra Nuestra América: una mirada a su primer año”
Luis Suárez Salazar, luisuarez@cubarte. cult.cu, Instituto Superior de Relaciones Internacionales

2)      “Las alternativas de integración latinoamericana frente a Trump”
Leandro Morgenfeld, leandromorgenfeld@hotmail.com, Universidad de Buenos Aires - CONICET

3)      "La apuesta proteccionista de Trump: su impacto en la región y las posibles implicancias geopolíticas
Gabriel Esteban Merino, gabrielmerino23@gmail.com​​, CONICET-UNLP


Presentación del Panel:

Este panel busca exponer algunos componentes geopolíticos, económicos y estratégicos de importancia para entender el rumbo actual de la política exterior de EE.UU. hacia América Latina y el Caribe desde enero de 2017. Realizar un análisis del lugar que ocupa la región latinoamericana y caribeña en el espectro estratégico global de Estados Unidos permitirá entender el alcance de las prioridades y el tipo de mecanismos que pondrá en marcha el presidente Donald Trump, no sólo para continuar con los objetivos seculares de política exterior estadounidense, sino también para cumplir con sus propios compromisos y promesas de campaña antes de ser elegido como presidente de los Estados Unidos de América.

Charla-debate: "Argentina y las consecuencias de la embestida neoliberal"

ARGENTINA-Y-LAS-CONSECUENCIAS-DE-LA-EMBESTIDA-NEOLIBERAL-knewscrop-473x405.jpg


ESTE VIERNES 11 DE MAYO 19,30 HS EN LA TABERNA INTERNACIONALISTA VASCA de Buenos Aires

CLAUDIO KATZ Y ELSA BRUZZONE hablarán sobre las relaciones carnales de Argentina con EE.UU.

Y luego, como siempre, cena popular a precios económicos. Aprovechá a informarte y comer algo antes que Macri también te lo prohiba.