jueves, 15 de diciembre de 2016

Jornadas: Pensar el Imperialismo: 15 y 16 de diciembre, 18 a 21 hs (CCC)


logo CCClogo_sur_global

Jornadas: Pensar el Imperialismo
En conmemoración de los cien años de la publicación de
El Imperialismo fase superior del capitalismo, de Lenin
 
Jueves 15 y viernes 16 de diciembre de 18 a 21.
Sala Jacobo Laks [3º P] Centro Cultural de la Cooperación - Av. Corrientes 1543
Lenin
En estas jornadas nos proponemos conmemorar los cien años de la publicación de  “El Imperialismo fase superior del capitalismo” de Lenín, debatiendo acerca de la importancia y originalidad de las teorías formuladas en aquella obra y su múltiples influencias en las diversas corrientes anti-imperialistas que agitaron el planeta durante el siglo XX. En particular, analizaremos como se pensó el fenómeno imperial/colonial en América Latina y África, examinando los diálogos y las tensiones que existieron entre los teóricos y los movimientos del Sur Global y la tradición leninista de cuño más occidental. Asimismo, discutiremos acerca de la vigencia de aquellas conceptualizaciones anti-imperialistas en el marco de la emergencia de las mas recientes teorías poscoloniales y descoloniales.
 
Jueves 15/12
Tema General: La teoría leninista del imperialismo en la tradición marxista.
Panel 1: 18 a 19:30 / Expositores: Omar Acha (CONICET-UBA), Daniel Campione (UBA-CCC).
Panel 2: 19:30 a 21:00 / Expositores: Martín Cortes (CONICET-UNGS-CCC), Alexia Masseholder (UBA-A.Agosti), Martín Burgos ( CCC)
Viernes 16/12
Tema General: Debates en torno al imperialismo y el colonialismo en América Latina y África.
Panel 1: 18 a 19:30 / Expositores: Atilio Borón (CONICET-UBA-CCC),  Eduardo Grüner ( UBA), Juan Francisco Martínez Pería ( CONICET-CSG-UNSAM, CCC)
Panel 2: 19:30 a 21 :00 / Expositores: Lucrecia Molinari (CONICET-CEL-UNSAM), Marisa Pineau (UBA), Sergio Galeana (UBA)
 
Organiza: Centro de Estudios Sur Global de la Universidad Nacional de San Martín y Departamento de Historia del CCC.
Agradecemos la difusión de esta información
Prensa CCC: Cecilia Balaguer l Carolina Guevara l prensa@centrocultural.coop
www.centrocultural.coop l  Av. Corrientes 1543, CABA l Tel: 5077-8016

miércoles, 14 de diciembre de 2016

El gobierno de Macri firmó ayer un acuerdo de cooperación militar con EEUU

 

Acuerdo de cooperación militar con la Guardia Nacional de EE.UU.

Está dirigido al control de fronteras, misiones de paz y desastres.
LA NACION
 
Miércoles 14 de diciembre de 2016

En su estrategia de reforzar lazos con los Estados Unidos, el gobierno de Mauricio Macri selló ayer un ambicioso acuerdo de cooperación entre las Fuerzas Armadas de la Argentina y la Guardia Nacional norteamericana para enfrentar situaciones de desastres naturales, controles en las fronteras y la colaboración en misiones de paz.
El acuerdo fue presentado en la embajada de EE.UU. en Buenos Aires a puertas cerradas por el embajador argentino en Washington, Martín Lousteau, y su par norteamericano, Noah Mamet.
El convenio, entre la Guardia Nacional del estado de Georgia y las Fuerzas Armadas argentinas, forma parte del State Partnership Program. El ingreso a este programa es muy competitivo y sólo acceden dos o tres países por año.
"La cooperación en el caso de la Argentina con los Estados Unidos y por prioridad de nuestro país será para atender desastres naturales, programas de aviación, colaboración en las fronteras, en el cuidado del medio ambiente, en medicina militar, en una red de educación a distancia y en misiones de paz", dijo Lousteau a LA NACION.
La Guardia Nacional de los Estados Unidos es una fuerza de reserva de más de 460.000 integrantes. Dentro del Programa de Asociación de Estado, otros países suscriben acuerdos con las Guardias Nacionales de los distintos Estados. La Argentina fue seleccionada este año entre 16, a través de un puntaje que tiene que ver con lazos históricos, matriz productiva, economía y cooperación en ámbitos militares.
"El SPP nos permite fortalecer los profundos lazos de confianza que ha creado la Guardia Nacional con un grupo muy amplio de socios en el extranjero, en todos los niveles de comandos de combate," dijo el general de la Fuerza Aérea, Joseph L. Lengyel, jefe de la Oficina de la Guardia Nacional. "Estoy seguro de que la Guardia Nacional de Georgia y la Argentina se beneficiarán de la extraordinariamente rica variedad de competencias y experiencia que cada uno aportará a esta colaboración", añadió.
En un comunicado de la embajada norteamericana se destaca que inspirado en las metas de política exterior del Departamento de Estado de los Estados Unidos, el SPP es administrado por la Oficina de la Guardia Nacional y apoya los objetivos de cooperación en materia de seguridad de los comandantes de teatros de operaciones. El programa construye exitosamente relaciones en todo el mundo desde hace más de 20 años. Con la incorporación de Argentina, el SPP alcanzará la cifra total de 73 colaboraciones estatales.

Reunión del Mercosur en Buenos Aires: Venezuela rechaza la suspensión y su canciller va a participar

TeleSur

Delcy Rodríguez participará en la reunión de cancilleres de Mercosur, para ejercer los derechos soberanos de Venezuela en ese bloque.

La ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela, Delcy Rodríguez, arribó a Argentina para participar este miércoles 14 de diciembre en la reunión de cancilleres del Mercado Común del Sur (Mercosur), a pesar de que fue convocada ilegalmente por la cancillería de esa nación.
El embajador de Venezuela en Buenos Aires, Carlos Martínez Mendoza, recibió a la canciller.
A través de su cuenta en la red social Twitter, la diplomática escribió: “Ni la intolerancia burócrata ni modales dictatoriales de funcionarios del Plan Cóndor impedirán que Venezuela ejerza sus derechos soberanos”.
En días pasados, Rodríguez destacó: “Venezuela, en defensa legítima de sus derechos e intereses, así como de la institucionalidad mercosuriana, participará de este encuentro. El 14 del corriente estaré en Buenos Aires, llevando el mensaje de integración y unidad de Venezuela a los hermanos pueblos del MERCOSUR”.
La canciller venezolana viajará mañana jueves a Uruguay, para acudir a negociaciones directas, que han sido impulsadas por Venezuela para la resolución de controversias.

>> Venezuela participará en encuentro de Cancilleres del Mercosur

El pasado lunes, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, conversó  por videoconferencia con su homólogo de Uruguay, Tabaré Vázquez, con quien abordó temas correspondientes a la situación que enfrenta Venezuela dentro del Mercosur.
El jefe de Estado recordó que actualmente Venezuela es atacada por la Triple Alianza, conformada por Argentina, Brasil y Paraguay, cuyos gobiernos buscan expulsar a Caracas del bloque regional.
En este sentido, señaló que ya se encuentra activado el Protocolo de Olivos, para la resolución de controversias, al tiempo que no dudó en acotar que se debe perseverar en la integración de Latinoamérica.

>> Organizaciones argentinas rechazan ataques contra Venezuela
 
“Venezuela es Mercosur, somos Mercosur, en lo económico, en lo social. Nuestra visión es el Sur”, reiteró. 

martes, 13 de diciembre de 2016

Nuevos documentos revelan que EEUU conocía la preparación del golpe en Argentina en 1976

 

Nuevos documentos revelan que EEUU conocía la preparación del golpe en Argentina en 1976

Informes desclasificados de la CIA desnudan las estrategias de la Operación Cóndor para asesinar a activistas de derechos humanos.


 
"Un golpe militar contra la presidenta argentina (María Estela Martínez de) Perón puede ocurrir en cualquier momento. Solo las dudas de algunos oficiales clave paralizan la decisión final. Los preparativos del golpe están listos. Los buques y los integrantes de la Armada ya han sido desplegados en puntos estratégicos a lo largo del país para controlar posibles disturbios después de la toma de poder". El informe de la CIA que recibió el presidente estadounidense Gerald Ford (1974-1977) el 5 de marzo de 1976 anticipaba el golpe de Estado que ocurriría en Argentina 19 días después, el 24 de marzo.
El 28 de de febrero, los agentes de inteligencia estadounidenses ya habían informado al presidente que acababa de llegar a Washington un emisario del Ejército argentino "con instrucciones para el agregado militar para prepararlo para la toma de poder en Buenos Aires". El emisario transmitió también directrices para responder a los medios estadounidenses "sobre los eventos que tendrán lugar" en Argentina. Estos textos forman parte de las más de 500 páginas de nuevos documentos desclasificados por la administración de Barack Obama sobre la dictadura argentina.
"Esto agrega evidencia documental a una verdad histórica que en la región se sabía: que Estados Unidos estuvo involucrado en el golpe de (Augusto) Pinochet en Chile y que al menos tenía conocimiento de quiebres institucionales en los otros países de la región y no hizo nada para evitarlos", dice el director ejecutivo del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Gastón Schiller. "No hay documentación que apunte a una participación de los Estados Unidos del golpe, pero sí que el presidente tenía toda la información y el poder se basa en la información", afirma por teléfono Carlos Osorio, director del proyecto del Cono Sur del estadounidense National Security Archive (NSA).
El material entregado al Gobierno de Mauricio Macri, que está disponible online, prueba el seguimiento detallado de cada uno de los movimientos del Ejército argentino y de la Operación Cóndor, el plan represivo que pusieron en marcha distintos regímenes militares del Cono Sur para perseguir y asesinar a guerrilleros y opositores políticos y sindicales fuera de sus fronteras.
Por primera vez salen a la luz evidencias de que que incluso activistas de derechos humanos reconocidos internacionalmente formaron parte de los objetivos de la represión regional. "El objetivo básico de la misión de los equipos enviados al exterior por la Operación Cóndor era liquidar a terroristas de primera línea. Los no-terroristas también eran candidatos a ser asesinados. El político opositor uruguayo Wilson Ferreira y algunos líderes de Amnistía Internacional fueron mencionados como objetivos", destaca un informe del 9 de mayo de 1977. Según Estados Unidos, los integrantes de estos operativos "recibieron un curso de entrenamiento en Buenos Aires" y los países participantes contemplaron enviar un equipo a Londres "disfrazados como hombres de negocios, para supervisar actividades sospechosas en Europa".
Según la CIA, otro de los objetivos previstos contemplados para la Operación Cóndor "era coleccionar material sobre la pertenencia, localización y actividades políticas de grupos de derechos humanos para identificar y exponer sus conexiones marxistas y socialistas". Los militares buscaron datos similares sobre integrantes de la Iglesia católica.
Uno de los documentos más estremecedores es el testimonio de 14 páginas de Alfredo Bravo, copresidente y miembro fundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Argentina. Bravo fue secuestrado por hombres vestidos de civil durante una clase en septiembre de 1977 y subido a un coche sin matrícula hasta un centro clandestino de detención en La Plata (60 kilómetros al sur de Buenos Aires) donde fue torturado durante diez días. "Le aplicaron una picana eléctrica en el pecho, en el cuello y en la cintura", describe el informe dirigido al consejero de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski. "Bravo afirmó que cuando terminaron estaba 'tan lleno de electricidad' que su mandíbula y su lengua estaban paralizadas". El activista argentino fue también sistemáticamente golpeado, torturado con duchas de agua helada e hirviendo y sometido al submarino, que consiste en sumergir al detenido en reiteradas ocasiones hasta dejarlo al borde del ahogamiento.
Se trata de la segunda tanda de documentos desclasificados por la administración Obama como parte del compromiso asumido por el presidente estadounidense cuando visitó Argentina el pasado marzo, en medio de la conmemoración del 40 golpe de Estado "Creo que tenemos la responsabilidad de afrontar el pasado con honestidad y transparencia", dijo Obama.

ENTREVISTA: EEUU intenta retomar control de América Latina, advierte historiador argentino Leandro Morgenfeld

 


Spanish.xinhuanet.com   2016-12-13  
BUENOS AIRES, 12 dic (Xinhua) -- Estados Unidos intenta retomar el control de América Latina y el Caribe, luego de una década de desafíos a su hegemonía, advirtió este lunes el historiador argentino Leandro Morgenfeld.
En una entrevista con Xinhua, el doctor en Historia y profesor de la Universidad de Buenos Aires ubicó ese intento en el inicio del segundo mandato de Barack Obama, en 2013.
"Aprovechando la muerte de (el expresidente de Venezuela) Hugo Chávez y el impacto económico negativo que produjo la caída en precio y demanda de 'commodities' que exporta la región, Washington buscó limar asperezas, por eso implementó la distensión con Cuba", opinó.
A su juicio, Estados Unidos quiso "fomentar el avance de Gobiernos neoliberales, impulsando a sus aliados en la Alianza del Pacífico, atacando a los países bolivarianos e intentando desestabilizar a los Gobiernos no alineados de Argentina y Brasil".
"Con su tradicional sistema de premios y castigos, de zanahorias y garrotes, impulsó el avance de la derecha en Argentina y Brasil e intenta aislar y derrumbar al Gobierno venezolano", advirtió el experto, coordinador del grupo de trabajo "Estudios sobre Estados Unidos" del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso).
En Argentina hace un año llegó al poder Mauricio Macri, quien ha tomado medidas que Estados Unidos ha visto con buenos ojos, como la eliminación de impuestos a los sectores concentrados, una devaluación de la moneda local, el pago de una deuda millonaria a fondos especulativos de inversión y el enfriamiento del vínculo con Venezuela, que terminó el año suspendido del Mercado Común del Sur (Mercosur).
También la llegada al poder en Brasil de otro conservador, Michel Temer, tras la destitución de Dilma Rousseff, fue recibida con agrado en Washington.
En ese contexto, Morgenfeld sostuvo que "la derrota de Obama-(Hillary) Clinton y el triunfo de Donald Trump en noviembre pasado implica una crisis para los Gobiernos de derecha aliados con la Casa Blanca".
"Trump sostiene un discurso xenófobo y una línea dura contra Cuba, y eso lo aleja de la región. Al mismo tiempo, rechazó el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), lo cual era la gran apuesta de las burguesías aperturistas", afirmó el experto.
En este sentido, apuntó que el repliegue económico que pregona Trump ha descolocado a los mandatarios que habían apostado explícitamente por Hillary.
"Está por verse cómo intervendrá Estados Unidos en América Latina desde que asuma Trump y qué impacto va a tener en un continente cuyos pueblos rechazan el injerencismo y la prepotencia imperialista", concluyó Morgenfeld.
La región de América Latina y el Caribe representa una quinta parte del comercio exterior de Estados Unidos, según indica el documento United States Trade Developments 2014-2015 publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
De acuerdo con el estudio, en 2013 Asia representó el 28,8 por ciento del comercio exterior de Estados Unidos, seguido por América Latina y el Caribe (22 por ciento) y la Unión Europea (17 por ciento).
En la última década alrededor de un tercio de la inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe procedió de Estados Unidos, que continúa siendo el principal país inversor extranjero en México (32 por ciento), Centroamérica (30 por ciento) y Colombia (18 por ciento), según datos de 2014.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Entrevista a Cecilia Nahón, analizando el gabinete de Trump: CEOs, establishment republicano y militares

Logo Cecilia Nahón con @VHMok sobre la conformación del gabinete de Donald Trump

December 08, 2016 11:21
Conversamos con Víctor Hugo sobre el gabinete que está armando Donald Trump, conformado por CEOs billonarios, ex-generales de las Fuerzas Armadas y miembros del establishment republicano.

- escuchar el audio acá



"La política exterior de Macri, un año después". Por Augusto Taglioni

macrimalcorra

 

La política exterior de Macri, un año después

Por Augusto Taglioni

Resumen del Sur


Mucho se ha escrito respecto del primer aniversario de Mauricio Macri. Hemos escuchado diferentes posturas vinculadas a la gestión política, económica y social, pero poco se ha dicho sobre las relaciones internacionales. Por eso, intentaremos abordar los puntos más relevantes de la política internacional del gobierno de Cambiemos.La primera declaración de principios del presidente y la Canciller, Susana Malcorra,  estuvo basada en dos puntos centrales: la inserción o ¨vuelta¨ al mundo y la desideologización de las relaciones internacionales. Este apotegma general un tanto abstracto del gobierno escondía una encendida crítica al distanciamiento de los 12 años de kirchnerismo de los principales centros de poder con base en Estados Unidos y la Unión Europea y la supuesta carencia de un terreno fértil para la inversión extranjera. Reconfigurar esa relación fue el primer objetivo de Mauricio Macri y, para tal fin se decidió acordar con los Fondos Buitre que habían litigado contra la Argentina en el proceso de reestructuración de deuda y las posteriores cancelaciones en 2005 y 2010. La vuelta al mundo prometida en realidad fue la vuelta al crédito internacional, es decir, el retorno a un proceso de endeudamiento con bancos extranjeros (especialmente de Estados Unidos y Gran Bretaña) que en el año que se está yendo osciló entre los 60 mil y los 100 mil millones de dólares y para el año que viene se estipula en el presupuesto un nuevo endeudamiento de 35 mil millones de dólares. Luego de garantizar ese acceso a los créditos internacionales y devolverle al FMI la potestad de supervisar la economía, el gobierno de Macri decidió plegarse de lleno a la estrategia del G7 de construir una institucionalidad global basada en grandes acuerdos comerciales. Con todos estos elementos, Macri supuso que las inversiones llegarían y la economía crecería. Error. ¿Por qué? La victoria de Donald Trump, el Brexit, la crisis estructural de la Unión Europea y el estancamiento de Japón ponen en jaque esa institucionalidad global dejando al modelo argentino expuesto a un contexto internacional desfavorable.  

¿Plan B?

 Es una obviedad decir que la matriz del gobierno argentino está orientada al libre comercio. Así lo manifestaron cuando criticaron al gobierno anterior de ¨populista¨ o al proceso de integración como demasiado cerrado. El problema es que el gobierno apuntó sus esfuerzos a ser el aliado de un G7 que se viene achicando desde hace una década y que la nueva fase de la crisis lo pone en una sintonía proteccionista que hará más difícil la llegada de inversiones y más caro el endeudamiento con el anunciado aumento de tasas de la Reserva Federal de los Estados Unidos.Frente a esto, si Macri pretende libre comercio, no le quedará más alternativa que un acuerdo con China, tal como lo están haciendo los denominados regionalismos abiertos como Perú y Chile.El dilema de Macri fue apostar al pacífico y al TTP sin prever que los fenómenos anteriormente mencionados marcarían el eje del orden mundial que vivimos en la actualidad. Sobre esta realidad, no solo se vislumbra la ausencia de un plan alternativo sino la insistencia en continuar con la firma de acuerdos cada vez más complicados como el que se pretenden firmar entre el Mercosur y la Unión Europea. Los Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) pueden ser una salida elegante para seguir seduciendo al bloque occidental y Japón. Bajo esa prioridad se encuadraron las reuniones de Macri con el Primer Ministro japonés Shinzo Abe y el primer mandatario de Canadá, Justin Trudeau. Tales acuerdos implican, en el caso canadiense, importación de cerdos, afectando de manera contundentemente a las economías regionales. Si se continúa en esa matriz de relaciones bilaterales, las condiciones de desigualdad de los acuerdos serán abismales.Las reuniones que a principio de año se realizaron con Barack Obama, Angela Merkel, Francois Hollande y Matteo Renzi vuelve a fojas cero a raíz de la victoria de Trump y el cambio en las condiciones políticas y económicas propuestas por el presidente electo republicano, la dimisión del premier italiano, la pérdida de poder de Hollande previo al proceso electoral que se viene en Francia y la compleja elección que se viene en Alemania. Con Trump y el Brexit encima, Alemania avanza sobre una posición continentalista alejada del polo anglosajón y, en términos domésticos, un discurso más duro con los inmigrantes y el libre comercio que busca quitarle terreno a la ultra derecha. El gobierno de Macri no tuvo en cuenta esto y ahora tiene que recalcular.  

Mercosur flexible

 La lectura del equipo de Mauricio Macri sobre el contexto regional estuvo marcada por la idea de un Mercosur abierto y desideologizado. ¿Qué significa esto? Que para Macri el proceso de integración regional y los niveles de autonomía relativa alcanzados durante la década pasada estuvieron atravesados por una rigidez que aisló a la región del ¨el mundo¨ y la idea de Patria Grande o cierta retórica antiestadounidense contaba con una carga ideológica que perjudicó las relaciones internacionales. En esta linea el gobierno argentino tomó dos decisiones centrales. La primera fue incorporarse como miembro observador de la Alianza del Pacífico, y la segunda, ser parte de la estrategia que terminó con la suspensión de Venezuela del Mercosur. La primera estaba relacionada con lo que analizamos más arriba, la estrategia global de Estados Unidos de crear una gran zona de libre comercio en el pacífico y acorralar a China. Esta tenía (y tiene) a la Alianza del Pacífico como cabeza de playa regional y está basado en acuerdos comerciales sin aranceles internos ni restricciones, los cuales Macri vio como prioritarios. Mientras tanto, el Mercosur vivió un año de fuertes disputas a partir del cambio de relaciones de fuerza generadas por la victoria de Macri en Argentina y la destitución de Dilma Rousseff en Brasil. Este nuevo panorama tuvo en Argentina el principal foco de resistencia al chavismo, conflicto que aún no se ha resuelto pero que tiene al gobierno de Maduro con un pie afuera del bloque. ¿De qué le sirve a Macri expulsar a Venezuela del Mercosur? Uno cree que para impedir que el chavismo vote en contra de esa flexibilizaron que se menciona antes, ni más ni menos, se trata de restringir los aranceles internos y permitir que cada país pueda firmar TBI con otro país, es decir, un Mercosur desintegrado, más pequeño en el que cada cual atienda su juego. Macri  asumirá la presidencia protémpore el 1 de enero y su único objetivo es firmar un TLC con la Unión Europea. ¿Podrá?  

Errores no forzados

 Si hay algo que desnudó este año de gobierno de Cambiemos es la inexperiencia en cuestiones diplomáticas, especialmente en la figura del propio presidente. Un ejemplo de esto fue el papelón protagonizado por el mandatario argentino cuando aseguró a los medios de comunicación un supuesto diálogo con la premier británica, Theresa May por el tema Malvinas. Además de la liviandad con la que el Jefe de Estado encaró el reclamo por la soberanía de las islas, hubo un punto de inflexión que demostró la desprolijidad diplomática cuando el propio Macri dijo que su par británica se sentaría a negociar con Argentina la soberanía de las islas. Esto nunca pasó, May y la propia Canciller Malcorra desdijeron al presidente.Este acontecimiento sumado a la carrera frustrada de Malcorra por la Secretaría General de la ONU, las preferencias públicas de Canciller por Hillary Clinton y el polémico acuerdo firmado con Qatar basado en la transferencia de fondos públicos en cuentas offshore pusieron a la política exterior argentina en el centro de las críticas.  

Consideraciones finales

El gobierno de Mauricio Macri tiene una política exterior anacrónica y errática. Anacrónica porque es similar a la de la década de los 90 en cuanto a las relaciones con los centros de poder y un nuevo proceso de endeudamiento externo, pero con la enorme diferencia que en esos años el Consenso de Washington estaba en apogeo y el mundo unipolar se consolidaba con la caída de la URSS. Por el contrario el contexto actual muestra una G7 en crisis. Ningunear a China y a las potencias emergentes que expresan la mitad del PBI mundial es carecer de lectura geopolítica.El contexto internacional reclama una estrategia autónoma para abordar las relaciones globales. Subordinarse a las estrategias globales de las potencias en pugna es resignar soberanía en el devenir propio. El orden mundial no se caracteriza por una disputa ideológica, no hay disputa entre capitalismo y socialismo, sino que lo que se pone en crisis es la forma en que los procesos políticos se incorporan a un sistema global.El andar errático del macrismo desnudó falencias de análisis y prejuicios propios de un conservadurismo del siglo pasado, una dependencia unilateral sin sentido a centros de poder que están enfocados en su propia crisis estructural. El mundo nos obligará a repensar los lineamientos para relacionarnos con el mundo, el gobierno deberá tomar nota.

Presentación libro "El No al ALCA diez años después" (jueves 15/12, en ATE Capital)


La política exterior de Macri: un año de errores y fracasos (Columna Morgenfeld, AM750)

Logo Un año de política exterior de Macri (Columna Morgenfeld, AM750)

AM 750
Te Quiero

00:07 / 10:36

Érratica política exterior de Macri. Derrota de sus aliados en Europa y EEUU. Inserción neoliberal a contramano con las tendencias de los países centrales. 

- escuchá el audio acá



 

domingo, 11 de diciembre de 2016

Malcorra: "No creo que EEUU se cierre como se estima". Su balance de la política exterior de Macri. Además, mañana el gobierno de Obama entregará nuevos documentos desclasificados sobre la Argentina

Susana Malcorra

 

Susana Malcorra: "No creo que EE.UU. se cierre como se estima"

La canciller dice que la elección de Trump abre nuevas oportunidades para la Argentina
LA NACION
 
Como para todo el Gobierno, fue un año intenso para la canciller Susana Malcorra . Pero en su caso no sólo pesaron las dificultades propias de la primera etapa de la gestión, sino también los efectos de un mundo muy cambiante, que obligó a hacer varias reevaluaciones.
La ministra de Relaciones Exteriores tiene una mirada optimista sobre esas transformaciones, que tuvieron en la elección de Donald Trump su momento clave. En parte, porque descree "que Estados Unidos se cierre comercialmente como se estima". Pero además, porque entiende que si eso ocurriera, al mismo tiempo se abrirían nuevas oportunidades para la Argentina. Dice que el objetivo para el segundo año de gestión será diversificar la apuesta para fortalecer el vínculo con Asia y África.

-En el primer año se buscó normalizar la relación de la Argentina con el mundo. ¿Cuál es el objetivo a partir de ahora?

-Efectivamente, el primer año se buscó instalar a la Argentina, y eso lo logramos. ¿Que viene ahora? Primero, cubrir una gran parte del mundo que aún no pudimos abordar. Yo, por ejemplo, no he ido a la India todavía. Y la otra cosa es: tuvimos un primer año en el que fuimos egocéntricos en nuestra agenda para instalar a la Argentina. Ahora debemos adaptar lo que queremos a una realidad que se ha puesto muy compleja y que tuvo novedades en los ultimos tiempos.

-¿El objetivo es que la Argentina tenga un rol global más estratégico o priorizar cuestiones más tangibles, como la comercial?

-Queremos tangibilidad, no creemos que la Argentina esté en un punto en el cual su inserción en el mundo pueda medirse sólo en terminos teóricos. Ahora, la tangibilidad, que serían los aspectos comerciales, no se puede lograr si no hay también una inserción política y estratégica, que se divide en dos grandes temas. Uno, presencia en lugares que uno no priorizaría tanto si sólo midiera las efectividades conducentes; y segundo, redefinir nuestro mapa de presencia para estar en aquellos mercados en los cuales creemos que podemos tener más impacto.

-¿Cuáles son esos mercados?

-Estamos poniendo mucho énfasis en cerrar el acuerdo con la Unión Europea (UE), debemos mantener un vínculo fuerte con los Estados Unidos y ver cómo nos paramos frente a las señales que mande la nueva administración. Pero cuando miramos qué puede tener impacto sobre nuestra balanza comercial, más allá de China, hay una oportunidad muy grande en todo el sudeste asiático y en África, que es un enorme demandante de materias primas, que China ha dejado de consumir en un porcentaje importante.

-¿La llegada de Trump a la Casa Blanca puede cerrar puertas a la Argentina?

-Nuestra balanza con los Estados Unidos no es enorme, es decir que si lo pusiéramos en términos de riesgos, si hubiera un cierre absoluto de los Estados Unidos, que yo no creo que vaya a ocurrir, hemos estado tan lejos de Estados Unidos, que hoy por hoy no nos representaría un impacto negativo tan grande. Lo que sí haría es representar una falta de oportunidad, porque lo que nosotros vemos en los Estados Unidos es oportunidad. Primero, yo no creo que los Estados Unidos se cierre comercialmente al nivel que se está estimando; y segundo, creo que esa oportunidad va a seguir existiendo. Dicho esto, lo que hagan los Estados Unidos tiene impacto global. Entonces, por ejemplo, no vamos a ver en el corto plazo un avance en el tratado de la UE y los Estados Unidos. Eso es una oportunidad para nosotros para avanzar en el acuerdo entre Mercosur y la UE a una velocidad mayor. Otro ejemplo: Estados Unidos ha dicho claramente que la relación con Asia se va a ralentizar. Ahí tenemos de nuevo toda la cuestion con la Alianza Pacífico, una proyección a Japon, Corea del Sur, Singapur, que es una oportunidad.

-¿Hay que recomponer el vínculo con los Estados Unidos?

-No, no hay nada que recomponer porque no hay nada que se haya roto. El presidente electo Trump es un gran signo de pregunta para el mundo. Tampoco ha definido quién será su secretario de Estado y éste será un dato clave en ello. Nosotros estamos muy expectantes y manteniendo contactos con todos. Lo que sí observamos es que el trato personal que Macri tiene con Trump y el hecho de que se puedan llamar y decir "Hi Mauricio, Hi Donald", allana muchísimo el camino en la diplomacia.

-Hay una mirada de que los cambios globales son negativos para la Argentina, y de que hay una tendencia del mundo a cerrarse cuando la Argentina está con una política más aperturista.

-No sé si la conclusión de que el mundo tiende a cerrarse es exacta, creo que hay partes del mundo que están enviando señales de cerrazón. Nosotros tenemos la convicción de que la salida de la Argentina al mundo es la única alternativa, porque una Argentina cerrada dio los resultados que ya sabemos. Lo que hay que hacer es una inserción inteligente. El que se produzcan algunos cambios puede significar que las oportunidades sean de alguna manera mayores o que se aceleren.

-¿Cómo va a seguir el vínculo con Gran Bretaña, más allá de la reunión de Ginebra por la identificación de los soldados caídos no identificados?

-La hoja de ruta es nuestro comunicado conjunto. Allí incluimos una cantidad de temas, en los que estamos trabajando. En los temas económicos hubo un gran avance. Las empresas del Reino Unido están participando de licitaciones en infraestructura, trabajamos mucho para mejorar nuestra cooperación y desarrollo, y en temas culturales. Hay una gran cantidad de temas en base al principio que definimos de trabajar en una agenda que en un 80% sea propositiva, y que en un 20% gira en torno de una cuestión compleja que son las Malvinas. Se va a hacer una reunión para pasar inventario de esta hoja de ruta, que estimo que la vamos a poder hacer si de Ginebra sale una decisión afirmada de que estamos en condiciones de dar el mandato a la Cruz Roja para identificar a los soldados no identificados. Ahí habrá una buena razón para juntarse y repasar todo esto, incluyendo las cuestiones del Atlántico Sur. Es evidente que una de las áreas donde hay mucho intereses del Reino Unido es en la cuestión de los vuelos. Bueno, miraremos cuáles son las propuestas. En la cuestión de aerotransportes estamos abriéndonos de una manera muy significativa. Eso puede ser una forma de simplificar una posible solución del tema vuelos, pero no hay nada concreto todavía.

-¿Qué hará la Argentina ante los planteos de la CIDH y de la ONU por Milagro Sala?

-Este tema tiene complejidades muy grandes. Nosostros como gobierno somos los custodios del cumplimiento de los compromisos adquiridos por la Argentina en materia de derechos humanos. Somos los interlocutores de la CIDH o del grupo de trabajo de ONU. Pero la Argentina es un país federal y este tema está en la Justicia de Jujuy. Por ejemplo, cuando nosotros vamos al Departamento de Estado a reclamar por un argentino que está en espera de la pena de muerte (por el caso Víctor Saldaño) ellos dicen que esta en el estado de Texas. No es el mismo caso, pero hay que entender que aquí también hay una clara división de poderes. Nosotros no podemos actuar en forma directa.Estamos tratando de proveer de información al grupo de expertos de la ONU y a la CIDH porque es cierto que este grupo tenía información atrasada respecto del caso Sala, era información de marzo.

-¿Cuál será el objetivo de la Argentina durante la presidencia pro témpore del Mercosur que empieza la semana que viene?

-Uno de los temas más importantes que tenemos en el Mercosur es la negociación con la UE. Ésta será una de las prioridades y Venezuela siempre fue ajena a esas negociaciones. No voy a negar que tener una situación en donde se evalúa la cesación uno de los estados miembros tiene su impacto. Lo que hay que asegurar es que los cuatro socios fundadores del Mercosur avancemos en la agenda común. Sabemos que debemos abroquelar más el Mercosur y simplificar la normativa. El Mercosur estuvo en una línea muy política y creo que falta simplificar medidas regulatorias.

-Usted llegó como una de las figuras cuando se conoció el gabinete, pero después recibió varias críticas. ¿La sorprendieron?

-No, no me sorprendieron, la Argentina es de por sí un país con mucha crítica. Lo que sí me sorprendió fueron las criticas sin sustento o sobre premisas falsas, como cuando quisieron poner en duda mi moral cuando fui candidata para Naciones Unidas. Eso me molestó muchisimo. La verdad es que no le dediqué mucho tiempo a mi candidatura.

-¿Qué balance y autocrítica hace en su año de gestión?

-El tema de la comunicación creo que nunca es suficiente. No hablo de mejorar sólo la comunicación con los medios, sino con el Congreso, con la sociedad civil, con el resto de los ministerios y con las provincias.

-¿Por qué dijo que está muy "burrocratizada" la Cancillería?

-Sí, creo que hay que trabajar eso. Yo soy de empoderar. Dejo que la gente vaya y haga, y banco eso. Si de diez decisiones siete están bien, adelante. Esto está en el margen de error de cualquiera. El problema es querer tomar la decisión perfecta y se toma una sola. Eso no lo banco y eso es parte de lo que llamo "burrocracia".

--------------------------------------------------------------


EE.UU. enviará más textos desclasificados

El gobierno de Obama entregará a la Argentina material referido al período previo a la dictadura militar
LA NACION
 
Cuatro meses después de la primera entrega, y cuando falta poco más de un mes para dejarle el poder a Donald Trump, el gobierno de Barack Obama cumplirá mañana con la promesa de continuidad en la divulgación de documentos desclasificados relacionados con la última dictadura militar en el país.
El homenaje conjunto que la Secretaría de Derechos Humanos y la delegación norteamericana en el país harán a Patricia Derian, la ex subsecretaria de Derechos Humanos durante la gestión de Jimmy Carter, servirá de marco para la entrega de cerca de 1000 documentos desclasificados, un número similar a los cedidos por la administración norteamericana en agosto, en coincidencia con la visita del secretario de Estado John Kerry y su encuentro con el presidente Mauricio Macri .
Barack Obama
Barack Obama. Foto: Archivo
"Estamos muy contentos con este paso, que sigue aportando en la búsqueda de la verdad y la justicia", afirmaron a LA NACION en la Secretaría de Derechos Humanos, que encabeza Claudio Avruj. Poco trascendió acerca del contenido de estos documentos, pero sí se sabe que abarcan desde la segunda presidencia de Richard Nixon (1973 a 1975), Gerald Ford (1975 a 1977), Jimmy Carter (1977 a 1981) y Ronald Reagan (1981 a 1985). "Son informes ministeriales. Contienen información de las áreas de inteligencia y seguridad", afirmaron en el Gobierno.
A diferencia de la primera entrega, que se circunscribió a la época que coincidió con la dictadura en la Argentina, los documentos abarcarían el tercer período de gobierno de Juan Perón (1973-74) e Isabel Perón (1974-76), y permitirán ahondar en detalles hasta ahora desconocidos de una época oscura del país, en la que la Triple A y los grupos guerrilleros sembraban su estela de violencia. Leandro Despouy, actual representante especial para los Derechos Humanos de la Cancillería, había anticipado en aquella primera presentación, en la Casa Rosada, que los nuevos documentos desclasificados abarcarían también esos años oscuros de la Argentina, ocurridos bajo gobiernos democráticos.
Durante sus tres visitas al país, Derian enfrentó a la dictadura militar argentina por su política de derechos humanos, y recibió más de 5000 denuncias sobre personas detenidas-desaparecidas. El homenaje se realizará mañana, a las 18, en el Archivo Nacional de la Memoria, que funciona en la ex ESMA. Participarán el embajador de Estados Unidos, Noah Mamet, y el periodista Robert Cox, ex editor del Buenos Aires Herald, además de Avruj y Despouy. Estarán presentes funcionarios de la Cancillería que encabeza Susana Malcorra, y de la Jefatura de Gabinete.
El embajador Mamet y funcionarios norteamericanos entreguen los documentos, que días después estarán disponibles para el público a través de la web.

sábado, 10 de diciembre de 2016

EEUU retoma posiciones en América Latina tras victorias conservadoras

 


Spanish.xinhuanet.com  

BUENOS AIRES, 9 dic (Xinhua) -- Las últimas victorias de los partidos conservadores en América Latina han sido vistas con buenos ojos por Estados Unidos, que, según apuntan algunos especialistas, ha tratado este año de reposicionarse en la región para contrarrestar la influencia de los movimientos de izquierda.
En marzo, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, estuvo en Buenos Aires, en la primera visita oficial de un mandatario de ese país a Argentina desde 1997 y sólo tres meses después del triunfo del conservador Mauricio Macri en las elecciones presidenciales. La sintonía fue inmediata.
"El presidente Macri me ha impresionado favorablemente, porque se movió rápido en torno a las reformas que prometió para crear un crecimiento económico inclusivo y sostenido. Argentina está retomando su papel de líder en la región y el resto del mundo. Podemos ser aliados universales para compartir valores y nuestro compromiso por la libertad", resaltó Obama.
El mandatario demócrata, que llegó a Argentina después de su histórico viaje a Cuba, sostuvo entonces: "Buscamos relaciones óptimas con el resto del hemisferio, pero vemos a Argentina como una de las naciones más grandes. Tiene que ser un homólogo, un aliado para nosotros".
Desde que llegó al poder, Macri ha tomado medidas como eliminar impuestos a los sectores concentrados, devaluar la moneda local, pagar una deuda millonaria a fondos especulativos de inversión y deshacer el vínculo con Venezuela, que terminó el año suspendido del Mercado Común del Sur (Mercosur).
En diálogo con Xinhua, el argentino Leandro Morgenfeld, doctor en Historia y profesor de la Universidad de Buenos Aires, consideró que Washington apostó este año a "reposicionarse en la región después de una década de relativo relajamiento de su hegemonía".
"Procura debilitar a los países bolivarianos, apuesta a un realineamiento del continente y busca debilitar iniciativas de coordinación y cooperación política, como la Unasur (la Unión de Naciones Suramericanas) y la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), reposicionando a la OEA (Organización de Estados Americanos)", subrayó.
También la llegada al poder en Brasil de otro conservador, Michel Temer, tras la destitución de Dilma Rousseff, fue recibida con agrado en Washington.
"Estados Unidos seguirá trabajando estrechamente con el presidente Temer, porque Brasil es y seguirá siendo uno de los socios más estrechos de Estados Unidos en la región", afirmó el vicepresidente Joe Biden en septiembre apenas después de la destitución de Rousseff.
Para Morgenfeld, "es un paso más en la restauración conservadora y en la ofensiva de Estados Unidos por reforzar su hegemonía regional, luego de la derrota del proyecto del ALCA (Acuerdo de Libre Comercio de las Américas) y del avance de procesos de coordinación e integración política alternativa, como el ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de América)".
"Quieren escarmentar a los países bolivarianos (ahora reforzarán los ataques contra Venezuela) y derrotar a lo que llaman los 'populismos'. Los pueblos de América deben unirse para luchar contra esta ofensiva y avanzar con la integración por abajo, único camino para evitar que se reimponga con fuerza la agenda neoliberal de la década de 1990".
Otros países cercanos a Estados Unidos, como Colombia y México, mantuvieron su agenda con Washington, e incluso recibieron la visita del secretario del Tesoro, Jacob Lew, quien también llegó a Brasil y a Argentina, para "evaluar" las reformas económicas y la cooperación bilateral.
En Perú, también se asistió al triunfo, en junio, de un candidato conservador, Pedro Pablo Kuczynski, del partido Peruanos por el Kambio (PKK), un economista con estudios en la Universidad de Oxford (Reino Unido) y maestría en la Universidad de Princeton (Estados Unidos).
El jefe de Estado del país incaico desempeñó trabajos en diversos consorcios internacionales, como Magma Copper, Toyota Motors Corporation, CS First Boston y el Banco Mundial (BM).
Como parte de su extensa experiencia, ocupó en 2001 la cartera de Economía durante la Presidencia de Alejandro Toledo (2001-2006). Fue duramente criticado entonces por la oposición, debido a un acuerdo suscrito con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para alcanzar las metas del gobierno, por lo que finalmente renunció en 2002.
El año próximo, será Chile el que celebre elecciones presidenciales. El derechista exjefe de Estado Sebastián Piñera (2010-2014) lidera la intención de voto, seguido por el senador Alejandro Guillier y el exmandatario Ricardo Lagos, de acuerdo con un sondeo divulgado en noviembre.
La incertidumbre, ahora, la genera el triunfo, en noviembre, del magnate Donald Trump en las elecciones presidenciales celebradas en Estados Unidos.
El experto argentino Juan Manuel Karg, politólogo de la Universidad de Buenos Aires, señaló a Xinhua que "hay una preocupación internacional creciente sobre lo que podría hacer Trump como presidente" una vez que asuma el cargo el 20 de enero.
"En Cuba creo que están más preocupados, porque hubo un avance importante durante los últimos dos años en cuanto a la vinculación diplomática. Es posible que eso esté puesto en juego, por lo que se puede complejizar el tema", advirtió.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Trump nombra como Secretario de Trabajo a un enemigo de los sindicatos y derechos laborales


Nombrar a Andrew Puzder es extremismo contra los trabajadores, señala líder sindical
 

Dirigente siderúrgico es amenazado tras denunciar mentiras sobre los empleos salvados en Indiana.
Foto
“Me gustan las mujeres bellas en bikini comiendo hamburguesas. Creo que es algo muy americano”, declaró Andrew Puzder, nominado para ocupar la Secretaría del Trabajo, en defensa de la publicidad de sus restaurantes, reportó el New York Times. Al respecto existe un comercial hecho en la valla fronteriza con México (en la imagen)Foto tomada de YouTube
Foto
En imagen de archivo, el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y Andrew Puzder, ejecutivo en jefe de una cadena de restaurantes de comida rápida, designado ayer secretario del TrabajoFoto Ap
Foto
Chuck Jones, líder de la sección 1999 del sindicato siderúrgico, recibió varias amenazas luego de acusar al magnate de mentir en cuanto a los empleos de Carrier salvados en IndianaFoto Ap
 
 
Por David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada

El populista y proclamado campeón de los trabajadores Donald Trump seleccionó hoy a un enemigo de los derechos laborales como secretario del Trabajo, mientras insultó a un líder sindical que ahora recibe amenazas de muerte de seguidores del presidente electo. Por otro lado, se revelan deseos de privatizar territorios indígenas para su explotación mineral.
Andrew Puzder, ejecutivo en jefe de una cadena de restaurantes de comida rápida y opositor a los incrementos al salario mínimo y las protecciones laborales, será seleccionado para ocupar el puesto dedicado a justo esos temas. Más aún, es opositor a la reforma de salud y otras iniciativas del presidente Barack Obama.
Tiene fama de parecerse a Trump por ser un millonario que arremete contra los grandes intereses en sus pronunciamientos nacionalistas –criticó a empresas globalistas por apoyar a Hillary Clinton– y también tiene una racha sexista explícita. “Me gustan las mujeres bellas en bikini comiendo hamburguesas. Creo que es algo muy americano”, declaró en defensa de la publicidad de sus restaurantes, con mujeres en poca ropa y haciendo señas sugerentes, reportó el New York Times. Al respecto existe un comercial hecho en la valla fronteriza con México.
Líderes sindicales y defensores de los trabajadores repudiaron el nombramiento. Mary Kay Henry, presidenta del sindicato nacional de trabajadores de servicio (SEIU), declaró que esto es una muestra del extremismo antilaboral de Trump, lo cual dañará a las familias trabajadoras, incluidas las que votaron por él. Eric Schneiderman, procurador general del estado de Nueva York, recordó que la empresa CKE de Puzder robó de manera repetida los salarios de sus trabajadores, y declaró que ahora ha sido seleccionado para encabezar la misma agencia –la secretaría del Trabajo– que descubrió este robo salarial en sus restaurantes: es una decisión cruel y extraña de Trump.
Por otro lado –algo que seguramente surgiría en las audiencias de ratificación en el Congreso–, Puzder fue acusado en 1989 de abuso físico (patadas y otros golpes) por su ex esposa.
En otro flanco del mundo laboral, Trump envió, para variar vía tuit, un par de mensajes en los que insulta a Chuck Jones, líder de la sección 1999 del sindicato siderúrgico, en los cuales declara que ha hecho un trabajo terrible representando a los trabajadores. Con razón las empresas huyen del país, y en otro afirma que si ese sindicato fuera bueno, habría mantenido esos empleos en Indiana. Trabajen más y den menos declaraciones. Reduzcan cuotas. Todo esto porque Jones, quien representa a los trabajadores de la planta de la empresa Carrier en Indianápolis, que Trump visitó la semana pasada para declarar que había salvado unos mil empleos al evitar que fueran trasladados a México, se atrevió a declarar que Trump había mentido a los trabajadores.
Jones dice que Carrier aceptó preservar unos 800 empleos de producción en Indiana, y que Trump estaba dándose crédito por salvar unos 350 empleos que no estaban en la lista de los que serían trasladados, mientras 550 sí perderán sus empleos, todo mientras la empresa aceptó un paquete de créditos fiscales por 7 millones de dólares del estado, reportó el Washington Post, el cual verificó los números con la empresa.
“No puedo tolerar… un presidente que engaña a trabajadores, que les ofrece esperanza falsa. No estamos pidiendo más que empleos que permitan que la gente apoye a sus familias. Estas plantas son redituables… pero por la avaricia empresarial los líderes de la empresa están encarrilados hacia lo más bajo, para buscar lugares donde pueden pagar lo mínimo. Es un sistema que explota a todos”, escribió Jones en el Post.
Poco después de que Trump envió sus tuits el miércoles, Jones ha recibido amenazas telefónicas preguntando qué tipo de coche tiene, advirtiéndole que cuide a sus hijos, que venían por él y más.
Privatizar indígenas
Mientras tanto, asesores del presidente electo sobre asuntos indígenas están proponiendo liberar recursos naturales en tierras indígenas privatizando las reservaciones, reportó Reuters esta semana. Las reservaciones indígenas representan sólo 2 por ciento de las tierras de Estados Unidos, pero podrían contener una quinta parte de los hidrocarburos y otros recursos naturales del país. La propuesta de dos de los asesores es privatizar las reservaciones que ahora son tierras públicas, pero bajo el mando de gobiernos soberanos indígenas.
Tom Goldtooth, jefe de la Red Indígena de Medio Ambiente, declaró que “los líderes espirituales se oponen a la privatización de nuestras tierras, lo que implica vender la naturaleza, el agua, el aire, todo lo cual es sagrado para nosotros… La privatización ha sido la meta desde la colonización, para despojar a las naciones nativas de su soberanía”.
Más reality
Por otro lado, el primer presidente que fue estrella de un reality show no dejará por completo ese mundo. La revista dedicada al sector de espectáculos Variety confirmó hoy que Trump, aun estando en la Casa Blanca, mantendrá su título de productor ejecutivo de Celebrity Apprentice, una versión de El Aprendiz, el programa de televisión que lo hizo famoso en NBC. El programa estrenará una nueva temporada en enero con otro actor/político como su nuevo anfitrión (mientras el otro se prepara para asumir la presidencia): Arnold Schwarzenegger, ex gobernador de California y ex estrella de películas como The Terminator.

"La crisis del Mercosur y del regionalismo latinoamericano". Por Federico Larsen

 

La crisis del Mercosur y del regionalismo latinoamericano 

Por Federico Larsen

Nodal

La crisis que está viviendo hoy el bloque del Mercado Común del Sur (Mercosur), es representativa de la crisis más general que vive el regionalismo latinoamericano. Superada ya la etapa marcada por la construcción de nuevos organismos regionales con proyección política internacional (Celac, Alba, Petrocaribe, Alianza del Pacífico entre otros) la inestabilidad política y especialmente la incertidumbre de los grandes mercados financieros parecen orientar hoy los bloques subregionales hacia la inactividad y el vaciamiento. Una suerte de des-integración, que abre las puertas a nuevas formas de relación económicas, comerciales y sociales que ponen en riesgo varios de los derechos de los pueblos, y a la que el Mercosur no es ajeno.

Un Mercosur estancado

La suspensión de Venezuela del bloque, no es otra cosa que un capítulo más en la reconversión permanente que el Mercosur vive desde su nacimiento, al calor de los cambios políticos en el Cono Sur. Nacido como un proyecto de integración económica por iniciativa estatal entre Brasil y Argentina, se ha convertido a partir de 1991 en un organismo para la cooperación empresiarial bajo los términos del Consenso de Washington en los ’90. Y tras la crisis del modelo neoliberal, volvió a resurgir bajo el impulso de gobiernos de tinte progresista, que protagonizaron una breve “primavera del Mercosur”, más bien efímera. En todas las etapas el problema fue siempre el mismo: la falta de un proyecto a largo plazo de integración productiva, comercial, política y social con una perspectiva consensuada. La iniciativa de Brasil, y, en segundo término, de Argentina en los últimos años, tampoco logró superar esos escollos estructurales. Mientras se lograba la inclusión de Venezuela en el bloque, sus dos economías más grandes limitaban su desarrollo con sus decisiones económicas -la vinculación preferencial con China en detrimento de sus socios de la Cuenca del Plata- y políticas -el hundimiento de la Nueva Estructura Financiera Sudamericana a cambio del aumento de su representación global en el marco del G20-.
Las cumbres sociales del Mercosur, que se celebran cada seis meses (a fines de Noviembre se volvió a llevar a cabo en Caracas) remarcan en todos sus documentos conclusivos la falta de voluntad política al interior del bloque para implementar los programas sociales, el Estatuto de Ciudadanía y la Declaración Sociolaboral del Mercosur entre otras deudas pendientes. Este tipo de dilaciones y fallas ponen en tela de juicio las intenciones reales que los gobierno del Mercosur tienen para con el bloque. Y lo sucedido en las últimas semanas confirman algunas sospechas.
Venezuela quedó formalmente suspendida ¿y ahora qué? El 14 de diciembre Argentina debería hacerse cargo de la presidencia pro-témpore, luego de 6 meses institucionalmente inexplicables (en los que Caracas asumió, como le correspondía, la presidencia del Mercosur pero fue boicoteada sin justificación jurídica clara por los demás miembros) y ante el recurso por parte del gobierno de Maduro al sistema de solución de controversias previsto por el Tratado de Olivos. Y lo más grave de todo, sin un rumbo claro, exeptuando la difícil negociación de un Tratado de Libre Comercio a retomarse en marzo con la Unión Europea.
Hay que admitir, sin embargo, que para los países latinoamericanos el 2016 ha sido un año en el cual se fueron desdibujando las certezas en sus relaciones con el mundo. Por motivos internos, a causa de los cambios de gobierno en diferentes países de la región, pero sobre todo por crisis exógenas. El prolongado estancamiento político español, la debacle de los proyectos de gobierno en Francia e Italia, la reconfiguración de la diplomacia británica tras el Brexit, la diferenciación en la estrategia de expansión china y la victoria de Donald Trump en los EEUU, privaron a los países de la región de sus interlocutores privilegiados, y los obligan a repensar su inserción económica y política en el mundo.

Las propuestas ante la crisis

Una situación tal puede representar una salvación o una condena para organismos de integración regional como el Mercosur. Puede acercar a los países miembros en búsqueda de mutuo amparo, como han deslizado los cancilleres de Brasil, José Serra, y de Argentina, Susana Malcorra, tras la victoria de Trump en EEUU. Pero también puede generar un “sálvese quien pueda” generalizado. Un proceso similar se dio a mitad de los ’90 cuando se produjo la firma de varios TLC por parte de países latinoamericanos con las grandes potencias mundiales y su ingreso a la exclusivísima Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Ese mismo rumbo parece ser el que sugiere hoy el gobierno argentino, proclive a flexibilizar las reglas del Mercosur para permitir la firma de sus países miembros de TLCs con EEUU y China, y ya bajo observación de la OCDE para evaluar la adaptación de sus normas a los estándares de tan selecto club de países ricos. Ante la falta de decisiones en el bloque, Uruguay también comenzó a tejer sus relaciones comerciales con China y Europa, mientras Paraguay profundiza sus contactos con Corea del Sur. Brasil, potencia regional a la cabeza del grupo, se encuentra sumergida en una crisis que abarca a todo su arco político, con un gobierno golpista fuertemente debilitado y un margen de maniobra mucho más limitado que en la última década, pero aún ligado a la coordinación con las demás potencias regionales del BRICS.
Todos los países miembros, igualmente, siguen mirando con cierto cariño hacia la Alianza del Pacífico, enlace natural para América Latina con el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP por sus siglas en inglés), un mega-acuerdo de libre comercio firmado ya por 12 países, incluyendo a Chile, México y Perú. Y de allí parece llegar la tentación hacia un nuevo tipo de integración. Si bien el TPP se encuentre hoy pendiente de un hilo, por la decisión de Trump de no ratificar el acuerdo, su espíritu, sus cláusulas y sus formas serán a toda vista el modelo de negociación de nuevos acuerdos regionales, al igual que el TISA, o el TTIP. La novedad de estos tratados -considerados ya “de nueva generación”- es que obligan a los países firmantes a adecuar sus reglamentaciones futuras a los términos del tratado en ámbitos que históricamente fueron monopolio estatal, como los servicios públicos, transporte, investigación etc… Estos acuerdos son negociados a espaldas de los parlamentos, y con el asesoramiento de grandes empresas transnacionales que se favorecen con sus cláusulas. Los gobiernos de Argentina, Brasil y Paraguay ven con buenos ojos este modelo de tratado, para lo cual hoy el Mercosur es un impedimento burocrático y lento que habría que flexibilizar, y por ello el sentido mismo del bloque está en disputa.
La visión social y alternativa, encarnada por la Cumbre Social del Mercosur y -en teoría- por los gobierno de Venezuela y Uruguay, quedó aparentemente desbaratada con facilidad. Venezuela, que ingresó gracias a la tozudez de Chavez, como parte de un proyecto mucho más grande de transformación política latinoamericana, y por necesidad de recurrir al amparo del gigante brasilero tras haberlo desafiado abiertamente a una pulseada energética, nunca logró aportar claramente a la visión estratégica del bloque. Uruguay, que jugó siempre “a dos puntas” en los últimos años, mantiene hoy una postura de minoría moderada, avalando en disidencia las decisiones del bloque dominante. Y la Cumbre Social nunca tuvo gravitación real en una organización donde, como en todas las demás iniciativas de integración regional, los intereses de los Estados Nacionales siempre estuvieron por encima de cualquier intención colectiva, y por lo tanto los gobierno no delegaron ningún tipo de poder real a los actores de la sociedad civil.
El Mercosur sin embargo es tan difícil de reformar, como de romper. A diferencia de otros organismos regionales, logró un largo acumulado de reglamentaciones, acuerdos, tratados, que además de ser vinculantes para los Estados miembros constituyen un piso de acuerdo. Débil, sin actuación efectiva, pero aceptado activa o pasivamente por todos los gobiernos miembros desde 1991 hasta la fecha. Desandar semejante camino para volver a atomizar el Cono Sur sería una derrota política histórica para toda la región.
La suspensión de Venezuela refuerza entonces el ánimo disciplinador que algunos gobiernos asumieron en el marco del Mercosur, con objetivos exclusivamente políticos en medio de la disputa por marcar el rumbo del bloque. A esto se le suma la incertidumbre por el escenario externo, que refuerza el estancamiento en un Mercosur que avanza por inercia, y tampoco encuentra en otros organismos regionales un objetivo común, más allá de consignas vacías e inefectivas. Será el primer semestre de 2017, bajo la presidencia argentina, cuando se podrá empezar a vislumbrar algún rumbo, por más que no parezca para nada alentador para las fuerzas sociales de los países miembros.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Trump y su gabinete de militares y millonarios: un halcón anti-inmigrantes a cargo de las fronteras y un lobbista de la industria del petróleo, que niega el calentamiento global, en la Agencia de Medio Ambiente

Trump, junto al designado secretario de Seguridad Interior, John Kelly

Trump, junto al designado secretario de Seguridad Interior, John Kelly

Trump cede más poder a militares

Un general retirado estará a cargo de una secretaría clave
PARA LA NACION

NUEVA YORK.- Donald Trump planea profundizar el perfil militar de su gabinete al elegir a un general, el tercero que prevé sumar a su equipo, para preservar la seguridad de Estados Unidos, custodiar las fronteras y desplegar su política migratoria.
Trump le ofrecerá a John F. Kelly, ex general del Cuerpo de Marines, el Departamento de Seguridad Interior, el tercero entre los ministerios más grandes del gobierno. Hasta enero, Kelly estuvo a cargo de las operaciones en América latina. Otros dos ex generales ocuparán además puestos clave de Defensa de la administración.
De aceptar el cargo, Kelly será el tercer general retirado que trabajará en el gobierno de Trump. Otros dos generales retirados, Michael Flynn y James Mattis, ya han sido designados, respectivamente, asesor de seguridad nacional y jefe del Pentágono. Además, David Petraeus, que lideró el repliegue militar en Afganistán y dirigió de la CIA con Barack Obama, es uno de los candidatos para convertirse en secretario de Estado.
El nombramiento aumentó, además, la preocupación por un aumento de la influencia militar en el gobierno norteamericano bajo el mando de Trump.
El Departamento de Seguridad Interior, creado por el ex presidente George W. Bush, es una de las áreas más calientes del gobierno federal. Nacido de los escombros de las Torres Gemelas, es un mastodonte burocrático en el que trabajan 240.000 empleados repartidos en 22 dependencias con una sola misión: proteger al país de cualquier amenaza.
A los 66 años, Kelly, comandante en Irak entre 2008 y 2009, padre de un soldado muerto en Afganistán, ejecutará algunas de las propuestas más duras de la campaña de Trump.
Su abanico de responsabilidades incluirá la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, la custodia de las fronteras, las costas y los aeropuertos, el manejo de las aduanas y la seguridad de la familia presidencial.
Kelly será el hombre a cargo de la inmigración: el Departamento de Seguridad Interior decide qué extranjeros pueden entrar al país y a quiénes expulsa el gobierno federal. Controlará la política de deportaciones de inmigrantes indocumentados, el prometido muro con México y el "escrutinio extremo" a los extranjeros que quieran visitar o inmigrar a Estados Unidos.
Kelly tiene fama de "halcón". Trabajó en la administración de Obama, en Irak y como asesor de dos jefes del Pentágono, Leon Panetta -quien respaldó su designación- y Robert Gates.
Kelly conoce bien América latina. Hasta enero último, fue el jefe del Comando Sur, y tuvo a su cargo las operaciones militares en América del Sur y América Central que colaboran en la lucha contra el narcotráfico.
Uno de los motivos por los que Trump lo eligió es su obsesión con la frontera con México, en el sur del país. Kelly ha dicho que la violencia en la región, el tráfico de personas y drogas, y, a su juicio, la falta de seguridad en esa frontera son una "amenaza existencial" para Estados Unidos.
Se opuso públicamente al cierre de la prisión de Guantánamo, en Cuba, símbolo de torturas.
"Entiende perfectamente el papel fundamental que desempeña la seguridad fronteriza para proteger el país de las amenazas del terrorismo, la inmigración ilegal descontrolada y las drogas", lo elogió en un comunicado Dan Stein, presidente de FAIR, una organización que promueve una línea dura en inmigración.

Más nombramientos

El equipo de transición de Trump anunció, ayer, otros tres nombramientos. Por lejos, el que levantó más polvareda fue el de la persona propuesta para liderar la Agencia de Protección Ambiental (EPA, según sus siglas en inglés): Scott Pruitt, el procurador general de Oklahoma, un político cercano a la industria petrolera que ha desplegado una batalla judicial contra regulaciones para combatir el calentamiento global, impuestas por la misma agencia que ahora Trump quiere que dirija.
La elección de Pruitt destrozó las señales a favor del medio ambiente que había ofrecido Trump en las últimas semanas y que habían marcado un giro respecto de la campaña, cuando dijo que era el calentamiento global era "un cuento chino".
Días atrás, en una entrevista con The New York Times, el republicano había dicho que creía que existía "cierta conexión" entre los humanos y el calentamiento global, y esta semana se reunió con Al Gore, férreo activista de las políticas a favor del medio ambiente.
Pero su decisión marca un regreso a foja cero: en contra del amplio consenso científico, Pruitt ha dicho que la ciencia respecto del deterioro ambiental del planeta está "irresuelta". Su designación generó un rápido repudio en grupos ambientalistas y líderes demócratas en el Congreso.

Críticas

"Poner a Scott Pruitt a cargo de la EPA es como poner a un pirómano a apagar incendios", graficó Michael Brune, director ejecutivo de Sierra Club, una organización dedicada a proteger el medio ambiente.
"Es un negador del cambio climático que ha trabajado estrechamente con la industria petrolera. Es triste y peligroso", apuntó en Twitter el senador de Vermont y ex candidato presidencial, Bernie Sanders, que puso la lucha contra el cambio climático en el centro de su campaña.
La líder de los demócratas en la Cámara baja del Congreso, Nancy Pelosi, difundió un comunicado con un categórico repudio: "Por el aire que respiramos, el agua que bebemos y el planeta que dejaremos a nuestros hijos, el jefe de la EPA no puede ser un taquígrafo de los lobbistas de los contaminadores y las grandes petroleras".
El presidente electo eligió también al gobernador de Iowa, Terry Branstad, para ser embajador en China y llevar adelante una de las relaciones bilaterales que auguran tensión. Ya Trump se preocupó por crear el primer cortocircuito con Pekín al hablar por teléfono con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen.
El equipo del magnate republicano también anunció la designación de otra mujer, Linda McMahon, una empresaria que dirige una popular franquicia de lucha libre, WWE, y que compitió dos veces por una banca en el Senado norteamericano por Connecticut. Perdió las dos veces.
Trump, una de las celebridades que integran el Salón de la Fama de luchadores de WWE, junto a personalidades como Mike Tyson o Mr. T, entre otros, dijo que McMahon "va a desencadenar el espíritu emprendedor en todo el país".

El triángulo militar

Trump se rodeó de tres hombres curtidos en las fuerzas armadas para la toma de decisiones clave en defensa y seguridad

John F. Kelly

Secretario de Seguridad Interior
Ex general del cuerpo de marines, será nominado para conducir el Departamento de Seguridad Interior (DHS, por sus siglas en inglés); fue creado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 para que el gobierno estuviera preparado para prevenir y responder a futuros ataques
Comandante en Irak entre 2008 y 2009, Kelly ejecutará algunas de las propuestas más duras de la campaña de Trump; su abanico de responsabilidades incluirá la lucha contra el terrorismo y contra el narcotráfico
También será el hombre a cargo de la inmigración: el DHS decide qué extranjeros pueden entrar y quiénes deben ser expulsados; controlará la política de deportaciones de indocumentados

Michael Flynn

Asesor de Seguridad Nacional
General retirado de tres estrellas, será la mano derecha de Trump en seguridad; hará de enlace con los departamentos relacionados con la política exterior, militar y antiterrorista de la primera potencia mundial
Flynn estuvo 33 años en el ejército, está registrado como votante del Partido Demócrata y sirvió en el gobierno de Barack Obama como jefe de la unidad de inteligencia del Pentágono

James Mattis

Secretario de Defensa
Mattis, apodado "Perro Loco", es considerado un militar de mano dura; fue uno de los primeros en poner el pie en Afganistán tras los atentados de 2001 y estuvo al mando de una de las divisiones que invadieron Irak en 2003
Entre otros temas ríspidos tendrá un papel vital en las relaciones con Irán, después de haberse opuesto abiertamente al acuerdo que forjó Obama para limitar el programa nuclear de Teherán


Del editor: ¿Cómo sigue? Militares y multimillonarios son la combinación que por ahora parece estar eligiendo Trump para ejercer el poder.