El
presidente Javier Milei aseguró, frente al intento de asesinato contra
Donald Trump, que el atentado fue obra de “la izquierda internacional”.
Tal planteo fue cuestionado por los analistas argentinos; el historiador
Leandro Morgenfeld señaló que Milei “ve comunistas por todos
lados” y que su idea “no es compartida por ningún líder del mundo, más
allá de algunas expresiones de la ultraderecha en otros países”. También
habló del tema el especialista en relaciones internacionales Juan Gabriel Tokatlián, para quien lo dicho por el presidente es una “soberana fantasía”.
Milei
tuiteó, tras el ataque a Trump, que se trataba de un acto de la
“izquierda internacional” y sugirió además que los demócratas podrían
estar detrás. “No sorprende la desesperación de la izquierda
internacional que hoy ve cómo su ideología nefasta expira, y está
dispuesta a desestabilizar las democracias y promover la violencia para
atornillarse al poder. Con pánico a perder en las urnas, recurren al terrorismo para imponer su agenda retrógrada y autoritaria” escribió en las redes.
La canciller Diana Mondino no se sumó, al menos públicamente, a esta
interpretación, con lo que podría haberse pensado que el alcance de los
dichos de Milei eran los de una opinión personal, pero lo secundaron
otros funcionarios, como el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona. “La izquierda se queda sin herramientas para frenarlo y recurre a la violencia”, sostuvo en X. También Bertie Benegas Lynch expresó la
misma postura: según el diputado de La Libertad Avanza, la culpable del
ataque a Trump fue “la izquierda” que “está desesperada y recurre a los
procedimientos violentos que son su sello distintivo”.
Ninguno
de los datos que se conocieron hasta ahora abonan la tesis de Milei. El
atacante, que fue abatido por agentes del estado, tenía 20 años y según
el FBI actuó solo. Fue votante de los republicanos, aunque también
habría hecho alguna contribución económica a la campaña de los
demócratas. No existen indicios de que pertenezca a una organización
terrorista internacional.
“Milei a una velocidad récord y
contra todo lo que se decía incluso en los Estados Unidos, salió a
avalar esta construcción de ‘es culpa de la izquierda’ -o es ‘culpa del
globalismo’-, asumiendo una cosa que es un disparate, como lo es
decir que el gobierno de Joe Biden sea un gobierno de izquierda. Su idea
no es compartida por casi ningún líder en el mundo, más allá de algunas
expresiones de la ultraderecha en otros países”, dijo a Página/12 Morgenfeld.
El
historiador es investigador del Conicet y coordina el grupo de Clacso
Estudios sobre Estados Unidos. "Acusar a la izquierda es una operación
de Milei, que en cualquier cosa que no sean sus ideas, que son ideas
marginales desde el punto de vista económico en cuanto a la orientación
paleolibertaria de su gobierno o ultraderechista, es un combate. El
tiene una visión absolutamente anacrónica y sobreideologizada de cómo se
constituye el mundo y la geopolítica actual. Se imagina que está en una
cruzada de la guerra fría. Ve comunistas por todos lados: acusa a
presidentes que no tienen nada que ver con el comunismo, como Lula, de
ser comunistas, ve izquierda por todos lados, al punto que puede
imaginar que un representante del establishment del capitalismo
financiero globalista como es Biden, es de izquierda. Y engloba en eso a
todo: a cualquier gobierno, movimiento o idea que planteen el estado de
bienestar, o que el estado tiene que regular o intervenir en la
economía para él es izquierda, es socialismo, es comunista. Esto es
muy peligroso porque Milei está instrumentalizando la política exterior
argentina y su posición como presidente para su acumulación político
electoral interna", señaló.
Para el sociólogo Juan Gabriel Tokatlián,
"el tuit de Javier Milei es vergonzoso primero porque insinúa que fue
(la autora del atentado) fue la izquierda internacional, una soberana
fantasía, y segundo porque dice que es una izquierda 'que se atornilla
al poder' con lo que está diciendo es que los demócratas estuvieron
tácitamente detrás de esto".
Tokatlián lo señaló en
declaraciones radiales. Cuando le mencionaron que el ultraderechista
español Santiago Abascal, líder de Vox, y que el ex presidente de Brasil
Jair Bolsonaro habían hablado en términos similares a los de Milei, el
consultado señaló que era previsible. "Por supuesto que van a decir
eso".
Morgenfeld coincidió en que "la ultraderecha a nivel
mundial -y esto lo está mostrando Milei- va a tratar de utilizar el
intento de asesinato de Trump para constituirse como víctima. Su
discurso será 'nosotros somos los que defendemos el mundo libre y la
libertad, y la izquierda' , aunque el ataque no haya tenido nada que ver
con la izquierda, 'están poniendo en peligro al mundo libre'"
"A
Milei le interesa la política exterior solamente en el sentido de que
poder sacar un lustre a nivel individual y a nivel partidario", agregó
el historiador. "Construye una narrativa, como en muchos órdenes de
su gobierno y de su discurso, con datos absolutamente falaces o mentiras
flagrantes. Este es uno de ellos, atribuirle el atentado a la izquierda
cuando no hay ningún indicio o prueba de eso".
"Milei escribe
su tuit sin contar con información, para abonar a esa confusión. Porque
sabe que muchos de sus seguidores no van a constatar quién fue el que
disparó y con qué objetivos, sino que van a quedar con lo que imaginan, y
esto en términos comunicaciones fue exitoso en su gobierno, le va a
rendir frutos mediáticamente y electoralmente. El construye una
narrativa sobre que hay una izquierda que amenaza a las fuerzas de la
libertad, a la democracia, al mundo libre, cuando sabemos que es lo
contrario, que hay un autoritarismo creciente por parte de estas fuerzas
ultraderechistas que avanzan sobre los derechos colectivos, sobre las
democracias. También sobre los periodistas que tienen una visión crítica
sobre las fake news y sobre estas construcciones que se basan en
mentiras".