sábado, 4 de mayo de 2013

Jornadas AAHRI-ALAHRI: "América Latina y sus caminos de inserción en el escenario mundial"





XIV Jornadas de la Asociación Argentina de
Historia de las Relaciones Internacionales:
Veinte años de la AAHRI

Y

IV Jornadas de la Asociación Latinoamericana de Historia de las Relaciones Internacionales ALAHRI



América Latina y sus caminos
de inserción en el escenario mundial

Buenos Aires, 3, 4 y 5 de julio de 2013




Organizan:
AAHRI – Asociación Argentina de Historia de las Relaciones Internacionales
ALAHRI – Asociación Latinoamericana de Historia de las Relaciones Internacionales
IDEHESI - Instituto de Estudios Históricos, Económicos, Sociales e Internacionales, Unidad Ejecutora en Red del Conicet
·       CIHES – Centro de Investigaciones en Historia Económica y Social, Facultad de Ciencias Económicas de la UBA
·         IH, Instituto de Historia, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Rosario, Universidad Católica Argentina
·         IMESC – Instituto Multidisciplinario de Estudios Contemporáneos, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Cuyo


SEGUNDA CIRCULAR

            Las XIV Jornadas de la AAHRI, coincidentes con el Vigésimo Aniversario de su creación, y las IV Jornadas de la ALAHRI se realizarán los días 3, 4 y 5 de julio de 2013 en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, Av. Córdoba 2112, de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, en el marco de la conmemoración del Centenario de la fundación de esta casa de estudios
            El tema de estas Jornadas, AMÉRICA LATINA Y LOS CAMINOS DE INSERCIÓN EN EL ESCENARIO MUNDIAL, responde al concepto central de vincular los procesos históricos de los países latinoamericanos y sus relaciones intra e interregionales y mundiales/globales, con las transformaciones del escenario internacional, a partir de las independencias nacionales en el siglo XIX cuyos bicentenarios invitan a la reflexión, y también en el contexto de las mutaciones actuales del orden internacional. La profunda crisis económica y social en la Unión Europea, los Estados Unidos y, en menor medida, Japón;  el afianzamiento de los BRICs y otras asociaciones regionales; la oleada de movimientos aparentemente democratizadores en Medio Oriente; el avance en Latinoamérica de gobiernos que procuran una mayor autodeterminación soberana respecto de las potencias y mayor equidad social, todo esto conforma un escenario en pleno despliegue, la gestación de un cambio cuya profundidad aun no puede predecirse, que sugiere una reconfiguración de las relaciones económicas, políticas, sociales e internacionales. Estas Jornadas de la AAHRI y la ALAHRI llaman a reflexionar y debatir en torno a estas ideas.


Programa

Miércoles 3 de julio

· 16:00 a 18:00 Inscripciones

· 18:00 Discurso inaugural a cargo del Dr. Mario Rapoport, Presidente Honorario de las Jornadas y de AAHRI-ALAHRI, Universidad de Buenos Aires-IDEHESI-Conicet.

· 19:00 Mesa panel: La inserción internacional de Argentina y de Latinoamérica


Jueves 4 de julio

· 9:30 a 11:30 Mesas
Mesa 1. Historia e historiografía de las relaciones internacionales.
Mesa 2. Balances y reflexiones acerca de los bicentenarios.
Mesa 3. América Latina frente a las crisis mundiales.
Mesa 4. Cambios políticos y nuevo mapa estratégico de América Latina.
Mesa 5. La evolución de América Latina como unidad. Bloques regionales e integración).
Mesa 6. Democracia y autoritarismo: las transformaciones del escenario internacional.

· 12:00 Mesa panel: Historiografía e historia de las relaciones internacionales.


· 15:00 a 18:00 Mesas
Mesa 1. Historia e historiografía de las relaciones internacionales.
Mesa 3. América Latina frente a las crisis mundiales.
Mesa 4. Cambios políticos y nuevo mapa estratégico de América Latina.
Mesa 5. La evolución de América Latina como unidad: de Bolívar a CELAC (bloques regionales e integración).

· 18:30 Mesa panel: Evaluación del desarrollo latinoamericano: del estructuralismo a la interdependencia

· 21:00 Cena de Camaradería

Viernes 5 de julio

· 9:30 a 11:30 Mesas
Mesa 1. Historia e historiografía de las relaciones internacionales.
Mesa 5. La evolución de América Latina como unidad: de Bolívar a CELAC (bloques regionales e integración).
Mesa 7. Migraciones y Condiciones de Vida
Mesa 9. Exilios políticos del Cono Sur en el siglo XX
Mesa 8. Seguridad internacional y conflictos en el sistema mundial. Guerras y mecanismos de resolución de la ONU.

· 12:00 a 13:00 Reunión de la AAHRI. Entrega de recordatorios a los miembros fundadores.

· 15:00 a 18:00 Mesas
Mesa 1. Historia e historiografía de las relaciones internacionales.
Mesa 10. Organismos Internacionales y Tratados
Mesa 11. Redes académicas. Camino para las problemáticas universitarias

· 18:30 a 20:30 Mesa de clausura. La crisis mundial y América Latina



MESAS TEMÁTICAS.

Mesa 1. Historia e historiografía de las relaciones internacionales.
Mesa 2. Balances y reflexiones acerca de los bicentenarios.
Mesa 3. América Latina frente a las crisis mundiales.
Mesa 4. Cambios políticos y nuevo mapa estratégico de América Latina.
Mesa 5. La evolución de América Latina como unidad: de Bolívar a CELAC (bloques regionales e integración).
Mesa 6. Democracia y autoritarismo: las transformaciones del escenario internacional.
Mesa 7. Migraciones y Condiciones de Vida.
Mesa 8. Seguridad internacional y conflictos en el sistema mundial. Guerras y mecanismos de resolución de la ONU.
Mesa 9. Exilios políticos del Cono Sur en el siglo XX.
Mesa 10. Organismos Internacionales y Tratados.
Mesa 11. Redes académicas. Camino para las problemáticas universitarias.

INFORMACIÓN:



Obama en América Central: inmigración y narcotráfico

ENCUENTRO DEL MANDATARIO ESTADOUNIDENSE CON SUS PARES CENTROAMERICANOS

Obama habló de migración y narcotráfico

Página/12
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, se reunió ayer por primera vez con todos los mandatarios de Centroamérica en la segunda y última etapa de su minigira latinoamericana.
Obama llegó ayer por la tarde procedente de México, donde mantuvo un breve encuentro con su par mexicano Enrique Peña Nieto, convirtiéndose en el quinto mandatario estadounidense que hace una visita oficial a Costa Rica en los últimos 50 años.
Apenas llegado a San José, capital de Costa Rica, Obama y su comitiva se dirigieron hacia la Casa Amarilla, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde el presidente estadounidense mantuvo una entrevista bilateral con su par Laura Chinchilla. Después de esa reunión, ambos mandatarios ofrecieron una rueda de prensa ante cientos de periodistas.
En el Teatro Nacional de San José se reunió con los presidentes del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), bloque político-económico conformado por la totalidad de los Estados de la región y la República Dominicana, con el objetivo de llegar a un compromiso conjunto en la lucha antidrogas, la inmigración y el intercambio comercial entre países.
Sin embargo, Obama encontró en Costa Rica posturas que cuestionan la política antidrogas que ha impulsado Washington en la región, donde el crimen organizado disparó los homicidios a casi 40 por cada 100 mil habitantes, cinco veces la media mundial, y con picos, como en Honduras, que duplican aquella tasa.
El SICA, creado en 1993 con la esperanza de consolidar la democracia y la paz y combatir problemáticas como el narcotráfico y la violencia, reclamó a Estados Unidos un mayor compromiso que vaya más allá de operaciones conjuntas, conforme a su responsabilidad de principal consumidor en el floreciente negocio de la droga. Los gobiernos centroamericanos consideraron insuficientes los 500 millones de dólares que Estados Unidos ha destinado desde 2008 para la Iniciativa Regional para la Seguridad en Centroamérica (CARSI, por sus siglas en inglés) y sostuvieron que sólo conforman una parte de la solución al problema.
“Vamos a pedirle que se enfoque en Centroamérica, necesitamos apoyo decidido del gobierno de Estados Unidos para atacar el enemigo común del narcotráfico, ya que lamentablemente los países de la región ponemos los muertos en una guerra que no empezamos”, dijo el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, antes de comenzar la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno en el Teatro Nacional de San José.
Si bien la intención de Estados Unidos era usar la Cumbre para tratar aspectos económicos y comerciales, el guatemaltecto Otto Pérez, el salvadoreño Mauricio Funes y Lobo pusieron sobre la mesa el tema de la protección a los inmigrantes centroamericanos. Los mandatarios de la región decidieron aprovechar el momento, mientras en Washington republicanos y demócratas debaten una reforma migratoria que busque legalizar a los indocumentados y garantizar un mayor control fronterizo.
Obama reiteró su optimismo en conseguir la aprobación de la reforma migratoria este año. “Abrirá el camino a millones de indocumentados a ganar su ciudadanía” y evitará que “sean víctimas de abusos y explotación”, explicó al llegar a Costa Rica. El tema es clave para la región: cinco millones de centroamericanos residen en Estados Unidos y cientos de miles de familias viven de las remesas, que en 2012 alcanzaron los 12.000 millones de dólares, equivalentes a 7 por ciento del Producto Interno Bruto regional. “Vemos con buenos ojos la iniciativa que está impulsando (el presidente de EE.UU.), porque beneficiará a más de un millón de guatemaltecos”, subrayó Pérez antes de arribar a San José.
Obama también abordó en la Cumbre las relaciones con la región bajo el Tratado de Libre Comercio (TLC), que desde su entrada en vigor en 2006 elevó el comercio de 34.000 a 61.000 millones de dólares, y conversó sobre las posibilidades de inversión en energías limpias. Cuando todos los mandatarios terminaron de describir el estado de sus países y de plantear los temas de mayor interés para cada uno de ellos, Obama destacó las potencialidades económicas de la región. El SICA, fundado al calor del Consenso de Washington, siempre aspiró a funcionar como un bloque comercial capaz de negociar juntamente con los Estados Unidos.
Sin embargo, las conclusiones a las que llegaron los mandatarios en la Cumbre no quedaron plasmadas en ningún documento oficial, por tratarse de un encuentro “extraordinario” por la visita del presidente estadounidense. Hoy, Obama participará en un foro con empresarios de Centroamérica y emprenderá la vuelta a Washington hacia el mediodía, dando por finalizada su primera gira latinoamericana desde que reasumió la presidencia en enero de este año.

viernes, 3 de mayo de 2013

Obama reconoce la responsabilidad de EE.UU. por la violencia en México


Obama ha reconocido hoy la responsabilidad de EE.UU. en el tráfico de armas y drogas y la violencia en México, en un discurso pronunciado durante su visita oficial a ese país.

"En EE.UU. reconocemos nuestra responsabilidad. Entendemos que la causa de la violencia que han sufrido muchos mexicanos, se debe a la demanda de drogas por parte de EE.UU.", dijo Obama.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/v...

"La industria del arbitraje internacional, un negocio millonario"


Tenemos el agrado de invitarlos a la presentación "La industria del arbitraje internacional, un negocio millonario" a cargo de Cecilia Olivet el día lunes 6 de mayo a las 18 hs en la sede de FLACSO Argentina, Ayacucho 555, Ciudad de Buenos Aires.

Cecilia Olivet, uruguaya, investigadora con el Transnational Institute de Holanda en temas de régimen internacional de inversiones y política de inversiones de la Unión Europea. Es co-autora del reporte "Cuando la Injusticia es negocio. Cómo las firmas de abogados, árbitros y financiadores alimentan el auge del arbitraje de inversiones". Participó recientemente de la 1era Reunión Ministerial de Estados de América Latina afectados por los intereses de las transnacionales, realizada en Guayaquil Ecuador el 22 de abril de 2013 donde participaron representantes de los gobiernos de Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, República Dominicana, Venezuela, San Vicente y las Granadinas, Argentina, Guatemala, El Salvador, Honduras y México.

Confirmar participación a arearrii@flacso.org.ar

EEUU-México: reivindicaron hoy el NAFTA

Obama y Peña apuestan por impulsar la integración de América del Norte

A casi 20 años de la entrada en vigor del TLC, los presidentes de EU y México llamaron a aumentar la cooperación para competir como bloque











Los dos mandatarios se reunieron durante poco más de una hora en Palacio Nacional, en el centro de la Ciudad de México (Cuartoscuro).
Los dos mandatarios se reunieron durante poco más de una hora en Palacio Nacional, en el centro de la Ciudad de México.
 
Lo más importante:
  • Los presidentes de México y EU llamaron a impulsar la integración de América del Norte
  • Tras una reunión, dijeron que es necesario elevar la cooperación para competir como bloque
  • Anunciaron la creación de un grupo de trabajo que analice formas de colaboración

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CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — La entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) en 1994 acercó a México, Estados Unidos y Canadá al abrir sus fronteras al intercambio de productos. Este jueves, casi 20 años después, el estadounidense Barack Obama y el mexicano Enrique Peña Nieto anunciaron acuerdos que buscan "potenciar" la integración entre los países de América del Norte.  
Tras su primera reunión de trabajo, Obama y Peña Nieto informaron en rueda de prensa que sus gobiernos formarán este año un grupo "de alto nivel" que diseñe mecanismos para aumentar la cooperación comercial, en la producción de bienes y servicios, y en la investigación e innovación tecnológica.
Las metas consisten en que los tres países de América del Norte puedan competir como bloque con otras regiones y generar más empleos, y se fijaron después de que Estados Unidos y México analizaron los resultados que el TLC ha tenido en la zona, según dijo Peña Nieto.
El grupo estará encabezado por el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, y los secretarios del gabinete económico de México, entre los que destaca el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, uno de los hombres más cercanos a Peña Nieto.
Laura Zamudio, académica del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana (UIA), consideró que el anuncio refleja el interés de los dos presidentes en "dar rumbo" a la relación entre sus países.
Ante el crecimiento económico de otras regiones como Asia, señaló, Estados Unidos y México buscan que su cooperación trascienda el intercambio de mercancías establecido con el TLC —que entró en vigor el 1 de enero de 1994—, para que incluya áreas como la producción industrial o la educación.
"Ya pasamos al nivel de profundizar en otros temas que son un poco más sofisticados y que tienen el sentido común de crear una relación bilateral de competitividad y viendo hacia el futuro para tener más impacto como una región", consideró Hazel Blackmore, directora del Centro de Estudios y Programas Internacionales del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
Estados Unidos y México comparten una de las fronteras más largas del mundo —más de 3,000 kilómetros—, una población de unos 430 millones de personas y un intercambio comercial que en 2012 sumó 473,000 millones de dólares.
Las oportunidades
Durante el mensaje de este jueves, Peña Nieto dijo que la región aún puede explotar "enormes potencialidades" para competir con el resto del mundo.
Para lograrlo, agregó, los gobiernos de Estados Unidos y México firmaron otros tres acuerdos: crear un grupo binacional de apoyo a pequeños empresarios, establecer un foro para promover la educación superior y la investigación científica, y mantener la cooperación entre sus instituciones para tener una frontera segura.
El académico David Sarquis, del Departamento de Estudios Sociales y Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey, comentó que una de las ventajas de México respecto de economías emergentes, como las de Asia, consiste en que puede resultar atractivo para los inversionistas extranjeros porque tiene mayor estabilidad.
"Es ocasión de que el gobierno de México puede decir: 'Seguimos aquí, con nuestra cercanía y con la mayor disposición de hacer un trabajo conjunto para promover la economía del área'", dijo.
En 2012, México tuvo una Inversión Extranjera Directa (IED) de 12,600 millones de pesos.
La cifra fue menor a la que el gobierno del entonces presidente Felipe Calderón tenía prevista —18,000 millones de pesos—, una situación que agrupaciones de empresarios atribuyeron a que no se promovió el desarrollo de los sectores productivos.
El gobierno de Peña Nieto ha iniciado acciones revertir esa tendencia, realizando viajes al exterior para llamar a empresarios a invertir en México.
Los retos bilaterales
En su mensaje, Obama aseguró que Estados Unidos y México tienen "una de las relaciones económicas más grandes del mundo" y pueden promover aún más el comercio, la generación de empleos, el turismo y el intercambio cultural.
Uno de los acuerdos de la primera reunión de trabajo entre Obama y Peña Nieto incluye fomentar los programas de movilidad estudiantil.
Algunos analistas, sin embargo, dudan del alcance de los objetivos de integración de ambos gobiernos.
Para Laura Zamudio, aunque el anuncio es positivo, Estados Unidos y México aún deben detallar de qué forma unirán a Canadá y cómo colaborarán para constituirse como bloque regional.
Jorge Bustamante Fernández, investigador del Departamento de Estudios Sociales del Colegio de la Frontera Norte, consideró que las intenciones no se concretarán porque en realidad Estados Unidos y México tienen objetivos distintos.
"El énfasis que le dan en Estados Unidos a la seguridad nacional no es coincidente con el énfasis que le quiso dar el presidente Peña Nieto al tema de la cooperación y el desarrollo económico entre ambos países", dijo Bustamante.
Durante el mensaje de este jueves, Peña Nieto señaló en varias ocasiones que la relación entre Estados Unidos y México debe ser "multitemática" y no únicamente centrarse en la seguridad. Desde antes de asumir el poder en diciembre, el mandatario mexicano adelantó que su prioridad en el trato con las autoridades estadounidenses serían los temas económicos.

Alianza del Pacífico: ¿hacia un nuevo ALCA?

Alianza del Pacífico: ¿hacia un nuevo ALCA?

Alianza del Pacífico: ¿hacia un nuevo ALCA?

Por Leandro Morgenfeld
www.marcha.org.ar

Esta semana, Obama visita América Latina. El 23 de mayo, en Cali, se llevará a cabo la IV Cumbre de la Alianza del Pacífico, un engendro que impulsa una integración neoliberal, a contramano de la que pretende el ALBA. Washington busca remolcar a sus socios del sur hacia la Alianza Trans-Pacífico, para alejarlos del eje bolivariano.

Hace exactamente dos años, en Lima, se dio a conocer la Alianza del Pacífico. Impulsada por el entonces presidente Alan García, reunió en un nuevo foro regional a Perú, Colombia, Chile y México y se planteó como un espacio para contrarrestar la entonces creciente influencia bolivariana.
Además de esos países, participan como observadores Panamá, Uruguay, Costa Rica y Canadá. Ya en su manifiesto inaugural, la "Declaración de Lima", los socios señalan que pretenden "avanzar progresivamente hacia el objetivo de alcanzar la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas".
Desde la cumbre fundacional en Lima, se realizaron varias reuniones presidenciales. El 23 de mayo, en Cali, se llevará a cabo la VII Cumbre de la Alianza del Pacífico, con la presencia de mandatarios de los países miembros y de algunos de los países observadores. Los cuatro socios, sumados, equivaldrían a la novena economía del mundo y la décimosexta potencia comercial, 207 millones de consumidores, el 35% del PBI de América Latina.
Luego del fracaso del proyecto del ALCA, en 2005, y del fortalecimiento de una integración regional que excluía a Washington (Mercosur ampliado -que aguarda el ingreso de Bolivia y Ecuador-, UNASUR, CELAC, ALBA), Washington pretende reposicionarse en la región, a pesar de su relativamente decreciente influencia económica, del avance chino y de la profundización de las relaciones económicas sur-sur.
La Casa Blanca impulsa la Alianza Trans-Pacífico (ATP), con el objetivo de crear un mercado común entre las Américas (actualmente participan Canadá, México, Perú y Chile), Australia y Asia, sin China. En línea con una política exterior que mira con recelo la expansión y la competencia de Pekín (los principales despliegues militares del Pentágono se realizan actualmente en el Pacífico), la ATP cumple el doble objetivo de intentar contener y limitar la expansión económica china y a la vez lograr una suerte de ALCA remozado que contrarreste la influencia que supo tener la integración alternativa impulsada desde Caracas por el eje bolivariano.
En función de los intereses de las grandes corporaciones estadounidenses, se negocia a puertas cerradas, con el objetivo de llegar a un acuerdo en octubre de 2013. Al mismo tiempo, movimientos sociales de todo el mundo luchan contra la concreción de esta nueva ofensiva del capital trasnacional que afectaría derechos laborales, regulaciones ambientales, acceso a medicamentos genéricos, regulaciones financieras, a la vez que impulsaría la consolidación de oligopolios y disminuiría la potencialidad de desarrollos locales.
Ambas iniciativas, la Alianza del Pacífico y la Alianza Trans-Pacífico son complementarias y funcionales a los intereses de la Casa Blanca en América Latina. Washington busca meter una cuña en América del Sur, impulsando a los países con los cuáles ya tiene Tratados de Libre Comercio bilaterales (Colombia, Chile, Perú) a que se unan y sean remolcados hacia la ATP.
La gira de Obama por México y Costa Rica (donde se reunirá, además, con varios mandatarios centroamericanos) a sólo tres meses de asumir su segundo mandato tiene como uno de los principales objetivos impulsar un movimiento "tectónico" en la región, aprovechando la ausencia de Chávez: volver al viejo proyecto de forjar una apertura al capital estadounidense, alentar el libre comercio y reducir la capacidad de los Estados de establecer regulaciones.
Con sus pares centraoamericanos, Obama discutirá el tema de la guerra a las drogas (cuyos nefastos resultados ya fueron expuestos por algunos gobiernos de la región en la Cumbre de las Américas realizada justo un año atrás) y también pretenderá mostrar los avances en las leyes migratorias en Estados Unidos, algo que afecta fundamentalmente a las poblaciones de origen centroamericano. Sus recientes declaraciones en favor del cierre de la cárcel de Guantánamo -promesa electoral cuyo incumplimiento lleva más de 4 años- son parte de la estrategia de "seducción" hacia América Latina.   
Luego del fracaso que resultó para Washington la Cumbre de las Américas realizada en Cartagena en abril de 2012 (allí la agenda caliente -Cuba, Malvinas, droga, inmigración- fue impuesta por los países latinoamericanos, a pesar de las presiones del Departamento de Estado), Obama pretende recuperar la iniciativa en las relaciones interamericanas, detener el avance de potencias extrarregionales (fundamentalmente China, socio comercial y financiero privilegiado para Argentina, Brasil y Venezuela, entre otros) y limitar las aspiraciones de Dilma Rousseff de transformarse en vocera de América del Sur -vía el Mercosur o la UNASUR-. Por eso, la Alianza del Pacífico es fundamental para el reposicionamiento de Washington en la región. A través de la misma, se pretende atraer a los países disconformes del Mercosur, como Uruguay y Paraguay, y reintroducir políticas neoliberales que tanta resistencia popular generaron en las últimas dos décadas.
La izquierda latinoamericana debe advertir esta nueva ofensiva del capital, que pretende restablecer la agenda neoliberal, resistida a través de amplias movilizaciones y levantamientos en los últimos 20 años. Es preciso defender la integración alternativa que plantea el eje bolivariano. El ALBA de los movimientos sociales, en ese sentido, puede ser una herramienta para coordinar a las fuerzas políticas populares que construyen desde una perspectiva latinoamericana, con una orientación anti-imperialista y, en algunos casos, socialista.

jueves, 2 de mayo de 2013

Obama, el cantor de jazz



Obama ha resultado una sucesión de fiascos tan tremenda que cualquier día de éstos le sorprende la lluvia en medio de un descampado y destiñe. Pero nadie puede decir que no estuviera advertido: a Obama se lo veía venir desde el lema aquel, Yes, We Can, más vacuo y más panoli que una metáfora de Zapatero. Tengo amigos que vivieron la victoria de Obama al otro lado del Atlántico como un triunfo propio, llevaban la chapita y coreaban el Yes, We Can con la misma alegría enloquecida con que las fans corean las letras de Justin Bieber. Yo los miraba como si me estuviera perdiendo algo y probablemente me lo estaba perdiendo, porque mi caletre no alcanzaba a descifrar la magia de aquella frase a la que también en inglés le faltaba el complemento directo.

La esperanza intransitiva que alentaba Obama se basaba en dos hechos físicos en apariencia incontrovertibles: uno, que era de raza negra; dos, que no era Bush Jr. Cuatro años después seguimos sin estar seguros ni de una cosa ni de la otra, al menos si entendemos la negritud como un concepto sociológico que va más allá del color de la piel, tal como lo expresó el campeón de los pesos pesados Larry Holmes: “¿Has sido negro alguna vez? Yo fui negro una vez, cuando era pobre”. Desde la atalaya de esa frase, la presidencia de Obama ha sido más o menos como la visita de Will Smith desde el gueto al palacete de sus tíos millonarios. El sistema funciona, sí, y el príncipe de Bel Air se codea ahora con lo mejorcito de la alta sociedad. Un tío Tom a la enésima potencia.

En una reunión con la prensa, interrogado acerca de la guerra en Siria, Obama ha hecho gala de su principal activo en curso: “No quiero un segundo Irak. No soy Bush”. Puede que sea cierto pero de momento Obama parece empeñado en una competición personal con Mariano, a ver cuál de los dos incumple más promesas. Sobre la más gorda y la más humillante, Obama ha soltado una de esas chorradas made in USA donde podía escucharse de fondo la voz de pato de su antecesor en el cargo: “Sigo creyendo que hay que cerrar Guantánamo. No es necesario, es caro, es ineficaz”. Más que a Bush Jr., la frase recuerda a Himmler quejándose por el coste de la Solución Final. Cerrar Guantánamo por razones económicas, no porque sea un limbo legal, un inmundo campo de concentración donde más de un centenar de prisioneros sin ningún derecho se van pudriendo en vida. Y lo dice el mismo tipo que, al poco de ganar las elecciones, recibió un premio Nobel de la Paz como si le regalaran una corbata. No por casualidad la Casa Blanca es blanca.

Fuente: http://blogs.publico.es/davidtorres/2013/05/01/obama-el-cantor-del-jazz/

Nicolás Maduro criticó a EEUU y comparó a Obama con Bush

Maduro pidió "respeto" a Estados Unidos y cuestionó a Obama

La Nación
En una entrevista con Le Monde, el presidente venezolano además advirtió que de la oposición de su país puede salir "un nuevo Pinochet".
PARIS.- El presidente electo de Venezuela, Nicolás Maduro, pidió "respeto" a Estados Unidos y cuestionó a su presidente, Barack Obama, al compararlo con el ex mandatario republicano, el impopular George W. Bush.
En una entrevista publicada hoy en el diario francés Le Monde, el "hijo" -como él se autodenomina- del fallecido presidente Hugo Chávez pidió "respeto" a Washington, uno de los países que aún no reconoce su victoria y respalda el pedido de recuento total de votos del opositor Henrique Capriles, un proceso que ya comenzó, pero en términos cuestionados.
Además, Maduro afirmó que Estados Unidos "está gobernado por un aparato militar-industrial, mediático y financiero" y opinó que entre Obama y Bush hay una diferencia de estilo, no de contenido.
"Él [Obama] sonríe pero bombardea", afirmó Maduro, que sin embargo se mostró abierto a "moverse hacia una relación que podría ser positiva".
No obstante, el presidente chavista -que ganó el mes pasado las elecciones por un margen de 1,8 puntos- justificó las buenas relaciones que Caracas mantiene con naciones que tuvieron o tienen gobiernos cuestionados, como Libia, Siria, Bielorrusia o Irán.
"Por un lado hay un mundo imperial, unipolar, y por otro surge un mundo pluripolar, multicéntrico, en equilibrio, que representa la prolongación de la visión de nuestro libertador, Simón Bolívar", argumentó.
En particular, defendió su alianza con el gobierno de Bashar al-Assad en medio de la guerra civil en Siria, que ya dejó más de 70.000 muertos. "Tenemos una buena cooperación económica con el presidente Bashar al Assad", afirmó el presidente venezolano, que acusó a la "intervención extranjera" por el conflicto en el país.

"Otro Pinochet"

Maduro también apuntó contra la oposición encabezada por Capriles y advirtió que él representa a una extrema derecha que busca "destruir la democracia en Venezuela e imponer un proyecto totalitario".
"Si un día esa gente llegara al poder -lo que no sucederá- destruirían la democracia en Venezuela e impondrían un proyecto totalitario", afirmó Maduro en su primera entrevista con un medio extranjero tras su jura como presidente, el pasado 19 de abril.
"En Chile fue Pinochet (...) Una ideología similar está emergiendo aquí", afirmó. "Evitaremos que un nuevo Pinochet emerja en Venezuela. Lo haremos por la vía democrática", completó.
En ese sentido, hizo un llamado para que "Europa abra los ojos" ante la "percepción caricaturesca" de Venezuela. "La gente piensa que en Venezuela hay una dictadura", expresó.
 
Agencias DPA, AFP y EFE

"Tensiones y continuidades en política exterior"


En el último número de la revista La llamarada, me hicieron una entrevista sobre algunos puntos de la actual política exterior argentina y de la relación EEUU-América Latina:


La Llamarada, Número 14, página 6, abril 2013. Entrevistó: Clara García B.



La Llamarada: ¿Cómo interpretás que se ha modificado o no la política exterior del gobierno argentino a partir del acuerdo con Irán por el caso AMIA?

Leandro Morgenfeld: Creo que todavía es demasiado temprano para entender si hay un giro o no en la política exterior argentina. En relación con Estados Unidos, fue oscilante en los últimos años. Hubo momentos de gran tensión, como el rechazo del ALCA en Mar del Plata, en 2005, o el conflicto por el avión militar requisado en Ezeiza, hace dos años. Pero también gestos de acercamiento, como la aprobación de la Ley Antiterrorista, y la política dura hacia Irán (denunciado por Cristina Kirchner reiteradas veces en la Asamblea de la ONU), a diferencia de lo que ocurría con Venezuela o Brasil que sí mantenían relaciones con Teherán. Israel y Estados Unidos vienen sosteniendo la "pista iraní" en la Causa AMIA, y el gobierno argentino, hasta ahora, también iba en esa línea. El reciente acuerdo del gobierno argentino con Irán es rechazado por Israel y también por los sectores más duros del Departamento de Estado estadounidense, que apuestan a un aislamiento de Teherán y posiblemente a un conflicto armado. En ese sentido, no seguir esa política, podría indicar una mayor independencia.

- ¿Qué intereses se expresan en la firma de dicho acuerdo?

Según el gobierno, el objetivo es destrabar una causa judicial que está hace años estancada. El acuerdo, que ahora es ley, permitiría al juez argentino y al fiscal Nisman, que acusó a varios funcionarios de ese gobierno (incluyendo el ministro de Defensa), interrogarlos. Según los  críticos, en realidad responde a intereses económicos. Irán puede seguir creciendo como destino comercial. Las exportaciones a ese país, en los últimos 7 años, aumentaron un 1400%. El gobierno iraní, por su parte, pretende romper el aislamiento internacional impulsado por Estados Unidos, y ampliar sus vínculos con América Latina, además de los que mantiene con Venezuela, Bolivia, Cuba y Brasil. Al acuerdo, en tanto, se opusieron distintas entidades judías. Desde los sectores de la derecha de esa comunidad (AMIA y DAIA) hasta los familiares nucleados en APEMYA, muy críticos de las conducciones de esas organizaciones.

- ¿Implica esto un cambio/distanciamiento en las relaciones con EEUU y una política más independiente al estilo de la de Brasil?

Como decíamos antes, sería prematuro ver en el acuerdo un punto de inflexión en la política exterior en general o en la relación con Washington en particular. Desde la izquierda, se critica al gobierno por el divorcio entre la prédica nacionalista y popular de su discurso y una inserción internacional que favorece los agronegocios y un modelo extractivista, con la sojización y la minería a cielo abierto, dominada por grandes corporaciones extranjeras, como uno de los símbolos de esa orientación. Se sostiene que los gobiernos socialdemócratas latinoamericanos (Dilma, Cristina, Mujica) sirven más bien como contención de los procesos más radicales, como los de Venezuela, Ecuador o Bolivia, donde sí se plantea una orientación abiertamente anti-estadounidense y se discute, al menos como horizonte político deseable, la construcción del "socialismo del siglo XXI". Por qué Argentina y Brasil no integran el ALBA? En ese sentido, habría que plantear una visión global para ver si efectivamente el acuerdo con Irán es parte de una nueva orientación de la política exterior nacional.

- Teniendo en cuenta la conflictividad actual en Medio Oriente y las declaraciones de Kerry cuando asumió el cargo haciendo referencia a que ellos estarían dispuestos a autorizar el desarrollo de tecnología nuclear de Irán si es para fines pacíficos, ¿puede interpretarse como un cambio de táctica del imperialismo que buscaría tener mejores relaciones con Irán para garantizar un orden en la región?

No estoy seguro de que efectivamente se hayan impuesto ahora los sectores dialoguistas. Es temprano para afirmarlo. En los últimos tiempos, conviven en Washington los que alientan el endurecimiento de las políticas hacia Irán, en línea con Israel, y los que buscan una salida negociada, para evitar un conflicto de consecuencias imprevisibles. Tras el fracaso de la ocupación de Irak, hay quienes ven con temor embarcarse en una nueva ofensiva en la región. El gobierno de Teherán amenazó con bloquear el Estrecho de Ormuz en caso de ser atacados. Si bien es cierto que, cuando asumió, Kerry planteó la necesidad de negociar con Irán y evitar una guerra, a principios de marzo, en su visita a Arabia Saudita, señaló que el tiempo para encontrar una solución negociada no era infinito. Es decir, reaparecieron las amenazas de un ataque. De todas formas, proseguirán en marzo las tratativas del grupo 5+1, es decir las cinco potencias que negocian con Irán las condiciones de su desarrollo nuclear. Esto implica, al menos por ahora, que no está prosperando el boicot de la derecha israelí.
 
- ¿Cómo definirías la política norteamericana hoy hacia América Latina?

Tras la llegada de Obama, algunos esperaban un viraje total respecto a su antecesor, el guerrerista George W. Bush. Sin embargo, en la relación con América Latina, apenas hubo cambios de forma. Lo esencial, se mantuvo en pie. En esa línea, durante su primer mandato, se produjo el golpe de Estado en Honduras (contra un presidente que integraba el ALBA), desestabilizaciones en Venezuela, creciente militarización (se establecieron nuevas bases), se continuó con la fracasada lucha contra el narcotráfico, se mantuvieron el embargo contra Cuba y la cárcel ilegal en la Base de Guantánamo. Además, persistieron los mecanismos proteccionistas no arancelarios que afectan las exportaciones de bienes agropecuarios latinoamericanos (carne y limones, lo que más afecta a Argentina). Washington ya no tiene la influencia que tenía hace algunos años, lo cual se vio claramente en la última Cumbre de las Américas (Cartagena, abril de 2012), en la que los temas principales -Cuba, Malvinas, Narcotráfico- fueron planteados por los países latinoamericanos, a pesar de Washington. En su segundo mandato, obama buscará potenciar la Alianza Transpacífico (resabio neoliberal del ALCA) y debilitar el eje bolivariano, que ya no va a contar con el liderazgo de Chávez. No hay que esperar demasiados cambios en relación a la política hacia Cuba. En forma sutil, para no alentar el extendido sentimiento anti-yanqui en la región, la Casa Blanca intentará desalentar los proyectos de integración latinoamericanos (ALBA, la UNASUR y la CELAC) y enlentencer el avance económico chino, a través de la promoción continental del libre comercio de bienes y servicios (no así de productos agropecuarios) y el impulso a la radicación de capitales estadounidenses en la región, con menos regulación de los Estados.

Obama montado sobre su caballo rojo

 

Obama montado sobre su caballo rojo

Marco Gandásegui
 
El presidente de EEUU, Barack Obama, se reunirá el sábado con los mandatarios de los 8 países miembros del Sistema de Integración Económica Centroamericana (SIECA) en San José de Costa Rica para revisar la política militar en la región. No hay una agenda clara por parte de los países de la región. Sin embargo, Obama tiene muy claro sus objetivos. En primer lugar, quiere asegurar que la región se mantenga firmemente en el “patio trasero” de la política militar de EEUU. En segundo lugar, quiere dejar su huella política en las iniciativas del Pentágono. En tercer lugar, Obama pretende crear una gran alianza entre países con políticas neoliberales contrarias a ALBA, MERCOSUR y otras iniciativas en la región.
La reunión ofrecía la oportunidad para abordar los temas de “migración ilegal, inseguridad, contención del crimen organizado y lucha contra el narcotráfico”. Todos estos temas fueron vetados.
La única que habla sobre las drogas es Laura Chinchilla, presidente de Costa Rica, quien insinuó que Centroamérica debería plantearle a EEUU que la actual guerra contra las drogas ha fracasado y pone en peligro la seguridad de toda la región. La única mujer presidente en la región puntualizó que “si seguimos haciendo exactamente lo mismo nunca podremos cantar victoria”.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció a última hora que viajaría. Su indecisión se debe a dos razones. Por un lado, Costa Rica mantiene una disputa fronteriza con el país vecino y reclama su soberanía sobre una isla en el rió San Juan. Por el otro, el encuentro con Obama tampoco es de su agrado. EEUU le declaró la guerra a Nicaragua en la década de 1980 y Obama no ha querido reconocer el enorme daño material y moral que ese país le causó a la Patria de Sandino. 
Obama viajará a Costa Rica con el fin de recordarle a los mandatarios que desde 2007 el gobierno de EEUU invirtió, según su presupuesto, 500 millones de dólares para la llamada Iniciativa de Seguridad Regional. Esta suma no incluye 160 millones de dólares que el Pentágono destina al despliegue de sus fuerzas armadas en la zona. Tampoco se sabe qué cantidad de dinero ha sido canalizada por otras vías desconocidas a Honduras, Guatemala o Panamá.
Además, su viaje responde al hecho que EEUU aumentará su presupuesto militar para Centro América. En el Senado de ese país el secretario de Estado, John Kerry, anunció que el incremento será significativo. En esa oportunidad le reiteró a los senadores que América latina sigue siendo el “patio trasero” de EEUU. En cada uno de los países de la región EEUU tiene una presencia militar significativa.
En el caso de Panamá, en estos momentos, el Comando Sur de EEUU desarrolla operaciones en dos provincias en el marco de una operación que llama “Horizontes Abiertos”. Según el Comando Sur estas operaciones se inauguraron hace 30 años cuando el general Manuel A. Noriega era el jefe de las Fuerzas de Defensa de Panamá (FDP). En 1989 EEUU invadió a Panamá y secuestró a Noriega acusándolo de traficante de drogas ilícitas. Fue condenado a 20 años de prisión en EEUU.
En la actualidad, la operación “Horizontes Abiertos” pretende realizar ejercicios militares en diferentes puntos de Panamá. Tendrá su sede en la antigua base ‘Sherman’ de los Infantes de Marina, en la salida caribeña del Canal de Panamá. Según el Comando Sur, rebautizaron la base militar con el nombre de ‘Cristóbal Colón’.
En una operación militar complementaria, el comando Red Horse (‘Caballo Rojo’) - de la Fuerza Aérea de EEUU - está construyendo un campamento para alojar a 500 efectivos militares en el área de Metetí, en la provincia del Darién, vecina con Colombia. En este sector se realizarán maniobras militares de EEUU a partir de junio de 2013. El Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT), un aparato militar creado en Panamá, mantiene un control ferreo sobre las comunidades rurales del Darién bajo el pretexto que está vigilando los movimientos de las FARC. 
Obama, en vez de visitar a Centro América para ver de cerca como avanzan los operativos del Comando Sur en la región, debería prestarle atención a los problemas de integración. Por lo menos, ponerse al tanto del Tratado de Libre Comercio (TLC) que tiene EEUU con la región. En la actualidad, el comercio con Centro América asciende a 40 mil millones de dólares. En 2005 representaba 27 mil millones de dólares. Lo impactante es que mientras que las exportaciones de Centro América a EEUU se mantuvieron estables, las de EEUU hacia la región casi se duplicaron. En cinco años el saldo comercial negativo para Centroamérica casi se quintuplicó. El TLC ha sido un fracaso para la región. Para Obama un gran éxito.
Más aún, las inversiones directas de EEUU en la región tampoco han crecido como creyeron los promotores del TLC, a pesar de los privilegios y exenciones. En el último lustro pasaron de 3 mil millones de dólares a 4 mil millones. Es una lástima que Obama no incluya en la agenda de la cumbre estos temas de vital importancia para la región. En cambio, aparece como guerrero montado sobre su ‘caballo rojo’ en los bosques húmedos del Darién.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Evo Morales expulsó de Bolivia a una agencia de EEUU por "conspiración"

Evo Morales expulsó a la Usaid por "conspiración"

Página/12
Durante los festejos oficiales por el Día del Trabajador, el presidente boliviano acusó a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional de interferir políticamente en los sindicatos campesinos y otras organizaciones sociales. Washington rechazó la acusación y sostuvo que la decisión perjudica solamente a Bolivia.

"Hemos decidido expulsar Usaid de Bolivia. Se va Usaid de Bolivia. Pido al hermano canciller comunicar inmediatamente a la embajada de Estados Unidos", anunció Evo Morales en la Plaza Murillo, frente a miles de trabajadores que festejaron el 1 de Mayo.
El mandatario criticó que "no faltan algunas instituciones de la embajada de Estados Unidos que usan al pueblo para seguir conspirando contra este proceso y en especial contra el gobierno". "Por eso -anunció- aprovechando el 1 de Mayo, quiero informarles que hemos decidido expulsar a Usaid de Bolivia." Es un "instrumento que todavía tiene una mentalidad de dominación, de sometimiento", añadió.
"Estados Unidos lamenta profundamente la decisión boliviana de expulsar a Usaid, y rechazamos las acusaciones (de intromisión) hechas por el bobierno boliviano", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Patrick Ventrell, durante una conferencia de prensa.
La organización estadounidense trabaja en Bolivia desde 1964 con programas centrados en las áreas de salud y manejo sostenible de recursos naturales, entre otros, y Morales lleva años advirtiendo sobre una presunta conspiración sobre organizaciones bolivianas.
No es la primera vez que el mandatario toma una decisión de ese tipo y por esas razones. En 2008 expulsó al entonces embajador de Washington en La Paz, Philip Goldberg, a quien acusó de conspirar contra su gobierno.
Durante los últimos años, Evo Morales aprovechaba cada acto por el Día del Trabajador para anunciar la nacionalización de alguna empresa. "Hoy día sólo vamos a nacionalizar y profundizar la dignidad del pueblo boliviano", afirmó el gobernante, quien aseguró que la institución estadounidense desarrollaba programas en Bolivia "pero con fines políticos y no con fines sociales", ya que "manipulaba" y "utilizaba" en favor de sus propios fines a algunos líderes sindicales bolivianos.

"Obama no tiene el poder de cerrar Guantánamo"


El presidente de EE.UU., Barack Obama, reiteró que la cárcel de Guantánamo "debe cerrarse", sin embargo el analista político David Urra opina que el mandatario estadounidense no tiene el poder para hacerlo.
"Hay que considerar que Obama, como tal, no tiene el poder para cerrar la cárcel de Guantánamo. Está el Congreso por un lado, están los militares por el otro lado, que tienen intereses en la cárcel de Guantánamo y que por tanto inciden en las decisiones que se toman con relación al cierre de esta cárcel", explica Urra.

"En este momento en los EE.UU. las fuerzas que mandan son las fuerzas de ultraderecha y estas fuerzas quieren enviar al mundo un mensaje de que quien se oponga a EE.UU. pagará, como están pagando los presos de Guantánamo. Este es el principal mensaje que se está enviando con los presos de Guantánamo", señala Urra.

Según el experto, "la situación en este momento de la cárcel de Guantánamo es tan crítica que el propio Obama no puede menos que decir al Congreso que 'tenemos que hacer algo'".

El analista político informa que hay cerca de 100 presos en huelga de hambre de los 166 que hay en Guantánamo, "más del 50% de los presos". Este es un acto de protesta por las violaciones a los derechos humanos en el recinto, así como por la confiscación de ejemplares del Corán y de otras pertenencias. Según Urra, su huelga demuestra hasta qué estado han llevado a estos hombres "para tomar una decisión en que es mejor perder la vida que seguir manteniéndose en las condiciones en que están viviendo".

Varias organizaciones de defensa de los derechos humanos, incluso la Amnistía Internacional, acusan al Gobierno estadounidense de torturar tanto física como psicológicamente a los reos.

Asimismo Urra resalta el alto coste que supone el mantenimiento de la base norteamericana en Guantánamo, incidiendo en que "desde el punto de vista financiero la cárcel realmente es costosa". Así el experto señala que desde el 2001 han gastado más de 2.000 millones de dólares solo en centros de entretenimiento o parques de diversiones para los funcionarios.

Además, cada interno supone unos 800.000 dólares anuales para el presupuesto estatal, contra los 35.000 con los que se mantiene a un preso en los establecimientos penitenciarios en el territorio continental estadounidense.


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