miércoles, 21 de septiembre de 2016

"Estudios sobre Estados Unidos". Grupo de Trabajo CLACSO 2016-2019







CLACSO ha seleccionado sus nuevos Grupos de Trabajo para el período 2016-2019
Cerca de 500 propuestas se han presentado a la convocatoria internacional, de las cuales, 110 han sido evaluadas positivamente por un jurado compuesto por más de 130 reconocidos intelectuales de diversos países del mundo. 

GRUPO DE TRABAJO 
"ESTUDIOS SOBRE ESTADOS UNIDOS"
Coordinadores:
Marco A. Gandásegui (Panamá)
Casandra Castorena (México)
Leandro Morgenfeld (Argentina)
Grupo integrado por 22 investigadores de 11 países americanos

Desde hace 12 años, el grupo de trabajo de Estudios sobre EEUU se ocupa de analizar los cambios profundos del mundo contemporáneo y, en particular, el papel central de EEUU en ese proceso. El amplio equipo de académicos de varios países –que se ha ido expandiendo en la última década– aborda la problemática en tres dimensiones. Por un lado, revisando la desaceleración de la economía real y el papel del sector financiero de EEUU en la economía mundial. Por otro, analizando los cambios que está experimentando la estructura social de EEUU (cultura, población, trabajo y otros elementos) como consecuencia del largo proceso de desaceleración y de la crisis iniciada en la década pasada. Por último, estudia las relaciones internacionales de EEUU, especialmente los lazos complejos y cambiantes entre ese país y América latina y el Caribe.
           Desde 2004, el grupo se ha ocupado de estudiar la crisis de hegemonía de Estados Unidos y una evidencia más de esto está reflejado en el segundo libro publicado en 2010 , el cual abordó el concepto de crisis así como el de hegemonía en un sentido amplio. El primero, como momento de cambio e incertidumbre y, el segundo, como capacidad de legitimación de las relaciones de dominación entre clases, grupos sociales o países.
Es menester recordar que el concepto de hegemonía ofrece también un marco de referencia sobre el ejercicio de la dominación de clase, la capacidad para expandirla y las posibilidades de mantenerla. El grupo de trabajo sostiene que “en contraste con el concepto de imperialismo, el cual —al igual que la globalización— es una constante del capitalismo, el concepto de hegemonía permite entender (y plantear hipótesis) sobre el futuro de Estados Unidos en cuanto a su posición en el sistema capitalista mundial”.
De este modo, tanto en las diferentes participaciones de los integrantes en foros y eventos internacionales, como en cada libro publicado, aparecen trabajos que abordan la cambiante situación global y el papel que juega Estados Unidos en ese escenario en constante transformación; no obstante, existen diferentes perspectivas de estudio que da cuenta de la pluralidad teórica y epistemológica del mismo grupo, ya que algunos integrantes debaten sobre las causas de la aparente pérdida de hegemonía de Estados Unidos debido a la disminución de la tasa de ganancia de la economía norteamericana en los últimos años; otros destacan que, a pesar de ello, la economía está robusta. Prueba de ello es su presencia en los diferentes escenarios mundiales.
El cuarto libro de grupo, titulado Estados Unidos y la nueva correlación de fuerzas internacional (mayo 2016), analiza además la emergencia china como otro factor que ha asumido un papel central en los aportes del grupo de trabajo. Pekín se ha convertido en un exportador de manufacturas, capitales y cultura en todos los continentes. Su relación privilegiada con Rusia y los BRICS constituyen un reto al proyecto de dominación global de Estados Unidos. “La Ruta de la Seda”, el Banco de Inversiones e Infraestructura Asiática (BIIA) y el proyecto de eje Euroasiático se proyectan hacia un futuro que choca con Estados Unidos. Ante dicho escenario, el grupo ha observado y discutido la reacción de Washington –a través de la Casa Blanca, sus bancos y empresas transnacionales– ha repostado con sus tratados comerciales y pactos militares tanto en Europa como en el Lejano Oriente.
No obstante, el grupo reconoce que EEUU es una entidad política con un sistema y estructura políticas complejos y, por ende, es fundamental estudiar no sólo los diferentes actores y mecanismos de checks & balances que operan al interior; sino identificar y explicar cómo esta dinámica impacta en la formulación de su política exterior hacia otras regiones del mundo. La forma en que sus elites y clases sociales se organizan, generan un rotación de las primeras e impulsan movimientos sociales en las segundas; es decir, que existe una redefinición constante de la correlación de fuerzas.
Por otro lado, es menester recordar que las políticas de externalización en EEUU han acelerado la desindustrialización y dicho proceso está relacionado con la crisis metropolitana de las fuerzas productivas basadas en el conocimiento ya anunciado a partir de la década de 1970. Si bien es cierto que el movimiento obrero organizado se ha debilitado, han aparecido fuertes movimientos sociales que expresan las reivindicaciones de los sectores étnicos marginados, el movimiento feminista y una amplia gama de grupos que protestan en torno a una variedad de problemas.
En el ámbito gubernamental, el grupo ha observado y discutido cómo los gobiernos han impuesto severas medidas de austeridad que han alterado drásticamente la distribución de las riquezas que se producen en sus respectivos países según recomendaciones establecidas por entidades financieras como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM) y que, al final, son perjudiciales para su economía debido a la misma dinámica de la economía capitalista a escala global.
En los discursos y debates de la campaña presidencial de 2016 han predominado las referencias al futuro de EEUU como potencia hegemónica. Los candidatos siguen enunciando como principal amenaza el “terrorismo internacional”, el “continuo flujo migratorio”; no obstante, una interpretación al respecto es su preocupación por la pérdida de hegemonía que siente su clase gobernante sobre el futuro de la potencia. Sólo un candidato menciona la necesidad de recuperar el poderío productivo (industrial) del país y de su clase trabajadora. Los otros insisten en fortalecer la capacidad militar de Estados Unidos para conservar su dominación a escala global.
Por último, debido a la continuidad del ascenso de EEUU como potencia mundial hegemónica –proceso que se realizó desde la primera mitad del siglo XIX a través de la explotación de riquezas naturales y humanas y que continuó en el siglo XX con la expansión del capital estadounidense a nivel mundial– el grupo de trabajo seguirá estudiando dicha relación y sus cambios correspondientes al siglo XXI.
De manera particular, el grupo estudiará y reflexionará sobre las relaciones entre EEUU y América Latina que históricamente han sido conflictivas, incluso antes de los movimientos emancipadores de ambos a fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Los mismos próceres norteamericanos entendieron que las repúblicas que nacieron como consecuencia del colapso del imperio español constituían un premio estratégico para su expansión y ulterior consolidación como potencia mundial (el “destino manifiesto”). Los enormes territorios, recursos naturales y mano de obra barata le resultaban muy rentables. Para lograr estos objetivos necesitaba anexar los territorios o someter a sus oligarquías. Ambas alternativas exigían medios militares y, al mismo tiempo, nuevas estructuras políticas.
El neocolonialismo o las formas de dependencia que caracterizaron las nuevas relaciones entre ambos extremos del hemisferio fueron acompañados por una ofensiva ideológica que se tradujo en la elaboración de un fino tejido hegemónico que subordinó el sur al norte. En la actualidad, la evolución de esta historia arroja una relación económica que subordina a Nuestra América a EEUU. También consolida la presencia militar de Estados Unidos en casi todos los países de la región latinoamericana. No obstante, el giro hacia la izquierda, que fue la característica de los gobiernos en los tres primeros lustros del siglo XXI, pareciera estar revirtiéndose en la actualidad.
Esta nueva propuesta de trabajo, como las anteriores, se estructura en tres secciones, teniendo como centro la crisis de hegemonía EEUU, la estructura y condiciones internas del país, y las nuevas relaciones entre EEUU y América Latina. Por lo anterior, para los próximos tres años, el grupo seguirá analizando esas tres dimensiones, en un momento donde se agudizan las tensiones y disputas internacionales, para mantener o socavar la hegemonía estadounidense, a la vez que se discuten nuevos mega acuerdos de libre comercio (TPP,TTIP, TISA) y EEUU pretende reposicionarse en América Latina y el Caribe, luego de una década de relativo desafío a su hegemonía. Hoy, más que nunca, es fundamental reflexionar sobre el rol de EEUU a escala global, sobre sus transformaciones internas y sobre el vínculo con el resto del continente americano.   


 Descargá acá el pdf completo de nuestro último libro:  
(CLACSO, 2016)

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