martes, 23 de octubre de 2018

Trump y Xi se reunirán en Buenos Aires, confirmó hoy la Casa Blanca


Los presidentes de EE.UU., Donald Trump, y China, Xi Jinping, se reunirán en Buenos Aires durante la cumbre de líderes del G20, que se celebrará entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre en la capital argentina, confirmó hoy la Casa Blanca.
El encuentro, que se rumoreaba desde hace semanas, se producirá en medio de un clima de tensión entre las dos potencias económicas, enfrentadas desde julio en una guerra comercial que se ha traducido en la imposición mutua de aranceles por valor de miles de millones de dólares.
"Los dos presidentes se reunirán durante un rato en Buenos Aires, Argentina, durante (la cumbre de) el G20", dijo hoy el principal asesor económico de Trump, Larry Kudlow, en declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca.
El encuentro podría servir para rebajar las tensiones y activar las negociaciones comerciales entre los dos gigantes económicos, que se encuentran estancadas.
"Nuestras peticiones están sobre la mesa. Me encantaría que respondieran. Hasta ahora no lo han hecho", aseguró Kudlow al ser preguntado por esas negociaciones.
Desde el 24 de septiembre, EE.UU. impone aranceles del 10 % por valor de 200.000 millones de dólares a productos chinos, en la tercera tanda de sanciones por parte de Washington al país asiático.
El Gobierno chino respondió aplicando gravámenes por valor de 60.000 millones de dólares a productos agrarios estadounidenses.
La primera batería de sanciones por parte del Ejecutivo de EE.UU. entró en vigor en julio y significó unos aranceles a importaciones chinas (la mayoría del sector tecnológico) por 34.000 millones de dólares, mientras que la segunda fue de 16.000 millones de dólares.
Además, a mediados de septiembre, Trump acusó públicamente a China de intentar influir en las elecciones legislativas que tendrán lugar en noviembre en Estados Unidos, una afirmación que el Gobierno chino ha tachado de "injustificada".

Elecciones en EEUU: 6 de noviembre: ¿el plebiscito de Trump?

6 de noviembre: ¿el plebiscito de Trump?

El presidente se ha tomado las elecciones legislativas como un todo o nada sobre sí mismo. Una derrota republicana le pondría al borde del abismo; una victoria, hundiría sin remedio a los demócratas. Este también es su referéndum.

El País

Donald Trump, en un mitin el 4 de octubre, en Minnesota.
Donald Trump no figura en ninguna papeleta para el 6 de noviembre, cuando Estados Unidos celebra sus elecciones legislativas, pero, como si del verdadero candidato se tratara, ha llenado de mítines su agenda y disparado su actividad mediática para arengar a las masas contra la inmigración y una posible victoria de los “radicales” demócratas. Solo entre el 6 y el 17 de octubre, improvisó seis encuentros con la prensa, concedió ocho entrevistas a distintos medios y celebró 18 actos públicos en los que atendió a los reporteros. En total, respondió a 300 preguntas de periodistas en tan solo 11 días, según un análisis de la cadena ABC, más que ningún otro presidente en la historia en el mismo periodo de tiempo.
6 de noviembre: ¿el plebiscito de Trump?
Trump se juega el todo o nada. En este momento de polarización extrema, los consensos son difíciles y, si los republicanos pierden el control de una o las dos cámaras, quedará maniatado el resto de su mandato . Ocurrió después 2014, cuando el descontento con Barack Obama y la apatía de los demócratas llevó a los conservadores a reconquistar el Senado y ampliar su mayoría en la Cámara de Representantes. Para el neoyorquino, las consecuencias se antojan peores: si vencen, los demócratas podrían impulsar investigaciones a sus finanzas y presuntos delitos relativos a la trama rusa, abriendo la puerta a un posible impeachment.
Las legislativas suelen servir de castigo al partido que ocupa la Casa Blanca: la mayoría de presidentes, desde Franklin D. Roosevelt, pierden escaños, aunque el presidente actual tiene algunas bazas evidentes, como la extraordinaria marcha de la economía, la euforia por la gran rebaja de impuestos y la victoria política de haber nombrado a dos jueces conservadores para el Tribunal Supremo en menos de dos años. Las cosas que marchan bien, sin embargo, movilizan poco al ser humano, así que Trump está azuzando al miedo a la inmigración y alerta de una ola izquierdista en EEUU si los demócratas ganan terreno. “Los demócratas quieren caravanas [de inmigrantes, como la que trata de llegar ahora a EE UU desde Centroamérica]”, dijo este sábado. Lo repetirá mañana, miércoles, en Winsconsin; el viernes, en Carolina del Norte; el sábado, en Illinois. Y así, sucesivamente, en cada mitin.

Claves para las legislativas

SENADO
-Hay 35 escaños en juego, de los cuales solo 9 son republicanos. Eso pone más difíciles las cosas a los demócratas: deben reafirmar los 26 que ya poseen y, además, robar otros 2 a algún republicano.
-¿Dónde? Nevada, Arizona y Tennessee suponen las mejores oportunidades. Texas, en menos medida, también.
-Escaños en riesgo para los demócratas: Al mismo tiempo, hay seis plazas hoy demócratas que peligran, en la mayor parte de casos porque se encuentran en territorios trumpistas: Mirsuri, Indiana, West Virginia, Montana, Wisconsin y Florida.


CÁMARA DE REPRESENTANTES
-Salen a jugar los 435 escaños aunque solo 48 (aprox.) se consideran “disputables”, es decir, que no están históricamente garantizados sí o sí para algún partido.
-Los demócratas necesitan mantener los 194 que ya tienen y robar 24 a los republicanos.
La ventaja es que, de esos 48 que se consideran disputables, la inmensa mayoría es republicana.
-¿Dónde? Está más repartido por todo el territorio. Los demócratas se han fijado como estrategia atacar esos territorios donde ganó Clinton o donde perciben que sus candidatos están recibiendo más donaciones que el rival demócrata. Varias plazas de Cañifornia, así como el distrito 19 de NYork (Antonio Delgado) o el 2nd de Arizona (Martha McSally son algunos ejemplos famosos).


GUBERNATURAS

-36 Estados escogerán a su nuevo gobernador. Destaca la batalla de Florida, donde el demócrata Andrew Gillum puede convertirse en el primer afroamericano en el cargo si derrota a un trumpista de pro como el congresista Ron DeSantis.


Lo frenético de la agenda deja claro que el magnate se toma las midterm (en español, medio mandato, la forma más común de referirse a estos comicios) como un plebiscito sobre su persona. Y los demócratas también lo plantean como un voto sobre Trump para azuzar a sus bases. La cuestión es si se lo tomarán así los electores, si acudirán a las urnas pensando en el presidente, y si los cientos de candidatos republicanos que están peleando por los votos en todo el país contemplan al mandatario como un activo o como un lastre. ¿Cuántos conservadores votan republicano a pesar de Trump? ¿Cuántos lo hacen animados por Trump?
Una encuesta de la Quinnipiac University Poll, muy reconocida en el ámbito de los sondeos, arrojaba algunas pistas este verano. Entre los republicanos, el 39% ha mejorado su opinión sobre el Partido debido a Donald Trump, frente a solo un 18% que piensa peor de la formación por el neoyorquino, y para una mayoría, el 42%, cuyo sentimiento hacia el partido no había cambiado por el fenómeno trumpista. Su popularidad sigue exhibiendo una mala salud de hierro: ha subido cuatro puntos en dos meses, hasta un discreto 44%, según Gallup.
Las crónicas de los mítines de Trump retratan a verdaderos feligreses del presidente, entusiastas de su discurso belicoso que han dejado lo que estaban haciendo para ir a escucharle a cualquier estadio del Medio Oeste. Pero el magnate no hubiese ganado las presidenciales solo con ellos, a Trump lo votaron el 80% de republicanos, los que llevan con orgullo la gorra roja con el lema (Make America great again) y los que se avergüenzan de ella.
“Hay republicanos que desde luego no están de acuerdo con él en muchas cosas, pero le mantienen su apoyo, alrededor del 80% está con él”, recuerda Tim Malloy, director asistente de la Quinnipiac University Poll. “Mucha gente votará pensando en su billetera, muchos republicanos dejarán a Trump a un lado, y otras piedras del camino, porque la economía va a todo tren. En nuestra última encuesta había un 70% de estadounidenses que decía que la economía iba muy bien y su vida había mejorado, eso es muy difícil de combatir en la urnas”, añade.
Y, aun así, tanto Malloy como la mayor parte de analistas de la política americana coinciden en que pocas elecciones legislativas se han celebrado en una clave tan nacional y tan presidencial como las del 6 de noviembre. Para Russell Riley, de la Universidad de Virginia, hay que remontarse a un siglo atrás, 1918, con Woodrow Wilson en la Casa Blanca, para encontrar a un presidente tan entregado en la campaña como si de un plebiscito se tratase. “Y eso es un error”, advierte. A Wilson, dice, el ego le impidió ver que el público estaba fatigado de su presidencia. Y Trump le puede ocurrir lo mismo. “Ha estado alimentando a los impulsos de la oposición diciendo ‘Un voto para [Martha] McSally [congresista republicana de Arizona] es un voto para mí’. Y esta estrategia puede ser terrible si piensas que su ratio de aprobación es de en torno al 40%”, explica por correo electrónico.
Una de las grandes diferencias de la batalla demócrata estriba en que sus votantes no tienen hoy por hoy una figura clara a la que amar u odiar, con la que inspirarse o aburrirse. Una ola de nuevos candidatos, con una participación femenina sin precedentes y marcada agenda progresista está copando la atención. El partido que viene de perder unas elecciones nunca tiene lógicamente un líder único, pero en el caso demócrata es más llamativa la ausencia de referencias. Barack Obama aún no se ha implicado a fondo en la campaña y la actividad pública de Hillary y Bill Clinton, que han comenzado una gira, despierta recelos. Mientras, empiezan a circular los nombres para posibles aspirantes presidenciales en 2020, como la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren o el exvicepresidente Joe Biden, ambos de más de 70 años para entonces.
Pero, si pese a las dificultades -la buena marcha de la economía o la falta de un líder de referencia-, los demócratas no logran movilizar a sus bases como reacción a Trump, que es uno de los presidentes más impopulares de la historia; si no logran la reacción de su gente tras el giro conservador en el Supremo o la ola de políticas regresivas en materia de mujeres o derechos LGTB, la debacle será tal que el trauma por la derrota de 2016 puede quedarse en una broma. El 6 de noviembre es también el gran plebiscito de los demócratas. Malloy, de Quinnipiac University Poll, concluye: “Es claramente un referéndum sobre Trump. Bueno, es un referéndum sobre todo”.

lunes, 22 de octubre de 2018

Miércoles 24: movilización contra el presupuesto de Macri y el FMI


LLAMAMOS A MOVILIZAR EL 24 DE OCTUBRE CONTRA EL PRESUPUESTO MACRI-FMI


¡Basta de Ajuste, Deuda y Saqueo! ¡Fuera G20-FMI!
El ajuste decidido por el gobierno de Macri y respaldado por el FMI, el G20 y los grandes especuladores, cobra cada día más víctimas. Aumenta el hambre, la pobreza, la explotación y la depredación, al ritmo de los recortes y despidos, el tarifazo, la inflación y el derrumbe de la infraestructura social educativa, sanitaria, previsional y cultural. Para revertir estas políticas tenemos que apoyar y trabajar por la unidad de las luchas de todo nuestro pueblo; construir una repuesta unitaria que abarque la mayor amplitud y organización popular de nuestro país.
El gobierno de Macri busca a través de los gobernadores y un importante sector de la oposición política, el “consenso” político y social necesario para aprobar en la próxima sanción del Presupuesto 2019 y las reformas laboral y previsional, un plan de gobierno que ajuste nuestra economía, en especial al pueblo trabajador y empobrecido, a las exigencias del Fondo y del G20. Al servicio de imponer esta política, aumenta la capacidad represiva y busca crear enemigos internos para sembrar el miedo.
Ante esta situación se multiplican a diario las luchas que enfrentan los conflictos sociales y laborales, logrando un punto muy alto en el paro general del 24 y 25 de setiembre pasado.  Por lo que el gobierno, junto a las corporaciones mediáticas, busca desviar la atención popular del brutal ajuste en curso. Intenta, además, diluir sus responsabilidades en la crisis actual culpando a otros, sin señalar que este gobierno ha aumentado gravemente la vulnerabilidad del país a las presiones del capital financiero con sus políticas de hiper-endeudamiento y liberalización comercial y financiera.
¡YA BASTA! Llamamos a las y los trabajadores, al pueblo argentino todo y sus organizaciones, a movilizarse el 24 de octubre contra el proyecto Macri-FMI de Presupuesto 2019, por el fin del acuerdo con el FMI y el no pago de la Deuda fraudulenta.
Gremios y centrales como ATE, Bancarios, CTA, CTA-A, CTERA, CICOP, entre otros, convocan además a parar frente al proyecto de presupuesto. Llamamos al pueblo trabajador, a sus centrales sindicales, organizaciones sociales, de las mujeres y defensores de los derechos de género, de los pueblos originarios, a la juventud, al campesinado, a unirnos en un plan de lucha de medidas crecientes de paros, movilizaciones y distintas acciones hasta derrotar este saqueo.
Hay que impedir que se apruebe un presupuesto que recorta más de 500.000 millones de pesos del gasto público social, mientras duplica el pago de intereses sobre una deuda fraudulenta y aumenta lo destinado a la represión. Es lo que exige el FMI para favorecer a las grandes corporaciones transnacionales del G20 en obtener superganancias. En este mismo contexto, reclamamos la libertad de Daniel Ruiz, preso del G20, y el cese en la criminalización de la protesta social.
Los pueblos y la naturaleza somos los únicos acreedores. Tenemos derechos a empleos, salarios y una jubilación dignos, al control sobre nuestros cuerpos, territorios y bienes comunes, a servicios esenciales como el agua, la energía, el transporte, la educación, la salud, a un ambiente sano, a la información, la ciencia y la cultura. Es obligación prioritaria del gobierno garantizar estos derechos y nuestra soberanía, no el afán de lucro de una pequeña minoría. El problema no somos el pueblo empobrecido sino los ricos insaciables.
Llamamos a unirnos en rechazo a estas recetas de miseria y de muerte que son las mismas que impulsan el G20. Este grupo de países que busca en la presidencia de Mauricio Macri, y la venida a Buenos Aires de sus líderes como Trump, Merkel y XI Li Ping, y los organismos como el FMI, el Banco Mundial, el BID y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, acuerdos para profundizar la dependencia. Su único norte es el dominio de los monopolios transnacionales, la explotación de los pueblos y sus bienes comunes, la especulación financiera y la deuda, el extractivismo, la mercantilización y la privatización de todo. Por eso llamamos a movilizarnos masiva y unitariamente el 30 de noviembre, contra la presencia del G20 -FMI.
Otros caminos son urgentes y posibles. Lo sabemos por la multiplicación de las resistencias de la clase trabajadora y los pueblos oprimidos del mundo, contra los grandes capitales locales e imperialistas y contra los gobiernos que aplican sus planes.  Unámonos en un rechazo común a las políticas hambreadoras, depredadoras y coloniales del FMI y el G20 en asociación con los poderes locales, y al pago de una Deuda que los pueblos no debemos porque nunca nos benefició. ¡No al Ajuste Macri-FMI en el Presupuesto 2019! ¡No al pago de la Deuda fraudulenta! ¡Fuera G20-FMI! ¡Unidos y unidas venceremos!
-Buenos Aires, 22 de octubre de 2018
CONFLUENCIA FUERA G20-FMI
logo confluencia final

Salió el número 15 de la revista Huellas de Estados Unidos!



Con gran satisfacción, anunciamos la salida del número 15 de nuestra Revista Huellas de Estados Unidos

Como siempre, los invitamos a ingresar a nuestro sitio web para acceder a la publicación completa:

http://www.huellasdeeua.com/index.html

A los autores que participaron de este número (Alexandre Guilherme da Cruz Alves Junior, Pablo Pozzi, Raúl Rodríguez Rodríguez, Monica Rankin, Jorge Hernández Martínez, Martin Schapiro, Elier Ramírez Cañedo, Antonella Álvarez y Hernán Ouviña, Lucía Mbomio, Sebastian Diz, Atiba Rogers): Gracias por sus colaboraciones y por acompañarnos en este emprendimiento!

Agradecemos muchísimo la difusión, y esperamos ansiosos sus comentarios y futuras producciones!
¡Muchas Gracias!

domingo, 21 de octubre de 2018

Elecciones de medio término en Estados Unidos y riesgo de crisis. La economía de Trump



Elecciones de medio término en Estados Unidos y riesgo de crisis

Pese a estar en el epicentro de la crisis de 2008, Estados Unidos se recuperó rápido y se alcanzó un pico histórico de los mercados bursátiles.

Por Néstor Restivo (Página/12)

El 6 de noviembre la mayor economía del mundo va a elecciones legislativas que serán, como siempre ocurre con las de “medio término”, clave para medir el apoyo o no del cual goza el Presidente, en este caso el excéntrico republicano Donald Trump. Con el ingrediente de que los demócratas y en especial los llamados “globalistas”, cuyo proyecto confronta con el de los “nacionalistas”, quieren avanzar en un juicio político de destitución de Trump si llegan a recuperar posiciones en el Capitolio, donde hoy son minoría en ambas cámaras. Más allá de la pelea política entre esos fortísimos intereses en pugna en Estados Unidos y con estribaciones globales, resulta interesante, a los fines de esta elección, repasar algunos datos de su economía.

Pese a estar en el epicentro de la crisis capitalista de 2008, Estados Unidos se recuperó más rápido que otras naciones víctimas. Es cierto que sufrió entonces un año y medio de recesión continua, la mayor desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, y que el desempleo se duplicó de 5 a 10 por ciento para 2009. Pero a partir de ahí el PIB no paró de crecer (Obama tuvo seis meses de recesión y el resto de sus dos presidencias, un crecimiento aunque algo desequilibrado) y ya para 2014, luego de las multimillonarias emisiones monetarias del Tesoro para salvar a los bancos y a la economía toda desde el primer momento de la crisis, la ocupación había vuelto a los niveles pre-caída de Lehman Brothers. No ocurrió lo mismo con los salarios, que recién recuperaron el nivel perdido en 2017, ya con Trump en la Casa Blanca.

Aunque este inusual primer mandatario les habla o más bien tuitea siempre a sus bases “populares” del centro geográfico estadounidense –el más afectado por décadas de neoliberalismo y por transformaciones económicas globales que alteraron los procesos productivos–, lo cierto es que basó su plan de reactivación en una rebaja fiscal que en general benefició a las clases media y alta, como no se veía desde la década de 1980, y en los frutos de una reforma pedida por Wall Street a Obama, que él concedió y de la cual Trump ahora recoge los frutos: la llamada ley Dodd-Frank, que viene evitando nuevos riesgos sistémicos de la banca al haber dividido el negocio entre bancos comerciales y de inversión. Hoy muchos economistas creen que Estados Unidos está prácticamente en pleno empleo (datos oficiales le dan razón: la tasa actual de desocupación de 3,9 por ciento no se veía desde fines de los años ‘60).

Por el lado del frente financiero, se vive un pico histórico de los mercados bursátiles, por lo que varios analistas auguran una “corrección” fuerte en algún momento cercano. Ese es un punto crítico porque un derrumbe accionario en las bolsas de Nueva York tiene habitualmente no sólo consecuencias negativas allí, sino a escala planetaria.

En materia de relaciones económicas internacionales, Trump ha pateado el tablero muchas veces y reacomodado acuerdos a su criterio. Se salió del TTP (tratado transpacífico, aunque este sigue su negociación con los miembros restantes), dividió a Canadá y a México para renegociar el viejo NAFTA por uno nuevo entre los tres (USMCA, por el nombre de los tres países en inglés), aplicó aranceles a las importaciones de todo el mundo, incluidos socios históricos de Europa (o a la Argentina, que le hizo todo tipo de concesiones a cambio de nada), y cumplió su promesa de campaña de enfrentarse con la economía que le pisa los talones, la de China, a la que le libra una “guerra comercial” que apunta a dañarla en lo que más le interesa, el desarrollo tecnológico y de inteligencia artificial. Pero China también represalia en sectores que afectan a las bases electorales de Trump. La semana pasada, The Wall Street Journal dijo que se negocia un encuentro del republicano con el líder chino Xi Jinping en Buenos Aires para noviembre, cuando se reúna el G-20, para frenar la escalada o en todo caso “ordenar” en qué punto está la relación de fuerzas entre ambas potencias a escala del poder mundial.

Por ahora, es difícil medir quién sale más golpeado. Muchas empresas estadounidenses están siendo afectadas por la guerra con China y no se ven resultados positivos palpables del cierre de importaciones o de repatriación de empresas, al menos a un nivel que justifique el riesgo del conflicto. Y el economista chileno Orlando Caputo, uno de los que más sigue el ciclo mundial capitalista, sus crisis y la economía de Estados Unidos en particular, calcula que en el conjunto de las empresas manufactureras, las ganancias cayeron desde el último trimestre de 2014 al primer trimestre de 2018 más de 51 por ciento en términos anualizados, basándose en datos oficiales del Departamento de Comercio. En un texto realizado junto con la economista Graciela Galarce enviado a Cash, indica que las empresas de bienes no durables vieron afectadas sus utilidades en 55 por ciento y las de durables, 47. Y llama la atención a que en la pre-crisis (2007/8), esos valores eran parecidos y anticiparon el marasmo que afectó a todo el mundo capitalista.

Las conclusiones de Caputo y Galarce difieren de otras optimistas que hablan de la recuperación de Estados Unidos en esta década (como las de los medios dominantes, el FMI o la OMC), pero que ello es así porque, dicen, “las fuertes disminuciones de los impuestos (como hizo Trump) llevan a que los análisis comparativos con períodos anteriores de las ganancias después de impuestos aumenten ocultando la disminución de las ganancias efectivas”. Además, señalan, las ganancias de las grandes empresas incluyen las remesadas por las firmas estadounidenses en el exterior, que subieron 18,4 por ciento anualizada, pero las que tienen base en Estados Unidos, insisten, están viendo reducir sus utilidades. Finalmente, plantean que un crecimiento de 4,1 por ciento del PIB del segundo trimestre del año sólo indicaría que “las crisis se precipitan en la fase ascendente del ciclo, que es seguida por una caída de los índices accionarios”.

En cuanto al presupuesto estadounidense, el rojo fiscal alcanza 4,2 por ciento (apenas superaba 1 por ciento en 2007, antes del estallido de la crisis de las hipotecas) y podría llegar a quebrar la barrera de 5 por ciento en 2022, como sólo pasó un puñado de veces desde la Segunda Guerra Mundial. La deuda pública pasó de representar el equivalente a menos del 70 por ciento del PIB, en la pre-crisis, a 105 por ciento hoy. Desde ya, ni el FMI dice nada –pese a que no gastaría ni viáticos en viaje para revisar esos números– ni a ningún funcionario le pasan por la cabeza ideas peregrinas como déficit cero, congelamiento de la emisión monetaria u otras zonceras que se escuchan, y lo peor, se aplican, en Argentina.

viernes, 19 de octubre de 2018

Entrevista Morgenfeld Revista Continente


“O QUE VIVEMOS É A RAZÃO DE SER DESSE SISTEMA DE PRODUÇÃO”


Em entrevista à Continente, historiador argentino Leandro Morgenfeld fala sobre a grave crise econômica que afeta tanto o seu país quanto o Brasil, e é reflexo do capitalismo

Por DÉBORA NASCIMENTO

17 DE OUTUBRO DE 2018





Historiador argentino é autor do livro 'Vecinos en conflicto', sobre a relação entre seu país e os EUA


A Argentina vive hoje uma grave crise econômica: aumento do dólar (variando entre 36 e 40 pesos), inflação, desemprego, pobreza e até saques em supermercado – em setembro, um deles culminou com a morte de um adolescente de 13 anos, por policiais. Isso acontece em meio ao governo de Mauricio Macri, bem-recebido pelo mercado financeiro. Nos últimos meses, as moedas de quase todos os países emergentes perderam valor em relação ao dólar, por conta ao aumento das taxas de juros nos Estados Unidos. Mas o peso argentino é a que tem o pior desempenho – o Brasil está em terceiro. A Argentina recorreu ao Fundo Monetário Internacional para pedir ajuda financeira em meio à crise: US$ 50 bilhões, o que significa mais dívida. O histórico de auxílio vem desde os anos 1950 e gera, como condição, medidas de austeridade impopulares. Em entrevista à Continente, o historiador argentino Leandro Morgenfeld, professor da Universidade de Buenos Aires, fala sobre a situação econômica e política dos dois países da América Latina.

Veja também Ecos do colapso.

CONTINENTE No Brasil, as informações sobre a atual crise na Argentina são muito superficiais. Por exemplo, só um blog brasileiro noticiou que houve saques em supermercados de Mendoza e Comodoro Rivadavia. Como está, de fato, a situação socioeconômica na Argentina?

LEANDRO MORGENFELD A Argentina está diante de uma situação socioeconômica muito complicada, teve este ano mais de 100% de desvalorização da moeda. Temos uma inflação que todos os analistas indicam que será acima dos 40% este ano, a projeção do dólar para o fim de ano está em 38 pesos, o dobro, mesmo faltando um quadrimestre, e o pressuposto previa um crescimento de 3 a 5% do PIB, e estamos diante de uma queda de 2 a 2,5 pontos, segundo o próprio governo. Esta semana, consultorias privadas disseram que estamos em uma situação de recessão, com uma enorme inflação, há um processo de estagflação, uma deteriora todos os indicadores sociais. Há um aumento de desemprego, que vai chegar a dois dígitos, há um aumento da pobreza, calculam 35% de pobreza até o fim de ano. Portanto, como vem reconhecendo o governo, o ano que vem não vai crescer também, como se fosse uma grande recessão. Portanto estão se deteriorando os indicadores econômicos e sociais, e está sendo mantido um tarifaço nos serviços públicos, um aumento muito forte nas contas de luz, de gás, de água. E isso repercute com muita força nos setores mais negligenciados. Então veremos um aumento nas tensões sociais, com a possibilidade de saques. Em setembro, tivemos uma situação confusa em um supermercado na região do Chaco: a morte, através da repressão policial, de um menino de 13 anos. Esta é a situação, principalmente na província de Buenos Aires, uma situação social bastante explosiva.

CONTINENTE Em entrevista para a Folha de S. Paulo, em 2001, na ocasião do lançamento do filme O Pântano, a cineasta Lucrecia Martel afirmou "É vergonhosa a relação que a Argentina tem com os EUA". Você poderia nos explicar e resumir como é essa relação que você já escreveu no livro Vecinos en Conflicto?

LEANDRO MORGENFELD Em relação ao vínculo entre Argentina e Estados Unidos, durante os 12 anos de governos dos Kirchner, esse vínculo foi oscilante, com alguns pontos de entendimento, mas também muitos pontos de tensão, sobretudo pela pressão dos fundos buitres (um fundo de capital de risco). Desde que Macri assumiu, mudou radicalmente a política exterior, e a Argentina voltou a como esteve durante os anos 1990, com a presidência de Menem. Uma relação de alinhamento com os Estados Unidos, tendo a volta do que se chamava de “relações carnais” com os Estados Unidos, só que tentando fugir um pouco mais as formas que a Argentina alinhou a sua política exterior à agenda econômica, política, militar e ideológica dos Estados Unidos. Macri cultivou uma relação muito próxima com Obama e está tentando fazer o mesmo com Trump, apesar de ter apoiado Hillary Clinton na campanha eleitoral. Macri visitou, foi o primeiro mandatário da região, depois do Peru, a visitar Trump na Casa Branca em abril de 2017, e agora espera ser o primeiro presidente da região a receber Trump. Havia sido previsto, e acabaram de confirmar esta semana, que ele vai chegar a Buenos Aires no dia 30 de novembro ou primeiro de dezembro, para a cúpula presidencial do G-20. Porém, a Argentina recebeu o mesmo distrato, comercialmente falando, que outros países, ou seja, o aprofundamento do protecionismo dos Estados Unidos, que eliminou, no ano passado, a possibilidade da Argentina exportar biodiesel, que era o principal produto de exportação para os Estados Unidos, e isso gerou um déficit argentino na balança comercial com os EUA de mais de 3 bilhões de dólares, no ano passado, correspondentes a quase 40% do déficit comercial total da Argentina. No ano de 2017, a Argentina teve o pior déficit comercial de sua história. A abertura comercial do governo de Macri, que deixa que entrem exportações de outros países na Argentina, em um contexto no qual os países estão cada vez mais fechando suas fronteiras, seu comércio e sua economia, faz com que a Argentina tenha um fortíssimo déficit comercial que é uma questão que explica as carências que temos na Argentina.

CONTINENTE Entre 2001 e 2018, houve algum período de uma melhora na economia e na vida dos argentinos?

LEANDRO MORGENFELD Entre 2001 e 2018, sim, houve uma melhora na economia, depois de anos muito críticos, 2001, 2002, 2003, uma melhora na economia, acompanhando, se observamos bem, um processo que se deu em vários países da América Latina, porque se seguiram, nos primeiros 10 ou 12 anos do século XXI, um processo de boom das commodities, ou seja, um forte aumento do preço e da demanda de matérias-primas. A China se transformou, como para muitos outros países, no segundo maior parceiro comercial da Argentina depois do Brasil, e isso resultou em vários anos de constante crescimento econômico e uma política econômica levemente redistributiva, que aliviou tensões, e em que se via um esquema um pouco mais progressivo nessa época, que permitiu que melhorassem todos os indicadores sociais. O desastre de 2001, em que vamos ter uma pobreza acima de 50%, e níveis de miséria espantosos, a Argentina teve um processo de recuperação econômica e teve, durante um tempo uma situação econômica muito melhor. Isto começou a se reverter por volta de 2014, por cerca de um ano, quando começou a repercutir, nos países da América Latina, a crise internacional. A partir de 2014, mas sobretudo a partir de 2016, quando ocorreu a mudança da política econômica com o governo de Macri, começamos a ver uma deterioração nos indicadores sociais e nos indicadores da economia em geral. Teremos um PIB per capita em 2018 inferior ao de 2015, quando Macri assumiu.

CONTINENTE No Brasil temos a impressão de que os argentinos são um povo mais consciente politicamente que o brasileiro. É isso mesmo? A que se deve isso? Educação? Informação?

LEANDRO MORGENFELD Quanto à consciência política, efetivamente, há uma tradição histórica de uma luta política, uma manifestação política muito precoce na Argentina, um movimento sindical, uma classe trabalhadora que começa a se unir a partir do fim do século XIX, tem suas primeiras grandes organizações ao princípio do século XX. Isso foi usado nos anos 1930 durante o Peronismo, e esta grande tradição na Argentina firma, até processos, do ponto de vista social, combativos e muito importantes. Inclusive nos anos 1990, nos anos do pós-ditadura, das privatizações durante o menenismo, já resistiram às tentativas de privatização daquela ocasião. E isto estamos vendo agora, também. Bastou que Macri ganhasse as eleições, e ganhado também apoio nas eleições legislativas do ano passado, já tentou um processo de reforma previdenciária similar ao que aconteceu no Brasil. Apesar de não ter sido tão drástica quanto a brasileira, e de ter ganho as eleições por uma ampla margem em outubro de 2017, a reforma de dezembro encontrou uma rebelião social. O mesmo está ocorrendo agora com o tema da educação, vimos durante cinco semanas um conflito com os professores universitários. Eles mobilizaram em todo o país mais de 600 mil pessoas. No dia 13 de setembro, houve outra enorme mobilização de toda a educação, em uma forte reação de todos os setores vinculados ao público, com a saúde, a educação, com os direitos dos trabalhadores, que frearam, por exemplo, a tentativa de estabelecer também uma reforma trabalhista, que pretendia copiar o modelo brasileiro. Sem o êxito da reforma trabalhista, foi enfraquecida também a proposta de reforma previdenciária, que tomou formas bem menos drásticas do que pretendia o governo, e houve uma grande mobilização visando rechaçar essa política econômica do governo, e o acordo com o FMI.

CONTINENTE A propósito, no Brasil, a opinião pública costuma ser manipulada pela grande mídia nacional. Na Argentina, há isso também? Os argentinos costumam ser manipulados pela comunicação?

LEANDRO MORGENFELD Sim, na Argentina ocorre também a manipulação da opinião pública. Assim como vocês têm a Rede Globo, na Argentina há a rede multimídia do Clarín, que possui não apenas o jornal mais lido no país, como um canal de televisão líder de audiência, tem a rádio mais ouvida do país e controla todas as operadoras de TV por assinatura, assim como também provedoras de internet e muitos outros negócios. O Grupo Clarin, junto a outros menores, mas sobretudo o Clarín, tem um poder de fogo enorme, que é condicionado a todos os governos. Da última ditadura militar até agora, tem negociado com todos, e tem conseguido o que quer, pois tende a criticar os governos que não cedem às suas exigências. Ocorreu no governo anterior que havia uma boa relação com Nestor Kirchner, e a partir da posse de Cristina Kirchner, o grupo Clarín passou a fazer uma oposição sistemática. Foram fundamentais para o triunfo de Macri, são aliados muito importantes, mas à medida que o governo começa a cambalear e não tem mais forças para conseguir o que querem, começam a inflar outros candidatos, buscando favores dados para obter suporte de mídia. Então, nós realmente temos uma estrutura de poder de mídia bastante semelhante à do Brasil, com bastante manipulação por parte dos meios de comunicação.

CONTINENTE Há uma teoria de que o crescimento da extrema direita na Europa se deve à crise econômica. Você concorda com isso? Como a economia afeta a política de um país? No Brasil, o candidato mais cotado nas pesquisas para presidente da República, Jair Bolsonaro, é da extrema direita. Corremos o risco de uma onda conservadora na América Latina?

LEANDRO MORGENFELD Efetivamente, a crise econômica, a situação de novas perspectivas, não apenas na Europa, mas também nos Estados Unidos, tem levado à emergência de alguns líderes de extrema direita, como se pode ver também no Brasil, com o caso de Bolsonaro. No caso da Argentina, há alguns exponentes, mas são menores. Por sorte não se tem discutido uma saída à direita para a atual crise econômica, temos um governo de direita, porém uma direita com características singulares, digamos, uma direita que está a favor do liberalismo econômico e cuja parcela mais desagradável se encontra na repressão aos direitos civis, aos direitos individuais. São parte da coalizão governante mas não são postas em primeiro plano. Não creio que na Argentina hajam condições para que surja um personagem ao estilo do Trump, ou Bolsonaro. Não creio que, na oposição ao governo Macri haja uma opção de oposição mais à direita.

CONTINENTE Por que é tão difícil as pessoas entenderem que essa crise é a crise do capitalismo, do neoliberalismo?

LEANDRO MORGENFELD Me parece que há todo um trabalho por parte do discurso dominante, da ideologia dominante, para cuidar de encerrar a discussão sobre o capitalismo. Para o neoliberal, a crise aparece sempre como produto de situações particulares, ou produto da corrupção, sem contextualizar que essa corrupção é própria do sistema capitalista e é típica dos sistemas políticos de todos os países latino-americanos há muitas décadas. E que isso é um elemento de chantagem e manipulação porque a maioria dos partidos políticos, quase todos aqueles no governo, participam desse esquema corrupto e isso permite aos poderes os chantagearem e extorquirem, caso ajam contra seus interesses. Parece-me que o grande desafio para os setores anticapitalistas, para os setores de esquerda, é explicar que o capitalismo é um sistema que sistematicamente tem suas crises, que sistematicamente, por sua própria lógica, tendem à exploração dos bens comuns da Terra, dos recursos naturais, até destruir o planeta em que vivemos, e que o motivo de sua existência é a produção de mais-valia graças à exploração do homem pelo homem. Só que, quanto mais produzem, geram uma distribuição mais desigual da renda, a nível global, e não só nacional, em que os que mais têm concentram cada vez mais riqueza, e os que menos têm, os mais negligenciados, têm cada vez menos. Explicar que, em todo caso, o neoliberalismo, pelo menos como eu o entendo, é uma face (do capitalismo), dos anos 1970 para cá, que nada mais nada menos é do que uma grande ofensiva do capital sobre o trabalho. Depois de cada crise, há uma grande ofensiva contra os direitos que conseguiram os trabalhadores e as classes populares, sobretudo nos países da Europa, mas também nos países da nossa região. Por isso, na perspectiva histórica, esta ofensiva vai contra tudo o que tem a ver com o público e com o comum. A saúde pública, a educação pública, a intervenção do estado por meio de qualquer política de regulação. É a tentativa do capitalismo em continuar a se desenvolver, apesar da evidente deterioração das condições de vida da maior parte da população. Por isso, acho muito importante que os meios de comunicação, e nós que somos críticos da atual condição, ponhamos a ênfase dessa discussão nas políticas neoliberais e nos sinais de um capitalismo que está em crise, e que o que estamos vivendo não é nada extraordinário, é apenas a razão de ser desse sistema de produção.

Mesa "Relaciones internacionales, política económica y política exterior argentina", en Rosario, viernes 26/10, 10 a 17hs



- Consultá acá el programa completo - 


MESA3: RELACIONES INTERNACIONALES, POLÍTICA ECONÓMICA Y POLÍTICA
EXTERIOR ARGENTINA (Aula S3)

Coordinadores: Noemí Brenta - María Cecilia Míguez - Leandro Morgenfeld

Comentaristas: Luis M. Barreto (UNR) – Yesica Hasne (UNR)

- BRENTA, NOEMÍ, Las crisis de la deuda externa argentina 1976-2018 (CONICET- CIHESRIIDEHESI-UBA)

- CERRANO, CAROLINA, FERNANDO LÓPEZ D'ALESANDRO, Las conflictivas relaciones
uruguayo-argentinas en el ascenso del peronismo (1943-1946) (UM – Universidad de
Montevideo)

- CRIVELLI, AGUSTÍN, Argentina y Brasil: economía y política exterior bajo regímenes
dictatoriales (CIHESRI- UBA- IDEHESI)

- CHURQUINA, MARTA, La revolución de 1943 en el marco económico de segunda guerra
mundial (Universidad Nacional de Córdoba)

- DELPINO, MARÍA FLORENCIA, El petróleo argentino durante los años de Onganía: hacia una nueva Ley Nacional de Hidrocarburos. Repercusiones internas y externas (Universidad de
Buenos Aires)

- DE SAN ROMÁN, PABLO, América incumplida: razones y desafíos de la política exterior
desarrollista. (Facultad de Derecho y Ciencias Sociales del Rosario – UCA)

- GONZÁLEZ DE BARY, Nicolás, La gestión de Ernesto Tornquist para la Paz con Chile, 1901-
1902 (Universidad del Salvador)

- FIGALLO, BEATRIZ, Petróleo y ferrocarriles para el Cono Sur. La Conferencia de Paz del
Chaco en Buenos Aires, 1935-1939 (CONICET- IDEHESI- IH/UCA)

- MIGUEZ, MARÍA CECILIA, El Pacto Andino y la política exterior argentina (1971-1976)
(CONICET- IDEHESI- CIHESRI-UBA)

- MORGENFELD, LEANDRO, Los condicionantes internos de la política exterior: historia de las reacciones populares frente a las visitas de presidentes estadounidenses a la Argentina (1936-2018). (CONICET- IDEHESI- CIHESRI-UBA)




jueves, 18 de octubre de 2018

"Los desafíos de Macri ante Trump y el G20". Por Leandro Morgenfeld (FLACSO)





Por Leandro Morgenfeld

Revista Estado y Políticas Públicas  (FLACSO)

Nº 11. Octubre de 2018 - abril de 2019,  pp. 95-115

Resumen

Cuando asumió, Macri puso en marcha una política exterior orientada a lo que llamó “volver al mundo”, para ampliar las exportaciones, atraer inversiones y facilitar el crédito internacional. Como parte de su estrategia de alineamiento con Estados Unidos y las potencias europeas, propuso a la Argentina como sede de la XI Reunión Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y también de la Cumbre Presidencial del G20. El 30 de noviembre y 1 de diciembre de 2018, Trump, Xi Jinping, Merkel, Macron, Putin y los demás líderes del G20 se reunirán en Buenos Aires en un contexto internacional, regional y local complejo e incierto. La crisis de la Cumbre Presidencial del G7 realizada en junio en Canadá, más el recalentamiento de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, las tensiones en Medio Oriente por el unilateral reconocimiento estadounidense de Jerusalén como la capital de Israel, el estancamiento de la OMC, la emergencia de nuevos liderazgos como en el López Obrador en México y el impacto negativo de la crisis económica y social en la Argentina, con el consecuente creciente deterioro de la imagen del gobierno de Macri, auguran un escenario potencialmente explosivo, totalmente distinto al que vislumbró cuando propuso a la Argentina como sede de la primera cumbre presidencial del G20 en América del Sur, imaginando que sería la vidriera perfecta para proyectarse como un nuevo líder regional. En este artículo analizaremos los riesgos y desafíos que enfrenta la Argentina ante esta crucial reunión global, que incluirá la riesgosa visita de Trump.

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DOSSIER



Coordinadoras: Melisa Deciancio y Diana Tussie

Las alianzas abiertas de América Latina
Por Jorge Argüello

Una década de G20:
De la Gran Recesión a la crisis del multilateralismo y la hiperglobalización.
¿Hay futuro para el G20?
Por Cecilia Nahón y Pablo J. López

La dimensión económica del G20
Dinámicas, actores y agenda del B20
Por Nicolás Comini y Tomás González Bergez

El cambio climático y su financiamiento:
¿Qué está haciendo el G20 en estos temas?
Por Heloísa Schneider

Los desafíos de Macri ante Trump y el G20
Por Leandro Morgenfeld

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Sólo el 11% de los argentinos confía en Donald Trump. Los riesgos que afronta Macri con su próxima visita. Entrevista a Leandro Morgenfeld

El 70 % de la población mundial no confía en Donald Trump

Voces del Mundo

Telma Luzzani

Según un reciente estudio del Pew Research Center, en el mundo, solo el 27 por ciento de las personas confía en el presidente norteamericano. En el caso de Argentina, la cifra baja al 11 por ciento. A pocas semanas del arribo de Trump a la cumbre del G20 en Buenos Aires, el historiador Leandro Morgenfeld analizó los escenarios posibles.

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"El Pew Research Center hizo una medición en 25 países: si bien el 63 por ciento de la población mundial prefiere un liderazgo de EEUU, la enorme mayoría —un 70 por ciento- no confía en Trump. En Argentina, apenas un 33 por ciento prefiere un liderazgo mundial de EEUU, un 35 prefiera a China y un 32 no tiene opinión. Sólo el 11 por ciento de los argentinos confía en Trump", aseguró el historiador Leandro Morgenfeld, autor del libro Bienvenido Mr. President. De Roosvelt a Trump: las visitas de presidentes estadounidenses a la Argentina.

Tema relacionado: El nivel de aprobación de Trump se mantiene estable de cara a elecciones intermedias


Morgenfeld, quien además es investigador del Conicet, sostuvo que el sentimiento anti estadounidense entre los ciudadanos argentinos es histórico y sobrevive hasta la actualidad a pesar de que "pocas veces en la historia, Argentina tuvo un gobierno tan alineado con EEUU como el de Mauricio Macri".
En tanto, apuntó a la visita del mandatario norteamericano a Buenos Aires para participar en la cumbre del G20, en medio de protestas hacia la política exterior de Washington.
"Esta visita se va a parecer mucho más a la de Bush Jr. en 2005, marcada por una enorme movilización en las calles y una contracumbre de los pueblos. La visita de Trump va a ser muy rechazada. Todas las organizaciones de la Argentina y del mundo están preocupadas: habrá 20 mil agentes de las fuerzas de seguridad para proteger a los mandatarios, en un proceso donde se borra la frontera entre seguridad y defensa", remarcó.

En 'Voces del Mundo' se entrevistó además a Edgardo Millán, director de la obra Creo en un solo Dios, que aborda el conflicto entre palestinos e israelíes en la voz de tres mujeres: Eden Golan, una profesora de historia israelí; Shirin Akhras, una estudiante palestina y Mina Wilkinson, una soldado norteamericana. "La obra cuenta los acontecimientos posteriores al fracaso del acuerdo de Camp David, durante la segunda intifada, al comenzar el siglo XXI. Cada una de las mujeres ve los mismos hechos desde su punto de vista, desde su sufrimiento. Las tres son víctimas, porque las tres sufren las consecuencias que dicta la política", apuntó.

La puesta de Millán, una adaptación de la obra del dramaturgo italiano Stefano Massini, supuso un reto para las actrices.
"Las actrices vieron series y películas para prepararse. Fue un trabajo muy difícil. El texto está escrito como si fuera un gran poema, eso le da una musicalidad a la obra. Es un monólogo que empieza a mezclarse. Las actrices lo describen tan bien que la gente cierra los ojos y se trasladan a ese lugar", dijo.


En el programa se informó a su vez acerca de los actos proselitistas de los candidatos a la presidencia de Brasil, Jair Bolsonaro y Fernando Haddad, quienes se reunieron con líderes religiosos, en unos comicios marcados por el activismo de los grupos evangélicos; la investigación sobre la desaparición del periodista saudí Jamal Khashoggi, que según medios de Estados Unidos y Turquía habría sido asesinado dentro del consulado de Arabia Saudita en Estambul; y la caravana de más de dos mil migrantes hondureños que se dirigen hacia Estados Unidos, en medio de las amenazas del presidente Donald Trump de terminar con la ayuda económica a los países que permitan el paso.

El equipo de 'Voces del Mundo' está integrado por Telma Luzzani, Néstor Restivo, Mercedes López San Miguel, Franco Luzzani y Patricio Porta.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Ya está en librerías "Bienvenido Mr. President" (Editorial Octubre)

Desde esta semana, ya se puede conseguir en librerías Bienvenido Mr. President. De Roosevelt a Trump: las visitas de presidentes estadounidenses a la Argentina, Editorial Octubre, 392 páginas, $490.


Entre otras, lo podés encontrar en las siguientes librerías: 

- Avenida corrientes (Hernández, Antígona, Zivals, Lorraine, Edipo, De la Mancha)
- Otras del centro (las otras dos Antígonas: Callao y Las Heras), Norte, Santa Fe, la de Diagonal Norte y Cerrito, Punto de Encuentro, Arcadia y Guadalquivir.
- Zona Norte (Libros del Pasaje, Paradigma, Usina Dain, Los Octubres, Tiempos Modernos, el Conti).
- Zona Sur, en Lanús y en Quilmes. Fredo en San Telmo.

Esta semana empieza a llegar también a Córdoba, Rosario, La Plata y el resto del país. 



- Si lo querés conseguir a precio promocional, escribinos también a leandromorgenfeld@gmail.com



martes, 16 de octubre de 2018

Trump y Xi Jinping se reunirían en Buenos Aires para anunciar una tregua en la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Se especula con que el mandatario estadounidense, tras las cruciales elecciones del 6 de noviembre, disminuya la belicosidad contra su rival asiático


Acercamiento

Donald Trump y Xi Jinping se reunirían en Buenos Aires

Los presidentes de Estados Unidos y China pretenden reunirse durante la cumbre del G-20 que se celebrará entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre de 2018 en Buenos Aires.


Clarín

Los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping, respectivamente, pretenden reunirse durante la cumbre del G-20 que se celebrará entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre de 2018 en Buenos Aires para zanjar la guerra comercial que mantienen ambos países, según ha informado este jueves el Wall Street Journal.
"El plan es poner a Trump en una habitación con Xi, conseguir una pequeña victoria y declarar que todo el asunto ha terminado", ha dicho una fuente estadounidense conocedora de los contactos bilaterales, en alusión a la guerra comercial.
Las crecientes tensiones económicas hacían temer que esta cumbre, que se espera desde hace meses, se cancelara. Sin embargo, la Administración Trump ha comunicado a Pekín en los últimos días su deseo de seguir adelante con los preparativos.
Xi Jinping y Donald Trump durante la reunión del G20 en Hamburgo, el 7 de julio de 2017 (AFP).
Xi Jinping y Donald Trump durante la reunión del G20 en Hamburgo, el 7 de julio de 2017 (AFP).
Por su parte, los funcionarios chinos se han mostrado dispuestos a retomar las negociaciones comerciales con Washington, a pesar de que los contactos anteriores no dieron resultado. "El presidente Xi cree que hay muchas razones para tener una relación estable con Estados Unidos", ha revelado uno de estos funcionarios.
El asesor económico de la Casa Blanca Larry Kudlow, citado por la agencia de noticias Reuters, ha confirmado este jueves a la prensa que se está discutiendo una reunión entre ambos mandatarios en el marco del G-20.
La mañana de este jueves no había comenzado bien para este acercamiento ya que Trump, en declaraciones al programa Fox & Friends advirtió que podría emplearse a fondo para dañar aún más a la economía de China en el marco de la guerra comercial contra Pekín.
Donald Trump recibió en el 2017, en Estados Unidos, a Xi Jinping (AP).
"Han recibido un gran impacto", aseveró Trump en relación con los aranceles de cerca de 200.000 millones de dólares que impuso sobre las importaciones chinas el mes pasado.
Donald Trump este jueves, en la Casa Blanca (REUTERS).
"Su economía ha caído mucho y puedo hacer mucho más si quiero",  indicó Trump. "No quiero hacerlo, pero tienen que venir a la mesa de negociaciones", ha insistido.
Al mismo tiempo señaló que él quiere negociar, pero no cree que la parte china aún esté lista. Como ya lo había hecho antes, Trump ha culpado a los anteriores presidentes de EE.UU., quienes, según él, permitieron que China ejerciera prácticas comerciales desleales y ha sostenido que él tenía que decirle a Pekín que eso "se acabó".
"No somos estúpidos. Han vivido demasiado bien durante demasiado tiempo y, francamente, creo que piensan que los estadounidenses son gente estúpida", dijo el mandatario.
"Los estadounidenses no somos gente estúpida. Nos dirigieron mal cuando llegó el momento de tratar sobre el comercio", sostuvo Trump.
Agencias Reuters y Europa Press.