Alineamiento total: de la diplomacia a la subordinación
Leandro Morgenfeld, historiador y especialista en
relaciones internacionales, advierte que Argentina atraviesa el momento
de mayor alineamiento con Estados Unidos en toda su historia reciente.
No se trata de una relación cercana, sino de un reposicionamiento
profundo que rompe con tradiciones diplomáticas históricas del país.
El gobierno de Javier Milei no solo ha respaldado
abiertamente acciones militares de Estados Unidos e Israel, sino que ha
declarado públicamente su pertenencia a un conflicto bélico sin aval del
Congreso. Para Morgenfeld, esta postura no solo es inédita, sino
también riesgosa, al involucrar al país en una guerra ajena en un
contexto internacional altamente inestable.
Este giro implica abandonar principios históricos como la no intervención, la solución pacífica de controversias y el respeto a la soberanía, pilares tradicionales de la política exterior argentina.
De las “relaciones carnales” al alineamiento sin límites
Aunque Argentina ha tenido momentos de cercanía con Washington —como durante el gobierno de Carlos Menem—,
Morgenfeld sostiene que el nivel actual supera cualquier antecedente.
Incluso en los años noventa, explica, existían márgenes de autonomía que
hoy parecen haber desaparecido.
El alineamiento se expresa en múltiples dimensiones: votaciones en
organismos internacionales junto a Estados Unidos e Israel, cambios de
postura en temas históricos como el bloqueo a Cuba y una agenda
diplomática centrada en la cercanía con sectores de ultraderecha
estadounidense.
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A esto se suma una dinámica política donde el presidente argentino
prioriza vínculos ideológicos y personales por encima de intereses
estratégicos nacionales, consolidando una relación que el analista
describe como funcional a los intereses de Washington.
"Esta retórica belicista no se corresponde con capacidades reales.
Argentina carece de recursos militares para involucrarse en un conflicto
de esa magnitud, es una desconexión entre el discurso político y las
condiciones materiales del país" dijo Leandro Morgenfeld
Una inserción geopolítica que aumenta los riesgos
El apoyo explícito a la ofensiva contra Irán no solo tiene
implicaciones simbólicas. Para Morgenfeld, coloca a Argentina en una
posición de vulnerabilidad innecesaria, al alinearse con una estrategia
militar ampliamente cuestionada a nivel internacional.
Sin embargo, esta retórica belicista no se corresponde con
capacidades reales. Argentina carece de recursos militares para
involucrarse en un conflicto de esa magnitud, lo que evidencia una
desconexión entre el discurso político y las condiciones materiales del
país.
En paralelo, se han profundizado decisiones que refuerzan la
dependencia militar, como la compra de equipamiento obsoleto y la cesión
de espacios estratégicos, lo que consolida una relación de
subordinación con el aparato de defensa estadounidense.
América Latina en riesgo: fragmentación y presión externa
El impacto de este alineamiento trasciende a Argentina. Morgenfeld
advierte que la posición del gobierno de Milei debilita la posibilidad
de construir una estrategia regional autónoma, en un momento donde
América Latina enfrenta presiones crecientes desde Washington.
Al actuar como un actor alineado sin mediaciones, Argentina
contribuye a fragmentar aún más a la región, facilitando la proyección
de intereses externos y debilitando cualquier intento de coordinación
latinoamericana.
En ese sentido, la política exterior argentina deja de ser un asunto
interno para convertirse en un factor que incide directamente en el
equilibrio regional.
Morgenfeld señala que el gobierno atraviesa uno de sus momentos más
complejos, marcado por escándalos de corrupción, pérdida de popularidad y
una situación económica adversa
Crisis interna y desgaste político
Este reposicionamiento ocurre, además, en un contexto de creciente
deterioro interno. Morgenfeld señala que el gobierno atraviesa uno de
sus momentos más complejos, marcado por escándalos de corrupción,
pérdida de popularidad y una situación económica adversa.
El aumento del desempleo, la caída del poder adquisitivo y el
malestar social comienzan a erosionar la base de apoyo del gobierno,
mientras la oposición recupera margen político de cara a los próximos
procesos electorales.
Un giro que redefine el lugar de Argentina
Para Morgenfeld, lo que está en juego no es solo una coyuntura
política, sino la redefinición del lugar de Argentina en el mundo. El
alineamiento actual no solo compromete su política exterior, sino
también su margen de decisión como país soberano.
En un escenario global marcado por la disputa entre potencias, la
advertencia es clara: convertirse en un actor subordinado puede tener
costos que trascienden lo inmediato. Y en esa lógica, el riesgo no es
solo para Argentina, sino para una región que enfrenta, una vez más, el
desafío de decidir si actúa de manera fragmentada o construye una
posición propia frente al poder global.
Para ver la entrevista completa y el programa "Milei se ofrece a
guerras ajenas y Argentina paga la cuenta | La BaseLatam 1x165" sigue el enlace: https://www.youtube.com/watch?v=ZBcgSW4FFs8